La empatía y la tolerancia

Nací y crecí en Monterrey, ahora vivo en Monterrey, y he vivido aquí la mayor parte de mi vida. Sin embargo, para los regiomontanos de veras soy un fuereño. Para ser considerado de Monterrey, por lo menos tus abuelos deben ser de rancias raíces norteñas. Mis raíces familiares si son del Norte, pero no del meritito Monterrey. Ahora es otra cosa, muchos son de San Luis, o del centro y sur de México.

A mediados del siglo veinte México estaba en una transición de una sociedad de carácter rural a una urbana. En 1960 el 50% de la población vivía en centros urbanos y en el 2015 alrededor del 80% de la población es urbana (Index Mundi, 2014). Esto significa que en el mundo globalizado y urbano moderno debemos cambiar nuestros paradigmas de como relacionarnos y trascender ideaschauvinistas y miedo y rechazo a los otros (Rivera, 2009) (Wikipedia, 2016).

En la existencia del homo sapiens sapiens, y en la mayor parte de la historia, los seres humanos hemos vivido en pequeños grupos y puesto gran valor en diferenciar entre consanguíneos y extraños. Evolutivamente el homo sapiens ha desarrollado una capacidadempática instintiva que propicia, mediante el mismo mecanismo, solidaridad hacia los congéneres y agresividad hacia los otros (DeWaal, 2011).

El ser humano cuenta como mecanismos instintivos empaticos. La empatía, del griego ἐμπαθής (emocionado), es la capacidad cognitiva de percibir, en un contexto común, lo que otro ser puede sentir. También es descrita como un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra. Aunque existen conceptos similares a la empatía como compasión o altruismo, ninguno de estos ofrecen la significación precisa de lo que se quiere expresar cuando en la actualidad se emplea el término «empatía«. Cuando se habla de empatía se hace referencia a una habilidad tanto cognitiva como emocional del individuo, en la cual este es capaz de ponerse en la situación emocional de otro. Esto es muy diferente a ideas previamente empleadas como lo es la misma predecesora del término; la «simpatía» la cual se entiende en inglés como una sensación de lástima propia ante la situación desagradable de otra persona (Wikipedia, 2016).

La empatía es una actividad pre-reflexiva, estrechamente ligada a las neuronas espejo. Se denominan neuronas espejo, a una cierta clase de neuronas que se activan cuando un animal ejecuta una acción y cuando observa esa misma acción al ser ejecutada por otro individuo, especialmente un congénere (Wikipedia, 2016). Las neuronas espejo han sido halladas en la circunvolución frontal inferior y en el lóbulo parietal. Las investigaciones desarrolladas empleando IRMfestimulación magnética transcraneal (TMS) yelectroencefalografías (EEG) han encontrado evidencias de neuronas espejo en el cerebro humano. Desde el momento del nacimiento el ser humano muestra una tendencia a imitar los gestos de los demás. El sistema neuronal se iría refinando posteriormente, con el aprendizaje. Mientras más experiencia exista en la conducta observada, mayor será la activación de las neuronas espejo y, por tanto, más auténtica será la simulación (Wikipedia, 2016). Investigadores de la UCLA hicieron la primera medida experimental de la actividad de neuronas espejo en el cerebro humano, no sólo en las regiones motoras del cerebro (circunvolución frontal inferior y la corteza parietal inferior) donde se pensaba que existían, sino también en las regiones involucradas en la visión y en la memoria (Wikipedia, 2016). Lo distintivo de la empatía es la posibilidad de pensar desde dos focos, pero también incluye la capacidad de pensarse a uno mismo desde la perspectiva de los demás. Las áreas cerebrales involucradas en la empatía y en la violencia son las mismas, pero cada una de ellas ejerce una función inhibitoria de la otra, aunque no se excluyan.

Cialdini articula seis fundamentos de la influencia social (Wikipedia, 2014):

  • Compromiso y coherencia: El impulso de ser/parecer coherente (incluso con sus propias declaraciones o posiciones expresadas anteriormente).
  • La reciprocidad: Normalmente, el hombre siente la necesidad de devolver favores reales o presuntamente. Esto es parte de antropología cultural que caracteriza a todas las sociedades humanas. Esta regla hacer sentir la deuda de favores aún no solicitados.
  • Aprobación social: Las personas, por general, tienden a creer válido el comportamiento que están realizando las personas de su entorno. Autoridad: Las opiniones de los miembros del grupo que se perciben como de alto rango tienen mayor peso.
  • Simpatía: La similitud real o percibida nos induce a colaborar o interactuar con toros y es un factor de atracción física.
  • Escasez: Recursos que son percibidos como escaso son más atractivos. 
En resumen, el ser humano, como mamífero gregario, está programado para basar sus relaciones sociales en factores de similitud, proximidad, familiaridad y reciprocidad. Estos mecanismos eran apropiados cuando la mayoría vivía en pequeñas comunidades, con poca movilidad, y donde los vecinos eran miembros de la familia extendida.

En el mundo urbano globalizado donde vivimos actualmente, nuestro tribalismo instintivo es un reto que compromete la sustentabilidad de la sociedad a largo plazo. Un ejemplo de la dificultad de percibir a la comunidad mundial como un solo grupo solidario son los ataques terroristas que ocurrieron de manera casi simultánea a finales del 2015 (Fernández, 2015). El Presidente estadounidense, Barack Obama calificó la situación de los ataques terroristas en París, como «desgarradora» y un asalto «…a toda la humanidad«. Esa simpatía presidencial estuvo notablemente ausente el día anterior cuando los ataques terroristas en Beirut dejaron más de 40 muertos. Las masacres, una tras de otra, en Beirut y París sirven para ilustrar que «toda la humanidad» es un término relativo, dependiendo de quién hace la referencia.

La cohesión social es un factor de resiliencia, como lo demuestran los colapsos económicos en Rusia y Argentina. El apoyo social es importante para el bienestar individual y colectivo. Sin embargo, es difícil para los individuos que se encuentra fuera de lo que consideran su círculo cercano ya que pueden percibir un intento de apoyo como una afrenta a su orgullo o una muestra de que son percibidos por el grupo como débiles o incompetentes.

Creo que tenemos la capacidad de trascender nuestros comportamientos instintivos programados genéticamente, pero no es fácil y se requiere mucho esfuerzo. 

Referencias

De Waal, F. (2011, may 9). Frans De Waal talks about Empathy with Edwin Rutsch. Consultado mar 31, 2016, from YouTube:https://www.youtube.com/watch?v=qvSihZoAoUQ

Index Mundi. (2014). Mexico – Urban population. Consultado mar 31, 2016, from Index Mundi:http://www.indexmundi.com/facts/mexico/urban-population

Rivera, A. (2009, sep 23). Nueve límites de la Tierra para evitar cambios catastróficos. Consultado mar 30, 2016, from El Pais:http://sociedad.elpais.com/sociedad/2009/09/23/actualidad/1253656814_850215.html

Wikipedia. (2016, mar 14). Empatía. Consultado mar 31, 2016, from Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Empat%C3%ADa

Wikipedia. (2016, mar 6). In-group favoritism. Consultado mar 31, 2016, from Wikipedia: https://en.wikipedia.org/wiki/In-group_favoritism

Wikipedia. (2016, mar 12). Neurona especular. Consultado mar 31, 2016, from Wikipedia:https://es.wikipedia.org/wiki/Neurona_especular


Nací y crecí en Monterrey, ahora vivo en Monterrey, y he vivido aquí la mayor parte de mi vida. Sin embargo, para los regiomontanos de veras soy un fuereño. Para ser considerado de Monterrey, por lo menos tus abuelos deben ser de rancias raíces norteñas. Mis raíces familiares si son del Norte, pero no del meritito Monterrey. Ahora es otra cosa, muchos son de San Luis, o del centro y sur de México.

A mediados del siglo veinte México estaba en una transición de una sociedad de carácter rural a una urbana. En 1960 el 50% de la población vivía en centros urbanos y en el 2015 alrededor del 80% de la población es urbana (Index Mundi, 2014). Esto significa que en el mundo globalizado y urbano moderno debemos cambiar nuestros paradigmas de como relacionarnos y trascender ideaschauvinistas y miedo y rechazo a los otros (Rivera, 2009) (Wikipedia, 2016).

En la existencia del homo sapiens sapiens, y en la mayor parte de la historia, los seres humanos hemos vivido en pequeños grupos y puesto gran valor en diferenciar entre consanguíneos y extraños. Evolutivamente el homo sapiens ha desarrollado una capacidadempática instintiva que propicia, mediante el mismo mecanismo, solidaridad hacia los congéneres y agresividad hacia los otros (DeWaal, 2011).

El ser humano cuenta como mecanismos instintivos empaticos. La empatía, del griego ??????? (emocionado), es la capacidad cognitiva de percibir, en un contexto común, lo que otro ser puede sentir. También es descrita como un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra. Aunque existen conceptos similares a la empatía como compasión o altruismo, ninguno de estos ofrecen la significación precisa de lo que se quiere expresar cuando en la actualidad se emplea el término "empatía". Cuando se habla de empatía se hace referencia a una habilidad tanto cognitiva como emocional del individuo, en la cual este es capaz de ponerse en la situación emocional de otro. Esto es muy diferente a ideas previamente empleadas como lo es la misma predecesora del término; la "simpatía" la cual se entiende en inglés como una sensación de lástima propia ante la situación desagradable de otra persona (Wikipedia, 2016).

La empatía es una actividad pre-reflexiva, estrechamente ligada a las neuronas espejo. Se denominan neuronas espejo, a una cierta clase de neuronas que se activan cuando un animal ejecuta una acción y cuando observa esa misma acción al ser ejecutada por otro individuo, especialmente un congénere (Wikipedia, 2016). Las neuronas espejo han sido halladas en la circunvolución frontal inferior y en el lóbulo parietal. Las investigaciones desarrolladas empleando IRMfestimulación magnética transcraneal (TMS) yelectroencefalografías (EEG) han encontrado evidencias de neuronas espejo en el cerebro humano. Desde el momento del nacimiento el ser humano muestra una tendencia a imitar los gestos de los demás. El sistema neuronal se iría refinando posteriormente, con el aprendizaje. Mientras más experiencia exista en la conducta observada, mayor será la activación de las neuronas espejo y, por tanto, más auténtica será la simulación (Wikipedia, 2016). Investigadores de la UCLA hicieron la primera medida experimental de la actividad de neuronas espejo en el cerebro humano, no sólo en las regiones motoras del cerebro (circunvolución frontal inferior y la corteza parietal inferior) donde se pensaba que existían, sino también en las regiones involucradas en la visión y en la memoria (Wikipedia, 2016). Lo distintivo de la empatía es la posibilidad de pensar desde dos focos, pero también incluye la capacidad de pensarse a uno mismo desde la perspectiva de los demás. Las áreas cerebrales involucradas en la empatía y en la violencia son las mismas, pero cada una de ellas ejerce una función inhibitoria de la otra, aunque no se excluyan.

