problemas de circulación

¿Se te duermen o entumen los pies o las manos con frecuencia?  ¿Te dan calambres? ¿Te sientes agotado o cansado en época de calor? ¿Se te hinchan las piernas? ¿Sientes hormigueo en las extremidades? ¿Se te cae mucho el cabello o tienes uñas o piel débiles? Lo más seguro s que se deba a una circulación deficiente.

Los problemas de circulación suelen deberse principalmente a la falta de actividad física, a acumulación de grasas o falta de elasticidad en los vasos sanguíneos, a tensiones emocionales y, sobre todo, a una deficiente dieta.

Alimentos no recomendados:

Grasas derivadas de los lácteos, carnes rojas, fritos, embutidos de origen animal (jamón, salchicha, etc.), tocino, mantequilla, margarina, platos muy cocinados y aceitados, encurtidos, conservas, productos azucarados o procesados, todo lo frito (papas tostadas, etc.). Un exceso de sodio también es nocivo, por lo que se debe evitar el abuso del consumo de sal, y evitar beber alcohol, fumar y consumir productos irritantes como el café o picante.

Alimentos recomendados:

  • Aceites vegetales (soja, sésamo, oliva, etc.), frutos secos, pescados azules como el salmón, atún, etc., aceitunas, aguacate, frutas cítricas (naranja, mandarina, limón, etc.), tomate rojo, algas marinas,alimentos ricos en potasio el plátano, cereales integrales, legumbres, etc.
    Se deben incluir diariamente alimentos ricos en fibra, ya que esta ayuda a eliminar la grasa acumulada. Además, se debe incluir agua pura,beber 2 litros al día como mínimo.

Los arándanos son ricos en vitamina P, la cual aumenta la resistencia capilar reduciendo su fragilidad e hipermeabilidad, son excelentes para mejorar la micro-circulación, además de que favorecen la regeneración de los pigmentos de la retina. Se recomienda consumir esta fruta diariamente, como si fuesen uvas, sobre todo en casos de trastornos hemorrágicos por fragilidad capilar o insuficiencia venosa, así como en casos de visión nocturna deficiente.

El ajo es uno de los mejores aliados de una buena circulación sanguínea, entre una larga lista de beneficios, tiene propiedades vasodilatadoras, las cuales ayudaran a que tu circulación mejore notable y rápidamente. Para su mejor aprovechamiento, toma ajo en ayuna con un vaso de agua tibia diariamente. 

Los alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 como la linaza o el aceite de pescado son también adecuados en dietas para mejorar la circulación sanguínea.

Hierbas para mejorar la circulación

Por suerte la naturaleza tiene todo para ayudarnos a recuperar la salud. Y las infusiones a base de hierbas medicinales son una alternativa excelente para ayudar al cuerpo a tener  una buena circulación. Aquí te damos algunas hierbas:

  • Romero: buena para activar la circulación sanguínea.
  • La cola de caballo: es un remedio muy bueno para evitar el endurecimiento de las arterias y ayudar a reducir el colesterol nocivo acumulado. Bebe una tacita después de comer, una o dos tacitas cada día serán suficientes.
  • Espino blanco: buena para trastornos cardíacos y para mejorar la circulación coronaria y la eficiente nutrición del miocardio. El Espino blanco es ligeramente reductor de la frecuencia cardíaca, por lo que se emplea en arritmias y taquicardias, así como en la insuficiencia cardíaca.
  • Muérdago
  • Pasiflora
  • Hojas de olivo: tienen un efecto hipotensor por su actividad como vasodilatador periférico y diurético. Se usa para bajar la tensión y prevenir anginas de pecho y arritmias cardíacas. Se puede combinar con el espino blanco.
  • Rusco: se usa para prevenir la aparición de varices, hemorroides, pesadez de piernas, hinchazón de piernas o tobillos, etc.
  • Hammamelis: un remedio eficaz para fomentar la buena circulación general, se usa y recomienda en casos de varices, hemorroides y menstruaciones abundantes.
  • Ginko biloba, jengibre y ginseng son complementos que ayudan a una buena circulación.
  • Diente de león: por ser rica en taninos y propiedades calmantes, es muy benéfica en problemas circulatorios periféricos (mala circulación en las extremidades). Para su mejor utilización, se debe realizar baños locales con la infusión de dicha planta. 

