The Karate Kid

Desde su lanzamiento en 1984, The Karate Kid, el consenso popular sobre los personajes de la película cambia lentamente. La opinión de la audiencia sobre Daniel ha cambiado bastante con el tiempo. Mientras que la película presenta a Johnny Lawrence como el villano, al revisar el vídeo se que solo lucha cuando Daniel lo presiona. De hecho, Daniel tiende a parecer un alborotador arrogante que

Desde su lanzamiento en 1984, The Karate Kid, el consenso popular sobre los personajes de la película cambia lentamente. La opinión de la audiencia sobre Daniel ha cambiado bastante con el tiempo. Mientras que la película presenta a Johnny Lawrence como el villano, al revisar el vídeo se que solo lucha cuando Daniel lo presiona. De hecho, Daniel tiende a parecer un alborotador arrogante que

Crónicas coloradas

Con más curiosidad que esperanza, y sin mucho que abandonar, un día empaque un cambio de ropa y me fui a Colorado, sin más plan que el deseo de levantarme de entre los muertos.

Arn Lobo
Disponible en Amazon.com en formato de libro electrónico hay un pequeño panfleto sobre la indigencia en Denver, Colorado. Este libro, titulado  Crónicas coloradas; Imágenes del desahucio,  escrito por Lobo, fue

Con más curiosidad que esperanza, y sin mucho que abandonar, un día empaque un cambio de ropa y me fui a Colorado, sin más plan que el deseo de levantarme de entre los muertos. Arn Lobo Disponible en Amazon.com en formato de libro electrónico hay un pequeño panfleto sobre la indigencia en Denver, Colorado. Este libro, titulado  Crónicas coloradas; Imágenes del desahucio,  escrito por Lobo, fue

Los fines del mundo

Desde los albores de la historia, los seres humanos hemos estado fascinados con el tema apocalíptico. Hay quienes verdaderamente consideran el apocalipsis como algo de lo que hay que escapar. Por ejemplo, empresarios de Silicon Valley compran búnkeres…

Desde los albores de la historia, los seres humanos hemos estado fascinados con el tema apocalíptico. Hay quienes verdaderamente consideran el apocalipsis como algo de lo que hay que escapar. Por ejemplo, empresarios de Silicon Valley compran búnkeres en Nueva Zelanda. Hay quienes, con más imaginación, consideran el apocalipsis como una vía de escape de las vicisitudes del mundo. La religión

Los fines del mundo

Desde los albores de la historia, los seres humanos hemos estado fascinados con el tema apocalíptico. Hay quienes verdaderamente consideran el apocalipsis como algo de lo que hay que escapar. Por ejemplo, empresarios de Silicon Valley compran búnkeres en Nueva Zelanda. Hay quienes, con más imaginación, consideran el apocalipsis como una vía de escape de las vicisitudes del mundo. La religión

Desde los albores de la historia, los seres humanos hemos estado fascinados con el tema apocalíptico. Hay quienes verdaderamente consideran el apocalipsis como algo de lo que hay que escapar. Por ejemplo, empresarios de Silicon Valley compran búnkeres en Nueva Zelanda. Hay quienes, con más imaginación, consideran el apocalipsis como una vía de escape de las vicisitudes del mundo. La religión

Los laberintos de Borges

¿Por qué “El laberinto”? La vida es como un laberinto. Un acertijo con rumbos sin salida y paradojas irresolubles. Una de las historias centrales de la mitología es el laberinto del Minotauro. El mismo nombre del cuento, la palabra laberinto en griego …

¿Por qué “El laberinto”? La vida es como un laberinto. Un acertijo con rumbos sin salida y paradojas irresolubles. Una de las historias centrales de la mitología es el laberinto del Minotauro. El mismo nombre del cuento, la palabra laberinto en griego es La casa de las hachas, es un acertijo. El mito del laberinto es por supuesto la aventura del hombre de acción. Es indudablemente la historia