Cialdini articula seis fundamentos de la influencia social (Wikipedia, 2014):
  • Compromiso y coherencia: El impulso de ser/parecer coherente (incluso con sus propias declaraciones o posiciones expresadas anteriormente).
  • La reciprocidad: Normalmente, el hombre siente la necesidad de devolver favores reales o presuntamente. Esto es parte de antropología cultural que caracteriza a todas las sociedades humanas. Esta regla hacer sentir la deuda de favores aún no solicitados.
  • Aprobación social: Las personas, por general, tienden a creer válido el comportamiento que están realizando las personas de su entorno. Autoridad: Las opiniones de los miembros del grupo que se perciben como de alto rango tienen mayor peso.
  • Simpatía: La similitud real o percibida nos induce a colaborar o interactuar con toros y es un factor de atracción física.
  • Escasez: Recursos que son percibidos como escaso son más atractivos. 
En resumen, el ser humano, como mamífero gregario, está programado para basar sus relaciones sociales en factores de similitud, proximidad, familiaridad y reciprocidad. Estos mecanismos eran apropiados cuando la mayoría vivía en pequeñas comunidades, con poca movilidad, y donde los vecinos eran miembros de la familia extendida.

En el mundo urbano globalizado donde vivimos actualmente, nuestro tribalismo instintivo es un reto que compromete la sustentabilidad de la sociedad a largo plazo. Un ejemplo de la dificultad de percibir a la comunidad mundial como un solo grupo solidario son los ataques terroristas que ocurrieron de manera casi simultánea a finales del 2015 (Fernández, 2015). El Presidente estadounidense, Barack Obama calificó la situación de los ataques terroristas en París, como "desgarradora" y un asalto "...a toda la humanidad". Esa simpatía presidencial estuvo notablemente ausente el día anterior cuando los ataques terroristas en Beirut dejaron más de 40 muertos. Las masacres, una tras de otra, en Beirut y París sirven para ilustrar que "toda la humanidad" es un término relativo, dependiendo de quién hace la referencia.
La cohesión social es un factor de resiliencia, como lo demuestran los colapsos económicos en Rusia y Argentina. El apoyo social es importante para el bienestar individual y colectivo. Sin embargo, es difícil para los individuos que se encuentra fuera de lo que consideran su círculo cercano ya que pueden percibir un intento de apoyo como una afrenta a su orgullo o una muestra de que son percibidos por el grupo como débiles o incompetentes.

Creo que tenemos la capacidad de trascender nuestros comportamientos instintivos programados genéticamente, pero no es fácil y se requiere mucho esfuerzo.?

Referencias

De Waal, F. (2011, may 9). Frans De Waal talks about Empathy with Edwin Rutsch. Consultado mar 31, 2016, from YouTube:https://www.youtube.com/watch?v=qvSihZoAoUQ

Index Mundi. (2014). Mexico - Urban population. Consultado mar 31, 2016, from Index Mundi:http://www.indexmundi.com/facts/mexico/urban-population

Rivera, A. (2009, sep 23). Nueve límites de la Tierra para evitar cambios catastróficos. Consultado mar 30, 2016, from El Pais:http://sociedad.elpais.com/sociedad/2009/09/23/actualidad/1253656814_850215.html

Wikipedia. (2016, mar 14). Empatía. Consultado mar 31, 2016, from Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Empat%C3%ADa

Wikipedia. (2016, mar 6). In-group favoritism. Consultado mar 31, 2016, from Wikipedia: https://en.wikipedia.org/wiki/In-group_favoritism

Wikipedia. (2016, mar 12). Neurona especular. Consultado mar 31, 2016, from Wikipedia:https://es.wikipedia.org/wiki/Neurona_especular

PROCARIOTAS y ECUCARIOTAS

Desde la perspectiva de considerar como carácter básico y fundamental para la clasificación de los seres vivos la estructura y organización de la unidad básica del ser vivo, en 1937, Chatton plantea dividir a los seres vivos en dos grandes grupos: PROCARIOTAS y ECUCARIOTAS. La palabra Procariota viene del griego (pro= previo a, karyon= núcleo) … Continue reading PROCARIOTAS y ECUCARIOTAS

Desde la perspectiva de considerar como carácter básico y fundamental para la clasificación de los seres vivos la estructura y organización de la unidad básica del ser vivo, en 1937, Chatton plantea dividir a los seres vivos en dos grandes grupos: PROCARIOTAS y ECUCARIOTAS.

La palabra Procariota viene del griego (pro= previo a, karyon= núcleo) y significa prenúcleo ya que es una célula que carece de núcleo rodeado por membranas. Se consideran que son las primeras formas de vida sobre la tierra ya que aparecieron hace 3500 millones de años.

Pared celular, membrana citoplasmática, ribosomas, inclusiones y nucleoides son estructuras típicas de la célula procariota. Los procariotas constituyen un grupo de organismos unicelulares muy pequeño, incluyendo a las Eubacterias (donde se encuentran la mayoría de las bacterias) y las Archaeas (Archaeabacterias).

El término Eucariota hace referencia a un núcleo verdadero rodeado por membranas (del griego eu= buen, karyon= núcleo). La célula eucariota es típicamente mayor y estructuralmente más compleja que la célula procariota.

Lenguaje cientifico

10 conceptos científicos que usamos de manera incorrecta Annalee Newitz 1) Prueba El físico Sean Carroll explica lo siguiente: Diría que “Prueba” es el concepto científico peor entendido del mundo. Tiene una definición técnica: demostración lógica de que ciertas conclusiones provienen de ciertos principios. Sin embargo, en el habla cotidiana se utiliza como sinónimo de “evidencia fuerte […]

10 conceptos científicos que usamos de manera incorrecta

Annalee Newitz

1) Prueba

El físico Sean Carroll explica lo siguiente:

Diría que “Prueba” es el concepto científico peor entendido del mundo. Tiene una definición técnica: demostración lógica de que ciertas conclusiones provienen de ciertos principios. Sin embargo, en el habla cotidiana se utiliza como sinónimo de “evidencia fuerte de algo”. Eso genera malentendidos entre lo que los científicos dicen y lo que el ciudadano normal entiende, porque los científicos hablan con la primera definición en mente, y según esa definición, la ciencia nunca prueba nada en realidad.

De esta manera, cuando nos preguntan: “¿Cuáles son las pruebas de que evolucionamos de otras especies?” o “¿Realmente puede probar que el cambio climático está causado por la actividad humana?” tendemos a dudar en vez de contestar: “Por supuesto que sí”. La ciencia nunca prueba nada, sino que crea teorías cada vez más exhaustivas y fiables sobre el mundo, pero que están sujetas a modificaciones y mejoras. Esa es una de las claves de su funcionamiento.

2) Teoría

El astrofísico Dave Goldberg tiene una teoría sobre el término teoría (valga la redundancia):

El público en general (y las personas con un hacha ideológica que blandir) equiparan el término “teoría” con “idea” o “suposición”. Sin embargo, las teorías científicas son sistemas completos de ideas que pueden ser refutadas por la evidencia o por un experimento. Las mejores teorías (entre las que incluyo la Teoría Especial de la Relatividad, la Mecánica Cuántica o la Evolución de las Especies) llevan más de cien años soportando intentos de refutarlas por parte de personas que se creen más listos que Einstein, o a los que no les gusta cómo esas teorías afectan a su sistema de creencias sobre cómo funciona el universo.

Finalmente, las teorías son flexibles hasta cierto punto. Una parte de la teoría puede revelarse inexacta sin que toda la estructura de la teoría se venga abajo. La Teoría de la Evolución, por ejemplo, se ha ido adaptando con el paso de los años, pero en esencia sigue diciendo lo mismo. El problema con la frase “es solo una teoría” es que implica que una teoría es algo pequeño, y no es así.

10 conceptos científicos que usamos de manera incorrectaSEXPANDIR

3) La incertidumbre cuántica y la rareza cuántica

Goldberg añade otro concepto que ha sido malinterpretado de forma aún más peligrosa que “teoría”. Se trata de los conceptos de “incertidumbre cuántica” y “rareza cuántica” que algunos han esgrimido con fines espirituales.

Este concepto mal utilizado viene de una explotación de la mecánica cuántica por parte de ciertos gurús de la espiritualidad y la autoayuda y se resume muy bien en la aberrante película titulada “What The Bleep Do we Know” (¿¡Y tú qué sabes!?).

La mecánica cuántica es famosa por el principio de incertidumbre. Cuanta mayor certeza se busca en determinar la posición de una partícula, menos se conoce su cantidad de movimientos lineales y, por tanto, su masa y velocidad. La posición del observador interfiere con la función observada de manera no determinista.

Sin embargo, el hecho de que el universo no sea determinista, no significa que seamos nosotros los que estamos al mando. Es destacable y francamente alarmante cómo algunos asocian la incertidumbre cuántica con la ideal del alma, de la mente sobre la materia y otras ideas de la pseudociencia. Al final, estamos hechos de las mismas partículas cuánticas que toda la materia, pero eso no nos da superpoderes latentes.

4) Aprendido vs Innato

La bióloga evolucionista Marlene Zuk explica:

Uno de mis errores favoritos es el de los conceptos de “aprendido” e “innato” relativos al comportamiento. La primera pregunta que me hacen cuando hablamos de comportamientos es si son genéticos o no. Esto es un absoluto malentendido porque todos los rasgos son el resultado en parte de los genes, y en parte del entorno. Es la diferencia entre un rasgo u otro la que tiene origen genético o ambiental, no el rasgo en sí. Si separamos a dos gemelos idénticos y ambos acaban hablando idiomas diferentes, la adopción del rasgo es claramente aprendida, pero en ambos casos existe un componente genético que es el que nos permite hablar, sea cual sea el lenguaje.

10 conceptos científicos que usamos de manera incorrectaSEXPANDIR

5) Natural

El biólogo Terry Johnson está muy cansado de la gente que malinterpreta esta palabra:

“Natural” es una palabra que se ha utilizado en tantos conceptos que ya nadie sabe a qué se refiere. El uso más simplista y erróneo es el que se refiere a natural como un término para distinguir fenómenos que ocurren a causa del ser humano de fenómenos que no, como si el ser humano y sus obras no tuvieran nada que ver con las de los castores, o las abejas.

El término “natural” referido a alimentos es aún más resbaladizo. Se refiere a distintas cosas según el país. En Estados Unidos, por ejemplo, la FDA le ha dado un sentido de orgánico, que es otro término muy ambiguo. En Canadá, puedes etiquetar un maíz como natural si no lleva aditivos, pero es el resultado de miles de años de hibridación y selección hecha por el hombre.

