Lugares comunes

Hablando de los grupos del feis, salió la plática del pedigrí de las bolsas, que si las Louis Vuitton, que las espejo, que las clones, que la prole comerciante. Los corruptos exitosos le dan sentido a sus vidas con un despliegue de símbolos de poder y el valor aspiracional de estos símbolos es impregnando en una clase media que nominalmente es mocha y frugal. Las contradicciones esenciales de mí propia vida no me permite juzgar dichas actitudes sino solo reconocerlas y preguntarme si en verdad no hay salida. ¿Qué deberás solo queda esperar que las cosas no terminen tan mal como lo indica la evidencia? Una bolsa de marca según me dicen puede costar del orden de dos mil dólares. En un mundo donde dos mil millones viven con dos dólares diarios o menos, el que haya todo un grupo con el habito de comprar bolsas con pedigrí es señal clara de que el reino del ser humano está por llegar a su término. Aunque tenemos los medios y el conocimiento para vivir en justicia, equidad, y equilibrio con el mundo, no podemos substraernos de nuestros instintos básicos y la racionalidad humana se manifiesta como mitológica.

En el feis alguien puso con motivo de la muerte de Jacobo Zabludovsky, una entrevista que este le hizo a Salvador Domingo Felipe Jacinto Dalí, y había una polémica que si Zabulodovsky era un ignorante o si Dalí un fantoche. Zabludovsky lo que hace o pretende es trivializar y caricaturizar a Dalí. Pero si Dalí es trivial, entonces la humanidad misma es trivial y bien hacemos en irnos. La desaparición de las abejas es una catástrofe, pero la desaparición de los humanos más bien una bendición para el resto de la creación.

Hablando de los grupos del feis, salió la plática del pedigrí de las bolsas, que si las Louis Vuitton, que las espejo, que las clones, que la prole comerciante. Los corruptos exitosos le dan sentido a sus vidas con un despliegue de símbolos de poder y el valor aspiracional de estos símbolos es impregnando en una clase media que nominalmente es mocha y frugal. Las contradicciones esenciales de mí propia vida no me permite juzgar dichas actitudes sino solo reconocerlas y preguntarme si en verdad no hay salida. ¿Qué deberás solo queda esperar que las cosas no terminen tan mal como lo indica la evidencia? Una bolsa de marca según me dicen puede costar del orden de dos mil dólares. En un mundo donde dos mil millones viven con dos dólares diarios o menos, el que haya todo un grupo con el habito de comprar bolsas con pedigrí es señal clara de que el reino del ser humano está por llegar a su término. Aunque tenemos los medios y el conocimiento para vivir en justicia, equidad, y equilibrio con el mundo, no podemos substraernos de nuestros instintos básicos y la racionalidad humana se manifiesta como mitológica.

En el feis alguien puso con motivo de la muerte de Jacobo Zabludovsky, una entrevista que este le hizo a Salvador Domingo Felipe Jacinto Dalí, y había una polémica que si Zabulodovsky era un ignorante o si Dalí un fantoche. Zabludovsky lo que hace o pretende es trivializar y caricaturizar a Dalí. Pero si Dalí es trivial, entonces la humanidad misma es trivial y bien hacemos en irnos. La desaparición de las abejas es una catástrofe, pero la desaparición de los humanos más bien una bendición para el resto de la creación.

El ejercito más moral del mundo

La nueva espiral de violencia, la más grave desde noviembre de 2012, tiene su origen en el secuestro el 12 de junio de tres estudiantes israelíes en Cisjordania, cuyos cuerpos sin vida fueron hallados unos días después. El gobierno israelí acusó a Hamas y lanzó una campaña de detenciones contra el movimiento, que en represalia empezó a disparar cohetes desde su feudo de Gaza. En venganza, un adolescente palestino fue raptado y quemado vivo en Jerusalén presuntamente por fundamentalistas judíos.

Según cifras de la ONU, desde el inicio de la operación israelí Margen Protector, el 8 de julio, hasta el 3 de agosto habían muerto 1.717 palestinos. De ellos, 1.176 eran civiles, entre los que se cuentan 377 niños y 196 mujeres. Del lado israelí han muerto 64 soldados, dos civiles israelíes y un extranjero nacionalizado.