Los laberintos de Borges

¿Por qué “El laberinto”? La vida es como un laberinto. Un acertijo con rumbos sin salida y paradojas irresolubles. Una de las historias centrales de la mitología es el laberinto del Minotauro. El mismo nombre del cuento, la palabra laberinto en griego es La casa de las hachas, es un acertijo.
El mito del laberinto es por supuesto la aventura del hombre de acción. Es indudablemente la historia rosa de la princesa enamorada. Es efectivamente la historia de terror para contar en noches de tormenta. Es el cuento picante de la mujer lujuriosa y el marido engañado. Una historia que puede ser contada desde la perspectiva de un cuento infantil hasta una morbosa historia pornográfica debe en realidad ser a cerca de algo más fundamental y profundo. Los miedos interiores, los vericuetos de la mente, por supuesto. Todo eso, pero su mensaje no puede ser discutido, solo intuido como un sueño.
¿Por qué “El laberinto”? La vida es un círculo, como un laberinto. Un acertijo con rumbos sin salida, paradojas irresolubles. El laberinto de los miedos interiores y los vericuetos de la mente. La referencia a los laberintos se la robe a Borges. Símbolo por antonomasia en la obra de Jorge Luis Borges, los laberintos le fascinaron desde niño. Uno de sus primeros recuerdos es un grabado de una edificación en forma de anfiteatro con muros muy altos, donde vagaban extraviados hombres y animales. En la que jamás localizó al minotauro.
Para Borges lo más temible es la siniestra intención de construir edificios destinados a extraviar a los visitantes. En su cuento “El jardín de los senderos que se bifurcan,” Borges nos habla de tiempo como laberinto: “Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos.” Borges nos hable de “…infinitas series de tiempos, en una red creciente y vertiginosa de tiempos divergentes, convergentes y paralelos. Esa trama de tiempos que se aproximan, se bifurcan, se cortan o que secularmente se ignoran, abarca todas las posibilidades. No existimos en la mayoría de esos tiempos; en algunos existe usted y no yo; en otros, yo, no usted; en otros, los dos.”
Recurrentemente Borges nos dice: ¡El minotauro apenas se defendió!” También niega la existencia de un centro en el laberinto del universo, aunque confesó más de una vez en entrevistas que, si existiera la certeza de un centro, también podríamos tener la esperanza de un Diseñador. Borges apunta que «un laberinto es un sitio en él cual uno se pierde en un sitio que. a su vez, se pierde en el tiempo; de modo que la idea de un laberinto que se pierde. de un laberinto perdido, es una idea doblemente mágica» … «en la idea de laberinto hay también una idea de esperanza. o de salvación, ya que, si supiéramos con certeza que el mundo es un laberinto, nos sentiríamos seguros. Pero no, posiblemente el universo no sea un laberinto. En el laberinto hay un centro; ese centro terrible es el Minotauro. Sin embargo. no sabemos si el Universo tiene un Centro: tal vez lo tenga. Por consiguiente, es probable que el mundo no sea un laberinto sino simplemente un caos, y en ese caso si estamos perdidos»

Referencias:

https://www.poeticous.com/borges/laberinto 

Cuentos completos

Ficciones (Spanish Edition)


