Todo sobre el Apio

Como Cultivar Apio

¿Directo en la tierra o en almácigo? Almácigo
¿Cuándo plantar? Principio Primavera
¿En cuánto tiempo se cosecha desde plantado? 5 meses
Volúmen recomendado para plantar en maceteros: 10 lt
Profundidad mínima del macetero: 32 cm
Distancia entre una planta y otra en el huerto: 30 cm
Distancia entre líneas de plantación en el huerto. 38 cm

Tipo de Tierra

El Apio requiere de un suelo profundo, fértil y muy húmedo. Pero ten en cuenta que el exceso de agua no es bueno para la planta, hay que evitar la formación de barro o charcos en la tierra donde se va a plantar. Se recomienda incorporar compost maduro o estiércol al lugar de plantación.
El apio soporta suelos ligeramente ácidos, no es necesario ponerle cal a la tierra.

Germinación

Se llena una caja con compost y se empapa de agua. Sobre él se ponen las semillas esparcidas con poca densidad y sobre las semillas se agrega otra capa delgada de compost. Se guardan los cajones en interior, a una temperatura de 16 °C, tapados con un vidrio o con papel de diario (periódico). Es muy importante que el compost este en todo momento húmedo, lo mejor es regarlo con un rociador si es que se tiene.
Cuando aparezca el primer par de hojas (cotiledones) se sacan las plantitas del cajón y se llevan a otro cajón lleno de compost (para darles más espacio) donde se ponen con cuidado a unos 5 cm de separación. Lo ideal es dejar los cajones algunas horas del día fuera de la casa o invernadero para que la planta se vaya endureciendo con el aire. No olvidar de que las pequeñas plantas deben estar siempre húmedas.

Cuando estemos seguros de que no habrán más heladas, podemos trasplantar los apios al exterior. Se plantan en zanjas distanciadas por 30 cm una planta de la otra. La zanja debe tener unos 38 cm de ancho y 30 cm de profundidad. Si se planta más de una zanja hay que dejar un buen espacio entre éstas.

Exposición al Sol

El apio no es amante del sol, por lo cual se debiera plantar en un lugar que no le llegue mucho. Tolera perfectamente lugares con mucha sombra, pero como casi todas las plantas, necesita algunas horas de luz directa para crecer.

Riego – Agua

La planta necesita tener humedad constante, por lo cual hay que regarla antes de que se seque la tierra. Esto va a depender de la temporada, en verano hay que regarla más que en primavera. De seguro será una de las plantas que más riegues en el huerto.

Recolección

Se desentierran las plantas de Apio a medida que se vayan necesitando. Lo ideal es consumirlas frescas. Si se quiere que tengan mejor sabor hay que esperar a que pasen alguna helada.

Consejos Básicos

Cuando la planta este grande hay que amarrarle los tallos y luego apolcar la planta o tapar los tallos con una bolsa de papel. Esto se hace debido a que a los tallos no les debe llegar luz. La luz vuelve al apio verde y amargo.
Al apio le favorecen las heladas, se vuelven más sabrosos con éstas.


…apio verde tu yu…..apio verde tu yu….

Según cuentan…

  • Las brujas comían las semillas, antes de emprender el vuelo en la escoba.
  • Las semillas, quemadas con rizomas de Iris, se usaban para aumentar los poderes psíquicos.

Sinonimia: Apio dulce, apio palustre, apio común, salsao, ache, aipo, wild celery, celery.

Antiguamente ha sido usada con mucha más frecuencia, y poco a poco la gente de campo vuelve a usarlo y aprovechar sus aplicaciones en medicina doméstica.

En latín deriva del término Apis, abeja, por ser una planta muy melífera.

Los griegos las utilizaban para confeccionar guirnaldas, porque simbolizaban bravura, triunfo, pero también se usaba en sus ceremonias fúnebres.

La imagen del apio apareció en monedas, así como se cree que a los muertos se los acondicionaba sobre un lecho de apio entre otras plantas aromáticas.

Plinio cuenta que los griegos no la empleaban en la cocina por considerarla una planta sagrada, frente a los romanos que sí que hacían uso de ella, como se ve en uno de los frescos de la Casa de los Vetti y como se sabe por los textos, ya que era considerada una planta afrodisíaca empleada durante la Bacanal o commissatio si se consumía su raíz fresca.

Es una planta cultivada como hortaliza y también crece espontáneamente en terrenos húmedos y pantanosos.

Principios activos:
Contiene muchos minerales importantes como hierro, fósforo, calcio, potasio y vitaminas.
Contiene vitaminas A, B1, B2, B6, C, E, K, PP y minerales como hierro, calcio, fósforo, magnesio y zinc.

(La vitamina C refuerza el sistema inmunológico, haciendo que el cuerpo sea más resistente de contraer enfermedades. Junto con el magnesio, el hierro ayuda a prevenir cuadros de anemia).

Esencia 2-3 %, limoneno, dihidrocarvona, terpenos, ácido sedanólico y fenoles (guayacol).
Bergapteno.

Usos Medicinales:

(es preferible usar la planta fresca).

  • Antiinflamatoria (Mencherini T, 2007).
  • Antioxidante (Nagella P, 2011),
  • Antimicrobiana (Zhou Y, 2009).
  • Potencial protector de gastritis (Al-Howiriny T, 2010), un extracto de semillas de apio demostraron actividad protectora gástrica y previniendo la misma del ataque de la bacteria Helicobacter pylori causante de daños a la mucosa del estómago (Powanda M, 2011).
  • Aperitivo.
  • Antiparasitario (el jugo de apio sirve para expulsar las lombrices intestinales).
  • Carminativo.
  • Catarros crónicos y asma, así como afonía y afecciones de la garganta: entona y aclara la voz (cocimiento en agua y agregado de leche caliente).
  • Cicatrizante.
  • Dolor de cabeza, promueve la circulación y baja la presión (infusión o cocimiento por vía oral).
  • Diurético, para afecciones genitourinarias, cistitis, uretritis, pielonefritis, urolitiasis, dolor de riñones y retención de orina.
  • Desintoxicante del hígado: el jugo exprimido de las hojas frescas desinflama el hígado.
  • Diarrea: se usa con guayaba, hierbabuena, tamarindo, arrayán, granada, lima, estafiate y orégano.
  • Gota, edema, sobrepeso con retención de líquido.
  • Empacho, enlechado de niños, cólico estomacal.
  • Estreñimiento (cocimiento).
  • Esclerosis múltiple: Forma parte de un complejo iraní herbal-marino, con importantes efectos positivos en el mejoramiento de la calidad de vida del paciente que sufre de EM (Ahmadi A, 2010).
  • Hipertensión arterial.
  • Impotencia por debilidad general (tallos y semillas son afrodisíacos).
  • Neuroprotector: en enfermedad de Alzheimer (Peng Y, 2010).
  • Neuroprotector: en Parkinson (Huang J, 2010).
  • Regularizador de la menstruación (emenagogo).
  • Repelente: Potencial efecto repelente y tóxico contra el mosquito del dengue, (Nagella P, 2011) (Warikoo R, 2011). (El aceite esencial de hojas de apio han demostrado poseer efectos tóxicos sobre A. aegypti).
  • Tranquilizante (aceite esencial de semilla).

Uso externo:

  • (Cuando un paciente no puede orinar, se machaca la raíz junto con hojas, se hace un cocimiento en vino, y se aplica caliente sobre el vientre, en la parte más baja).
  • Úlceras: el caldo de apio cocido sirve para lavar las úlceras varicosas, luego del lavado, se aplica como cataplasma.
  • Para la inflamación de los pechos de mujeres que recién dieron a luz, o acumulación (mastitis) se prepara una cataplasma de hojas frescas de apio y menta, hervidas en manteca de cerdo y se le agrega la semilla pulverizada, se aplica lo más caliente que se pueda.

Preparaciones habituales:

  • Cocimiento (raíces) de 20 a 50 g por litro, hervir de 5 a 10 minutos. Tomar 1 litro al día. (Para cálculos de vejiga y reuma).
  • Cocimiento (semillas) 15 gramos por litro de agua, hervir 10 minutos, alivia los gases del estómago e intestino (meteorismo).
  • Infusión: (frutos) una cucharada de postre por taza, tres veces al día, antes o después de las comidas.
  • Jugo: 1 a 3 cucharadas soperas al día. También es interesante la mezcla que resulta de 2 ramas tiernas de apio, una zanahoria y medio pomelo, aprovechando las funciones, diurética, regularizadora intestinal y protectora hepática, respectivamente.
  • Extracto fluído (1:1), 50 a 100 gotas repartidas en 3 veces al día en un poco de agua, jugo.
  • Aceite esencial, 1 a 3 gotas, una a dos veces al día. (No se debe administrar por vía oral si existe insuficiencia renal).

Licor de apio: 2 ramitas tiernas de apio, 1 taza de aguardiente, 2 tazas de agua y 1 ½ tazas de azúcar.

Preparación

1. Hervir el agua con el apio por unos minutos y retirar del fuego cuando tome color verdoso.
2. Preparar un almíbar con el azúcar y agregar.
3. Una vez frío, agregar el aguardiente.
4. Quitar los tallos de apio, embotellar y tapar.

FÓRMULAS:

Bebida diurética

Consta de una infusión de plantas; ortiga, abedul (hojas y corteza), guayaba, diente de león, enebro en bayas, zanahoria, borraja, barba de choclo, parietaria,
arenaria (yerba meona), caña, lúpulo flores.
Zumo de manzana, de apio, otras frutas y limón.

Esta mezcla compleja permite equilibrar el organismo dada las pérdidas debidas a la acción diurética.

Especialmente indicada para tratamientos de: hipertensión arterial, cardiopatías, edemas en miembros inferiores, retención extrema de líquidos.
Se conserva en heladera, y se toman de 1 a 3 cucharadas soperas.

Jarabe vitamínico

Se pueden asociar variedad de vitaminas, principalmente vit.B. y minerales diversos, incorporadas a un jarabe de regaliz, apio, anís verde, romero, ajedrea, damiana, ginseng, eleuterococo.

El jugo de apio incorporado al jarabe compuesto permite, por su riqueza en elementos nutritivos, hormonas vegetales y aceite esencial, tener efecto sobre la regulación del sistema nervioso, con marcado efecto tónico general, con cierto estímulo de la libido.

Indicado para tratamiento de: impotencia, stress, decaimiento, depresión y anemias.

Elixir

Puede combinarse en una base de jarabe simple, zumo de limón, fresa, cocimiento de apio, zarzaparrilla, cola de caballo, ulmaria y gluconato de potasio.

La acción conjunta del potasio, junto al jugo de apio y extractos de las otras plantas, le otorgan una elevada capacidad diurética, para eliminar toxinas, además de su acción litolítica (para triturar y expulsar cálculos renales).

Indicado para tratamiento de: infecciones urinarias, cálculos renales, gota (ácido úrico elevado).
Todo sobre el Apio

Comprimidos

Compuestos de salvado de trigo, harina de algarroba, pectina de manzana, alfalfa, spirulina o espirulina (alga), perejil y apio.

Indicado para tratamiento de: estreñimiento e intestino perezoso, programas de adelgazamiento con aporte vitamínico, proteico y de sales minerales.

Tomando de 4 a 6 comprimidos diarios, según indicación médica, antes o después de las comidas y colaciones, ya sea para controlar el apetito o para aumentar el volumen del intestino y estimularlo, respectivamente.

Elixir de apio y guaraná:

Extractos fluídos de guaraná (150 cc.), de apio (150 cc.) de regaliz (30 cc.),
glicerina (60 cc.)
elixir aromático cs / 1 litro.

Dosis: 8 cc. Diluídos en jugo, té agua.
Para levantar el ánimo.

Tanto el aceite esencial como el extracto fluído son elaborados con los frutos del Apium graveolens.

PERFUMERÍA:

En 1947 se crea el perfume Miss Dior, uno de los más admirados y reconocidos por los perfumistas, un acorde central de chipre, basado en bergamota, jazmín, musgo de roble, patchuli, láudano y notas animales, que comprenden en conjunto el 60 % de la fórmula.

Notas cálidas de ámbar,

la suavidad del lirio y vainillina,

una traza de aceite de semillas de apio,

forman un interesante acorde con el nardo.

LICOR DE APIO:

También las semillas o aceite esencial se usan para hacer el licor de apio, agua dorada monacal o chartreuse.

Licor Chartreuse: Es un licor tradicional francés compuesto de hierbas.

Chartreuse:

Fundada en 1084 por San Bruno, la Orden de los Cartujos es una de las más antiguas ordenes monásticas cristianas del mundo.

Su nombre proviene del Grand Chartreuse, un monasterio cartujo ubicado en los Alpes.

En 1605, el Mariscal d»Estrées entrega a los Monjes de la Chartreuse en París, un escrito que revela la fórmula que asegura una larga vida, cuyo origen nadie conoce.En esa época, sólo los monjes y los boticarios, poseen los conocimientos necesarios para trabajar con las plantas y otros elementos de la tierra. La receta consta de infinidad de ingredientes y es utilizada sólo parcialmente durante varios decenios en Paris.