6) Gen

Johnson muestra incluso más preocupación sobre los malos usos de la palabra “gen”:

Hicieron falta 25 científicos discutiendo dos días seguidos para llegar al acuerdo de que un gen es “una región localizada de la secuencia genómica que corresponde a una unidad hereditaria, la cual está asociada con regiones regulatorias y/o otras regiones o secuencias funcionales”. En el lenguaje coloquial, un gen es una unidad de información a la que podemos señalar y decir: “Eso hace algo o regula cómo se hace algo”. La definición es muy amplia porque querían que fuese así. Hasta hace no mucho tiempo, pensábamos que la mayor parte de nuestro ADN no servía para nada concreto. Lo llamábamos “ADN basura”. Hoy hemos descubierto que mucha de esa supuesta basura tenía funciones que no eran obvias a primera vista.

El error más habitual es el uso de la palabra “gen” seguido de la partícula “de” (como en “gen de la adicción” o “gen de la alopecia”). Hay dos problemas con este concepto. El primero es que todos tenemos un gen de la hemoglobina, pero no todos sufrimos de problemas sanguíneos como la anemia. Diferentes personas tienen diferentes versiones de cada gen, denominadas alelos y algunos están asociados a una enfermedad y otros no. Un gen es una familia de alelos. El gen no es malo por sí mismo, sino la versión del mismo que puede tener una persona, que puede resultar problemática.

Lo que me preocupa del concepto “este es el gen de tal o cual cosa” es que populariza la idea de que el gen es culpable de algo, cuando en realidad lo que ocurre es que el alelo tienen una incidencia mayor de padecer una determinada enfermedad. En muchos casos ni siquiera se saben las causas, y es probable que no estén en el alelo en sí.

7) Estadísticamente significativo

El matemático Jordan Ellenberg nos habla de este concepto:

“Estadísticamente significativo” es una de esas expresiones que a la comunidad científica le gustaría poder eliminar y renombrar. Significativo alude a importante, pero el test desarrollado por el matemático británico R.A. Fisher para medir si algo es estadísticamente significativo no mide la importancia ni el tamaño. Se refiere a cuando podemos utilizar herramientas estadísticas para distinguir un dato de cero. En otras palabras, se refiere a estadísticamente discernible o reconocible.

10 conceptos científicos que usamos de manera incorrectaSEXPANDIR

8) La supervivencia del más apto

La paleoecóloga Jacquelyn Gill señala por qué este concepto se utiliza erróneamente en la teoría general de la evolución:

En lo alto de mi lista de conceptos erróneos estaría, sin duda, el de la “supervivencia del más apto”. En primer lugar, no son palabras textuales de Darwin. En segundo lugar, la gente entiende erróneamente el término “apto”. En general, existe mucha confusión sobre la evolución, incluyendo la idea de que la evolución es un proceso progresivo y direccional, o que es elegido de manera deliberada por los organismos. La gente no entiende el concepto de selección natural o de que los rasgos no siempre son adaptativos. La selección sexual existe, como también existen las mutaciones completamente aleatorias.

Apto no significa ser el más fuerte o el más listo. Simplemente significa que el organismo se adapta mejor al entorno, lo que puede significar que es el más pequeño, el más venenoso, o el que más tiempo sobrevive sin agua. Para rematar, los seres vivos no siempre evolucionan de una manera consistente con su entorno. A veces simplemente tienen que ver con rasgos que el resto de miembros de la especie consideran atractivos.

9) Las escalas geológicas

El trabajo de Gill se centra en los entornos del Pleistoceno que existieron hace 15.000 años. Muy poca gente se hace una idea de lo que significan las diferentes escalas geológicas.

Un error muy habitual es que el público general no entiende las escalas geológicas. El término prehistórico se resume de tal manera en la mente de la gente que creen que hace 20.000 años las especies eran radicalmente diferentes (no es así), o que había dinosaurios (para nada). El hecho de que los juguetes de dinosaurios vengan acompañados de hombres de las cavernas o mamuts no ayuda mucho.

10) Orgánico

La entomóloga Gwen Pearson trata de aclarar la constelación de términos que se escurren bajo el término “orgánico”:

No me preocupa mucho que la mayor parte de usos de la palabra orgánico sean incorrectos en el sentido de que todo lo que contiene carbono suele serlo. Lo que me preocupa es que el término sea utilizado para generar diferencias irreales en la producción de alimentos. Una sustancia puede ser natural y orgánica, y seguir siendo peligrosa y perjudicial para la salud. Las sustancias sintéticas pueden ser más sanas que las orgánicas. La insulina, por ejemplo, viene de bacterias modificadas genéticamente para producirla, y salva vidas cada día.

***

El lobo

Homo homini lupus es una locución latina de uso actual que significa ‘el hombre es el lobo del hombre’ o ‘el hombre es un lobo para el hombre’.

Esta locución fue creada por el comediógrafo latino Plauto (254-184 a. C.) en su obra Asinaria, donde dice:

Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit

Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro

La frase es un contrapunto a la frase de Séneca que escribió: «el hombre es algo sagrado para el hombre»

La frase fue popularizada por Thomas Hobbes, filósofo inglés del siglo XVII, quién la adaptó en su obra De Cive. Hobbes considera que el egoísmo es irreducible en el comportamiento humano, aunque la sociedad intenta corregir tal comportamiento favoreciendo la convivencia. Con esto, Hobbes en su obra justifica la necesidad de una monarquía absoluta.

La especie humana es única en el reino animal, ya que no hay correspondencia entre su dotación anatómica hereditaria y sus medios de subsistencia y defensa. Somos la especie más peligrosa del mundo no porque tengamos los dientes más grandes, las garras más afiladas, los aguijones más venenosos o la piel más gruesa, sino porque sabemos cómo proveernos de instrumentos y armas mortíferas que cumplen la función de dientes, garras, aguijones y piel con más eficacia que cualquier simple mecanismo anatómico. Nuestra forma principal de adaptación biológica es la cultura, no la anatomía.

En el árbol evolutivo el lobo y el hombre están muy lejos, pero no hay animal con el que sintamos más afinidad. El hombre admira del lobo tanto su ferocidad como su lealtad irrompible.

El origen del perro doméstico incluye la divergencia evolutiva del perro del lobo, su domesticación y su desarrollo en tipos de perros y razas de perros. El perro es miembro del género Canis, que forma parte de los cánidos similares a lobos, y fue la primera especie y el único gran carnívoro en ser domesticado.  El perro y el lobo gris existente son taxones hermanos, ya que los lobos modernos no están estrechamente relacionados con la población de lobos que fue domesticada por primera vez.

La divergencia genética entre perros y lobos ocurrió entre 40,000 y 20,000 años atrás, justo antes o durante el Último Máximo Glacial.  Este intervalo de tiempo representa el límite de tiempo superior para el comienzo de la domesticación porque es el momento de la divergencia y no el momento de la domesticación, que ocurrió más tarde.  La domesticación de los animales comenzó hace más de 15,000 años, comenzando con el lobo gris (Canis lupus) por los cazadores-recolectores nómadas.  El registro arqueológico y el análisis genético muestran los restos del perro Bonn-Oberkassel enterrado junto a los humanos hace 14,200 años para ser el primer perro indiscutible, con restos en disputa que ocurrieron hace 36,000 años. No fue sino hasta hace 11,000 años que las personas que vivían en el Cercano Oriente entablaron relaciones con poblaciones salvajes de uros, jabalíes, ovejas y cabras.

El lugar donde se llevó a cabo la domesticación del perro sigue siendo objeto de debate, sin embargo, las revisiones bibliográficas de la evidencia encuentran que las propuestas más plausibles son Asia Central, Asia Oriental y Europa Occidental.  Esto se ha hecho más complicado por la reciente propuesta de que una población inicial de lobos se dividiera en grupos euroasiáticos orientales y occidentales. Estos dos grupos, antes de extinguirse, fueron domesticados independientemente en dos poblaciones distintas de perros entre 14,000 y 6,400 años atrás. La población de perros de Eurasia occidental fue reemplazada gradual y parcialmente por perros de Asia oriental introducidos por humanos hace al menos 6.400 años.  Esta propuesta también se debate.

No está claro exactamente cuándo los lobos fueron domesticados y transformados en el mejor amigo del hombre, y la fecha ha sido objeto de acalorados debates. Un antiguo cráneo de perro descubierto en las montañas de Siberia sugirió que los primeros perros fueron domesticados hace unos 33,000 años a partir de lobos grises. Pero el análisis genético sugirió que los perros en China fueron domesticados hace solo 16,000 años. Algunos estudios muestran que los perros salvajes del sur de China pueden haber sido los primeros caninos domesticados. En cualquier caso, la mayoría de los investigadores están de acuerdo en que hace unos 10.000 años, los perros estaban firmemente instalados en la sociedad humana.

Cuando pensamos en cómo los perros llegaron a ser el mejor amigo del hombre, uno podría imaginar un lobo envalentonado que avanza lentamente desde el frío hacia un fuego crepitante, buscando refugio mientras los cazadores arrojados arrojan trozos de carne en su camino. Podemos imaginar fácilmente a los pequeños cachorros de lobo, tan cercanos a los cachorros domesticados modernos en su comportamiento dulce y juguetón, como ser una recompensa codiciada por cualquier cazador, listo para ser recogido y entrenado a voluntad como aliados para la caza. Nos encanta romantizar la historia de cómo los perros llegaron a ser «el mejor amigo del hombre». Pero, ¿qué es lo que realmente llevó a nuestra especie a unir? ¿Qué sabemos sobre nuestro viaje evolutivo aparentemente en tándem?

Los perros domesticados y los lobos modernos comparten un ancestro de lobo prehistórico común. Pero, el acuerdo prácticamente termina ahí. Abundan las teorías sobre por qué y cuándo los primeros humanos y los caninos parecidos a los lobos evolucionaron uno junto al otro. Hay más de una explicación posible de la transición del lobo ancestral desde el desierto hasta el campamento. Nuestra comprensión de las variaciones genéticas emprendidas está floreciendo. Estamos comenzando a comprender las posibilidades de cómo la evolución del lobo en un canino domesticado está vinculada a nuestra propia evolución como especie. La pregunta principal derivada de todo esto es: ¿quién buscó a quién? O, en otras palabras, ¿buscamos al lobo, en la posición de un compañero carnívoro admirador, o nosotros aceptamos a un carroñero amigable?

¿Qué es la coevolución? Stephen C. Searns, profesor de ecología y biología evolutiva en la Universidad de Yale, presenta la coevolución como un método evolutivo que designa los cambios genéticos que afectan a los organismos de manera recíproca. La coevolución puede ocurrir en muchos niveles diferentes, desde el microbio hasta el macro organismo. La relación, también, se puede presentar de muchas maneras diferentes. Dicho esto, sería más seguro afirmar que los humanos y los perros evolucionaron de una manera simbiotica, ya que son dos organismos separados, cada uno de los cuales se beneficia el uno del otro: el perro para la comida y el calor, y el humano, la protección y ayuda durante la caza.