¿Por qué “El laberinto”? La vida es como un laberinto. Un acertijo con rumbos sin salida y paradojas irresolubles. Una de las historias centrales de la mitología es el laberinto del Minotauro. El mismo nombre del cuento, la palabra laberinto en griego es La casa de las hachas, es un acertijo.
El mito del laberinto es por supuesto la aventura del hombre de acción. Es indudablemente la historia rosa de la princesa enamorada. Es efectivamente la historia de terror para contar en noches de tormenta. Es el cuento picante de la mujer lujuriosa y el marido engañado. Una historia que puede ser contada desde la perspectiva de un cuento infantil hasta una morbosa historia pornográfica debe en realidad ser a cerca de algo más fundamental y profundo. Los miedos interiores, los vericuetos de la mente, por supuesto. Todo eso, pero su mensaje no puede ser discutido, solo intuido como un sueño.
¿Por qué “El laberinto”? La vida es un círculo, como un laberinto. Un acertijo con rumbos sin salida, paradojas irresolubles. El laberinto de los miedos interiores y los vericuetos de la mente. La referencia a los laberintos se la robe a Borges. Símbolo por antonomasia en la obra de Jorge Luis Borges, los laberintos le fascinaron desde niño. Uno de sus primeros recuerdos es un grabado de una edificación en forma de anfiteatro con muros muy altos, donde vagaban extraviados hombres y animales. En la que jamás localizó al minotauro.
Para Borges lo más temible es la siniestra intención de construir edificios destinados a extraviar a los visitantes. En su cuento “El jardín de los senderos que se bifurcan,” Borges nos habla de tiempo como laberinto: “Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos.” Borges nos hable de “…infinitas series de tiempos, en una red creciente y vertiginosa de tiempos divergentes, convergentes y paralelos. Esa trama de tiempos que se aproximan, se bifurcan, se cortan o que secularmente se ignoran, abarca todas las posibilidades. No existimos en la mayoría de esos tiempos; en algunos existe usted y no yo; en otros, yo, no usted; en otros, los dos.”
Recurrentemente Borges nos dice: ¡El minotauro apenas se defendió!” También niega la existencia de un centro en el laberinto del universo, aunque confesó más de una vez en entrevistas que, si existiera la certeza de un centro, también podríamos tener la esperanza de un Diseñador. Borges apunta que «un laberinto es un sitio en él cual uno se pierde en un sitio que. a su vez, se pierde en el tiempo; de modo que la idea de un laberinto que se pierde. de un laberinto perdido, es una idea doblemente mágica» … «en la idea de laberinto hay también una idea de esperanza. o de salvación, ya que, si supiéramos con certeza que el mundo es un laberinto, nos sentiríamos seguros. Pero no, posiblemente el universo no sea un laberinto. En el laberinto hay un centro; ese centro terrible es el Minotauro. Sin embargo. no sabemos si el Universo tiene un Centro: tal vez lo tenga. Por consiguiente, es probable que el mundo no sea un laberinto sino simplemente un caos, y en ese caso si estamos perdidos»

Referencias:

https://www.poeticous.com/borges/laberinto 

Cuentos completos

Ficciones (Spanish Edition)








El cañón del eco podcast – episodio 1; El podacasteo positivo

Este es el primer episodio del Cañón del eco podcast con Ixi Voxel. El cañón del eco es un podcast experimental que surge de mi interés en entender la dinámica social de las redes sociales y los medios de comunicación digitales. El cañón del eco es un …

Este es el primer episodio del Cañón del eco podcast con Ixi Voxel. El cañón del eco es un podcast experimental que surge de mi interés en entender la dinámica social de las redes sociales y los medios de comunicación digitales. El cañón del eco es un experimento donde voy a aplicar diferentes formatos, técnicas, y tecnologías. ¿Quién es Ixi Voxel? Ixi es un vagabundo profesional. No

El cañón del eco podcast – episodio 1; El podacasteo positivo

Este es el primer episodio del Cañón del eco podcast con Ixi Voxel. El cañón del eco es un podcast experimental que surge de mi interés en entender la dinámica social de las redes sociales y los medios de comunicación digitales. El cañón del eco es un experimento donde voy a aplicar diferentes formatos, técnicas, y tecnologías.

¿Quién es Ixi Voxel? Ixi es un vagabundo profesional. No llego al nivel de un Mauricio Garcés, que repartía pizzas en Timbuktú, pero si he repartido pizzas en Knoxville, Tennessee. Tengo una curiosidad desmedida, dispersa, que me ha llevado ha recorrer mundo y participar en distintas actividades, desde Waco, Texas, hasta, Kyushu, Japón; desde vender seguros, hasta un doctorado en ingeniería. El nombre del “Cañón del eco” es una referencia a las cámaras de resonancia o burbujas socioculturales en las que vivimos actualmente. Donde nos pasamos el día regurgitando los mismos memes, empaquetados por los poderes ocultos para el solaz de las masas. Pareciera que no hay escapatoria. Tal vez no haya escapatoria: Pero podemos soñar que nos resistimos (haciendo lo mismo y participando en el burbujismo).

Este podcast es parte de un proyecto más amplio de crear una presencia digital, que incluye, entre otros, cursos de tecnología en plataformas como Udemy. Concretamente el impulso para finalmente pasar de la eteriedad conceptual a la internetica fue una conversación sobre el tema con mi hija postmilenial sobre el trending de los podcasts de vibra positiva, El Rorro Echávez como ejemplo destacado. Me llama la atención que el Rorro considera el podcasteo como una alternativa novedosa al youtubersimo. Me llama la atención porque los que tenemos años para recordar, vimos como el youtuberismo vino a imponerse sobe los blogs y los podcasts. Pero ahora las condiciones son otras. Por un lado, hay una sobreoferta de canales en youtube, y, por otro lado, la integración de los celulares con los autos y la congestión vial, por dar un ejemplo, genera demanda por contenido en audio, que de un sentido de pertenencia a un a comunidad, casi como estar conversando con un amigo, en una situación en la que normalmente estamos solos y frustrados.