En 1737, el Monasterio de la Grande-Chartreuse (cerca de Grenoble) decide hacer un estudio exhaustivo de la receta.
El boticario, Hermano Jérôme Maubec, se encargó de estudiarla y dio con una fórmula finalmente.

En ese entonces, comercializar la receta era una tarea ardua, llevada a cabo por el Hermano Carlos montado en una mula. Así lo vendía en los mercados de Grenoble y de Chambéry. Todavía fabricado según las mismas indicaciones, este Elixir de Larga Vida se conoce hoy bajo el nombre de Elixir Vegetal de la Grande-Chartreuse tiene 71º de graduación alcohólica.

Otro Chartreuse llamado ?Licor de Salud?, es verde tiene 55º aparece en 1764. Su éxito es inmediato, pero limitado a la región del Dauphiné (Francia).
La Revolución Francesa de 1789 dispersa a los monjes. En 1793, como medida de prudencia, se hace elaborar una copia del valioso escrito que el único religioso autorizado a permanecer en el Monasterio conserva; otro Padre llevaba siempre consigo el original. (algo parecido a la fórmula de la bebida cola?).
Detenido y después enviado a Burdeos, este último encuentra la manera de sacarlo fuera de la celda y entregárselo a otro monje refugiado cerca del Monasterio.

Sin poder hacer uso del secreto y convencido de que la Orden de los Cartujos nunca sería restablecida, cede una copia al señor LIOTARD, farmacéutico en Grenoble.

En 1810, habiendo decidido el emperador Napoléon I que los ?remedios secretos? debían ser enviados al Ministerio del Interior para ser examinados a fin de ser explotados por el Estado, el señor LIOTARD remite el manuscrito al Ministerio del Interior; le es devuelto con la mención ?RECHAZADA?.
A su muerte, los documentos vuelven al monasterio de la Grande-Chartreuse, adonde los monjes habían vuelto en 1816.

A comienzos del 1903, los cartujos son expulsados de Francia, portando su secreto, e instalan su destilería en España (Tarragona) donde elaboran su licor como ?Tarragona?.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, estos edificios son destruidos en 1935. Entonces, la fabricación es transferida a VOIRON (Francia) donde todavía es realizada, después del trabajo de selección de las plantas, pudieron volver a instalarse en el monasterio de Francia.

Es elaborado con 130 hierbas, que son maceradas en alcohol de uva y luego destiladas. Luego se mezcla con miel y jarabe de azúcar, colocándose a añejar en barricas de roble.

La mezcla de las hierbas, es aún secreta y se prepara en el monasterio, recién de allí se lleva a la destilería (hoy en día)

Otros usos: El apio, en cualquiera de sus variedades aporta un fantástico toque crujiente y sabroso a las ensaladas, crudo o cocido, siendo una fuente rica en nutrientes. Muy utilizada en gran cantidad de preparaciones culinarias, donde se destaca la incorporación a las sopas y caldos de verduras.

Las ensaladas conteniendo apio, son refrescantes, estimulantes, carminativas y depurativas de la sangre, así como de las vías urinarias.

Los tallos, hojas e inflorescencias se han usado en cremas, lociones y vahos.

Para la caída del cabello, se enjuaga el mismo luego del lavado con shampoo, con el agua de un cocimiento de apio.
Aromatiza, jabones, cremas y forma parte de perfumes.

Efectos adversos:

Alergias (texto completo a consultar)

El apio es una causa principal de reacciones anafilácticas en Suiza y uno de los alergenos alimentarios más importantes en todo el mundo.
Se ha descrito un síndrome artemisa-apio-zanahoria, en el que los pacientes, además de tener alergia respiratoria por polen por artemisa (ver ficha de ajenjo), pueden tener trastornos orales o digestivos por apio o zanahoria.
Las furanocumarinas de los frutos, acompañado de una exposición solar prolongada puede producir una acción fotosensibilizante en la piel.

El bergapteno, contenido en semillas puede dar reacciones de fotosensibilidad, el uso externo del aceite esencial debería suprimirse si la persona está expuesta al sol directo o indirecto y no debe ser usado en embarazo ya que puede provocar contracción uterina.

Puede desarrollar dermatitis papulovesicular con picazón en trabajadores de campo que manipulan los cultivos.

Las preparaciones que contienen alcohol, como tinturas, extracto fluido, bebidas, no deben administrarse a pacientes en deshabituación alcohólica, ni en niños menores a los 2 años.

Cultivo:

El apio no es demasiado exigente en suelos, siempre que no sean excesivamente húmedos. Requiere un buen drenaje y suelo profundo, ya que el sistema radicular alcanza gran longitud vertical.

Como corresponde a todas las especies bianuales, al primer año se desarrolla ampliamente su sistema foliar, y al segundo el tallo se alarga, dando lugar a la floración, llegando a alcanzar 50 cm. de alto.

Las semillas tienen una compleja y variable latencia, según la variedad de que se trate y se rige tanto por la posición en la umbela como del equilibrio hormonal (Thomas, 1980).

Las variedades de apio hay que diferenciarlas en dos grandes grupos: variedad verde, (se practica el blanqueo en invernadero para obtener pencas blancas: se logra fajando los tallo con cintas de polietileno). Se trata de variedades fáciles de cultivar, ya que son más rústicas.

Las doradas o amarillas, que se autoblanquean. De sabor no tan fuerte o pronunciado, logran obtener un mejor precio final y deben ser cultivadas en invernadero.

Las verdes son verde lleno, tipo Florida, Utah.
Las amarillas (se blanquean solas las pencas) son Celebrity, Avon Pearl, Dorado, Sedor, Cornell.
Blancas
Violetas
Es habitual la suplementación de minerales como: boro, magnesio, manganeso y calcio, para evitar desórdenes fisiológicos.

Época de siembra: en primavera las semillas y el trasplante a comienzo del verano.
En hileras de 30 x 30 cm.

La ventaja de implementar el cultivo en invernadero, sobre otro sistema es que se acelera el crecimiento del ejemplar, lográndose el tamaño y calidad comercial requerida en un lapso menor de tiempo. El apio puede ser una alternativa de rotación. Además de la posibilidad de realizar siembra directa y disminuir los riesgos de floración, eligiendo el cultivar apropiado, usando el efecto térmico se puede anticipar bastante la entrada al mercado y liberarse de problemas sanitarios.

Bibliografía:

Ahmadi A, Habibi G, Farrokhnia M. ?MS14, an Iranian herbal-marine compound for the treatment of multiple sclerosis?. Chin J Integr Med. 2010 Jun;16(3):270-1.

Al-Howiriny T, Alsheikh A, Alqasoumi S, Al-Yahya M, ElTahir K, Rafatullah S. ?Gastric antiulcer, antisecretory and cytoprotective properties of celery (Apium graveolens) in rats?. Pharm Biol. 2010 Jul;48(7):786-93.

Huang JZ, Chen YZ, Su M, Zheng HF, Yang YP, Chen J, Liu CF. ?dl-3-n-Butylphthalide prevents oxidative damage and reduces mitochondrial dysfunction in an MPP(+)-induced cellular model of Parkinson»s disease?. Neurosci Lett. 2010 May 14; 475(2):89-94.
Todo sobre el Apiosalsa criolla con apio
Mencherini T, Cau A, Bianco G, Della Loggia R, Aquino RP, Autore G. An extract of
Apium graveolens var. dulce leaves: structure of the major constituent, apiin, and its anti-inflammatory properties. J Pharm Pharmacol. 2007 Jun;59(6):891-7.

Nagella P, Ahmad A, Kim SJ, Chung IM ?Chemical composition, antioxidant activity and larvicidal effects of essential oil from leaves of Apium graveolens?. Immunopharmacol Immunotoxicol. 2012 Apr; 34(2):205-9.

Todo sobre el Apio
Peng Y, Sun J, Hon S, Nylander AN, Xia W, Feng Y, Wang X, Lemere CA. ?L-3-n-butylphthalide improves cognitive impairment and reduces amyloid-beta in a transgenic model of Alzheimer»s disease?. J Neurosci. 2010 Jun 16; 30(24):8180-9.

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Fuente: http://www.plantasmedicinalesatusalud.blogspot.comURL: http://plantasmedicinalesatusalud.blogspot.com/2012/07/apio.html

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Como Cultivar Apio


¿Directo en la tierra o en almácigo? Almácigo
¿Cuándo plantar? Principio Primavera
¿En cuánto tiempo se cosecha desde plantado? 5 meses
Volúmen recomendado para plantar en maceteros: 10 lt
Profundidad mínima del macetero: 32 cm
Distancia entre una planta y otra en el huerto: 30 cm
Distancia entre líneas de plantación en el huerto. 38 cm




Tipo de Tierra


El Apio requiere de un suelo profundo, fértil y muy húmedo. Pero ten en cuenta que el exceso de agua no es bueno para la planta, hay que evitar la formación de barro o charcos en la tierra donde se va a plantar. Se recomienda incorporar compost maduro o estiércol al lugar de plantación.
El apio soporta suelos ligeramente ácidos, no es necesario ponerle cal a la tierra.

Germinación


Se llena una caja con compost y se empapa de agua. Sobre él se ponen las semillas esparcidas con poca densidad y sobre las semillas se agrega otra capa delgada de compost. Se guardan los cajones en interior, a una temperatura de 16 °C, tapados con un vidrio o con papel de diario (periódico). Es muy importante que el compost este en todo momento húmedo, lo mejor es regarlo con un rociador si es que se tiene.
Cuando aparezca el primer par de hojas (cotiledones) se sacan las plantitas del cajón y se llevan a otro cajón lleno de compost (para darles más espacio) donde se ponen con cuidado a unos 5 cm de separación. Lo ideal es dejar los cajones algunas horas del día fuera de la casa o invernadero para que la planta se vaya endureciendo con el aire. No olvidar de que las pequeñas plantas deben estar siempre húmedas.

Cuando estemos seguros de que no habrán más heladas, podemos trasplantar los apios al exterior. Se plantan en zanjas distanciadas por 30 cm una planta de la otra. La zanja debe tener unos 38 cm de ancho y 30 cm de profundidad. Si se planta más de una zanja hay que dejar un buen espacio entre éstas.

Exposición al Sol


El apio no es amante del sol, por lo cual se debiera plantar en un lugar que no le llegue mucho. Tolera perfectamente lugares con mucha sombra, pero como casi todas las plantas, necesita algunas horas de luz directa para crecer.

Riego – Agua


La planta necesita tener humedad constante, por lo cual hay que regarla antes de que se seque la tierra. Esto va a depender de la temporada, en verano hay que regarla más que en primavera. De seguro será una de las plantas que más riegues en el huerto.

Recolección


Se desentierran las plantas de Apio a medida que se vayan necesitando. Lo ideal es consumirlas frescas. Si se quiere que tengan mejor sabor hay que esperar a que pasen alguna helada.

Consejos Básicos


Cuando la planta este grande hay que amarrarle los tallos y luego apolcar la planta o tapar los tallos con una bolsa de papel. Esto se hace debido a que a los tallos no les debe llegar luz. La luz vuelve al apio verde y amargo.
Al apio le favorecen las heladas, se vuelven más sabrosos con éstas.



...apio verde tu yu.....apio verde tu yu....


Según cuentan...
  • Las brujas comían las semillas, antes de emprender el vuelo en la escoba.
  • Las semillas, quemadas con rizomas de Iris, se usaban para aumentar los poderes psíquicos.




Sinonimia: Apio dulce, apio palustre, apio común, salsao, ache, aipo, wild celery, celery.

Antiguamente ha sido usada con mucha más frecuencia, y poco a poco la gente de campo vuelve a usarlo y aprovechar sus aplicaciones en medicina doméstica.

En latín deriva del término Apis, abeja, por ser una planta muy melífera.

Los griegos las utilizaban para confeccionar guirnaldas, porque simbolizaban bravura, triunfo, pero también se usaba en sus ceremonias fúnebres.

La imagen del apio apareció en monedas, así como se cree que a los muertos se los acondicionaba sobre un lecho de apio entre otras plantas aromáticas.

Plinio cuenta que los griegos no la empleaban en la cocina por considerarla una planta sagrada, frente a los romanos que sí que hacían uso de ella, como se ve en uno de los frescos de la Casa de los Vetti y como se sabe por los textos, ya que era considerada una planta afrodisíaca empleada durante la Bacanal o commissatio si se consumía su raíz fresca.

Es una planta cultivada como hortaliza y también crece espontáneamente en terrenos húmedos y pantanosos.

Principios activos:
Contiene muchos minerales importantes como hierro, fósforo, calcio, potasio y vitaminas.
Contiene vitaminas A, B1, B2, B6, C, E, K, PP y minerales como hierro, calcio, fósforo, magnesio y zinc.

(La vitamina C refuerza el sistema inmunológico, haciendo que el cuerpo sea más resistente de contraer enfermedades. Junto con el magnesio, el hierro ayuda a prevenir cuadros de anemia).

Esencia 2-3 %, limoneno, dihidrocarvona, terpenos, ácido sedanólico y fenoles (guayacol).
Bergapteno.



Usos Medicinales:

(es preferible usar la planta fresca).