Abundan las teorías discordantes cuando examinamos la cuestión del registro fósil más antiguo reconocido del perro domesticado. El registro más ampliamente aceptado nos lleva de vuelta aproximadamente a 14,500 años. Sin embargo, un espécimen recientemente descubierto de 30,000 años que sale de Siberia es el principal contendiente. La brecha más amplia aceptable, por lo tanto, para salir con los orígenes de nuestros amigos peludos es grande: entre 40,000 y más de 10,000 años atrás. El hecho es que los científicos no están seguros de si el antepasado común de los lobos y perros modernos se dividió en los dos hilos cuando los domesticamos, o si domesticamos ciertos lobos más «manzos» que eventualmente evolucionaron en perros pero que se mantuvieron en apariencia «lobo». durante miles de años. Pontus Skoglund, que dirige el estudio del espécimen de hueso siberiano, sugiere que «aunque la separación no es lo mismo que la domesticación, esto abre la posibilidad de que la domesticación ocurriera mucho antes de lo que pensábamos antes».

¿Qué significan estas fechas para el estudio de nuestra relación mutualista con los perros? Lo más importante, estas fechas significan que los perros se mantuvieron dominantes mucho antes de la revolución agrícola que dio paso a nuestro eventual sedentarismo. En otras palabras, mientras que los cerdos, las cabras y el ganado fueron domesticados hasta hace 10.000 años, el perro ya era parte de las comunas humanas miles de años antes. Por lo tanto, nuestros compañeros caninos tenían otro propósito: no eran animales señalados como alimento y, por lo tanto, su importancia para nosotros es singular.

En general, su presencia durante la última Edad de Hielo está cargada de incertidumbre. Este período en la historia humana fue difícil, desde un punto de vista evolutivo. A medida que los humanos se ramificaron, sus patrones de migración coincidieron con la extinción de muchas especies de megafauna: este período se denomina «extinción cuaternaria». Si hay o no un factor antropológico en la desaparición de estas grandes bestias aún está en debate. La presencia de caninos como lobos en campamentos humanos, sin embargo, parece ser plausible. Dicho esto, parecería que los primeros perros domesticados fueron «ayudantes de la caza».

Otra teoría interesante, supuesta por el antropólogo de la Universidad Estatal de Pensilvania, Pat Shipman, sugiere que una relación mutuamente beneficiosa y coevolutiva entre los primeros humanos y los antepasados ​​de los lobos fue fundamental para la desaparición de los neandertales. Su teoría data del comienzo de nuestra unión hace aproximadamente 40,000 años, durante un período donde nuestros antepasados ​​humanos modernos emigraron de África a Europa, donde los neandertales ya habían estado vagando por más de 200,000 años. Se infiere entonces que al asociarse, los humanos y los perros tenían una ventaja neta sobre otros depredadores principales, incluidos los neandertales:

«Los primeros perros lobos habrían rastreado y hostigado a animales como alces y bisontes y los habrían perseguido hasta que se cansaran. Luego los humanos los habrían matado con lanzas o arcos y flechas. Esto significaba que los perros no tenían que acercarse a estos grandes animales acorralados para acabar con ellos, a menudo la parte más peligrosa de una cacería, mientras que los humanos no tenían que gastar energía en rastrear y desgastar a sus presas. Los perros habrían hecho eso. Luego compartimos la carne. Fue una situación de ganar-ganar. ”

Esta teoría es doble: establece nuestra relación con los perros más allá de lo que es ampliamente respaldado (Shipman centra su información en cráneos caninos excavados en Siberia y Bélgica que datan de hace aproximadamente 35,000 años) y explica la desaparición de los neandertales.

La evidencia fósil ampliamente aceptada sugiere que nuestro vínculo con los perros es anterior a nuestros asentamientos sedentarios y al advenimiento de la agricultura. Esta información nos lleva a creer que los perros eran probablemente compañeros de caza. Al viajar con humanos nómadas, también habrían actuado como fuentes de protección adicional. Ya sea que los buscamos o no por sus instintos animales, o si ciertos caninos como lobos que muestran una combinación de audacia y ternura se abrieron paso en nuestros corazones y hogares aún está en debate. Una cosa sigue siendo segura: nuestro vínculo con ellos es singular y ha sido elogiado hasta el día de hoy.

The First Domestication: How Wolves and Humans Coevolved es un libro sobresaliente debido al cuidado con el que se tratan y presentan los datos existentes y su alcance enciclopédico. Bien podría convertirse en un clásico no solo en términos de los numerosos temas que cubre, sino también como un modelo de cómo los análisis detallados de datos copiosos y las historias relevantes se pueden utilizar para hacer una cuenta coherente y objetiva del tema en cuestión. Del libro sacamos las notas siguientes:

En historias indígenas tradicionales, los humanos dependían de los lobos en tiempos difíciles y los humanos y los lobos eran compañeros cercanos que trabajaban juntos.

La relación entre humanos y lobos es milenaria y comenzó como un acuerdo de benefico mutuo, no con la dominación con quel que los humanos tienden a pensar cuando discuten la domesticación de otras especies. Los lobos que a menudo son demonizados y perseguidos no son tan diferentes de los perros que tenemos en nuestros hogares y deben ser tratados con un mayor nivel de respeto.

Los perros y los lobos son de la misma especie, es decir, Canis lupus. Los resultados de diferentes estudios del origen de los perros basados en ADN proporcionan resultados que son incompatibles entre sí, porque estan basado en la suposición de que hay un solo origen de todos los perros, a pesar de que existen por al menos cuatro ubicaciones diferentes de sus orígenes (Asia Oriental, Europa del Norte, el Levante y China). Sospechamos que los «perros» se originaron en todas esas localidades, sin embargo, bajo la sistemática contemporánea es necesario que cada «especie» tenga un origen único porque la polifilacia no se ajusta a los modelos cladísticos.

Los estudios genéticos indican que el lobo gris es el pariente vivo más cercano del perro, sin evidencia de que ninguna otra especie canina haya contribuido. Intentar reconstruir el linaje del perro a través del análisis filogenético de secuencias de ADN de perros y lobos modernos ha dado resultados contradictorios por varias razones. En primer lugar, los estudios indican que un lobo extinto del Pleistoceno tardío es el ancestro común más cercano al perro, y los lobos modernos no son el ancestro directo del perro. En segundo lugar, la divergencia genética entre el perro y los lobos modernos se produjo durante un corto período de tiempo, por lo que el momento de la divergencia es difícil de fechar (denominado clasificación de linaje incompleta). Esto se complica aún más por el cruce que se ha producido entre perros y lobos desde la domesticación (denominado flujo genético posterior a la domesticación). Finalmente, solo ha habido decenas de miles de generaciones de perros desde la domesticación, por lo que la cantidad de mutaciones entre el perro y el lobo son pocas y esto dificulta la fecha de domesticación.

En 2013, toda la secuencia del genoma de los perros y lobos modernos indicó un tiempo de divergencia de 32,000 YBP. En 2014, otro estudio indicó 16,000-11,000 YBP. El primer borrador de la secuencia del genoma de un cánido pleistoceno se publicó en 2015. Este lobo de la península de Taymyr pertenecía a una población que se había separado de los antepasados ​​de los lobos y perros modernos. La datación por radiocarbono indica que su edad es de 35,000 YBP, y esta edad podría usarse para recalibrar la tasa de mutación del lobo, lo que indica que la divergencia genética entre perros y lobos ocurrió antes del último máximo glacial, entre 40,000–27,000 YBP. Cuando esta tasa de mutación se aplicó al momento del estudio de 2014, ese estudio dio el mismo resultado de 40,000–27,000 YBP.

La relación de cooperación entre lobos y humanos ocurrió en múltiples ocasiones en varias regiones diferentes. Esto explica los diferentes resultados de ADN. Este proceso ha continuado hasta hace muy poco en algunas áreas, especialmente en Siberia y en América del Norte, donde muchos «perros«, o al menos «cánidos que viven con humanos», son básicamente lobos, por lo menos desde una perspectiva fenotípica. La relación comenzó cuando los humanos modernos se mudaron de África a Europa y Asia, aunque eran cazadores competentes, no estaban familiarizados con los climas fríos y los grandes ungulados encontrados en estas regiones. Seguramente notaron la presencia de lobos, como el otro carnívoro social de tamaño mediano (caza grupal), y según muchas historias de origen indígena, el hombre dependía del lobo para sobrevivir. Es probable que cada especie haya reconozido un aliado útil en la otra, con lobos siendo fuertes en la búsqueda y el rastreo, y los humanos son buenos para matar una vez que una presa ha sido derribada o acorralada. Por alguna razón, no hay evidencia de que los neandertales hayan cazado cooperativamente en esta modalidad, que es una premisa importante del argumento de Pat Shipman en The Invaders. Los lobos ya habrían estado familiarizados con arreglos similares, ya que parecen cazar cooperativamente con cuervos en toda América del Norte y probablemente también lo hicieron en Eurasia.

Las comunidades que tenían perros durante una cacería probablemente habrían tenido una ventaja sobre aquellos que no. Incluso hoy, las tribus en Nicaragua dependen de los perros para detectar presas. Los cazadores de alces en las regiones alpinas traen a casa un 56 por ciento más de presas cuando están acompañados por perros. En el Congo, los cazadores creen que morirían de hambre sin sus perros.

Los perros también habrían servido como un sistema de advertencia, ladrando a extraños hostiles de las tribus vecinas. Podrían haber defendido a sus humanos de los depredadores.

Se dice que el perro y el humano coevolucionaron porque ciertos aspectos de la sociedad humana fueron aprendidos de los lobos. Después de nuestro período nómada en la historia, elegimos vivir en áreas con límites establecidos. En un momento, estos eran límites para una aldea entera y eventualmente seleccionamos líneas de propiedad para grupos unifamiliares. Esto es similar a la forma en que los lobos reclaman territorios y monitorean estos límites. Los humanos viven en grupos familiares que son diferentes a cualquier otra especie de primates. El arreglo de vida más cercano a la forma en que viven los humanos es el de un grupo familiar de lobos. Este arreglo permite a los humanos y lobos invertir más tiempo y energía para asegurar la supervivencia de aquellos con quienes compartimos la mayor cantidad de material genético. Los seres humanos reconocen naturalmente la necesidad de ser parte de un grupo social. El lobo solitario generalmente no lo hace tan bien como los miembros de un grupo familiar cooperativo. La experiencia nos muestra que las relaciones e interacciones sociales son esenciales para la salud humana, tanto mental como físicamente.

Pero la visión ortodoxa de como surgio la relación entre humanos y lobos es que la hipótesis de la caza, de que los humanos usaban lobos para cazar, no se sostiene. Los humanos ya eran cazadores exitosos sin lobos, más exitosos que cualquier otro carnívoro grande. Los lobos comen mucha carne, tanto como un ciervo por diez lobos cada día, mucho para que los humanos se alimenten sin competir contra ellos. Observando nuestra relación con los lobos a lo largo de la historia, el lobo fue domesticado en un momento en que los humanos modernos no eran muy tolerantes con los competidores carnívoros. De hecho, después de que los humanos modernos llegaron a Europa hace unos 43,000 años, prácticamente eliminaron a todos los carnívoros grandes que existían, incluidos los gatos con dientes de sable y las hienas gigantes. El registro fósil no revela si estos grandes carnívoros murieron de hambre porque los humanos modernos tomaron la mayor parte de la carne o si los humanos los exterminarón a propósito. Sea como sea, la mayoría del bestiario de la Edad de Hielo se extinguió.