Curiosamente el concepto es circular, y uno de los temas prevalentes del podcasteo positivo es como podcastear positivamente. Para seguir el ejemplo, empecemos por describir el proceso. Como ya les comenté, el cañón del eco podcast es parte de un proyecto más amplio que incluye la producción de video, y el equipo que tengo esta orientado a producir audio y video. Mi equipo base es un micrófono Blue Yeti, una grabadora Tascam dr-60dmk ii. Es equipo, por así decirlo de nivel 2, una rayita más que básico, pero sin llegar a profesional: Amateur fífí. Una vez que tienes el equipo la dificultad o obstáculo mayor es encontrar el lugar y tiempo para grabar sin interrupciones ni ruidos extraños. La raza hace cosas como encerrarse en el closet o grabar debajo de una colcha. En principio, se puede grabar directamente en el celular y hay una aplicación llamada Anchor que te permite producir podcasts gratis y de manera sencilla. Yo decidí empezar de manera más manual pero dentro de la gratuidad, colcando los archivos de audio en archive.org y Blogger.com como el alimentador de la subscripción al podcast. Si te interesa el tema, mándame un correo a ixi.voxel@protonmail.com y en un futuro episodio les comento los detalles a más profundidad.



Este es el primer episodio del Cañón del eco podcast con Ixi Voxel. El cañón del eco es un podcast experimental que surge de mi interés en entender la dinámica social de las redes sociales y los medios de comunicación digitales. El cañón del eco es un experimento donde voy a aplicar diferentes formatos, técnicas, y tecnologías.

¿Quién es Ixi Voxel? Ixi es un vagabundo profesional. No llego al nivel de un Mauricio Garcés, que repartía pizzas en Timbuktú, pero si he repartido pizzas en Knoxville, Tennessee. Tengo una curiosidad desmedida, dispersa, que me ha llevado ha recorrer mundo y participar en distintas actividades, desde Waco, Texas, hasta, Kyushu, Japón; desde vender seguros, hasta un doctorado en ingeniería. El nombre del “Cañón del eco” es una referencia a las cámaras de resonancia o burbujas socioculturales en las que vivimos actualmente. Donde nos pasamos el día regurgitando los mismos memes, empaquetados por los poderes ocultos para el solaz de las masas. Pareciera que no hay escapatoria. Tal vez no haya escapatoria: Pero podemos soñar que nos resistimos (haciendo lo mismo y participando en el burbujismo).

Este podcast es parte de un proyecto más amplio de crear una presencia digital, que incluye, entre otros, cursos de tecnología en plataformas como Udemy. Concretamente el impulso para finalmente pasar de la eteriedad conceptual a la internetica fue una conversación sobre el tema con mi hija postmilenial sobre el trending de los podcasts de vibra positiva, El Rorro Echávez como ejemplo destacado. Me llama la atención que el Rorro considera el podcasteo como una alternativa novedosa al youtubersimo. Me llama la atención porque los que tenemos años para recordar, vimos como el youtuberismo vino a imponerse sobe los blogs y los podcasts. Pero ahora las condiciones son otras. Por un lado, hay una sobreoferta de canales en youtube, y, por otro lado, la integración de los celulares con los autos y la congestión vial, por dar un ejemplo, genera demanda por contenido en audio, que de un sentido de pertenencia a un a comunidad, casi como estar conversando con un amigo, en una situación en la que normalmente estamos solos y frustrados.