  • Antiinflamatoria (Mencherini T, 2007).
  • Antioxidante (Nagella P, 2011),
  • Antimicrobiana (Zhou Y, 2009).
  • Potencial protector de gastritis (Al-Howiriny T, 2010), un extracto de semillas de apio demostraron actividad protectora gástrica y previniendo la misma del ataque de la bacteria Helicobacter pylori causante de daños a la mucosa del estómago (Powanda M, 2011).
  • Aperitivo.
  • Antiparasitario (el jugo de apio sirve para expulsar las lombrices intestinales).
  • Carminativo.
  • Catarros crónicos y asma, así como afonía y afecciones de la garganta: entona y aclara la voz (cocimiento en agua y agregado de leche caliente).
  • Cicatrizante.
  • Dolor de cabeza, promueve la circulación y baja la presión (infusión o cocimiento por vía oral).
  • Diurético, para afecciones genitourinarias, cistitis, uretritis, pielonefritis, urolitiasis, dolor de riñones y retención de orina.
  • Desintoxicante del hígado: el jugo exprimido de las hojas frescas desinflama el hígado.
  • Diarrea: se usa con guayaba, hierbabuena, tamarindo, arrayán, granada, lima, estafiate y orégano.
  • Gota, edema, sobrepeso con retención de líquido.
  • Empacho, enlechado de niños, cólico estomacal.

  • Estreñimiento (cocimiento).
  • Esclerosis múltiple: Forma parte de un complejo iraní herbal-marino, con importantes efectos positivos en el mejoramiento de la calidad de vida del paciente que sufre de EM (Ahmadi A, 2010).
  • Hipertensión arterial.
  • Impotencia por debilidad general (tallos y semillas son afrodisíacos).
  • Neuroprotector: en enfermedad de Alzheimer (Peng Y, 2010).
  • Neuroprotector: en Parkinson (Huang J, 2010).
  • Regularizador de la menstruación (emenagogo).
  • Repelente: Potencial efecto repelente y tóxico contra el mosquito del dengue, (Nagella P, 2011) (Warikoo R, 2011). (El aceite esencial de hojas de apio han demostrado poseer efectos tóxicos sobre A. aegypti).
  • Tranquilizante (aceite esencial de semilla).


Uso externo:
  • (Cuando un paciente no puede orinar, se machaca la raíz junto con hojas, se hace un cocimiento en vino, y se aplica caliente sobre el vientre, en la parte más baja).
  • Úlceras: el caldo de apio cocido sirve para lavar las úlceras varicosas, luego del lavado, se aplica como cataplasma.
  • Para la inflamación de los pechos de mujeres que recién dieron a luz, o acumulación (mastitis) se prepara una cataplasma de hojas frescas de apio y menta, hervidas en manteca de cerdo y se le agrega la semilla pulverizada, se aplica lo más caliente que se pueda.


Preparaciones habituales:


  • Cocimiento (raíces) de 20 a 50 g por litro, hervir de 5 a 10 minutos. Tomar 1 litro al día. (Para cálculos de vejiga y reuma).
  • Cocimiento (semillas) 15 gramos por litro de agua, hervir 10 minutos, alivia los gases del estómago e intestino (meteorismo).
  • Infusión: (frutos) una cucharada de postre por taza, tres veces al día, antes o después de las comidas.
  • Jugo: 1 a 3 cucharadas soperas al día. También es interesante la mezcla que resulta de 2 ramas tiernas de apio, una zanahoria y medio pomelo, aprovechando las funciones, diurética, regularizadora intestinal y protectora hepática, respectivamente.
  • Extracto fluído (1:1), 50 a 100 gotas repartidas en 3 veces al día en un poco de agua, jugo.
  • Aceite esencial, 1 a 3 gotas, una a dos veces al día. (No se debe administrar por vía oral si existe insuficiencia renal).

Licor de apio: 2 ramitas tiernas de apio, 1 taza de aguardiente, 2 tazas de agua y 1 ½ tazas de azúcar.

Preparación

1. Hervir el agua con el apio por unos minutos y retirar del fuego cuando tome color verdoso.
2. Preparar un almíbar con el azúcar y agregar.
3. Una vez frío, agregar el aguardiente.
4. Quitar los tallos de apio, embotellar y tapar.


FÓRMULAS:


Bebida diurética


Consta de una infusión de plantas; ortiga, abedul (hojas y corteza), guayaba, diente de león, enebro en bayas, zanahoria, borraja, barba de choclo, parietaria,
arenaria (yerba meona), caña, lúpulo flores.
Zumo de manzana, de apio, otras frutas y limón.

Esta mezcla compleja permite equilibrar el organismo dada las pérdidas debidas a la acción diurética.

Especialmente indicada para tratamientos de: hipertensión arterial, cardiopatías, edemas en miembros inferiores, retención extrema de líquidos.
Se conserva en heladera, y se toman de 1 a 3 cucharadas soperas.

Jarabe vitamínico


Se pueden asociar variedad de vitaminas, principalmente vit.B. y minerales diversos, incorporadas a un jarabe de regaliz, apio, anís verde, romero, ajedrea, damiana, ginseng, eleuterococo.

El jugo de apio incorporado al jarabe compuesto permite, por su riqueza en elementos nutritivos, hormonas vegetales y aceite esencial, tener efecto sobre la regulación del sistema nervioso, con marcado efecto tónico general, con cierto estímulo de la libido.

Indicado para tratamiento de: impotencia, stress, decaimiento, depresión y anemias.

Elixir


Puede combinarse en una base de jarabe simple, zumo de limón, fresa, cocimiento de apio, zarzaparrilla, cola de caballo, ulmaria y gluconato de potasio.

La acción conjunta del potasio, junto al jugo de apio y extractos de las otras plantas, le otorgan una elevada capacidad diurética, para eliminar toxinas, además de su acción litolítica (para triturar y expulsar cálculos renales).

Indicado para tratamiento de: infecciones urinarias, cálculos renales, gota (ácido úrico elevado).
Todo sobre el Apio

Comprimidos


Compuestos de salvado de trigo, harina de algarroba, pectina de manzana, alfalfa, spirulina o espirulina (alga), perejil y apio.

Indicado para tratamiento de: estreñimiento e intestino perezoso, programas de adelgazamiento con aporte vitamínico, proteico y de sales minerales.

Tomando de 4 a 6 comprimidos diarios, según indicación médica, antes o después de las comidas y colaciones, ya sea para controlar el apetito o para aumentar el volumen del intestino y estimularlo, respectivamente.

Elixir de apio y guaraná:


Extractos fluídos de guaraná (150 cc.), de apio (150 cc.) de regaliz (30 cc.),
glicerina (60 cc.)
elixir aromático cs / 1 litro.

Dosis: 8 cc. Diluídos en jugo, té agua.
Para levantar el ánimo.

Tanto el aceite esencial como el extracto fluído son elaborados con los frutos del Apium graveolens.



PERFUMERÍA:


En 1947 se crea el perfume Miss Dior, uno de los más admirados y reconocidos por los perfumistas, un acorde central de chipre, basado en bergamota, jazmín, musgo de roble, patchuli, láudano y notas animales, que comprenden en conjunto el 60 % de la fórmula.

Notas cálidas de ámbar,

la suavidad del lirio y vainillina,

una traza de aceite de semillas de apio,

forman un interesante acorde con el nardo.


LICOR DE APIO:


También las semillas o aceite esencial se usan para hacer el licor de apio, agua dorada monacal o chartreuse.

Licor Chartreuse: Es un licor tradicional francés compuesto de hierbas.

Chartreuse:

Fundada en 1084 por San Bruno, la Orden de los Cartujos es una de las más antiguas ordenes monásticas cristianas del mundo.

Su nombre proviene del Grand Chartreuse, un monasterio cartujo ubicado en los Alpes.

En 1605, el Mariscal d"Estrées entrega a los Monjes de la Chartreuse en París, un escrito que revela la fórmula que asegura una larga vida, cuyo origen nadie conoce.En esa época, sólo los monjes y los boticarios, poseen los conocimientos necesarios para trabajar con las plantas y otros elementos de la tierra. La receta consta de infinidad de ingredientes y es utilizada sólo parcialmente durante varios decenios en Paris.

En 1737, el Monasterio de la Grande-Chartreuse (cerca de Grenoble) decide hacer un estudio exhaustivo de la receta.
El boticario, Hermano Jérôme Maubec, se encargó de estudiarla y dio con una fórmula finalmente.

En ese entonces, comercializar la receta era una tarea ardua, llevada a cabo por el Hermano Carlos montado en una mula. Así lo vendía en los mercados de Grenoble y de Chambéry. Todavía fabricado según las mismas indicaciones, este Elixir de Larga Vida se conoce hoy bajo el nombre de Elixir Vegetal de la Grande-Chartreuse tiene 71º de graduación alcohólica.

Otro Chartreuse llamado ?Licor de Salud?, es verde tiene 55º aparece en 1764. Su éxito es inmediato, pero limitado a la región del Dauphiné (Francia).
La Revolución Francesa de 1789 dispersa a los monjes. En 1793, como medida de prudencia, se hace elaborar una copia del valioso escrito que el único religioso autorizado a permanecer en el Monasterio conserva; otro Padre llevaba siempre consigo el original. (algo parecido a la fórmula de la bebida cola?).
Detenido y después enviado a Burdeos, este último encuentra la manera de sacarlo fuera de la celda y entregárselo a otro monje refugiado cerca del Monasterio.

Sin poder hacer uso del secreto y convencido de que la Orden de los Cartujos nunca sería restablecida, cede una copia al señor LIOTARD, farmacéutico en Grenoble.

En 1810, habiendo decidido el emperador Napoléon I que los ?remedios secretos? debían ser enviados al Ministerio del Interior para ser examinados a fin de ser explotados por el Estado, el señor LIOTARD remite el manuscrito al Ministerio del Interior; le es devuelto con la mención ?RECHAZADA?.
A su muerte, los documentos vuelven al monasterio de la Grande-Chartreuse, adonde los monjes habían vuelto en 1816.

A comienzos del 1903, los cartujos son expulsados de Francia, portando su secreto, e instalan su destilería en España (Tarragona) donde elaboran su licor como ?Tarragona?.


Luego de la Segunda Guerra Mundial, estos edificios son destruidos en 1935. Entonces, la fabricación es transferida a VOIRON (Francia) donde todavía es realizada, después del trabajo de selección de las plantas, pudieron volver a instalarse en el monasterio de Francia.

Es elaborado con 130 hierbas, que son maceradas en alcohol de uva y luego destiladas. Luego se mezcla con miel y jarabe de azúcar, colocándose a añejar en barricas de roble.

La mezcla de las hierbas, es aún secreta y se prepara en el monasterio, recién de allí se lleva a la destilería (hoy en día)

Otros usos: El apio, en cualquiera de sus variedades aporta un fantástico toque crujiente y sabroso a las ensaladas, crudo o cocido, siendo una fuente rica en nutrientes. Muy utilizada en gran cantidad de preparaciones culinarias, donde se destaca la incorporación a las sopas y caldos de verduras.

Las ensaladas conteniendo apio, son refrescantes, estimulantes, carminativas y depurativas de la sangre, así como de las vías urinarias.

Los tallos, hojas e inflorescencias se han usado en cremas, lociones y vahos.

Para la caída del cabello, se enjuaga el mismo luego del lavado con shampoo, con el agua de un cocimiento de apio.
Aromatiza, jabones, cremas y forma parte de perfumes.


Efectos adversos:


Alergias (texto completo a consultar)

El apio es una causa principal de reacciones anafilácticas en Suiza y uno de los alergenos alimentarios más importantes en todo el mundo.
Se ha descrito un síndrome artemisa-apio-zanahoria, en el que los pacientes, además de tener alergia respiratoria por polen por artemisa (ver ficha de ajenjo), pueden tener trastornos orales o digestivos por apio o zanahoria.
Las furanocumarinas de los frutos, acompañado de una exposición solar prolongada puede producir una acción fotosensibilizante en la piel.

El bergapteno, contenido en semillas puede dar reacciones de fotosensibilidad, el uso externo del aceite esencial debería suprimirse si la persona está expuesta al sol directo o indirecto y no debe ser usado en embarazo ya que puede provocar contracción uterina.

Puede desarrollar dermatitis papulovesicular con picazón en trabajadores de campo que manipulan los cultivos.

Las preparaciones que contienen alcohol, como tinturas, extracto fluido, bebidas, no deben administrarse a pacientes en deshabituación alcohólica, ni en niños menores a los 2 años.

Cultivo:


El apio no es demasiado exigente en suelos, siempre que no sean excesivamente húmedos. Requiere un buen drenaje y suelo profundo, ya que el sistema radicular alcanza gran longitud vertical.

Como corresponde a todas las especies bianuales, al primer año se desarrolla ampliamente su sistema foliar, y al segundo el tallo se alarga, dando lugar a la floración, llegando a alcanzar 50 cm. de alto.

Las semillas tienen una compleja y variable latencia, según la variedad de que se trate y se rige tanto por la posición en la umbela como del equilibrio hormonal (Thomas, 1980).

Las variedades de apio hay que diferenciarlas en dos grandes grupos: variedad verde, (se practica el blanqueo en invernadero para obtener pencas blancas: se logra fajando los tallo con cintas de polietileno). Se trata de variedades fáciles de cultivar, ya que son más rústicas.