¿Se te duermen o entumen los pies o las manos con frecuencia?  ¿Te dan calambres? ¿Te sientes agotado o cansado en época de calor? ¿Se te hinchan las piernas? ¿Sientes hormigueo en las extremidades? ¿Se te cae mucho el cabello o tienes uñas o piel débiles? Lo más seguro s que se deba a una circulación deficiente.

Los problemas de circulación suelen deberse principalmente a la falta de actividad física, a acumulación de grasas o falta de elasticidad en los vasos sanguíneos, a tensiones emocionales y, sobre todo, a una deficiente dieta.

Alimentos no recomendados:


Grasas derivadas de los lácteos, carnes rojas, fritos, embutidos de origen animal (jamón, salchicha, etc.), tocino, mantequilla, margarina, platos muy cocinados y aceitados, encurtidos, conservas, productos azucarados o procesados, todo lo frito (papas tostadas, etc.). Un exceso de sodio también es nocivo, por lo que se debe evitar el abuso del consumo de sal, y evitar beber alcohol, fumar y consumir productos irritantes como el café o picante.

Alimentos recomendados:

  • Aceites vegetales (soja, sésamo, oliva, etc.), frutos secos, pescados azules como el salmón, atún, etc., aceitunas, aguacate, frutas cítricas (naranja, mandarina, limón, etc.), tomate rojo, algas marinas,alimentos ricos en potasio el plátano, cereales integrales, legumbres, etc.
    Se deben incluir diariamente alimentos ricos en fibra, ya que esta ayuda a eliminar la grasa acumulada. Además, se debe incluir agua pura,beber 2 litros al día como mínimo.

Los arándanos son ricos en vitamina P, la cual aumenta la resistencia capilar reduciendo su fragilidad e hipermeabilidad, son excelentes para mejorar la micro-circulación, además de que favorecen la regeneración de los pigmentos de la retina. Se recomienda consumir esta fruta diariamente, como si fuesen uvas, sobre todo en casos de trastornos hemorrágicos por fragilidad capilar o insuficiencia venosa, así como en casos de visión nocturna deficiente.

El ajo es uno de los mejores aliados de una buena circulación sanguínea, entre una larga lista de beneficios, tiene propiedades vasodilatadoras, las cuales ayudaran a que tu circulación mejore notable y rápidamente. Para su mejor aprovechamiento, toma ajo en ayuna con un vaso de agua tibia diariamente. 

Los alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 como la linaza o el aceite de pescado son también adecuados en dietas para mejorar la circulación sanguínea.

Hierbas para mejorar la circulación


Por suerte la naturaleza tiene todo para ayudarnos a recuperar la salud. Y las infusiones a base de hierbas medicinales son una alternativa excelente para ayudar al cuerpo a tener  una buena circulación. Aquí te damos algunas hierbas:
  • Romero: buena para activar la circulación sanguínea.
  • La cola de caballo: es un remedio muy bueno para evitar el endurecimiento de las arterias y ayudar a reducir el colesterol nocivo acumulado. Bebe una tacita después de comer, una o dos tacitas cada día serán suficientes.
  • Espino blanco: buena para trastornos cardíacos y para mejorar la circulación coronaria y la eficiente nutrición del miocardio. El Espino blanco es ligeramente reductor de la frecuencia cardíaca, por lo que se emplea en arritmias y taquicardias, así como en la insuficiencia cardíaca.
  • Muérdago
  • Pasiflora
  • Hojas de olivo: tienen un efecto hipotensor por su actividad como vasodilatador periférico y diurético. Se usa para bajar la tensión y prevenir anginas de pecho y arritmias cardíacas. Se puede combinar con el espino blanco.
  • Rusco: se usa para prevenir la aparición de varices, hemorroides, pesadez de piernas, hinchazón de piernas o tobillos, etc.
  • Hammamelis: un remedio eficaz para fomentar la buena circulación general, se usa y recomienda en casos de varices, hemorroides y menstruaciones abundantes.
  • Ginko biloba, jengibre y ginseng son complementos que ayudan a una buena circulación.
  • Diente de león: por ser rica en taninos y propiedades calmantes, es muy benéfica en problemas circulatorios periféricos (mala circulación en las extremidades). Para su mejor utilización, se debe realizar baños locales con la infusión de dicha planta. 