Curiosamente el concepto es circular, y uno de los temas prevalentes del podcasteo positivo es como podcastear positivamente. Para seguir el ejemplo, empecemos por describir el proceso. Como ya les comenté, el cañón del eco podcast es parte de un proyecto más amplio que incluye la producción de video, y el equipo que tengo esta orientado a producir audio y video. Mi equipo base es un micrófono Blue Yeti, una grabadora Tascam dr-60dmk ii. Es equipo, por así decirlo de nivel 2, una rayita más que básico, pero sin llegar a profesional: Amateur fífí. Una vez que tienes el equipo la dificultad o obstáculo mayor es encontrar el lugar y tiempo para grabar sin interrupciones ni ruidos extraños. La raza hace cosas como encerrarse en el closet o grabar debajo de una colcha. En principio, se puede grabar directamente en el celular y hay una aplicación llamada Anchor que te permite producir podcasts gratis y de manera sencilla. Yo decidí empezar de manera más manual pero dentro de la gratuidad, colcando los archivos de audio en archive.org y Blogger.com como el alimentador de la subscripción al podcast. Si te interesa el tema, mándame un correo a ixi.voxel@protonmail.com y en un futuro episodio les comento los detalles a más profundidad.

Camino de Santiago

Quien vaya a hacer el Camino…

Quien quiera hacer el Camino de Santiago debe de saber varias cosas: que hay que ir bien calzado, que el peso de la mochila no debe sobrepasar los ocho kilos, que hay diferentes rutas aunque todas lleven al mismo sitio, que la gente ronca en los albergues, que hay que echar a andar antes de que amanezca, que no es necesario programarse etapas inacabables, que el sol te da de espaldas, que es mejor ir solo que mal acompañado, que en año jacobeo camina el doble de gente, y que si es verano pasarán un calor considerable. Quien quiera hacerlo por primera vez que entrene durante un par de semanas con el calzado que piensa llevar y que sepa que se apresta a enfilar un desfiladero emocionante en el que se sorprenderá de lo mucho que es capaz de andar. Que sepa, también, que el Camino es un corto viaje por las soledades, por los campos ensabanados de amarillo, por los regatos y desfiladeros que se alternan con senderos boscosos y pistas inacabables de grava y arena, por tierras que abruman por el mercurio denso de su pasado, por paraísos del románico mas inesperado, por el gótico sobrio de las citas catedralicias, por el rostro acogedor de sus lugareños y por trigales persistentes y auroras inciertas. Quien vaya a hacer el Camino debe saber que le esperan serenatas de viento y musgo, mariposas en las cunetas, alondras en los sembrados, el olor de la piedra umbría, el primer aroma de la hiniesta, ese vaho de nostalgia que esconden secretamente las higueras, la promesa de vino entre las vides, el canto mañanero de los mirlos y el compás dormido en el perezoso despertar de los pueblos. Quien ahora mismo empiece a sentir las incontrolables ganas de echarse a caminar debe empezar a familiarizarse con los nombres que serán para siempre memoria sentimental: Roncesvalles, El Perdón, Viana, Mostelares, Fromista, Cruz de Hierro…

En El Cebreiro encontrará el humedal de piedra donde Galicia le abre la puerta al aire para que vaya pasando y se haga bruma, en Castrillo de Polvazares la sabia mezcla de arcilla y ramaje que parece sacada de un paisaje sirio, en Sahagún el foco primitivo del mas puro arte mudejar, en León las gemas del Cáliz de Doña Urraca– la explicación de que la historia común de España nace antes de que dos reyes yacieran juntos una noche. Quien vaya a hacer el Camino cruzará robledales, un puñado de carvallos, filos de corredoiras donde apacentan ganado, frondas y canales de regadío, chopos, álamos, mesetas. Entre la gloria y uno ya solo habrá piedra, vieja piedra compostelana y esa fina lluvia, tan de lágrimas, que acaba verdeando los rostros demudados de los caminantes. El Camino nos lleva desde los eucaliptales perdidos en llanuras inacabables hasta la azotea de un alto edificio verde al que no se sube sin dolor y que, al llegar, regala un festín reconfortante de agua pulverizada.

Quien este verano se cuelgue una mochila y una medalla y eche a andar debe de saber que hay una extraña voz interior que te dice ¡camina! cuando mas desfallecido estas, que la senda esta poblada de tipos que llegan de los lugares mas remotos del mundo sin que uno entienda que les ha traído hasta aquí, tipos que caminan sin descanso y sin dar explicaciones, que arrastran el misterio como arrastran los pies, que llevados por el arrullo gregoriano hasta Samos, llegan a Sarria y estiran el cuello porque creen poder ver Santiago y al apóstol de anchas espaldas que espera el abrazo. Si, como ellos, ya han decidido salir, si van a caminar mirando hacia los adentros de uno, si van a pisar la asombrosa España de ríos y fuentes, de cardos y perdices, de espigas y lanas, de vino y promesas, sepan que han tomado la decisión correcta. Nunca nada será igual y, año tras año, contaran los días que les quedan para volver a explorar la espesura mas desconocida de todo universo: uno mismo.