Las doradas o amarillas, que se autoblanquean. De sabor no tan fuerte o pronunciado, logran obtener un mejor precio final y deben ser cultivadas en invernadero.

Las verdes son verde lleno, tipo Florida, Utah.
Las amarillas (se blanquean solas las pencas) son Celebrity, Avon Pearl, Dorado, Sedor, Cornell.
Blancas
Violetas
Es habitual la suplementación de minerales como: boro, magnesio, manganeso y calcio, para evitar desórdenes fisiológicos.

Época de siembra: en primavera las semillas y el trasplante a comienzo del verano.
En hileras de 30 x 30 cm.


La ventaja de implementar el cultivo en invernadero, sobre otro sistema es que se acelera el crecimiento del ejemplar, lográndose el tamaño y calidad comercial requerida en un lapso menor de tiempo. El apio puede ser una alternativa de rotación. Además de la posibilidad de realizar siembra directa y disminuir los riesgos de floración, eligiendo el cultivar apropiado, usando el efecto térmico se puede anticipar bastante la entrada al mercado y liberarse de problemas sanitarios.





Bibliografía:

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Todo sobre el Apiosalsa criolla con apio
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Todo sobre el Apio
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Fuente: http://www.plantasmedicinalesatusalud.blogspot.comURL: http://plantasmedicinalesatusalud.blogspot.com/2012/07/apio.html

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La fitoterapia o herbolaria

La fitoterapia (del griego fyton, ‘planta’, ‘vegetal’ y therapeia, ‘terapia’), conocida también como herbolaria (del latín herba, ‘hierba’), es la ciencia del uso extractivo de plantas medicinales. Los registros más fiables datan el concepto de fitoterapia desde el imperio Sumerio en el año 3000 a.C., sin embargo, es gracias al médico francés Henri Leclerc (1874 – 1955 d. C.) que usa por vez primera el término en su obra “Précis de Phytothérapie”. Una traducción etimológica da a entender que se trata de una “terapéutica con plantas”, no obstante esta escueta traducción hace flaco favor al objeto de esta ciencia, pues matizando el concepto se entiende por fitoterapia como “ciencia, y como tal, realiza un estudio cuyo objeto es todo material de origen vegetal con utilidad o finalidad terapéutica; siendo propio de la terapéutica la prevención, atenuación o curación de un estado patológico”. La materia prima vegetal de la que hace uso, sometida a los procedimientos galénicos adecuados permite obtener lo que se conoce como fitofármaco.
Hierbas medicinales en un mercado medieval, en Burgos.

El conocimiento de las propiedades terapéuticas de las plantas se encuentra en auge debido a los descubrimientos constantes de nuevas especies de plantas, que hacen que día a día se sumen importantes investigaciones clínicas y se descubren o confirman numerosos efectos farmacológicos.

La fitoterapia pertenece al ámbito de la medicina y se relaciona estrechamente con la botánica y el estudio del metabolismo secundario vegetal, es ejercida por médicos y por fitoterapeutas. La farmacéutica tiene su aproximación a la fitoterapia en la farmacognosia, que da cuenta de los constituyentes químicos de las plantas o de sus órganos o partes y de las propiedades farmacológicas de estos. La Fitoterapia moderna, se basa en el conocimiento de la Farmacología, y considera los aspectos farmacodinámicos y farmacocinéticos de los medicamentos basados en plantas medicinales, en estudios preclínicos y clínicos, sin olvidar su origen en el conocimiento ancestral y la experiencia de prueba y error heredada de las pasadas generaciones.

Hasta el año 2006 casi el 50% de las plantas medicinales empleadas como materia prima en fitoterapia eran de procedencia silvestre lo cual suponía y todavía hoy supone una amenaza para su supervivencia. Otros factores como la falta de homogeneidad en la recolección, posibles confusiones en la identificación de la especie correcta, y la ausencia de una estricta metodología en el control de calidad, hacen optar por el uso de planes de cultivo de plantas medicinales en detrimento de la simple recolección de las que se puede disponer libremente en la naturaleza.

El uso de plantas como recurso terapéutico natural se remonta a tiempos muy remotos. Hoy en día la ciencia confirma la presencia en ellas de compuestos químicos con acciones farmacológicas, denominados principios activos, que constituyen muchas veces los ingredientes primarios utilizados por laboratorios farmacéuticos como punto de partida en el desarrollo de formas comerciales que serán patentadas para su uso terapéutico. Los fitofármacos, por su parte, incluyen aquellos extractos estandarizados producidos a partir de la totalidad de una planta o de sus partes u órganos. Se incluyen como material o droga vegetal a plantas terrestres y también a las algas. Queda aún por definir si los principios activos extraídos de hongos y levaduras deben incluirse como fitofármacos o como se ha propuesto, como fungifármacos.

La práctica de la fitoterapia es casi tan antigua como el hombre. La fitoterapia es la medicina más antigua y probada del mundo. De forma obligada los individuos y sociedades prehistóricas mantenían un fuerte contacto con la naturaleza la cual, al principio, de una forma accidental repercutía en el hombre, ya fuera por la ingesta de plantas tóxicas o venenosas, picaduras de insecto etcétera. Estas situaciones pasaban a formar parte de la experiencia de las comunidades antiguas que se hacían eco de qué les dañaba, pero también y del mismo modo de una forma accidental, en el más de los casos azarosa, comprendían que la naturaleza era fuente de sustancias con propiedades curativas. Al principio la metodología empírica era la única guía sustentada por una base mística y religiosa en cuanto al uso de drogas vegetales; por tanto las más de las veces no se apreciaban resultados, siendo la experiencia a lo largo de los siglos la que seleccionaría aquéllas drogas útiles para el hombre.

Restos arqueológicos en Irak revelan la presencia de granos de polen de plantas aún en uso hoy día en medicina oriental con una antigüedad de unos 60.000 años; indicativo todo ello de que Homo neanderthalensis podría haber tenido unas nociones básicas del uso de plantas. Los primeros usos curativos de las plantas se remontan a unos 10.000 años en la India, mientras que los más antiguos documentos que lo testimonian pertenecen al imperio sumerio ((3000 a. C.)1 y a China; entre todos se destaca el Herbolario de Shên Nung (2700 a. C.) [cita requerida]. Importantes fueron también los papiros egipcios que plasman el conocimiento de esa civilización en más de 700 formas diferentes de medicamentos de naturaleza vegetal y animal. Famosos son los encontrados por el egiptólogo alemán G.M. Ebers (1837-1898) y también los de Smith (1600 a. C.), que tratan 160 tipos de drogas como el opio, etc. En la zona de Mesopotamia se realiza una labor análoga a la egipcia de recopilación de todo el conocimiento y material relacionado con las drogas vegetales y su actividad; todo ello confirmado por el hallazgo de 660 tablas de escritura cuneiforme en la región de Nínive, al parecer fruto de la orden dada por Asurbanipal 700 años antes de Jesucristo. De entre las 250 drogas que recoge este compendio se encuentran el opio, cáñamo indiano, azafrán, mirra, mandrágora e incluso la hoja de belladona presenta las mismas indicaciones que hoy día como antiespasmódica y antisecretora. Tanto la civilización egipcia como las variadas culturas mesopotámicas mantenían circunscrito todo este saber, al mundo místico haciendo la relación dicotómica religión-medicina aún más fuerte. Por su parte en el extremo Oriente, India, mantenía ya hace más de 5.000 años buenas comunicaciones con las civilizaciones china, egipcia y mesopotámica. Los dos primeros tratados más importantes elaborados en esta región son el Átharva-veda escrito sobre el 2.000 a. C. y el Susruta hacia el 1.300 a. C. ambos constituyen una completa guía de la época en materia de enfermedades y remedios. Cabe destacar la mención que hacen a las drogas como rawolfia y acónito. También en el Nuevo Mundo mucho antes de la llegada del colono europeo a América, sus habitantes poseían un profundo conocimiento del mundo vegetal como por ejemplo los indios americanos que conocían la coca, lima; los aztecas usaban cacao, vainilla, pimienta, tabaco; y los indios norteamericanos usaban para curaciones áloe, cáscara sagrada, jalapa, sauce y lobelia.

Es en el seno de la civilización griega, donde la secularización de la disciplina médica tiene su culmen, llevando a la ruptura entre misticismo y medicina, hasta entonces estrechamente ligadas, confiriendo autonomía a esta ciencia. El primer tratado sistemático de botánica farmacéutica De Historia Plantarum, escrito por el griego Teofrasto (372-287 a. C.) filósofo peripatético sucesor de Aristóteles en la dirección de su escuela, fue muy difícil y casi incomprensible,. Otra figura griega protagonista de importancia excepcional en este campo, fue Hipócrates, fundador de la escuela de Cos (460-377 a.C.). Ese antiguo médico, clasificó por vez primera de manera sistemática 300 especies de plantas medicinales, incluyendo también recetas, métodos de empleo y dietas, influyendo mucho, de esa manera, sobre el mundo romano y el pensamiento de la edad Media. Entre sus obras más significativas, destaca el De medicina de Celso (18 d. C.). Ya en la era cristiana Dioscórides, un griego enrolado en el ejército romano y recorriendo los dominios del imperio, realiza su gran aportación περιυληζ (materia que proporciona la naturaleza) y posteriormente ampliada por los copistas con ιατριχηζ (médica). En el s.XV d.C se traduce al latín como «De Materia Medica» de gran importancia pues contenía descritas más de 600 drogas. Solamente en época romana se comienza así a hablar de Farmacoterapia y Farmacognosia en el sentido moderno que damos al término. Recordar también los 37 libros del Naturalis Historia de Plinio el Viejo (23-79), una obra enciclopédica fundamental para comprender los conocimientos farmacológicos de los antiguos; los estudios de Claudio Galeno (129-201), que catalogó los medicamentos en función del «calor» o «humor», según grados crecientes (Methodus medendi) además de preconizador de la polimedicación; y la obra de medicina en 70 libros del médico personal del emperador Giuliano l’Apostata, Oribasio (325-403), que trata de falsificaciones de las drogas.

Con el final del imperio romano, los conocimientos científicos médicos vendrán a ser conservados en los monasterios y desarrollados paralelamente en el mundo árabe, donde nace la alquimia, la predecesora de la química moderna, y en donde fue elaborado el primer ejemplo de farmacopea. Habiendo recogido el testigo la cultura árabe, realiza acopio de todo el saber hindú y hereda los saberes del mundo greco-romano para una vez más recopilar y ampliar el conocimiento sobre drogas vegetales introduciendo la nuez moscada, maná, tamarindo, alcanfor, cubeba etc. Destacan como máximos exponentes Averroes, Mesué el joven, Serapión el joven e Ibn al-Baitar que describe 1.400 drogas vegetales y su actividad farmacológica. Importante también, el trabajo de Isacco Giudeo (850-950 circa), el Libro de los alimentos y de los remedios simples, y el noto Canone de Avicenna (980-1037).

Mientras tanto se fue desarrollando una relación entre las instituciones religiosas, las casas de los peregrinos, los hospitales, etc., junto con los huertos botánicos cultivados por los monjes. En la Edad Media se desarrolla más el comercio de las especias y las drogas, y con ellas de las plantas medicinales, y, su difusión se ve incrementada. En el S XIII vemos nacer los primeros cultivos de las mismas, pero sólo entre el 400 y el 500 se inicia la verdadera ciencia botánica.

Con el descubrimiento de América, surgen nuevas rutas comerciales y aparecen nuevos materiales y drogas; se introducen el cacao, café, ipeca, quina etc. que impulsan la Materia Médica mientras que la imprenta se encarga de la rápida difusión de la obra de Dioscórides. Así, en las universidades también se difunden las primeras cátedras de Lectura semplicium (botánica experimental).

El primer tentativo de nomenclatura botánica fue hecho por Leonhart Fuchs (1501-1566). En los mismos años, Paracelso (1493-1541) enfrenta estudios químicos concentrándose sobre los principios activos de las plantas. Sus seguidores empezarán después, aquella parte de la química que estudia los medicamentos. Magnol (1638-1715), será el que introduce en la clasificación botánica la idea de la familia: todo el reino vegetal, subdividido en 76 familias. Otros personajes importantes son Ruiz y Pavón, José Celestino Mutis, Lemery. Las ideas de Paracelso producen un vuelco en la terapéutica que se ve levemente compensada por la llegada de las drogas del Nuevo Mundo como la corteza de quina de empleo en la malaria o la hoja de digital en el tratamiento de la hidropesía. No obstante la tendencia al alza del uso del principio activo preconizado por Paracelso produce una desestimación de la utilidad de las drogas vegetales, actitud reforzada y potenciada por una serie de trabajos como los de Scheele que aísla ácidos orgánicos a partir de drogas vegetales. En 1806 Sertürner separa la morfina del opio. Progresivamente se dilucidan las estructuras químicas de los compuestos y continuamente se aíslan productos a partir de sus drogas y comienza un creciente estudio de las propiedades farmacológicas propugnado por Magendie y su discípulo Claude Bernard . El principio activo adquiere predominio sobre la droga, más aún cuando se empiezan a conocer los mecanismos de acción. Toda esta situación inicia un proceso en el que la Fitoterapia se ve relegada y desprovista del atributo de ciencia, pasando a ser considerada como medicina popular. Más descubrimientos hizo Carlos Linneo (1707-1778), que, partiendo del descubrimiento de los órganos genitales en las flores de Camerario (1665-1721), divide por géneros y especies adoptando una especial nomenclatura de dos nombres, que permite identificar cualquier especie de hierba.