rizoma

En Biología, un rizoma es un tallo subterráneo con varias yemas que crece de forma horizontal emitiendo raíces y brotes herbáceos de sus nudos.
Los rizomas crecen indefinidamente. En el curso de los años mueren las partes más viejas pero cada año producen nuevos brotes, pudiendo de ese modo cubrir grandes áreas de terreno. Sus ramas engrosadas suelen presentar entrenudos cortos, tienen catáfilosincoloros y membranáceos, raíces adventicias y yemas.
Según su crecimiento y ramificación, los rizomas pueden clasificarse en simpodiales o monopodiales. Los rizomas simpodiales son aquellos en los que cada porción corresponde al desarrollo de yemas axilares sucesivas. La yema terminal de cada porción produce el brote epígeo. Ejemplos de este tipo de rizoma son Sanseviera thyrsiflora y Paspalum nicorae.
En los rizomas monopodiales, en cambio, la yema terminal continúa el crecimiento indefinido del rizoma, mientras las yemas axilares originan los brotes epígeos. Este tipo de rizomas es característico de muchas especies invasivas o malezas, tales como Sorghum halepense.
Es un sistema de reproducción vegetativa común a muchas plantas, como AchimenesCannaZantedeschia, lirio y jengibre (Zingiber officinale).
Los rizomas se pueden dividir en trozos que contienen una yema al menos cada uno y plantar por separado. Las plantas con rizomas son perennes, pierden sus partes aéreas en climas fríos, conservando tan sólo el órgano subterráneo que almacena los nutrientes para la temporada siguiente.

En Biología, un rizoma es un tallo subterráneo con varias yemas que crece de forma horizontal emitiendo raíces y brotes herbáceos de sus nudos.
Los rizomas crecen indefinidamente. En el curso de los años mueren las partes más viejas pero cada año producen nuevos brotes, pudiendo de ese modo cubrir grandes áreas de terreno. Sus ramas engrosadas suelen presentar entrenudos cortos, tienen catáfilosincoloros y membranáceos, raíces adventicias y yemas.
Según su crecimiento y ramificación, los rizomas pueden clasificarse en simpodiales o monopodiales. Los rizomas simpodiales son aquellos en los que cada porción corresponde al desarrollo de yemas axilares sucesivas. La yema terminal de cada porción produce el brote epígeo. Ejemplos de este tipo de rizoma son Sanseviera thyrsiflora y Paspalum nicorae.
En los rizomas monopodiales, en cambio, la yema terminal continúa el crecimiento indefinido del rizoma, mientras las yemas axilares originan los brotes epígeos. Este tipo de rizomas es característico de muchas especies invasivas o malezas, tales como Sorghum halepense.
Es un sistema de reproducción vegetativa común a muchas plantas, como AchimenesCannaZantedeschia, lirio y jengibre (Zingiber officinale).
Los rizomas se pueden dividir en trozos que contienen una yema al menos cada uno y plantar por separado. Las plantas con rizomas son perennes, pierden sus partes aéreas en climas fríos, conservando tan sólo el órgano subterráneo que almacena los nutrientes para la temporada siguiente.