El ataque sobre la escuela de la ONU ocurrió en la entrada del colegio, que alberga a miles de desplazados por el conflicto. Israel negó que la escuela fuera su objetivo. Testigos aseguran que el misil impactó sobre personas que hacían fila para obtener comida. Sin embargo, las fuerzas israelíes aseguran haber abatido a tres militantes de Hamas que iban en bicicleta.

La escuela en cuestión albergaba a unas 3.000 personas, lo que explica el alto número de víctimas.

Durante la actual ofensiva militar, proyectiles del Ejército israelí han alcanzado en al menos otras cinco ocasiones distintos complejos de la ONU, en varios casos ocasionando numerosas víctimas mortales.

El último caso se produjo el pasado 30 de julio cuando quince palestinos murieron y medio centenar resultaron heridos en otro bombardeo en una escuela de la UNRWA en Yabalia, en el norte de Gaza, lo que desató una ola de condenas internacionales contra Israel.

“En un cuarto del hospital kuwaití en Rafah, en la Franja de Gaza, los cadáveres de cuatro niños son apilados en una nevera para helados y comestibles, porque ya no hay espacio en las morgues”.

“Frente al edificio yacen los cadáveres de toda una familia, mientras los cuerpos más pequeños son besados por mujeres que sollozan”.

La escena atestiguada hace 24 horas por un corresponsal de la agencia Associated Press en Gaza apunta al horror que los médicos presentes en el territorio deben confrontar cada día.

Uno de los primeros ataques del día golpeó la mezquita de al-Shamaa, -de 700 años de antigüedad-, en el barrio de Zaytoun. Alrededor de 30 civiles, entre ellos varios niños, fueron trasladados de urgencia a los hospitales con heridas de distinta gravedad y el barrio quedó bajo escombros.

En Khuza`a, una ciudad al este de Jan Younis, en el sur de la franja, habitantes contaron a la prensa que tanques israelíes atacaron con dureza varias viviendas.

Atrapadas en medio del bombardeo, las familias que viven allí pidieron ayuda a equipos de rescate, pero las ambulancias no pudieron alcanzar el área debido a los intensos disparos de artillería de los tanques israelíes, informó la agencia de noticias DPA.

La nueva espiral de violencia, la más grave desde noviembre de 2012, tiene su origen en el secuestro el 12 de junio de tres estudiantes israelíes en Cisjordania, cuyos cuerpos sin vida fueron hallados unos días después. El gobierno israelí acusó a Hamas y lanzó una campaña de detenciones contra el movimiento, que en represalia empezó a disparar cohetes desde su feudo de Gaza. En venganza, un adolescente palestino fue raptado y quemado vivo en Jerusalén presuntamente por fundamentalistas judíos.

Según cifras de la ONU, desde el inicio de la operación israelí Margen Protector, el 8 de julio, hasta el 3 de agosto habían muerto 1.717 palestinos. De ellos, 1.176 eran civiles, entre los que se cuentan 377 niños y 196 mujeres. Del lado israelí han muerto 64 soldados, dos civiles israelíes y un extranjero nacionalizado.

El ataque sobre la escuela de la ONU ocurrió en la entrada del colegio, que alberga a miles de desplazados por el conflicto. Israel negó que la escuela fuera su objetivo. Testigos aseguran que el misil impactó sobre personas que hacían fila para obtener comida. Sin embargo, las fuerzas israelíes aseguran haber abatido a tres militantes de Hamas que iban en bicicleta.

La escuela en cuestión albergaba a unas 3.000 personas, lo que explica el alto número de víctimas.

Durante la actual ofensiva militar, proyectiles del Ejército israelí han alcanzado en al menos otras cinco ocasiones distintos complejos de la ONU, en varios casos ocasionando numerosas víctimas mortales.

El último caso se produjo el pasado 30 de julio cuando quince palestinos murieron y medio centenar resultaron heridos en otro bombardeo en una escuela de la UNRWA en Yabalia, en el norte de Gaza, lo que desató una ola de condenas internacionales contra Israel.

“En un cuarto del hospital kuwaití en Rafah, en la Franja de Gaza, los cadáveres de cuatro niños son apilados en una nevera para helados y comestibles, porque ya no hay espacio en las morgues”.

“Frente al edificio yacen los cadáveres de toda una familia, mientras los cuerpos más pequeños son besados por mujeres que sollozan”.

La escena atestiguada hace 24 horas por un corresponsal de la agencia Associated Press en Gaza apunta al horror que los médicos presentes en el territorio deben confrontar cada día.