Sin embargo aprovechando el filón de los avances científicos y tecnológicos comienza a restituirse en su lugar natural dentro del circuito sanitario que son la Farmacia y la Medicina.

Se hace difícil hoy día tener una idea del peso que tiene la Fitoterapia en el mundo, por lo que se recurre a estimaciones ponderando una serie de parámetros como son el comercio de plantas medicinales o de preparados con plantas medicinales y sus derivados. Indicadores fácilmente mensurables en Europa y buena parte del continente Americano pero de exigua resolución en el continente asiático y africano. De las 250.000 especies de plantas se cree que existen, tan solo se usa el 10% la mayor parte de ellas de uso en Europa. El 30% de los fármacos existentes son derivados de plantas, a pesar de ello no computan económicamente en el marco de las plantas medicinales.

Los 10 países que concentran el 62% de las importaciones en 2006
País EE.UU. Alemania Japón Singapur Francia Países Bajos Arabia Saudita Reino Unido Hong Kong España
Porcentaje 18,6 7,8 7,8 7,1 4,1 3,8 3,4 3,2 3,2 3,0
Los 10 mayores exportadores acumulan el 59,4% del valor del mercado en 2006[cita requerida]
País Indonesia Singapur India China Madagascar España Alemania Hong Kong EE.UU. Brasil
Porcentaje 10,4 9,1 8,7 7,4 5,1 5,6 4,2 3,3 3,1 1,1

Los datos del año 2007/08 revelan que solo el continente europeo acumula el 46% del mercado mundial de fitofármacos, seguidos en la segunda posición Asia y Norteamérica con un 18%, Japón un 15% y el resto del mundo apenas supera la cifra del 3%.[cita requerida] Pese a que muchos principios activos proceden, ya sea directa o indirectamente de plantas medicinales, tan sólo se consideran preparados fitoterápicos a aquellos que se preparan partiendo del organismo vegetal en cuestión. En Europa, Francia y Alemania son el adalid de esta forma de terapia, empleando sus recursos hasta en afecciones respiratorias y gastrointestinales. Por otro lado en los Estados Unidos un tercio de la población recurre a la fitoterapia, mientras que hay países en los que el desconocimiento y el desinterés del sistema sanitario hace que esta alternativa terapéutica se encuentre en estado primigenio, lo que ha llevado al intrusismo, siendo el caso de un país como España. Gracias a la investigación fitoquímica y farmacológica de los productos naturales se está comenzando a avalar el uso de una miríada de fitofármacos lo que por otro lado ha permitido el resurgimiento de esta disciplina en cuanto que resulta ventajosa respecto de los medicamentos al uso en una serie de aspectos:

  • Debido a la asimilación y empleo de técnicas y metodología científica para el ahondamiento en el conocimiento de plantas y drogas, se ha conseguido llegar al punto de la elaboración de extractos estandarizados, auténticos «fármacos» en los que se ha disminuido el sesgo en parámetros de cantidad y calidad de compuesto activo.
  • Definido el margen terapéutico como el intervalo entre la mínima dosis del principio, que es capaz de producir efectos farmacológicos, y la dosis a la que empieza a aparecer toxicidad, se ha visto que los fitofármacos presentan un margen más amplio que otros medicamentos de síntesis pudiendo así tener un control más seguro en su empleo.
  • Posibilidad de realizar un control más exhaustivo en la dosificación, pues va en aumento la investigación y desarrollo de formas farmacéuticas de polvos y extractos de drogas.

No obstante las desventajas son una realidad, como en cualquier otra ciencia, y es que puede ser contraproducente con aumento de efectos no deseados, administrar estos preparados junto con fármacos de síntesis; e incluyendo además como inconveniente que existen patologías exentas de alternativa fitoterápica.

La fitoterapia (del griego fyton, 'planta', 'vegetal' y therapeia, 'terapia'), conocida también como herbolaria (del latín herba, 'hierba'), es la ciencia del uso extractivo de plantas medicinales. Los registros más fiables datan el concepto de fitoterapia desde el imperio Sumerio en el año 3000 a.C., sin embargo, es gracias al médico francés Henri Leclerc (1874 – 1955 d. C.) que usa por vez primera el término en su obra “Précis de Phytothérapie”. Una traducción etimológica da a entender que se trata de una “terapéutica con plantas”, no obstante esta escueta traducción hace flaco favor al objeto de esta ciencia, pues matizando el concepto se entiende por fitoterapia como “ciencia, y como tal, realiza un estudio cuyo objeto es todo material de origen vegetal con utilidad o finalidad terapéutica; siendo propio de la terapéutica la prevención, atenuación o curación de un estado patológico”. La materia prima vegetal de la que hace uso, sometida a los procedimientos galénicos adecuados permite obtener lo que se conoce como fitofármaco.
Hierbas medicinales en un mercado medieval, en Burgos.

El conocimiento de las propiedades terapéuticas de las plantas se encuentra en auge debido a los descubrimientos constantes de nuevas especies de plantas, que hacen que día a día se sumen importantes investigaciones clínicas y se descubren o confirman numerosos efectos farmacológicos.

La fitoterapia pertenece al ámbito de la medicina y se relaciona estrechamente con la botánica y el estudio del metabolismo secundario vegetal, es ejercida por médicos y por fitoterapeutas. La farmacéutica tiene su aproximación a la fitoterapia en la farmacognosia, que da cuenta de los constituyentes químicos de las plantas o de sus órganos o partes y de las propiedades farmacológicas de estos. La Fitoterapia moderna, se basa en el conocimiento de la Farmacología, y considera los aspectos farmacodinámicos y farmacocinéticos de los medicamentos basados en plantas medicinales, en estudios preclínicos y clínicos, sin olvidar su origen en el conocimiento ancestral y la experiencia de prueba y error heredada de las pasadas generaciones.

Hasta el año 2006 casi el 50% de las plantas medicinales empleadas como materia prima en fitoterapia eran de procedencia silvestre lo cual suponía y todavía hoy supone una amenaza para su supervivencia. Otros factores como la falta de homogeneidad en la recolección, posibles confusiones en la identificación de la especie correcta, y la ausencia de una estricta metodología en el control de calidad, hacen optar por el uso de planes de cultivo de plantas medicinales en detrimento de la simple recolección de las que se puede disponer libremente en la naturaleza.

El uso de plantas como recurso terapéutico natural se remonta a tiempos muy remotos. Hoy en día la ciencia confirma la presencia en ellas de compuestos químicos con acciones farmacológicas, denominados principios activos, que constituyen muchas veces los ingredientes primarios utilizados por laboratorios farmacéuticos como punto de partida en el desarrollo de formas comerciales que serán patentadas para su uso terapéutico. Los fitofármacos, por su parte, incluyen aquellos extractos estandarizados producidos a partir de la totalidad de una planta o de sus partes u órganos. Se incluyen como material o droga vegetal a plantas terrestres y también a las algas. Queda aún por definir si los principios activos extraídos de hongos y levaduras deben incluirse como fitofármacos o como se ha propuesto, como fungifármacos.

La práctica de la fitoterapia es casi tan antigua como el hombre. La fitoterapia es la medicina más antigua y probada del mundo. De forma obligada los individuos y sociedades prehistóricas mantenían un fuerte contacto con la naturaleza la cual, al principio, de una forma accidental repercutía en el hombre, ya fuera por la ingesta de plantas tóxicas o venenosas, picaduras de insecto etcétera. Estas situaciones pasaban a formar parte de la experiencia de las comunidades antiguas que se hacían eco de qué les dañaba, pero también y del mismo modo de una forma accidental, en el más de los casos azarosa, comprendían que la naturaleza era fuente de sustancias con propiedades curativas. Al principio la metodología empírica era la única guía sustentada por una base mística y religiosa en cuanto al uso de drogas vegetales; por tanto las más de las veces no se apreciaban resultados, siendo la experiencia a lo largo de los siglos la que seleccionaría aquéllas drogas útiles para el hombre.

Restos arqueológicos en Irak revelan la presencia de granos de polen de plantas aún en uso hoy día en medicina oriental con una antigüedad de unos 60.000 años; indicativo todo ello de que Homo neanderthalensis podría haber tenido unas nociones básicas del uso de plantas. Los primeros usos curativos de las plantas se remontan a unos 10.000 años en la India, mientras que los más antiguos documentos que lo testimonian pertenecen al imperio sumerio ((3000 a. C.)1 y a China; entre todos se destaca el Herbolario de Shên Nung (2700 a. C.) [cita requerida]. Importantes fueron también los papiros egipcios que plasman el conocimiento de esa civilización en más de 700 formas diferentes de medicamentos de naturaleza vegetal y animal. Famosos son los encontrados por el egiptólogo alemán G.M. Ebers (1837-1898) y también los de Smith (1600 a. C.), que tratan 160 tipos de drogas como el opio, etc. En la zona de Mesopotamia se realiza una labor análoga a la egipcia de recopilación de todo el conocimiento y material relacionado con las drogas vegetales y su actividad; todo ello confirmado por el hallazgo de 660 tablas de escritura cuneiforme en la región de Nínive, al parecer fruto de la orden dada por Asurbanipal 700 años antes de Jesucristo. De entre las 250 drogas que recoge este compendio se encuentran el opio, cáñamo indiano, azafrán, mirra, mandrágora e incluso la hoja de belladona presenta las mismas indicaciones que hoy día como antiespasmódica y antisecretora. Tanto la civilización egipcia como las variadas culturas mesopotámicas mantenían circunscrito todo este saber, al mundo místico haciendo la relación dicotómica religión-medicina aún más fuerte. Por su parte en el extremo Oriente, India, mantenía ya hace más de 5.000 años buenas comunicaciones con las civilizaciones china, egipcia y mesopotámica. Los dos primeros tratados más importantes elaborados en esta región son el Átharva-veda escrito sobre el 2.000 a. C. y el Susruta hacia el 1.300 a. C. ambos constituyen una completa guía de la época en materia de enfermedades y remedios. Cabe destacar la mención que hacen a las drogas como rawolfia y acónito. También en el Nuevo Mundo mucho antes de la llegada del colono europeo a América, sus habitantes poseían un profundo conocimiento del mundo vegetal como por ejemplo los indios americanos que conocían la coca, lima; los aztecas usaban cacao, vainilla, pimienta, tabaco; y los indios norteamericanos usaban para curaciones áloe, cáscara sagrada, jalapa, sauce y lobelia.

Es en el seno de la civilización griega, donde la secularización de la disciplina médica tiene su culmen, llevando a la ruptura entre misticismo y medicina, hasta entonces estrechamente ligadas, confiriendo autonomía a esta ciencia. El primer tratado sistemático de botánica farmacéutica De Historia Plantarum, escrito por el griego Teofrasto (372-287 a. C.) filósofo peripatético sucesor de Aristóteles en la dirección de su escuela, fue muy difícil y casi incomprensible,. Otra figura griega protagonista de importancia excepcional en este campo, fue Hipócrates, fundador de la escuela de Cos (460-377 a.C.). Ese antiguo médico, clasificó por vez primera de manera sistemática 300 especies de plantas medicinales, incluyendo también recetas, métodos de empleo y dietas, influyendo mucho, de esa manera, sobre el mundo romano y el pensamiento de la edad Media. Entre sus obras más significativas, destaca el De medicina de Celso (18 d. C.). Ya en la era cristiana Dioscórides, un griego enrolado en el ejército romano y recorriendo los dominios del imperio, realiza su gran aportación ???????? (materia que proporciona la naturaleza) y posteriormente ampliada por los copistas con ???????? (médica). En el s.XV d.C se traduce al latín como "De Materia Medica" de gran importancia pues contenía descritas más de 600 drogas. Solamente en época romana se comienza así a hablar de Farmacoterapia y Farmacognosia en el sentido moderno que damos al término. Recordar también los 37 libros del Naturalis Historia de Plinio el Viejo (23-79), una obra enciclopédica fundamental para comprender los conocimientos farmacológicos de los antiguos; los estudios de Claudio Galeno (129-201), que catalogó los medicamentos en función del "calor" o "humor", según grados crecientes (Methodus medendi) además de preconizador de la polimedicación; y la obra de medicina en 70 libros del médico personal del emperador Giuliano l'Apostata, Oribasio (325-403), que trata de falsificaciones de las drogas.

Con el final del imperio romano, los conocimientos científicos médicos vendrán a ser conservados en los monasterios y desarrollados paralelamente en el mundo árabe, donde nace la alquimia, la predecesora de la química moderna, y en donde fue elaborado el primer ejemplo de farmacopea. Habiendo recogido el testigo la cultura árabe, realiza acopio de todo el saber hindú y hereda los saberes del mundo greco-romano para una vez más recopilar y ampliar el conocimiento sobre drogas vegetales introduciendo la nuez moscada, maná, tamarindo, alcanfor, cubeba etc. Destacan como máximos exponentes Averroes, Mesué el joven, Serapión el joven e Ibn al-Baitar que describe 1.400 drogas vegetales y su actividad farmacológica. Importante también, el trabajo de Isacco Giudeo (850-950 circa), el Libro de los alimentos y de los remedios simples, y el noto Canone de Avicenna (980-1037).

