LOS LÍMITES PLANETARIOS

Nueve límites de la Tierra para evitar cambios catastróficos Los científicos advierten de que se ha sobrepasado ya la frontera en cambio climático, ciclo del nitrógeno y pérdida de biodiversidad ALICIA RIVERA Madrid 23 SEP 2009 – 13:14 EDT Jaume Terradas CREAF-Unitat d’Ecologia Universitat Autònoma de Barcelona Desde hace algunos años, las advertencias acerca de … Continue reading LOS LÍMITES PLANETARIOS

Nueve límites de la Tierra para evitar cambios catastróficos

Los científicos advierten de que se ha sobrepasado ya la frontera en cambio climático, ciclo del nitrógeno y pérdida de biodiversidad

Jaume Terradas
CREAF-Unitat d’Ecologia
Universitat Autònoma de Barcelona

Desde hace algunos años, las advertencias acerca de los riesgos del cambio global, y en especial del cambio climático, se suceden. El Informe Stern, por proceder de un economista poco sospechoso de ser un ambientalista más o menos ácrata, y por haber sido encargado por el Gobierno británico, fue un aldabonazo fuerte que resonó en medios generalmente sordos, e incluso muy refractarios a esta clase de preocupación. Luego llegó el cuarto informe del IPCC que, aunque moderado y prudentísimo en sus cálculos, dejaba claro que el cambio climático era real y sus consecuencias temibles, y venía respaldado por dos mil quinientos científicos de todo el mundo. La película de Al Gore Una verdad incómoda tuvo también mucha resonancia, aunque entre los más reticentes la personalidad política de Gore más bien causó reacciones opuestas. Algunos han seguido negando la realidad del cambio climático, empezando por el Gobierno Bush en EEUU y por personas tan conocidas como el excelente novelista de ciencia ficción Michael Crichton. También hay científicos solventes que creen que se han exagerado mucho las tintas y que los datos reales de que disponemos no avalan un aumento de la temperatura sensible en los últimos quince años, si se considera el hecho de que estamos en un período caluroso dentro de los ciclos habituales. Pero los trabajos científicos que reconocen como reales el cambio y su autoría humana han seguido llegando a un ritmo creciente, y no sólo abonan las tesis del IPCC sino que en muchos casos indican que éstas pueden haberse quedado cortas. La razón de esto último es fácil de comprender.