Amomum zingiber

Si te gusta la cocina oriental, presta atención para así comenzar a cultivar jengibre en tu mesa de cultivo.

Historia

Originario del área indomalaya al sureste de Asia y también de algunas islas de Malasia, el jengibre también se ha cultivado en Jamaica, África, en las Indias occidentales, en México y en la Florida. Se trata de un cultivo milenario que fue introducido en la en Europa en la Antigüedad, gracias a los griegos y romanos.

Se trata de una planta tropical perenne cuyo nombre científico es Amomum zingiber L. y tiene dos variedades: el jengibre común y el silvestre. Sin embargo, es reconocido por sus poderosos tallos subterráneos, que crecen en forma horizontal y son gruesos y carnosos, ricos en carbohidratos.

La siembra

Coloca la raíz de jengibre en un vaso con agua y déjala en remojo durante una noche en agua tibia. Por otra parte, ve preparando tu lugar de cultivo: mesa de cultivo, maceta, etc. ¿Cómo? Coloca tierra suelta y agrega bastante compost. Ten en cuenta que el rizoma del jengibre crece de forma horizontal al suelo por lo que necesitas de un espacio amplio. Para facilitar el drenaje del agua, colocar grava en el fondo.

La siembra se realiza a comienzos de la primavera. Planta la raíz de jengibre sobre la superficie de la tierra, a no más de 8 o 10 cm. de profundidad. Si colocas más de una raíz recuerda dejar cierto espacio entre ellas. El período de germinación estimado es de dos meses.

Hay que tener en cuenta que el jengibre es originario de un continente caluroso como es Asia por lo que necesita estar a una temperatura de entre 75º y 85º pues si hace más frío la planta no crece. La zona de cultivo debe estar expuesta a luz natural pero no exponerla todo el día al sol. Recuerda que si bien puede ser cultivado en el exterior lo mejor es el interior por tratarse de una planta tropical.

Si te gusta la cocina oriental, presta atención para así comenzar a cultivar jengibre en tu mesa de cultivo.

Historia


Originario del área indomalaya al sureste de Asia y también de algunas islas de Malasia, el jengibre también se ha cultivado en Jamaica, África, en las Indias occidentales, en México y en la Florida. Se trata de un cultivo milenario que fue introducido en la en Europa en la Antigüedad, gracias a los griegos y romanos.

Se trata de una planta tropical perenne cuyo nombre científico es Amomum zingiber L. y tiene dos variedades: el jengibre común y el silvestre. Sin embargo, es reconocido por sus poderosos tallos subterráneos, que crecen en forma horizontal y son gruesos y carnosos, ricos en carbohidratos.




La siembra

Coloca la raíz de jengibre en un vaso con agua y déjala en remojo durante una noche en agua tibia. Por otra parte, ve preparando tu lugar de cultivo: mesa de cultivo, maceta, etc. ¿Cómo? Coloca tierra suelta y agrega bastante compost. Ten en cuenta que el rizoma del jengibre crece de forma horizontal al suelo por lo que necesitas de un espacio amplio. Para facilitar el drenaje del agua, colocar grava en el fondo.

La siembra se realiza a comienzos de la primavera. Planta la raíz de jengibre sobre la superficie de la tierra, a no más de 8 o 10 cm. de profundidad. Si colocas más de una raíz recuerda dejar cierto espacio entre ellas. El período de germinación estimado es de dos meses.

Hay que tener en cuenta que el jengibre es originario de un continente caluroso como es Asia por lo que necesita estar a una temperatura de entre 75º y 85º pues si hace más frío la planta no crece. La zona de cultivo debe estar expuesta a luz natural pero no exponerla todo el día al sol. Recuerda que si bien puede ser cultivado en el exterior lo mejor es el interior por tratarse de una planta tropical.