Mientras tanto se fue desarrollando una relación entre las instituciones religiosas, las casas de los peregrinos, los hospitales, etc., junto con los huertos botánicos cultivados por los monjes. En la Edad Media se desarrolla más el comercio de las especias y las drogas, y con ellas de las plantas medicinales, y, su difusión se ve incrementada. En el S XIII vemos nacer los primeros cultivos de las mismas, pero sólo entre el 400 y el 500 se inicia la verdadera ciencia botánica.

Con el descubrimiento de América, surgen nuevas rutas comerciales y aparecen nuevos materiales y drogas; se introducen el cacao, café, ipeca, quina etc. que impulsan la Materia Médica mientras que la imprenta se encarga de la rápida difusión de la obra de Dioscórides. Así, en las universidades también se difunden las primeras cátedras de Lectura semplicium (botánica experimental).

El primer tentativo de nomenclatura botánica fue hecho por Leonhart Fuchs (1501-1566). En los mismos años, Paracelso (1493-1541) enfrenta estudios químicos concentrándose sobre los principios activos de las plantas. Sus seguidores empezarán después, aquella parte de la química que estudia los medicamentos. Magnol (1638-1715), será el que introduce en la clasificación botánica la idea de la familia: todo el reino vegetal, subdividido en 76 familias. Otros personajes importantes son Ruiz y Pavón, José Celestino Mutis, Lemery. Las ideas de Paracelso producen un vuelco en la terapéutica que se ve levemente compensada por la llegada de las drogas del Nuevo Mundo como la corteza de quina de empleo en la malaria o la hoja de digital en el tratamiento de la hidropesía. No obstante la tendencia al alza del uso del principio activo preconizado por Paracelso produce una desestimación de la utilidad de las drogas vegetales, actitud reforzada y potenciada por una serie de trabajos como los de Scheele que aísla ácidos orgánicos a partir de drogas vegetales. En 1806 Sertürner separa la morfina del opio. Progresivamente se dilucidan las estructuras químicas de los compuestos y continuamente se aíslan productos a partir de sus drogas y comienza un creciente estudio de las propiedades farmacológicas propugnado por Magendie y su discípulo Claude Bernard . El principio activo adquiere predominio sobre la droga, más aún cuando se empiezan a conocer los mecanismos de acción. Toda esta situación inicia un proceso en el que la Fitoterapia se ve relegada y desprovista del atributo de ciencia, pasando a ser considerada como medicina popular. Más descubrimientos hizo Carlos Linneo (1707-1778), que, partiendo del descubrimiento de los órganos genitales en las flores de Camerario (1665-1721), divide por géneros y especies adoptando una especial nomenclatura de dos nombres, que permite identificar cualquier especie de hierba.

Sin embargo aprovechando el filón de los avances científicos y tecnológicos comienza a restituirse en su lugar natural dentro del circuito sanitario que son la Farmacia y la Medicina.

Se hace difícil hoy día tener una idea del peso que tiene la Fitoterapia en el mundo, por lo que se recurre a estimaciones ponderando una serie de parámetros como son el comercio de plantas medicinales o de preparados con plantas medicinales y sus derivados. Indicadores fácilmente mensurables en Europa y buena parte del continente Americano pero de exigua resolución en el continente asiático y africano. De las 250.000 especies de plantas se cree que existen, tan solo se usa el 10% la mayor parte de ellas de uso en Europa. El 30% de los fármacos existentes son derivados de plantas, a pesar de ello no computan económicamente en el marco de las plantas medicinales.
Los 10 países que concentran el 62% de las importaciones en 2006
País EE.UU. Alemania Japón Singapur Francia Países Bajos Arabia Saudita Reino Unido Hong Kong España
Porcentaje 18,6 7,8 7,8 7,1 4,1 3,8 3,4 3,2 3,2 3,0
Los 10 mayores exportadores acumulan el 59,4% del valor del mercado en 2006[cita requerida]
País Indonesia Singapur India China Madagascar España Alemania Hong Kong EE.UU. Brasil
Porcentaje 10,4 9,1 8,7 7,4 5,1 5,6 4,2 3,3 3,1 1,1

Los datos del año 2007/08 revelan que solo el continente europeo acumula el 46% del mercado mundial de fitofármacos, seguidos en la segunda posición Asia y Norteamérica con un 18%, Japón un 15% y el resto del mundo apenas supera la cifra del 3%.[cita requerida] Pese a que muchos principios activos proceden, ya sea directa o indirectamente de plantas medicinales, tan sólo se consideran preparados fitoterápicos a aquellos que se preparan partiendo del organismo vegetal en cuestión. En Europa, Francia y Alemania son el adalid de esta forma de terapia, empleando sus recursos hasta en afecciones respiratorias y gastrointestinales. Por otro lado en los Estados Unidos un tercio de la población recurre a la fitoterapia, mientras que hay países en los que el desconocimiento y el desinterés del sistema sanitario hace que esta alternativa terapéutica se encuentre en estado primigenio, lo que ha llevado al intrusismo, siendo el caso de un país como España. Gracias a la investigación fitoquímica y farmacológica de los productos naturales se está comenzando a avalar el uso de una miríada de fitofármacos lo que por otro lado ha permitido el resurgimiento de esta disciplina en cuanto que resulta ventajosa respecto de los medicamentos al uso en una serie de aspectos:
  • Debido a la asimilación y empleo de técnicas y metodología científica para el ahondamiento en el conocimiento de plantas y drogas, se ha conseguido llegar al punto de la elaboración de extractos estandarizados, auténticos "fármacos" en los que se ha disminuido el sesgo en parámetros de cantidad y calidad de compuesto activo.
  • Definido el margen terapéutico como el intervalo entre la mínima dosis del principio, que es capaz de producir efectos farmacológicos, y la dosis a la que empieza a aparecer toxicidad, se ha visto que los fitofármacos presentan un margen más amplio que otros medicamentos de síntesis pudiendo así tener un control más seguro en su empleo.
  • Posibilidad de realizar un control más exhaustivo en la dosificación, pues va en aumento la investigación y desarrollo de formas farmacéuticas de polvos y extractos de drogas.
No obstante las desventajas son una realidad, como en cualquier otra ciencia, y es que puede ser contraproducente con aumento de efectos no deseados, administrar estos preparados junto con fármacos de síntesis; e incluyendo además como inconveniente que existen patologías exentas de alternativa fitoterápica.


problemas de circulación

¿Se te duermen o entumen los pies o las manos con frecuencia?  ¿Te dan calambres? ¿Te sientes agotado o cansado en época de calor? ¿Se te hinchan las piernas? ¿Sientes hormigueo en las extremidades? ¿Se te cae mucho el cabello o tienes uñas o piel débiles? Lo más seguro s que se deba a una circulación deficiente.

Los problemas de circulación suelen deberse principalmente a la falta de actividad física, a acumulación de grasas o falta de elasticidad en los vasos sanguíneos, a tensiones emocionales y, sobre todo, a una deficiente dieta.

Alimentos no recomendados:

Grasas derivadas de los lácteos, carnes rojas, fritos, embutidos de origen animal (jamón, salchicha, etc.), tocino, mantequilla, margarina, platos muy cocinados y aceitados, encurtidos, conservas, productos azucarados o procesados, todo lo frito (papas tostadas, etc.). Un exceso de sodio también es nocivo, por lo que se debe evitar el abuso del consumo de sal, y evitar beber alcohol, fumar y consumir productos irritantes como el café o picante.

Alimentos recomendados:

  • Aceites vegetales (soja, sésamo, oliva, etc.), frutos secos, pescados azules como el salmón, atún, etc., aceitunas, aguacate, frutas cítricas (naranja, mandarina, limón, etc.), tomate rojo, algas marinas,alimentos ricos en potasio el plátano, cereales integrales, legumbres, etc.
    Se deben incluir diariamente alimentos ricos en fibra, ya que esta ayuda a eliminar la grasa acumulada. Además, se debe incluir agua pura,beber 2 litros al día como mínimo.

Los arándanos son ricos en vitamina P, la cual aumenta la resistencia capilar reduciendo su fragilidad e hipermeabilidad, son excelentes para mejorar la micro-circulación, además de que favorecen la regeneración de los pigmentos de la retina. Se recomienda consumir esta fruta diariamente, como si fuesen uvas, sobre todo en casos de trastornos hemorrágicos por fragilidad capilar o insuficiencia venosa, así como en casos de visión nocturna deficiente.

El ajo es uno de los mejores aliados de una buena circulación sanguínea, entre una larga lista de beneficios, tiene propiedades vasodilatadoras, las cuales ayudaran a que tu circulación mejore notable y rápidamente. Para su mejor aprovechamiento, toma ajo en ayuna con un vaso de agua tibia diariamente. 

Los alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 como la linaza o el aceite de pescado son también adecuados en dietas para mejorar la circulación sanguínea.

Hierbas para mejorar la circulación

Por suerte la naturaleza tiene todo para ayudarnos a recuperar la salud. Y las infusiones a base de hierbas medicinales son una alternativa excelente para ayudar al cuerpo a tener  una buena circulación. Aquí te damos algunas hierbas:

  • Romero: buena para activar la circulación sanguínea.
  • La cola de caballo: es un remedio muy bueno para evitar el endurecimiento de las arterias y ayudar a reducir el colesterol nocivo acumulado. Bebe una tacita después de comer, una o dos tacitas cada día serán suficientes.
  • Espino blanco: buena para trastornos cardíacos y para mejorar la circulación coronaria y la eficiente nutrición del miocardio. El Espino blanco es ligeramente reductor de la frecuencia cardíaca, por lo que se emplea en arritmias y taquicardias, así como en la insuficiencia cardíaca.
  • Muérdago
  • Pasiflora
  • Hojas de olivo: tienen un efecto hipotensor por su actividad como vasodilatador periférico y diurético. Se usa para bajar la tensión y prevenir anginas de pecho y arritmias cardíacas. Se puede combinar con el espino blanco.
  • Rusco: se usa para prevenir la aparición de varices, hemorroides, pesadez de piernas, hinchazón de piernas o tobillos, etc.
  • Hammamelis: un remedio eficaz para fomentar la buena circulación general, se usa y recomienda en casos de varices, hemorroides y menstruaciones abundantes.
  • Ginko biloba, jengibre y ginseng son complementos que ayudan a una buena circulación.
  • Diente de león: por ser rica en taninos y propiedades calmantes, es muy benéfica en problemas circulatorios periféricos (mala circulación en las extremidades). Para su mejor utilización, se debe realizar baños locales con la infusión de dicha planta. 

¿Se te duermen o entumen los pies o las manos con frecuencia?  ¿Te dan calambres? ¿Te sientes agotado o cansado en época de calor? ¿Se te hinchan las piernas? ¿Sientes hormigueo en las extremidades? ¿Se te cae mucho el cabello o tienes uñas o piel débiles? Lo más seguro s que se deba a una circulación deficiente.

Los problemas de circulación suelen deberse principalmente a la falta de actividad física, a acumulación de grasas o falta de elasticidad en los vasos sanguíneos, a tensiones emocionales y, sobre todo, a una deficiente dieta.

Alimentos no recomendados:


Grasas derivadas de los lácteos, carnes rojas, fritos, embutidos de origen animal (jamón, salchicha, etc.), tocino, mantequilla, margarina, platos muy cocinados y aceitados, encurtidos, conservas, productos azucarados o procesados, todo lo frito (papas tostadas, etc.). Un exceso de sodio también es nocivo, por lo que se debe evitar el abuso del consumo de sal, y evitar beber alcohol, fumar y consumir productos irritantes como el café o picante.

Alimentos recomendados:

  • Aceites vegetales (soja, sésamo, oliva, etc.), frutos secos, pescados azules como el salmón, atún, etc., aceitunas, aguacate, frutas cítricas (naranja, mandarina, limón, etc.), tomate rojo, algas marinas,alimentos ricos en potasio el plátano, cereales integrales, legumbres, etc.
    Se deben incluir diariamente alimentos ricos en fibra, ya que esta ayuda a eliminar la grasa acumulada. Además, se debe incluir agua pura,beber 2 litros al día como mínimo.

Los arándanos son ricos en vitamina P, la cual aumenta la resistencia capilar reduciendo su fragilidad e hipermeabilidad, son excelentes para mejorar la micro-circulación, además de que favorecen la regeneración de los pigmentos de la retina. Se recomienda consumir esta fruta diariamente, como si fuesen uvas, sobre todo en casos de trastornos hemorrágicos por fragilidad capilar o insuficiencia venosa, así como en casos de visión nocturna deficiente.

El ajo es uno de los mejores aliados de una buena circulación sanguínea, entre una larga lista de beneficios, tiene propiedades vasodilatadoras, las cuales ayudaran a que tu circulación mejore notable y rápidamente. Para su mejor aprovechamiento, toma ajo en ayuna con un vaso de agua tibia diariamente. 