Los humanos tienen una larga historia de erradicación de lobos, en lugar de tratar de adoptarlos. En los últimos siglos, casi todas las culturas han cazado lobos hasta la extinción. El primer registro escrito de la persecución del lobo fue en el siglo VI a. C. cuando Solón de Atenas ofreció una recompensa por cada lobo muerto. El último lobo fue cazado en Inglaterra en el siglo XVI bajo la orden de Enrique VII. En Escocia, el paisaje boscoso hacía que los lobos fueran más difíciles de matar. En respuesta, los escoceses quemaron los bosques. Los lobos norteamericanos no la pasarón mucho mejor. Para 1930, no quedaba un lobo en los 48 estados contiguos de América.

Si esta es una instantánea de nuestro comportamiento hacia los lobos a lo largo de los siglos, presenta uno de los problemas más desconcertantes: ¿cómo fue esta criatura incomprendida tolerada por los humanos el tiempo suficiente para evolucionar en el perro doméstico?

La versión corta es que el éxito de los perros se reduce a la supervivencia de los más amigables. Que los lobos los que se nos acercaron mientras hurgaban en los basureros al borde de los asentamientos humanos. Los lobos que eran audaces pero agresivos habrían sido asesinados por humanos, por lo que solo los que eran audaces y amigables habrían sido tolerados. La amistad hizo que ocurrieran cosas extrañas en los lobos. Comenzaron a verse diferentes. La domesticación les dio abrigos manchados, orejas caídas, meneando colas. En solo varias generaciones, estos lobos amigables se habrían vuelto muy distintivos de sus parientes más agresivos. Pero los cambios no solo afectaron su apariencia. Los cambios también le ocurrieron a su psicología. Estos protodogs desarrollaron la capacidad de leer gestos humanos.

Como dueños de perros, damos por sentado que podemos señalar una pelota o juguete y nuestro perro saldrá a buscarlo. Pero la capacidad de los perros para leer gestos humanos es notable. Incluso nuestros parientes más cercanos, los chimpancés y los bonobos, no pueden leer nuestros gestos tan fácilmente como los perros. Los perros son notablemente similares a los bebés humanos en la forma en que nos prestan atención. Esta habilidad explica la extraordinaria comunicación que tenemos con nuestros perros. Algunos perros están tan en sintonía con sus dueños que pueden leer un gesto tan sutil como un cambio en la dirección de los ojos.


PERROS QUE SE DESPLAZAN SOLOS EN METRO PARA “CAZAR” INCAUTOS

Científicos rusos han estudiado a los perros callejeros de Moscú y su evolución desde la caída del comunismo. Estos animales han demostrado una capacidad de adaptación al medio y a las nuevas circunstancias que supera en muchos casos con creces a la de los humanos.

Una de las habilidades desarrollada por estos canes es su costumbre de coger el metro por las mañanas para llegar al centro de Moscú y volver a cogerlo por la noche para volver a sus hogares. En el centro de la ciudad se pueden obtener fácilmente alimentos, pero no dormir con comodidad.

Saben exactamente dónde y cuándo subir, observándose, incluso, que suelen escoger los vagones con menos gente (el primero y el último generalmente), algo que, según Eugene Linden, exige razonamiento y pensamiento consciente. Son, además, capaces de no perder su parada, gracias a su excelente sentido del tiempo que les permite calcular su recorrido, al reconocimiento del nombre de la estación o su olor o a una combinación de todos estos factores. De hecho, si tienen varias paradas por delante, suben a un asiento que haya libre y se echan tranquilamente una cabezadita…

Una vez en el centro, otra adaptación señalable es su capacidad para cruzar las calles con los semáforos en verde. Aunque los perros no ven en color son capaces de diferenciar las imágenes del semáforo.

Respecto a la obtención de alimento, objetivo principal de su viaje en metro, destacan entre sus conductas adquiridas lo que en Rusia han llamado la “cacería del shawarma”. Dicha cacería consta de una sofisticada emboscada en la que un perro espera tranquilo y tumbado junto a los kioscos de comidas levantándose de un salto y ladrando a los turistas en el momento en el que estos han comprado y pagado ya uno de los populares shawarmas calientitos. Los turistas, ante el ladrido intempestivo, tiran por el susto (con un porcentaje altísimo de éxito para el perro) su preciada comida.

Según A. Poiarkov, del Instituto de Ecología y Evolución de Moscú, lo destacable de esta habilidad es que los animales parecen saber quién se va a asustar y a tirar su comida y quién no, dejando pasar de largo a estos últimos a los que se acercarán con otro tipo de tretas diferentes.

En este sentido, la más utilizada de las tretas “positivas”, es su capacidad de seducción, sobre todo a mujeres y niños que se sientan en bancos de los parques a comerse un sándwich o aperitivo, colocándose junto a ellos con ojitos tiernos y quejidos suaves propiciando, en la mayoría de las ocasiones, que sea el perro el que acabe con parte del festín.

Han desarrollado, por tanto, además de sus nuevas habilidades de orientación y control del tiempo y del espacio, un sexto sentido, o una serie de habilidades psicológicas que les permiten minimizar los fracasos percibiendo la intencionalidad y la sensibilidad de las personas, utilizando una treta u otra con ellas dependiendo de la situación y de la persona de la que esperan conseguir algo.
Según se desprende del mismo estudio, este tipo de adaptación y las nuevas habilidades de los perros callejeros moscovitas puede considerarse un síntoma de evolución epigenética (Cambios reversibles de ADN que hacen que unos genes se expresen o no dependiendo de condiciones exteriores), naciendo los nuevos canes con estas nuevas pautas de comportamiento “heredadas” de sus progenitores y que se mantendrán, previsiblemente en el tiempo mientras se mantengan las condiciones que las originaron. En este caso, la transformación social de Rusia a partir de la caída del comunismo, cuando los nuevos capitalistas entendieron el valor turístico y comercial del centro de la ciudad y se llevaron los complejos industriales a las afueras, convirtiéndolos en un perfecto alojamiento para los perros callejeros, que debieron idear nuevas formas de “ganarse” la vida en este nuevo contexto social.

Y todo ello, sin perder ni un ápice de su capacidad de divertirse. Como curiosidad los etólogos mencionan que incluso durante “su trabajo”, no dejan de jugar. En muchos casos se puede ver cómo les gusta saltar del tren en el instante mismo en el que se cierran las puertas, comportamiento que únicamente se observa cuando han comido y por pura diversión, normalmente a la vuelta, agrupándose más de un can para “disfrutar del espectáculo”.

También juegan con los niños y adultos de los vagones y no se ha observado un comportamiento peligroso con personas en estos animales.

Un estudio, realmente curioso y muy interesante.

Fuente texto: @MisAnimales https://www.facebook.com/Mis.Animales.Todoparatumascota

www.AnimaNaturalis.org


LOS MOTIVOS DEL LOBO

El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
el lobo de Gubbia, el terrible lobo,
rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños.

Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.

Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: —¡Paz, hermano
lobo! El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: —¡Está bien, hermano Francisco!
¡Cómo! —exclamó el santo—. ¿Es ley que tú vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?
Y el gran lobo, humilde: —¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer; y busqué el ganado,
y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
Y no era por hambre, que iban a cazar.
Francisco responde: —En el hombre existe
mala levadura.
Cuando nace viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!
—Está bien, hermano Francisco de Asís.
—Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata.
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.
Fueron a la aldea. La gente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, baja la testa, quieto le seguía
como un can de casa, o como un cordero.

Francisco llamó la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: —He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios. —¡Así sea!,
contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.

*

Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.
Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba en las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.
Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si tuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.

Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos lo buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.

Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
—En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote —dijo—, ¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho.
Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
—Hermano Francisco, no te acerques mucho…
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad.

El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: Padre nuestro, que estás en los cielos…

Rubén Darío, 1913


Homo homini lupus es una locución latina de uso actual que significa ‘el hombre es el lobo del hombre’ o ‘el hombre es un lobo para el hombre’.

Esta locución fue creada por el comediógrafo latino Plauto (254-184 a. C.) en su obra Asinaria, donde dice:

Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit

Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro

La frase es un contrapunto a la frase de Séneca que escribió: «el hombre es algo sagrado para el hombre»

La frase fue popularizada por Thomas Hobbes, filósofo inglés del siglo XVII, quién la adaptó en su obra De Cive. Hobbes considera que el egoísmo es irreducible en el comportamiento humano, aunque la sociedad intenta corregir tal comportamiento favoreciendo la convivencia. Con esto, Hobbes en su obra justifica la necesidad de una monarquía absoluta.

La especie humana es única en el reino animal, ya que no hay correspondencia entre su dotación anatómica hereditaria y sus medios de subsistencia y defensa. Somos la especie más peligrosa del mundo no porque tengamos los dientes más grandes, las garras más afiladas, los aguijones más venenosos o la piel más gruesa, sino porque sabemos cómo proveernos de instrumentos y armas mortíferas que cumplen la función de dientes, garras, aguijones y piel con más eficacia que cualquier simple mecanismo anatómico. Nuestra forma principal de adaptación biológica es la cultura, no la anatomía.


En el árbol evolutivo el lobo y el hombre están muy lejos, pero no hay animal con el que sintamos más afinidad. El hombre admira del lobo tanto su ferocidad como su lealtad irrompible.

El origen del perro doméstico incluye la divergencia evolutiva del perro del lobo, su domesticación y su desarrollo en tipos de perros y razas de perros. El perro es miembro del género Canis, que forma parte de los cánidos similares a lobos, y fue la primera especie y el único gran carnívoro en ser domesticado.  El perro y el lobo gris existente son taxones hermanos, ya que los lobos modernos no están estrechamente relacionados con la población de lobos que fue domesticada por primera vez.

La divergencia genética entre perros y lobos ocurrió entre 40,000 y 20,000 años atrás, justo antes o durante el Último Máximo Glacial.  Este intervalo de tiempo representa el límite de tiempo superior para el comienzo de la domesticación porque es el momento de la divergencia y no el momento de la domesticación, que ocurrió más tarde.  La domesticación de los animales comenzó hace más de 15,000 años, comenzando con el lobo gris (Canis lupus) por los cazadores-recolectores nómadas.  El registro arqueológico y el análisis genético muestran los restos del perro Bonn-Oberkassel enterrado junto a los humanos hace 14,200 años para ser el primer perro indiscutible, con restos en disputa que ocurrieron hace 36,000 años. No fue sino hasta hace 11,000 años que las personas que vivían en el Cercano Oriente entablaron relaciones con poblaciones salvajes de uros, jabalíes, ovejas y cabras.