Uno de los primeros ataques del día golpeó la mezquita de al-Shamaa, -de 700 años de antigüedad-, en el barrio de Zaytoun. Alrededor de 30 civiles, entre ellos varios niños, fueron trasladados de urgencia a los hospitales con heridas de distinta gravedad y el barrio quedó bajo escombros.

En Khuza`a, una ciudad al este de Jan Younis, en el sur de la franja, habitantes contaron a la prensa que tanques israelíes atacaron con dureza varias viviendas.

Atrapadas en medio del bombardeo, las familias que viven allí pidieron ayuda a equipos de rescate, pero las ambulancias no pudieron alcanzar el área debido a los intensos disparos de artillería de los tanques israelíes, informó la agencia de noticias DPA.

Las frasecitas matonas del Facebook

Hay una superficialidad en cuanto a los mensajes que compartimos en las redes sociales. El problema raíz es que de necesidad son frases tomadas fuera de contexto y muchas veces su significado simplemente se pierde y queda solo una frasecita matona que suena bien, pero que ya no tiene un significado claro y especifico.  Sin embargo, más que una disonancia cognitiva, lo que hay aquí es una falta de atención a lo que se esta diciendo, o mejor dicho, es irrelevante lo que se dice, lo importante es estar en contacto con nuestro grupo virtual. Por dar algunos ejemplos, gente altamente competitiva y que educa a sus hijos en los valores de la competencia y el rendimiento, que le da like a mensajes sobre la importancia de dar preponderancia de la empatia sobre la competencia en la educación de los niños; o gente cuyo discurso es preponderantemente religioso que publica enunciados anti-religiosos; o, todavía mas curioso, gente que esta activa en Facebook 24×7 y que contesta a cualquier mensaje en segundos, que publica mensajes en contra de la tendencia general a que todos estemos enajenados en la virtualidad.

Me parece que de manera análoga a la interacción física entre individuos, donde la comunicación es 80% no verbal, en la interacción virtual, la parte textual es solo una fracción menor, a veces poco relevante. Lo importante es el tono y la continuidad del contacto con los demás.

El mundo virtual es superior al real en que permite interactuar con mas gente de manera continua y con satisfactores inmediatos y claramente definidos. Recuerdo una experiencia personal que ilustra el lado obscuro de la virtualidad. Cuando mi hija tendría unos 9 años, en al escuela participo en un proyecto grupal en el que tenia que ir a casa de un compañero para registrar en una bitácora el comportamiento de un hámster. Al terminar el proyecto mi hija empezó a insistir que quería un hámster. Yo estaba en contra pero finalmente cedí y le compre uno. Desafortunadamente para el hámster, al mismo tiempo alguien le dio a mi hija un Tamagotchi (たまごっち), una mascota virtual creada en 1996 por Aki Maita. El Tamagotchi es un aparato electrónico con la forma y el tamaño de huevo que tiene una pantalla en blanco y negro pixelada, donde se puede ver a la mascota virtual.

El caso fue, que mientras el hámster que le compre a mi hija, se la pasaba sin agua y comida, mi hija se dedicaba todo el día a cuidar virtualmente al Tamagochi, alimentándolo y dándole muestras de afecto. Un día en que quise darle agua al hámster, me encontré que ya no era mas que un trapo disecado. Claramente era mas sencillo y satisfactorio interactuar virtualmente con el Tamagotchi durante todo el día, que dedicar unos cuantos minutos diarios a limpiar la mierda y re-abastecer de agua y comida al hámster. Mientras que el hámster no daba muestra alguna de agradecimiento, o siquiera conciencia de que era atendido o desatendido, el Tamagochi proprocionaba retribución instantánea con corazoncitos y campanitas y mensajes de queja por falta de atención.

La participación en redes sociales no es lo mismo que jugar con un Tamagochi. A fin de cuentas, los usuarios o miembros son personas, con la mayoría de las cuales tenemos una relación real en nuestra vida cotidiana. Ademas, dichas redes proporcionan un canal alterno de información. En países donde los gobiernos y grupos de poder limitan o administran lo que el publico en general puede saber, ( la mayoría, pero por citar algunos: Estados Unidos, China, Irán, México), el acceso a las redes sociales es un recurso democratizador y de resistencia a abusos de poder. Por lo mismo, es importante poner atención y estar conscientes de lo que publicamos y con lo que aceptamos o promovemos.