Los alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 como la linaza o el aceite de pescado son también adecuados en dietas para mejorar la circulación sanguínea.

Hierbas para mejorar la circulación


Por suerte la naturaleza tiene todo para ayudarnos a recuperar la salud. Y las infusiones a base de hierbas medicinales son una alternativa excelente para ayudar al cuerpo a tener  una buena circulación. Aquí te damos algunas hierbas:
  • Romero: buena para activar la circulación sanguínea.
  • La cola de caballo: es un remedio muy bueno para evitar el endurecimiento de las arterias y ayudar a reducir el colesterol nocivo acumulado. Bebe una tacita después de comer, una o dos tacitas cada día serán suficientes.
  • Espino blanco: buena para trastornos cardíacos y para mejorar la circulación coronaria y la eficiente nutrición del miocardio. El Espino blanco es ligeramente reductor de la frecuencia cardíaca, por lo que se emplea en arritmias y taquicardias, así como en la insuficiencia cardíaca.
  • Muérdago
  • Pasiflora
  • Hojas de olivo: tienen un efecto hipotensor por su actividad como vasodilatador periférico y diurético. Se usa para bajar la tensión y prevenir anginas de pecho y arritmias cardíacas. Se puede combinar con el espino blanco.
  • Rusco: se usa para prevenir la aparición de varices, hemorroides, pesadez de piernas, hinchazón de piernas o tobillos, etc.
  • Hammamelis: un remedio eficaz para fomentar la buena circulación general, se usa y recomienda en casos de varices, hemorroides y menstruaciones abundantes.
  • Ginko biloba, jengibre y ginseng son complementos que ayudan a una buena circulación.
  • Diente de león: por ser rica en taninos y propiedades calmantes, es muy benéfica en problemas circulatorios periféricos (mala circulación en las extremidades). Para su mejor utilización, se debe realizar baños locales con la infusión de dicha planta. 

Cómo aplicar nuestros productos de fermentación (extractos)

Fuente: http://greenlandsrevolution.wordpress.com/2013/08/26/tratamientos-fortificantes/

Lo primero que debemos es que saber que los purines vegetales (extractos) son el  resultado de una fermentación aeróbica, que da como resultado moléculas muy complejas que cumplen diferentes funciones. En estos hay macro y micro-elementos, hormonas, bacterias, aminoácidos, etc, y cada uno de estos elementos tiene un efecto concreto sobre alguna parte o función de las plantas.

Las diferentes funciones de éstos al ser aplicados son múltiples, gracias a su composición pueden ser insecticidas, fungicidas, repelentes, fortificantes, correctoras de carencias, etc. Las plantas tienen todas varias funciones beneficiosas gracias a sus sustancias activas, y dependerá de las dosis y rebajes de los extractos  o la forma de aplicación para que tengan una función u otra.

A la hora de aplicar extractos, como norma general, podemos decir que cuanto más sana está la planta, menos necesario será aplicar un extracto. En el cultivo ecológico  los efectos de aplicar extractos ortiga, por ejemplo, se notan en el color de las flores, en la presencia de azucares y sabor de los frutos, en la resistencia ante problemas fitosanitarios. En cambio en plantas con carencias u otros problemas, los resultados son sorprendentes.

Es mejor aplicar los extractos cuando la planta está bien hidratada y dispuesta a asimilar lo que le damos: esto es por la mañana y después de un buen riego -o lluvia-, utilizando una dosis genérica de un 10% cada 20 días. Si lo que queremos es solucionar un problema (plaga, carencia, accidente), convendrá aumentar la dosis hasta que el extracto tenga sus efectos.

Aplicar como fortificante y preventivo:

Los más usados son el de Ortiga, el de Cola de Caballo y el de Consuelda. Todos ellos conllevan efectos plaguicidas asociados, pero sobretodo tienen en común una gran riqueza en elementos y en hormonas que ayudan a los procesos metabólicos de las plantas. Además tienen una gran riqueza bacteriana que promueve la estructuración del suelo.

Aplicarlos como fortificantes es actuar de modo preventivo, por lo que se pueden usar a dosis más bajas de lo que es habitual, dosis al 3-5% suelen ser suficientes. Si el cultivo ha recibido un correcto abonado incluso se puede bajar esta dosis. El exceso de Nitrógeno, que ya es muy presente en la mayoría de abonos, es contraproducente ya que aumenta la fauna bacteriana demasiado y porque induce a crecimientos exagerados que debilitan la planta.

Las aplicaciones preventivas conviene empezarlas en otoño mediante una serie de riegos a baja concentración. De esta forma incidimos el efecto sobre la raíz. Estos tratamientos tendrán separaciones de aplicación mínimas de un mes entre una aplicación y otra. A priori con la llegada del  invierno suspenderemos tratamientos, a menos que haya plantas sensibles o propensas a problemas. Al comienzo de la primavera podemos reanudar los tratamientos fortificantes.

Los tratamientos mediante riego son más eficaces en cuanto a aprovechamiento (el purín puede ser absorbido en su totalidad por la planta). La aplicación con pulverizador sobre las hojas es absorbida por vía foliar, tienen pérdidas por viento, pero a favor los efectos en la planta son más inmediatos. Si la planta esta muy débil o seca le costará más la absorción vía foliar, mejor regar con agua, sola, la zona radicular, media hora  antes de aplicar el producto.

Además de mojar la parte aérea de las plantas, es recomendable mojar el suelo, y en el caso de plantas en macetas lo mismo, el producto que sobra lo vertemos en la tierra de las macetas.

Aplicar como plaguicida:

En la aplicación como plaguicidas debemos aumentar la dosis y la frecuencia del tratamiento en función de la gravedad e intensidad de la plaga que deseamos controlar. Podemos partir de una dosis genérica del 20%. Aplicar durante 3 días seguidos, una semana después observad las plantas si aún quedan individuos de la plaga, repetir el tratamiento(en plagas importantes es muy probable) en este caso, seguramente, las plantas estén débiles. Así que 3 semanas después  realizaremos varias aplicaciones más en intervalos de 3 semanas y disminuyendo la dosis, serán aplicaciones preventivas para evitar la aparición del mismo o nuevos problemas fitosanitarios (ved dosis en aplicación como fortificante).

Los tratamientos los aplicaremos con pulverizador localizando la aplicación sobre la plaga, en el caso de insectos o ácaros, o rociando la planta entera en caso de ataques criptogámicos.

Estos purines no son nocivos para el resto de la fauna del cultivo y del jardín, será de gran utilidad ayudar a que ésta y facilitar su presencia, ya sea realizando introducciones, atrayéndola con refugios y plantas que la atraigan. Un cultivo bien nutrido y la presencia de fauna beneficiosa colabora en mantener controlados a bajos niveles las plagas.

    Nota: Para que la fauna auxiliar esté presente es imprescindible no eliminar por completo una plaga 

Aplicar como corrector:

Las carencias más comunes como la clorosis férrica, se corrigen satisfactoriamente por aplicación foliar al 5%-15%, según el extracto, si las carencias son graves la hoja estará muy debilitada y tiene problemas para absorber el extracto. En este caso hay que repetir los tratamientos semanalmente a dosis bajas (5%). Cuando la planta este recuperada habrá que intervenir en el suelo y aplicar humus o compost vegetal, lo mejor sería realizar un análisis del suelo y conocer su estado, carencias, posibles excesos también pueden ser un problema.

Si corregimos una carencia en un árbol muy debilitado, sin hojas ni vitalidad, lo mejor es practicar endoterapia, ésto es, inyectar una dosis muy pequeña del extracto directamente en la el cambium.

Purines más comunes:

 -Purín de consuelda,

Utilizamos las hojas frescas. 100 g. de hojas frescas en 1litro de agua. Remover cada día. Para utilizar en riego como abono regar la tierra diluida al 20%. En pulverización foliar diluida al 5%, aplicar  sobre la zona foliar.

En jugo concentrado, la planta se pone a fermentar sola sin agua en un recipiente opaco. Se prensa cada dos días para obtener un jugo concentrado aplicado sobre las heridas o cortes de poda permite desinfectarlas. También podemos pulverizar, después de la poda, sobre los árboles frutales, diluida al 5%, reduciendo posible debilidad tras la poda.

La consuelda estimula la vida microbiana de la tierra y de la vegetación en general. Favorecen la germinación de las semillas y el desarrollo foliar de los cultivos. La consuelda tiene buenas propiedades para hacer un buen compost.  Gracias a sus principios activo favorece la multiplicación y renovación celular, ideal para curar heridas.

-Purín de ortigas

Se utilizan 100 g. de planta fresca o 20 g de secas por litro de agua. Se ponen a fermentar 5 días, removiendo cada día, luego se cuela y se diluye en otros 2 litros de agua. Diluido al 5% se aplica como abono foliar, estimula el crecimiento de las plantas. Sin diluir, actúa como insecticida.

La ortiga es un estimulante de la vegetación con propiedades que lo hacen un buen agente para abono foliar. Es efectivo  frente a enfermedades criptogamicas como el mildiu o carencias que producen clorosis, previene el ataque de ácaros. Se debe usar Ortiga virens y Ortiga dioica, que son muy ricas en nitrógeno y sales minerales.

-Purín en fermentación de ortiga y  decocción de cola de caballo:

Cantidad de ortiga necesaria para el purín fermentado, la misma que del purín, planta fresca: 100gr/l. Planta seca: 20 gr/l. Este purín lo dejaremos fermentar sólo 4 días. Una vez terminado el proceso, se filtra y se diluye en agua al 5%. Cantidad de cola de caballo necesaria para la decocción: Planta fresca: 150 gr/l. Planta seca: 20 gr/l. Una vez hecho y filtrado se diluye en agua al 20%. Una vez filtrados y diluidos ambos se mezclan y se pulveriza sobre las plantas.

-Purín de diente de León:

Se usan 200g De planta Fresca o 15g seca por 1 litro de agua. Aplicar sin diluir en primavera y otoño cada 2-3 semanas, depende del estado del cultivo, aplicaremos sobre las plantas y suelo. Estimula el crecimiento y mejora la calidad. Muy bueno como ingrediente para hacer compost. Buen contenido nutritivo en potasio, sodio y fósforo.

Purín de cebollas o ajos:

Usar 200g de planta Fresca o 20g seca por 1 litro de agua y dejar 5-6 días. Para aplicar diluir al 20% en agua. Estimula y fortalece en forma extraordinaria las plantas y previene de enfermedades criptogámicas  y repele algunos insectos dañinos. Se puede usar todo el año pero preferentemente  por las mañanas temprano, aplicar sobre las plantas y en el suelo.

Purín fermentado: Se desmenuzan las plantas y se colocan en un recipiente poroso (madera, cerámica sin barnizar) con agua. Poner una tapa perforada para que pase el aire. Remover a diario para favorecer la fermentación aeróbica. Cuando la planta ha fermentado, el líquido se vuelve oscuro y no hace espuma al agitarlo (se requieren unos 14 días). Luego se filtra.

Purín en fermentación: Igual que el fermentado, pero se deja sólo 3 ó 4 días (Filtrar).

Fuente: http://greenlandsrevolution.wordpress.com/2013/08/26/tratamientos-fortificantes/

Lo primero que debemos es que saber que los purines vegetales (extractos) son el  resultado de una fermentación aeróbica, que da como resultado moléculas muy complejas que cumplen diferentes funciones. En estos hay macro y micro-elementos, hormonas, bacterias, aminoácidos, etc, y cada uno de estos elementos tiene un efecto concreto sobre alguna parte o función de las plantas.

Las diferentes funciones de éstos al ser aplicados son múltiples, gracias a su composición pueden ser insecticidas, fungicidas, repelentes, fortificantes, correctoras de carencias, etc. Las plantas tienen todas varias funciones beneficiosas gracias a sus sustancias activas, y dependerá de las dosis y rebajes de los extractos  o la forma de aplicación para que tengan una función u otra.

A la hora de aplicar extractos, como norma general, podemos decir que cuanto más sana está la planta, menos necesario será aplicar un extracto. En el cultivo ecológico  los efectos de aplicar extractos ortiga, por ejemplo, se notan en el color de las flores, en la presencia de azucares y sabor de los frutos, en la resistencia ante problemas fitosanitarios. En cambio en plantas con carencias u otros problemas, los resultados son sorprendentes.

Es mejor aplicar los extractos cuando la planta está bien hidratada y dispuesta a asimilar lo que le damos: esto es por la mañana y después de un buen riego -o lluvia-, utilizando una dosis genérica de un 10% cada 20 días. Si lo que queremos es solucionar un problema (plaga, carencia, accidente), convendrá aumentar la dosis hasta que el extracto tenga sus efectos.


Aplicar como fortificante y preventivo:

Los más usados son el de Ortiga, el de Cola de Caballo y el de Consuelda. Todos ellos conllevan efectos plaguicidas asociados, pero sobretodo tienen en común una gran riqueza en elementos y en hormonas que ayudan a los procesos metabólicos de las plantas. Además tienen una gran riqueza bacteriana que promueve la estructuración del suelo.