El lugar donde se llevó a cabo la domesticación del perro sigue siendo objeto de debate, sin embargo, las revisiones bibliográficas de la evidencia encuentran que las propuestas más plausibles son Asia Central, Asia Oriental y Europa Occidental.  Esto se ha hecho más complicado por la reciente propuesta de que una población inicial de lobos se dividiera en grupos euroasiáticos orientales y occidentales. Estos dos grupos, antes de extinguirse, fueron domesticados independientemente en dos poblaciones distintas de perros entre 14,000 y 6,400 años atrás. La población de perros de Eurasia occidental fue reemplazada gradual y parcialmente por perros de Asia oriental introducidos por humanos hace al menos 6.400 años.  Esta propuesta también se debate.


No está claro exactamente cuándo los lobos fueron domesticados y transformados en el mejor amigo del hombre, y la fecha ha sido objeto de acalorados debates. Un antiguo cráneo de perro descubierto en las montañas de Siberia sugirió que los primeros perros fueron domesticados hace unos 33,000 años a partir de lobos grises. Pero el análisis genético sugirió que los perros en China fueron domesticados hace solo 16,000 años. Algunos estudios muestran que los perros salvajes del sur de China pueden haber sido los primeros caninos domesticados. En cualquier caso, la mayoría de los investigadores están de acuerdo en que hace unos 10.000 años, los perros estaban firmemente instalados en la sociedad humana.

Cuando pensamos en cómo los perros llegaron a ser el mejor amigo del hombre, uno podría imaginar un lobo envalentonado que avanza lentamente desde el frío hacia un fuego crepitante, buscando refugio mientras los cazadores arrojados arrojan trozos de carne en su camino. Podemos imaginar fácilmente a los pequeños cachorros de lobo, tan cercanos a los cachorros domesticados modernos en su comportamiento dulce y juguetón, como ser una recompensa codiciada por cualquier cazador, listo para ser recogido y entrenado a voluntad como aliados para la caza. Nos encanta romantizar la historia de cómo los perros llegaron a ser "el mejor amigo del hombre". Pero, ¿qué es lo que realmente llevó a nuestra especie a unir? ¿Qué sabemos sobre nuestro viaje evolutivo aparentemente en tándem?

Los perros domesticados y los lobos modernos comparten un ancestro de lobo prehistórico común. Pero, el acuerdo prácticamente termina ahí. Abundan las teorías sobre por qué y cuándo los primeros humanos y los caninos parecidos a los lobos evolucionaron uno junto al otro. Hay más de una explicación posible de la transición del lobo ancestral desde el desierto hasta el campamento. Nuestra comprensión de las variaciones genéticas emprendidas está floreciendo. Estamos comenzando a comprender las posibilidades de cómo la evolución del lobo en un canino domesticado está vinculada a nuestra propia evolución como especie. La pregunta principal derivada de todo esto es: ¿quién buscó a quién? O, en otras palabras, ¿buscamos al lobo, en la posición de un compañero carnívoro admirador, o nosotros aceptamos a un carroñero amigable?

¿Qué es la coevolución? Stephen C. Searns, profesor de ecología y biología evolutiva en la Universidad de Yale, presenta la coevolución como un método evolutivo que designa los cambios genéticos que afectan a los organismos de manera recíproca. La coevolución puede ocurrir en muchos niveles diferentes, desde el microbio hasta el macro organismo. La relación, también, se puede presentar de muchas maneras diferentes. Dicho esto, sería más seguro afirmar que los humanos y los perros evolucionaron de una manera simbiotica, ya que son dos organismos separados, cada uno de los cuales se beneficia el uno del otro: el perro para la comida y el calor, y el humano, la protección y ayuda durante la caza.

Abundan las teorías discordantes cuando examinamos la cuestión del registro fósil más antiguo reconocido del perro domesticado. El registro más ampliamente aceptado nos lleva de vuelta aproximadamente a 14,500 años. Sin embargo, un espécimen recientemente descubierto de 30,000 años que sale de Siberia es el principal contendiente. La brecha más amplia aceptable, por lo tanto, para salir con los orígenes de nuestros amigos peludos es grande: entre 40,000 y más de 10,000 años atrás. El hecho es que los científicos no están seguros de si el antepasado común de los lobos y perros modernos se dividió en los dos hilos cuando los domesticamos, o si domesticamos ciertos lobos más "manzos" que eventualmente evolucionaron en perros pero que se mantuvieron en apariencia "lobo". durante miles de años. Pontus Skoglund, que dirige el estudio del espécimen de hueso siberiano, sugiere que "aunque la separación no es lo mismo que la domesticación, esto abre la posibilidad de que la domesticación ocurriera mucho antes de lo que pensábamos antes".

¿Qué significan estas fechas para el estudio de nuestra relación mutualista con los perros? Lo más importante, estas fechas significan que los perros se mantuvieron dominantes mucho antes de la revolución agrícola que dio paso a nuestro eventual sedentarismo. En otras palabras, mientras que los cerdos, las cabras y el ganado fueron domesticados hasta hace 10.000 años, el perro ya era parte de las comunas humanas miles de años antes. Por lo tanto, nuestros compañeros caninos tenían otro propósito: no eran animales señalados como alimento y, por lo tanto, su importancia para nosotros es singular.

En general, su presencia durante la última Edad de Hielo está cargada de incertidumbre. Este período en la historia humana fue difícil, desde un punto de vista evolutivo. A medida que los humanos se ramificaron, sus patrones de migración coincidieron con la extinción de muchas especies de megafauna: este período se denomina "extinción cuaternaria". Si hay o no un factor antropológico en la desaparición de estas grandes bestias aún está en debate. La presencia de caninos como lobos en campamentos humanos, sin embargo, parece ser plausible. Dicho esto, parecería que los primeros perros domesticados fueron "ayudantes de la caza".

Otra teoría interesante, supuesta por el antropólogo de la Universidad Estatal de Pensilvania, Pat Shipman, sugiere que una relación mutuamente beneficiosa y coevolutiva entre los primeros humanos y los antepasados ??de los lobos fue fundamental para la desaparición de los neandertales. Su teoría data del comienzo de nuestra unión hace aproximadamente 40,000 años, durante un período donde nuestros antepasados ??humanos modernos emigraron de África a Europa, donde los neandertales ya habían estado vagando por más de 200,000 años. Se infiere entonces que al asociarse, los humanos y los perros tenían una ventaja neta sobre otros depredadores principales, incluidos los neandertales:

"Los primeros perros lobos habrían rastreado y hostigado a animales como alces y bisontes y los habrían perseguido hasta que se cansaran. Luego los humanos los habrían matado con lanzas o arcos y flechas. Esto significaba que los perros no tenían que acercarse a estos grandes animales acorralados para acabar con ellos, a menudo la parte más peligrosa de una cacería, mientras que los humanos no tenían que gastar energía en rastrear y desgastar a sus presas. Los perros habrían hecho eso. Luego compartimos la carne. Fue una situación de ganar-ganar. ”

Esta teoría es doble: establece nuestra relación con los perros más allá de lo que es ampliamente respaldado (Shipman centra su información en cráneos caninos excavados en Siberia y Bélgica que datan de hace aproximadamente 35,000 años) y explica la desaparición de los neandertales.

La evidencia fósil ampliamente aceptada sugiere que nuestro vínculo con los perros es anterior a nuestros asentamientos sedentarios y al advenimiento de la agricultura. Esta información nos lleva a creer que los perros eran probablemente compañeros de caza. Al viajar con humanos nómadas, también habrían actuado como fuentes de protección adicional. Ya sea que los buscamos o no por sus instintos animales, o si ciertos caninos como lobos que muestran una combinación de audacia y ternura se abrieron paso en nuestros corazones y hogares aún está en debate. Una cosa sigue siendo segura: nuestro vínculo con ellos es singular y ha sido elogiado hasta el día de hoy.





The First Domestication: How Wolves and Humans Coevolved es un libro sobresaliente debido al cuidado con el que se tratan y presentan los datos existentes y su alcance enciclopédico. Bien podría convertirse en un clásico no solo en términos de los numerosos temas que cubre, sino también como un modelo de cómo los análisis detallados de datos copiosos y las historias relevantes se pueden utilizar para hacer una cuenta coherente y objetiva del tema en cuestión. Del libro sacamos las notas siguientes:

En historias indígenas tradicionales, los humanos dependían de los lobos en tiempos difíciles y los humanos y los lobos eran compañeros cercanos que trabajaban juntos.

La relación entre humanos y lobos es milenaria y comenzó como un acuerdo de benefico mutuo, no con la dominación con quel que los humanos tienden a pensar cuando discuten la domesticación de otras especies. Los lobos que a menudo son demonizados y perseguidos no son tan diferentes de los perros que tenemos en nuestros hogares y deben ser tratados con un mayor nivel de respeto.

Los perros y los lobos son de la misma especie, es decir, Canis lupus. Los resultados de diferentes estudios del origen de los perros basados en ADN proporcionan resultados que son incompatibles entre sí, porque estan basado en la suposición de que hay un solo origen de todos los perros, a pesar de que existen por al menos cuatro ubicaciones diferentes de sus orígenes (Asia Oriental, Europa del Norte, el Levante y China). Sospechamos que los "perros" se originaron en todas esas localidades, sin embargo, bajo la sistemática contemporánea es necesario que cada "especie" tenga un origen único porque la polifilacia no se ajusta a los modelos cladísticos.

Los estudios genéticos indican que el lobo gris es el pariente vivo más cercano del perro, sin evidencia de que ninguna otra especie canina haya contribuido. Intentar reconstruir el linaje del perro a través del análisis filogenético de secuencias de ADN de perros y lobos modernos ha dado resultados contradictorios por varias razones. En primer lugar, los estudios indican que un lobo extinto del Pleistoceno tardío es el ancestro común más cercano al perro, y los lobos modernos no son el ancestro directo del perro. En segundo lugar, la divergencia genética entre el perro y los lobos modernos se produjo durante un corto período de tiempo, por lo que el momento de la divergencia es difícil de fechar (denominado clasificación de linaje incompleta). Esto se complica aún más por el cruce que se ha producido entre perros y lobos desde la domesticación (denominado flujo genético posterior a la domesticación). Finalmente, solo ha habido decenas de miles de generaciones de perros desde la domesticación, por lo que la cantidad de mutaciones entre el perro y el lobo son pocas y esto dificulta la fecha de domesticación.

En 2013, toda la secuencia del genoma de los perros y lobos modernos indicó un tiempo de divergencia de 32,000 YBP. En 2014, otro estudio indicó 16,000-11,000 YBP. El primer borrador de la secuencia del genoma de un cánido pleistoceno se publicó en 2015. Este lobo de la península de Taymyr pertenecía a una población que se había separado de los antepasados ??de los lobos y perros modernos. La datación por radiocarbono indica que su edad es de 35,000 YBP, y esta edad podría usarse para recalibrar la tasa de mutación del lobo, lo que indica que la divergencia genética entre perros y lobos ocurrió antes del último máximo glacial, entre 40,000–27,000 YBP. Cuando esta tasa de mutación se aplicó al momento del estudio de 2014, ese estudio dio el mismo resultado de 40,000–27,000 YBP.