La virtualidad es adictiva por su capacidad de proporcionar satisfactores emotivos de manera continua y patente, pero a costa de que se nos muera el hámster de manera real, definitiva, e irremediable. A la vida real no se le puede dar reset y el tiempo que le dediquemos a la virtualidad ya nunca lo podremos recobrar en la realidad. Como el vino, a la virtualidad hay que tomarla con moderación, y negar su abuso es un síntoma de adicción.

Hay una superficialidad en cuanto a los mensajes que compartimos en las redes sociales. El problema raíz es que de necesidad son frases tomadas fuera de contexto y muchas veces su significado simplemente se pierde y queda solo una frasecita matona que suena bien, pero que ya no tiene un significado claro y especifico.  Sin embargo, más que una disonancia cognitiva, lo que hay aquí es una falta de atención a lo que se esta diciendo, o mejor dicho, es irrelevante lo que se dice, lo importante es estar en contacto con nuestro grupo virtual. Por dar algunos ejemplos, gente altamente competitiva y que educa a sus hijos en los valores de la competencia y el rendimiento, que le da like a mensajes sobre la importancia de dar preponderancia de la empatia sobre la competencia en la educación de los niños; o gente cuyo discurso es preponderantemente religioso que publica enunciados anti-religiosos; o, todavía mas curioso, gente que esta activa en Facebook 24×7 y que contesta a cualquier mensaje en segundos, que publica mensajes en contra de la tendencia general a que todos estemos enajenados en la virtualidad.

Me parece que de manera análoga a la interacción física entre individuos, donde la comunicación es 80% no verbal, en la interacción virtual, la parte textual es solo una fracción menor, a veces poco relevante. Lo importante es el tono y la continuidad del contacto con los demás.

El mundo virtual es superior al real en que permite interactuar con mas gente de manera continua y con satisfactores inmediatos y claramente definidos. Recuerdo una experiencia personal que ilustra el lado obscuro de la virtualidad. Cuando mi hija tendría unos 9 años, en al escuela participo en un proyecto grupal en el que tenia que ir a casa de un compañero para registrar en una bitácora el comportamiento de un hámster. Al terminar el proyecto mi hija empezó a insistir que quería un hámster. Yo estaba en contra pero finalmente cedí y le compre uno. Desafortunadamente para el hámster, al mismo tiempo alguien le dio a mi hija un Tamagotchi (?????), una mascota virtual creada en 1996 por Aki Maita. El Tamagotchi es un aparato electrónico con la forma y el tamaño de huevo que tiene una pantalla en blanco y negro pixelada, donde se puede ver a la mascota virtual.

El caso fue, que mientras el hámster que le compre a mi hija, se la pasaba sin agua y comida, mi hija se dedicaba todo el día a cuidar virtualmente al Tamagochi, alimentándolo y dándole muestras de afecto. Un día en que quise darle agua al hámster, me encontré que ya no era mas que un trapo disecado. Claramente era mas sencillo y satisfactorio interactuar virtualmente con el Tamagotchi durante todo el día, que dedicar unos cuantos minutos diarios a limpiar la mierda y re-abastecer de agua y comida al hámster. Mientras que el hámster no daba muestra alguna de agradecimiento, o siquiera conciencia de que era atendido o desatendido, el Tamagochi proprocionaba retribución instantánea con corazoncitos y campanitas y mensajes de queja por falta de atención.

La participación en redes sociales no es lo mismo que jugar con un Tamagochi. A fin de cuentas, los usuarios o miembros son personas, con la mayoría de las cuales tenemos una relación real en nuestra vida cotidiana. Ademas, dichas redes proporcionan un canal alterno de información. En países donde los gobiernos y grupos de poder limitan o administran lo que el publico en general puede saber, ( la mayoría, pero por citar algunos: Estados Unidos, China, Irán, México), el acceso a las redes sociales es un recurso democratizador y de resistencia a abusos de poder. Por lo mismo, es importante poner atención y estar conscientes de lo que publicamos y con lo que aceptamos o promovemos.

La virtualidad es adictiva por su capacidad de proporcionar satisfactores emotivos de manera continua y patente, pero a costa de que se nos muera el hámster de manera real, definitiva, e irremediable. A la vida real no se le puede dar reset y el tiempo que le dediquemos a la virtualidad ya nunca lo podremos recobrar en la realidad. Como el vino, a la virtualidad hay que tomarla con moderación, y negar su abuso es un síntoma de adicción.