Aplicarlos como fortificantes es actuar de modo preventivo, por lo que se pueden usar a dosis más bajas de lo que es habitual, dosis al 3-5% suelen ser suficientes. Si el cultivo ha recibido un correcto abonado incluso se puede bajar esta dosis. El exceso de Nitrógeno, que ya es muy presente en la mayoría de abonos, es contraproducente ya que aumenta la fauna bacteriana demasiado y porque induce a crecimientos exagerados que debilitan la planta.

Las aplicaciones preventivas conviene empezarlas en otoño mediante una serie de riegos a baja concentración. De esta forma incidimos el efecto sobre la raíz. Estos tratamientos tendrán separaciones de aplicación mínimas de un mes entre una aplicación y otra. A priori con la llegada del  invierno suspenderemos tratamientos, a menos que haya plantas sensibles o propensas a problemas. Al comienzo de la primavera podemos reanudar los tratamientos fortificantes.

Los tratamientos mediante riego son más eficaces en cuanto a aprovechamiento (el purín puede ser absorbido en su totalidad por la planta). La aplicación con pulverizador sobre las hojas es absorbida por vía foliar, tienen pérdidas por viento, pero a favor los efectos en la planta son más inmediatos. Si la planta esta muy débil o seca le costará más la absorción vía foliar, mejor regar con agua, sola, la zona radicular, media hora  antes de aplicar el producto.

Además de mojar la parte aérea de las plantas, es recomendable mojar el suelo, y en el caso de plantas en macetas lo mismo, el producto que sobra lo vertemos en la tierra de las macetas.

Aplicar como plaguicida:

En la aplicación como plaguicidas debemos aumentar la dosis y la frecuencia del tratamiento en función de la gravedad e intensidad de la plaga que deseamos controlar. Podemos partir de una dosis genérica del 20%. Aplicar durante 3 días seguidos, una semana después observad las plantas si aún quedan individuos de la plaga, repetir el tratamiento(en plagas importantes es muy probable) en este caso, seguramente, las plantas estén débiles. Así que 3 semanas después  realizaremos varias aplicaciones más en intervalos de 3 semanas y disminuyendo la dosis, serán aplicaciones preventivas para evitar la aparición del mismo o nuevos problemas fitosanitarios (ved dosis en aplicación como fortificante).

Los tratamientos los aplicaremos con pulverizador localizando la aplicación sobre la plaga, en el caso de insectos o ácaros, o rociando la planta entera en caso de ataques criptogámicos.

Estos purines no son nocivos para el resto de la fauna del cultivo y del jardín, será de gran utilidad ayudar a que ésta y facilitar su presencia, ya sea realizando introducciones, atrayéndola con refugios y plantas que la atraigan. Un cultivo bien nutrido y la presencia de fauna beneficiosa colabora en mantener controlados a bajos niveles las plagas.

    Nota: Para que la fauna auxiliar esté presente es imprescindible no eliminar por completo una plaga 

Aplicar como corrector:

Las carencias más comunes como la clorosis férrica, se corrigen satisfactoriamente por aplicación foliar al 5%-15%, según el extracto, si las carencias son graves la hoja estará muy debilitada y tiene problemas para absorber el extracto. En este caso hay que repetir los tratamientos semanalmente a dosis bajas (5%). Cuando la planta este recuperada habrá que intervenir en el suelo y aplicar humus o compost vegetal, lo mejor sería realizar un análisis del suelo y conocer su estado, carencias, posibles excesos también pueden ser un problema.

Si corregimos una carencia en un árbol muy debilitado, sin hojas ni vitalidad, lo mejor es practicar endoterapia, ésto es, inyectar una dosis muy pequeña del extracto directamente en la el cambium.

Purines más comunes:

 -Purín de consuelda,

Utilizamos las hojas frescas. 100 g. de hojas frescas en 1litro de agua. Remover cada día. Para utilizar en riego como abono regar la tierra diluida al 20%. En pulverización foliar diluida al 5%, aplicar  sobre la zona foliar.

En jugo concentrado, la planta se pone a fermentar sola sin agua en un recipiente opaco. Se prensa cada dos días para obtener un jugo concentrado aplicado sobre las heridas o cortes de poda permite desinfectarlas. También podemos pulverizar, después de la poda, sobre los árboles frutales, diluida al 5%, reduciendo posible debilidad tras la poda.

La consuelda estimula la vida microbiana de la tierra y de la vegetación en general. Favorecen la germinación de las semillas y el desarrollo foliar de los cultivos. La consuelda tiene buenas propiedades para hacer un buen compost.  Gracias a sus principios activo favorece la multiplicación y renovación celular, ideal para curar heridas.

-Purín de ortigas

Se utilizan 100 g. de planta fresca o 20 g de secas por litro de agua. Se ponen a fermentar 5 días, removiendo cada día, luego se cuela y se diluye en otros 2 litros de agua. Diluido al 5% se aplica como abono foliar, estimula el crecimiento de las plantas. Sin diluir, actúa como insecticida.

La ortiga es un estimulante de la vegetación con propiedades que lo hacen un buen agente para abono foliar. Es efectivo  frente a enfermedades criptogamicas como el mildiu o carencias que producen clorosis, previene el ataque de ácaros. Se debe usar Ortiga virens y Ortiga dioica, que son muy ricas en nitrógeno y sales minerales.

-Purín en fermentación de ortiga y  decocción de cola de caballo:

Cantidad de ortiga necesaria para el purín fermentado, la misma que del purín, planta fresca: 100gr/l. Planta seca: 20 gr/l. Este purín lo dejaremos fermentar sólo 4 días. Una vez terminado el proceso, se filtra y se diluye en agua al 5%. Cantidad de cola de caballo necesaria para la decocción: Planta fresca: 150 gr/l. Planta seca: 20 gr/l. Una vez hecho y filtrado se diluye en agua al 20%. Una vez filtrados y diluidos ambos se mezclan y se pulveriza sobre las plantas.

-Purín de diente de León:

Se usan 200g De planta Fresca o 15g seca por 1 litro de agua. Aplicar sin diluir en primavera y otoño cada 2-3 semanas, depende del estado del cultivo, aplicaremos sobre las plantas y suelo. Estimula el crecimiento y mejora la calidad. Muy bueno como ingrediente para hacer compost. Buen contenido nutritivo en potasio, sodio y fósforo.

-Purín de cebollas o ajos:

Usar 200g de planta Fresca o 20g seca por 1 litro de agua y dejar 5-6 días. Para aplicar diluir al 20% en agua. Estimula y fortalece en forma extraordinaria las plantas y previene de enfermedades criptogámicas  y repele algunos insectos dañinos. Se puede usar todo el año pero preferentemente  por las mañanas temprano, aplicar sobre las plantas y en el suelo.

Purín fermentado: Se desmenuzan las plantas y se colocan en un recipiente poroso (madera, cerámica sin barnizar) con agua. Poner una tapa perforada para que pase el aire. Remover a diario para favorecer la fermentación aeróbica. Cuando la planta ha fermentado, el líquido se vuelve oscuro y no hace espuma al agitarlo (se requieren unos 14 días). Luego se filtra.


Purín en fermentación: Igual que el fermentado, pero se deja sólo 3 ó 4 días (Filtrar).

Amomum zingiber

Si te gusta la cocina oriental, presta atención para así comenzar a cultivar jengibre en tu mesa de cultivo.

Historia

Originario del área indomalaya al sureste de Asia y también de algunas islas de Malasia, el jengibre también se ha cultivado en Jamaica, África, en las Indias occidentales, en México y en la Florida. Se trata de un cultivo milenario que fue introducido en la en Europa en la Antigüedad, gracias a los griegos y romanos.

Se trata de una planta tropical perenne cuyo nombre científico es Amomum zingiber L. y tiene dos variedades: el jengibre común y el silvestre. Sin embargo, es reconocido por sus poderosos tallos subterráneos, que crecen en forma horizontal y son gruesos y carnosos, ricos en carbohidratos.

La siembra

Coloca la raíz de jengibre en un vaso con agua y déjala en remojo durante una noche en agua tibia. Por otra parte, ve preparando tu lugar de cultivo: mesa de cultivo, maceta, etc. ¿Cómo? Coloca tierra suelta y agrega bastante compost. Ten en cuenta que el rizoma del jengibre crece de forma horizontal al suelo por lo que necesitas de un espacio amplio. Para facilitar el drenaje del agua, colocar grava en el fondo.

La siembra se realiza a comienzos de la primavera. Planta la raíz de jengibre sobre la superficie de la tierra, a no más de 8 o 10 cm. de profundidad. Si colocas más de una raíz recuerda dejar cierto espacio entre ellas. El período de germinación estimado es de dos meses.

Hay que tener en cuenta que el jengibre es originario de un continente caluroso como es Asia por lo que necesita estar a una temperatura de entre 75º y 85º pues si hace más frío la planta no crece. La zona de cultivo debe estar expuesta a luz natural pero no exponerla todo el día al sol. Recuerda que si bien puede ser cultivado en el exterior lo mejor es el interior por tratarse de una planta tropical.

Si te gusta la cocina oriental, presta atención para así comenzar a cultivar jengibre en tu mesa de cultivo.

Historia


Originario del área indomalaya al sureste de Asia y también de algunas islas de Malasia, el jengibre también se ha cultivado en Jamaica, África, en las Indias occidentales, en México y en la Florida. Se trata de un cultivo milenario que fue introducido en la en Europa en la Antigüedad, gracias a los griegos y romanos.

Se trata de una planta tropical perenne cuyo nombre científico es Amomum zingiber L. y tiene dos variedades: el jengibre común y el silvestre. Sin embargo, es reconocido por sus poderosos tallos subterráneos, que crecen en forma horizontal y son gruesos y carnosos, ricos en carbohidratos.




La siembra

Coloca la raíz de jengibre en un vaso con agua y déjala en remojo durante una noche en agua tibia. Por otra parte, ve preparando tu lugar de cultivo: mesa de cultivo, maceta, etc. ¿Cómo? Coloca tierra suelta y agrega bastante compost. Ten en cuenta que el rizoma del jengibre crece de forma horizontal al suelo por lo que necesitas de un espacio amplio. Para facilitar el drenaje del agua, colocar grava en el fondo.

La siembra se realiza a comienzos de la primavera. Planta la raíz de jengibre sobre la superficie de la tierra, a no más de 8 o 10 cm. de profundidad. Si colocas más de una raíz recuerda dejar cierto espacio entre ellas. El período de germinación estimado es de dos meses.

Hay que tener en cuenta que el jengibre es originario de un continente caluroso como es Asia por lo que necesita estar a una temperatura de entre 75º y 85º pues si hace más frío la planta no crece. La zona de cultivo debe estar expuesta a luz natural pero no exponerla todo el día al sol. Recuerda que si bien puede ser cultivado en el exterior lo mejor es el interior por tratarse de una planta tropical.

Hierba aromática

Las hierbas aromáticas son plantas muy utilizadas en la cocina mediterránea por sus cualidades aromáticas y condimentarias. Son cultivadas en huertos de diferente extensión.

La expresión finas hierbas se utiliza por lo general para designar una mezcla de cuatro hierbascebollinoperifolloestragón y perejil que constituyen el pilar de la cocina francesa.1

Generalmente se utilizan las hojas de las mismas, ya sean frescas, secas, o deshidratadas, tanto para sazonar los guisos como para realzar los diversos aromas de las platos culinarios, ya sean en crudo o cocinados.

A lo largo de la historia las hierbas fueron ignoradas, excepto la menta, el perejil y el ajo. Algunas sólo eran localmente conocidas.

Las plantas utilizadas pertenecen, en términos generales, a tres familias botánicas:

  • las aliáceas: ajo, cebolla, cebolleta, chalotas, etc.
  • las apiáceas: angélica, carvi, perifollo, hinojo, perejil, etc.
  • las lamiáceas: mejorana, melisa, menta, orégano, ajedrea, salvia, tomillo, etc.

Las hierbas aromáticas secas tienen un aroma muy fuerte y deben ser utilizadas con mesura.

Las flores aromáticas se utilizan para hacer medicamentos y colonias.






Las hierbas aromáticas son plantas muy utilizadas en la cocina mediterránea por sus cualidades aromáticas y condimentarias. Son cultivadas en huertos de diferente extensión.

La expresión finas hierbas se utiliza por lo general para designar una mezcla de cuatro hierbascebollinoperifolloestragón y perejil que constituyen el pilar de la cocina francesa.1

Generalmente se utilizan las hojas de las mismas, ya sean frescas, secas, o deshidratadas, tanto para sazonar los guisos como para realzar los diversos aromas de las platos culinarios, ya sean en crudo o cocinados.

A lo largo de la historia las hierbas fueron ignoradas, excepto la menta, el perejil y el ajo. Algunas sólo eran localmente conocidas.

Las plantas utilizadas pertenecen, en términos generales, a tres familias botánicas:
  • las aliáceas: ajo, cebolla, cebolleta, chalotas, etc.
  • las apiáceas: angélica, carvi, perifollo, hinojo, perejil, etc.
  • las lamiáceas: mejorana, melisa, menta, orégano, ajedrea, salvia, tomillo, etc.


Las hierbas aromáticas secas tienen un aroma muy fuerte y deben ser utilizadas con mesura.

Las flores aromáticas se utilizan para hacer medicamentos y colonias.