Feliz Camino.

Carlos Herrera
Periodista, presentador y escritor

Quien vaya a hacer el Camino...


Quien quiera hacer el Camino de Santiago debe de saber varias cosas: que hay que ir bien calzado, que el peso de la mochila no debe sobrepasar los ocho kilos, que hay diferentes rutas aunque todas lleven al mismo sitio, que la gente ronca en los albergues, que hay que echar a andar antes de que amanezca, que no es necesario programarse etapas inacabables, que el sol te da de espaldas, que es mejor ir solo que mal acompañado, que en año jacobeo camina el doble de gente, y que si es verano pasarán un calor considerable. Quien quiera hacerlo por primera vez que entrene durante un par de semanas con el calzado que piensa llevar y que sepa que se apresta a enfilar un desfiladero emocionante en el que se sorprenderá de lo mucho que es capaz de andar. Que sepa, también, que el Camino es un corto viaje por las soledades, por los campos ensabanados de amarillo, por los regatos y desfiladeros que se alternan con senderos boscosos y pistas inacabables de grava y arena, por tierras que abruman por el mercurio denso de su pasado, por paraísos del románico mas inesperado, por el gótico sobrio de las citas catedralicias, por el rostro acogedor de sus lugareños y por trigales persistentes y auroras inciertas. Quien vaya a hacer el Camino debe saber que le esperan serenatas de viento y musgo, mariposas en las cunetas, alondras en los sembrados, el olor de la piedra umbría, el primer aroma de la hiniesta, ese vaho de nostalgia que esconden secretamente las higueras, la promesa de vino entre las vides, el canto mañanero de los mirlos y el compás dormido en el perezoso despertar de los pueblos. Quien ahora mismo empiece a sentir las incontrolables ganas de echarse a caminar debe empezar a familiarizarse con los nombres que serán para siempre memoria sentimental: Roncesvalles, El Perdón, Viana, Mostelares, Fromista, Cruz de Hierro...

En El Cebreiro encontrará el humedal de piedra donde Galicia le abre la puerta al aire para que vaya pasando y se haga bruma, en Castrillo de Polvazares la sabia mezcla de arcilla y ramaje que parece sacada de un paisaje sirio, en Sahagún el foco primitivo del mas puro arte mudejar, en León las gemas del Cáliz de Doña Urraca– la explicación de que la historia común de España nace antes de que dos reyes yacieran juntos una noche. Quien vaya a hacer el Camino cruzará robledales, un puñado de carvallos, filos de corredoiras donde apacentan ganado, frondas y canales de regadío, chopos, álamos, mesetas. Entre la gloria y uno ya solo habrá piedra, vieja piedra compostelana y esa fina lluvia, tan de lágrimas, que acaba verdeando los rostros demudados de los caminantes. El Camino nos lleva desde los eucaliptales perdidos en llanuras inacabables hasta la azotea de un alto edificio verde al que no se sube sin dolor y que, al llegar, regala un festín reconfortante de agua pulverizada.

Quien este verano se cuelgue una mochila y una medalla y eche a andar debe de saber que hay una extraña voz interior que te dice ¡camina! cuando mas desfallecido estas, que la senda esta poblada de tipos que llegan de los lugares mas remotos del mundo sin que uno entienda que les ha traído hasta aquí, tipos que caminan sin descanso y sin dar explicaciones, que arrastran el misterio como arrastran los pies, que llevados por el arrullo gregoriano hasta Samos, llegan a Sarria y estiran el cuello porque creen poder ver Santiago y al apóstol de anchas espaldas que espera el abrazo. Si, como ellos, ya han decidido salir, si van a caminar mirando hacia los adentros de uno, si van a pisar la asombrosa España de ríos y fuentes, de cardos y perdices, de espigas y lanas, de vino y promesas, sepan que han tomado la decisión correcta. Nunca nada será igual y, año tras año, contaran los días que les quedan para volver a explorar la espesura mas desconocida de todo universo: uno mismo.

Feliz Camino.

Carlos Herrera
Periodista, presentador y escritor