La relación de cooperación entre lobos y humanos ocurrió en múltiples ocasiones en varias regiones diferentes. Esto explica los diferentes resultados de ADN. Este proceso ha continuado hasta hace muy poco en algunas áreas, especialmente en Siberia y en América del Norte, donde muchos "perros", o al menos "cánidos que viven con humanos", son básicamente lobos, por lo menos desde una perspectiva fenotípica. La relación comenzó cuando los humanos modernos se mudaron de África a Europa y Asia, aunque eran cazadores competentes, no estaban familiarizados con los climas fríos y los grandes ungulados encontrados en estas regiones. Seguramente notaron la presencia de lobos, como el otro carnívoro social de tamaño mediano (caza grupal), y según muchas historias de origen indígena, el hombre dependía del lobo para sobrevivir. Es probable que cada especie haya reconozido un aliado útil en la otra, con lobos siendo fuertes en la búsqueda y el rastreo, y los humanos son buenos para matar una vez que una presa ha sido derribada o acorralada. Por alguna razón, no hay evidencia de que los neandertales hayan cazado cooperativamente en esta modalidad, que es una premisa importante del argumento de Pat Shipman en The Invaders. Los lobos ya habrían estado familiarizados con arreglos similares, ya que parecen cazar cooperativamente con cuervos en toda América del Norte y probablemente también lo hicieron en Eurasia.

Las comunidades que tenían perros durante una cacería probablemente habrían tenido una ventaja sobre aquellos que no. Incluso hoy, las tribus en Nicaragua dependen de los perros para detectar presas. Los cazadores de alces en las regiones alpinas traen a casa un 56 por ciento más de presas cuando están acompañados por perros. En el Congo, los cazadores creen que morirían de hambre sin sus perros.

Los perros también habrían servido como un sistema de advertencia, ladrando a extraños hostiles de las tribus vecinas. Podrían haber defendido a sus humanos de los depredadores.


Se dice que el perro y el humano coevolucionaron porque ciertos aspectos de la sociedad humana fueron aprendidos de los lobos. Después de nuestro período nómada en la historia, elegimos vivir en áreas con límites establecidos. En un momento, estos eran límites para una aldea entera y eventualmente seleccionamos líneas de propiedad para grupos unifamiliares. Esto es similar a la forma en que los lobos reclaman territorios y monitorean estos límites. Los humanos viven en grupos familiares que son diferentes a cualquier otra especie de primates. El arreglo de vida más cercano a la forma en que viven los humanos es el de un grupo familiar de lobos. Este arreglo permite a los humanos y lobos invertir más tiempo y energía para asegurar la supervivencia de aquellos con quienes compartimos la mayor cantidad de material genético. Los seres humanos reconocen naturalmente la necesidad de ser parte de un grupo social. El lobo solitario generalmente no lo hace tan bien como los miembros de un grupo familiar cooperativo. La experiencia nos muestra que las relaciones e interacciones sociales son esenciales para la salud humana, tanto mental como físicamente.

Pero la visión ortodoxa de como surgio la relación entre humanos y lobos es que la hipótesis de la caza, de que los humanos usaban lobos para cazar, no se sostiene. Los humanos ya eran cazadores exitosos sin lobos, más exitosos que cualquier otro carnívoro grande. Los lobos comen mucha carne, tanto como un ciervo por diez lobos cada día, mucho para que los humanos se alimenten sin competir contra ellos. Observando nuestra relación con los lobos a lo largo de la historia, el lobo fue domesticado en un momento en que los humanos modernos no eran muy tolerantes con los competidores carnívoros. De hecho, después de que los humanos modernos llegaron a Europa hace unos 43,000 años, prácticamente eliminaron a todos los carnívoros grandes que existían, incluidos los gatos con dientes de sable y las hienas gigantes. El registro fósil no revela si estos grandes carnívoros murieron de hambre porque los humanos modernos tomaron la mayor parte de la carne o si los humanos los exterminarón a propósito. Sea como sea, la mayoría del bestiario de la Edad de Hielo se extinguió.

Los humanos tienen una larga historia de erradicación de lobos, en lugar de tratar de adoptarlos. En los últimos siglos, casi todas las culturas han cazado lobos hasta la extinción. El primer registro escrito de la persecución del lobo fue en el siglo VI a. C. cuando Solón de Atenas ofreció una recompensa por cada lobo muerto. El último lobo fue cazado en Inglaterra en el siglo XVI bajo la orden de Enrique VII. En Escocia, el paisaje boscoso hacía que los lobos fueran más difíciles de matar. En respuesta, los escoceses quemaron los bosques. Los lobos norteamericanos no la pasarón mucho mejor. Para 1930, no quedaba un lobo en los 48 estados contiguos de América.

Si esta es una instantánea de nuestro comportamiento hacia los lobos a lo largo de los siglos, presenta uno de los problemas más desconcertantes: ¿cómo fue esta criatura incomprendida tolerada por los humanos el tiempo suficiente para evolucionar en el perro doméstico?

La versión corta es que el éxito de los perros se reduce a la supervivencia de los más amigables. Que los lobos los que se nos acercaron mientras hurgaban en los basureros al borde de los asentamientos humanos. Los lobos que eran audaces pero agresivos habrían sido asesinados por humanos, por lo que solo los que eran audaces y amigables habrían sido tolerados. La amistad hizo que ocurrieran cosas extrañas en los lobos. Comenzaron a verse diferentes. La domesticación les dio abrigos manchados, orejas caídas, meneando colas. En solo varias generaciones, estos lobos amigables se habrían vuelto muy distintivos de sus parientes más agresivos. Pero los cambios no solo afectaron su apariencia. Los cambios también le ocurrieron a su psicología. Estos protodogs desarrollaron la capacidad de leer gestos humanos.

Como dueños de perros, damos por sentado que podemos señalar una pelota o juguete y nuestro perro saldrá a buscarlo. Pero la capacidad de los perros para leer gestos humanos es notable. Incluso nuestros parientes más cercanos, los chimpancés y los bonobos, no pueden leer nuestros gestos tan fácilmente como los perros. Los perros son notablemente similares a los bebés humanos en la forma en que nos prestan atención. Esta habilidad explica la extraordinaria comunicación que tenemos con nuestros perros. Algunos perros están tan en sintonía con sus dueños que pueden leer un gesto tan sutil como un cambio en la dirección de los ojos.






PERROS QUE SE DESPLAZAN SOLOS EN METRO PARA “CAZAR” INCAUTOS


Científicos rusos han estudiado a los perros callejeros de Moscú y su evolución desde la caída del comunismo. Estos animales han demostrado una capacidad de adaptación al medio y a las nuevas circunstancias que supera en muchos casos con creces a la de los humanos.

Una de las habilidades desarrollada por estos canes es su costumbre de coger el metro por las mañanas para llegar al centro de Moscú y volver a cogerlo por la noche para volver a sus hogares. En el centro de la ciudad se pueden obtener fácilmente alimentos, pero no dormir con comodidad.

Saben exactamente dónde y cuándo subir, observándose, incluso, que suelen escoger los vagones con menos gente (el primero y el último generalmente), algo que, según Eugene Linden, exige razonamiento y pensamiento consciente. Son, además, capaces de no perder su parada, gracias a su excelente sentido del tiempo que les permite calcular su recorrido, al reconocimiento del nombre de la estación o su olor o a una combinación de todos estos factores. De hecho, si tienen varias paradas por delante, suben a un asiento que haya libre y se echan tranquilamente una cabezadita…

Una vez en el centro, otra adaptación señalable es su capacidad para cruzar las calles con los semáforos en verde. Aunque los perros no ven en color son capaces de diferenciar las imágenes del semáforo.

Respecto a la obtención de alimento, objetivo principal de su viaje en metro, destacan entre sus conductas adquiridas lo que en Rusia han llamado la “cacería del shawarma”. Dicha cacería consta de una sofisticada emboscada en la que un perro espera tranquilo y tumbado junto a los kioscos de comidas levantándose de un salto y ladrando a los turistas en el momento en el que estos han comprado y pagado ya uno de los populares shawarmas calientitos. Los turistas, ante el ladrido intempestivo, tiran por el susto (con un porcentaje altísimo de éxito para el perro) su preciada comida.

Según A. Poiarkov, del Instituto de Ecología y Evolución de Moscú, lo destacable de esta habilidad es que los animales parecen saber quién se va a asustar y a tirar su comida y quién no, dejando pasar de largo a estos últimos a los que se acercarán con otro tipo de tretas diferentes.

En este sentido, la más utilizada de las tretas “positivas”, es su capacidad de seducción, sobre todo a mujeres y niños que se sientan en bancos de los parques a comerse un sándwich o aperitivo, colocándose junto a ellos con ojitos tiernos y quejidos suaves propiciando, en la mayoría de las ocasiones, que sea el perro el que acabe con parte del festín.

Han desarrollado, por tanto, además de sus nuevas habilidades de orientación y control del tiempo y del espacio, un sexto sentido, o una serie de habilidades psicológicas que les permiten minimizar los fracasos percibiendo la intencionalidad y la sensibilidad de las personas, utilizando una treta u otra con ellas dependiendo de la situación y de la persona de la que esperan conseguir algo.
Según se desprende del mismo estudio, este tipo de adaptación y las nuevas habilidades de los perros callejeros moscovitas puede considerarse un síntoma de evolución epigenética (Cambios reversibles de ADN que hacen que unos genes se expresen o no dependiendo de condiciones exteriores), naciendo los nuevos canes con estas nuevas pautas de comportamiento “heredadas” de sus progenitores y que se mantendrán, previsiblemente en el tiempo mientras se mantengan las condiciones que las originaron. En este caso, la transformación social de Rusia a partir de la caída del comunismo, cuando los nuevos capitalistas entendieron el valor turístico y comercial del centro de la ciudad y se llevaron los complejos industriales a las afueras, convirtiéndolos en un perfecto alojamiento para los perros callejeros, que debieron idear nuevas formas de “ganarse” la vida en este nuevo contexto social.

Y todo ello, sin perder ni un ápice de su capacidad de divertirse. Como curiosidad los etólogos mencionan que incluso durante “su trabajo”, no dejan de jugar. En muchos casos se puede ver cómo les gusta saltar del tren en el instante mismo en el que se cierran las puertas, comportamiento que únicamente se observa cuando han comido y por pura diversión, normalmente a la vuelta, agrupándose más de un can para “disfrutar del espectáculo”.

También juegan con los niños y adultos de los vagones y no se ha observado un comportamiento peligroso con personas en estos animales.

Un estudio, realmente curioso y muy interesante.

Fuente texto: @MisAnimales https://www.facebook.com/Mis.Animales.Todoparatumascota

www.AnimaNaturalis.org


LOS MOTIVOS DEL LOBO


El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
el lobo de Gubbia, el terrible lobo,
rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños.

Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.

Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: —¡Paz, hermano
lobo! El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: —¡Está bien, hermano Francisco!
¡Cómo! —exclamó el santo—. ¿Es ley que tú vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?
Y el gran lobo, humilde: —¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer; y busqué el ganado,
y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
Y no era por hambre, que iban a cazar.
Francisco responde: —En el hombre existe
mala levadura.
Cuando nace viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!
—Está bien, hermano Francisco de Asís.
—Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata.
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.
Fueron a la aldea. La gente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, baja la testa, quieto le seguía
como un can de casa, o como un cordero.

Francisco llamó la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: —He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios. —¡Así sea!,
contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.

*

Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.
Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba en las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.
Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si tuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.

Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos lo buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.

Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
—En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote —dijo—, ¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho.
Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
—Hermano Francisco, no te acerques mucho...
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad.

El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: Padre nuestro, que estás en los cielos...


Rubén Darío, 1913

lobos

En el árbol evolutivo el lobo y el hombre están muy lejos, pero no hay animal con el que sintamos más afinidad. PERROS QUE SE DESPLAZAN SOLOS EN METRO PARA “CAZAR” INCAUTOS Científicos rusos han estudiado a los perros callejeros de Moscú y su evolución desde la caída del comunismo. Estos animales han demostrado una capacidad de adaptación al […]

En el árbol evolutivo el lobo y el hombre están muy lejos, pero no hay animal con el que sintamos más afinidad.


PERROS QUE SE DESPLAZAN SOLOS EN METRO PARA “CAZAR” INCAUTOS

Científicos rusos han estudiado a los perros callejeros de Moscú y su evolución desde la caída del comunismo. Estos animales han demostrado una capacidad de adaptación al medio y a las nuevas circunstancias que supera en muchos casos con creces a la de los humanos.

Una de las habilidades desarrollada por estos canes es su costumbre de coger el metro por las mañanas para llegar al centro de Moscú y volver a cogerlo por la noche para volver a sus hogares. En el centro de la ciudad se pueden obtener fácilmente alimentos, pero no dormir con comodidad.

Saben exactamente dónde y cuándo subir, observándose, incluso, que suelen escoger los vagones con menos gente (el primero y el último generalmente), algo que, según Eugene Linden, exige razonamiento y pensamiento consciente. Son, además, capaces de no perder su parada, gracias a su excelente sentido del tiempo que les permite calcular su recorrido, al reconocimiento del nombre de la estación o su olor o a una combinación de todos estos factores. De hecho, si tienen varias paradas por delante, suben a un asiento que haya libre y se echan tranquilamente una cabezadita…

Una vez en el centro, otra adaptación señalable es su capacidad para cruzar las calles con los semáforos en verde. Aunque los perros no ven en color son capaces de diferenciar las imágenes del semáforo.

Respecto a la obtención de alimento, objetivo principal de su viaje en metro, destacan entre sus conductas adquiridas lo que en Rusia han llamado la “cacería del shawarma”. Dicha cacería consta de una sofisticada emboscada en la que un perro espera tranquilo y tumbado junto a los kioscos de comidas levantándose de un salto y ladrando a los turistas en el momento en el que estos han comprado y pagado ya uno de los populares shawarmas calientitos. Los turistas, ante el ladrido intempestivo, tiran por el susto (con un porcentaje altísimo de éxito para el perro) su preciada comida.

Según A. Poiarkov, del Instituto de Ecología y Evolución de Moscú, lo destacable de esta habilidad es que los animales parecen saber quién se va a asustar y a tirar su comida y quién no, dejando pasar de largo a estos últimos a los que se acercarán con otro tipo de tretas diferentes.

En este sentido, la más utilizada de las tretas “positivas”, es su capacidad de seducción, sobre todo a mujeres y niños que se sientan en bancos de los parques a comerse un sándwich o aperitivo, colocándose junto a ellos con ojitos tiernos y quejidos suaves propiciando, en la mayoría de las ocasiones, que sea el perro el que acabe con parte del festín.

Han desarrollado, por tanto, además de sus nuevas habilidades de orientación y control del tiempo y del espacio, un sexto sentido, o una serie de habilidades psicológicas que les permiten minimizar los fracasos percibiendo la intencionalidad y la sensibilidad de las personas, utilizando una treta u otra con ellas dependiendo de la situación y de la persona de la que esperan conseguir algo.
Según se desprende del mismo estudio, este tipo de adaptación y las nuevas habilidades de los perros callejeros moscovitas puede considerarse un síntoma de evolución epigenética (Cambios reversibles de ADN que hacen que unos genes se expresen o no dependiendo de condiciones exteriores), naciendo los nuevos canes con estas nuevas pautas de comportamiento “heredadas” de sus progenitores y que se mantendrán, previsiblemente en el tiempo mientras se mantengan las condiciones que las originaron. En este caso, la transformación social de Rusia a partir de la caída del comunismo, cuando los nuevos capitalistas entendieron el valor turístico y comercial del centro de la ciudad y se llevaron los complejos industriales a las afueras, convirtiéndolos en un perfecto alojamiento para los perros callejeros, que debieron idear nuevas formas de “ganarse” la vida en este nuevo contexto social.

Y todo ello, sin perder ni un ápice de su capacidad de divertirse. Como curiosidad los etólogos mencionan que incluso durante “su trabajo”, no dejan de jugar. En muchos casos se puede ver cómo les gusta saltar del tren en el instante mismo en el que se cierran las puertas, comportamiento que únicamente se observa cuando han comido y por pura diversión, normalmente a la vuelta, agrupándose más de un can para “disfrutar del espectáculo”.

También juegan con los niños y adultos de los vagones y no se ha observado un comportamiento peligroso con personas en estos animales.

Un estudio, realmente curioso y muy interesante.

Fuente texto: @MisAnimales https://www.facebook.com/Mis.Animales.Todoparatumascota

www.AnimaNaturalis.org


LOS MOTIVOS DEL LOBO

El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
el lobo de Gubbia, el terrible lobo,
rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños.

Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.

Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: —¡Paz, hermano
lobo! El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: —¡Está bien, hermano Francisco!
¡Cómo! —exclamó el santo—. ¿Es ley que tú vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?
Y el gran lobo, humilde: —¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer; y busqué el ganado,
y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
Y no era por hambre, que iban a cazar.
Francisco responde: —En el hombre existe
mala levadura.
Cuando nace viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!
—Está bien, hermano Francisco de Asís.
—Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata.
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.
Fueron a la aldea. La gente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, baja la testa, quieto le seguía
como un can de casa, o como un cordero.

Francisco llamó la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: —He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios. —¡Así sea!,
contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.

*

Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.
Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba en las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.
Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si tuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.

Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos lo buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.

Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
—En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote —dijo—, ¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho.
Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
—Hermano Francisco, no te acerques mucho…
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad.

El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: Padre nuestro, que estás en los cielos…

Rubén Darío, 1913

los perros callejeros de Moscú

PERROS QUE SE DESPLAZAN SOLOS EN METRO PARA “CAZAR” INCAUTOS
Científicos rusos han estudiado a los perros callejeros de Moscú y su evolución desde la caída del comunismo. Estos animales han demostrado una capacidad de adaptación al medio y a las nuevas circunstancias que supera en muchos casos con creces a la de los humanos.

Una de las habilidades desarrollada por estos canes es su costumbre

PERROS QUE SE DESPLAZAN SOLOS EN METRO PARA “CAZAR” INCAUTOS Científicos rusos han estudiado a los perros callejeros de Moscú y su evolución desde la caída del comunismo. Estos animales han demostrado una capacidad de adaptación al medio y a las nuevas circunstancias que supera en muchos casos con creces a la de los humanos. Una de las habilidades desarrollada por estos canes es su costumbre

organismos genéticamente modificados (OGM)

Ciencia traicionadaVíctor M. Toledo

Más que embustero, engañoso, tramposo o falso, el que miente se define mejor como «aquel que falta a la verdad». Una mujer u hombre de ciencia es un miembro de la sociedad que se ha formado y especializado en el uso del pensamiento objetivo, la aplicación impecable de la razón, la artesanía de la lógica. Su calidad se mide por su capacidad para dejar fuera de

Ciencia traicionadaVíctor M. Toledo Más que embustero, engañoso, tramposo o falso, el que miente se define mejor como "aquel que falta a la verdad". Una mujer u hombre de ciencia es un miembro de la sociedad que se ha formado y especializado en el uso del pensamiento objetivo, la aplicación impecable de la razón, la artesanía de la lógica. Su calidad se mide por su capacidad para dejar fuera de

Cuevas submarinas

Published on Oct 13, 2013

Paleontologia en Republica Domincana
Paleontology in Domincan Republic flooded caves.

Music:
Theme song; Boogaloo Combo
Mickey Hart & Zakir Hussain
Solar Fields Blue Moon station
Guem & Zaka Percussion
Singing Fie…

Published on Oct 13, 2013 Paleontologia en Republica Domincana Paleontology in Domincan Republic flooded caves. Music: Theme song; Boogaloo Combo Mickey Hart & Zakir Hussain Solar Fields Blue Moon station Guem & Zaka Percussion Singing Fields ToneWorks Records

cráneo de Homo temprano

17 octubre 2013

(CNN) – Los fragmentos de los antiguos parientes de los humanos se encuentran diseminados por todo el globo. Algunas veces, un diente o unos cuantos huesos son todo lo que tenemos para conocer toda una especie que vivió hace miles o millones de años y que está estrechamente vinculada con los humanos.

De manera que cuando alguien encuentra todo un cráneo de un posible ancestro

17 octubre 2013 (CNN) - Los fragmentos de los antiguos parientes de los humanos se encuentran diseminados por todo el globo. Algunas veces, un diente o unos cuantos huesos son todo lo que tenemos para conocer toda una especie que vivió hace miles o millones de años y que está estrechamente vinculada con los humanos. De manera que cuando alguien encuentra todo un cráneo de un posible ancestro

cráneo de Homo temprano

17 octubre 2013 (CNN) – Los fragmentos de los antiguos parientes de los humanos se encuentran diseminados por todo el globo. Algunas veces, un diente o unos cuantos huesos son todo lo que tenemos para conocer toda una especie que vivió hace miles o millones de años y que está estrechamente vinculada con los humanos. […]

17 octubre 2013

(CNN) - Los fragmentos de los antiguos parientes de los humanos se encuentran diseminados por todo el globo. Algunas veces, un diente o unos cuantos huesos son todo lo que tenemos para conocer toda una especie que vivió hace miles o millones de años y que está estrechamente vinculada con los humanos.

De manera que cuando alguien encuentra todo un cráneo de un posible ancestro humano, los paleontólogos se regocijan. Sin embargo, con el nuevo conocimiento viene una nueva controversia acerca del lugar que ocupa un fósil en el enmarañado árbol genealógico de nuestra especie

En la oriental nación europea de Georgia, un grupo de investigadores ha excavado un cráneo de 1,8 millones de años de antigüedad de un pariente humano, cuyo nombre en la actualidad es Skull 5 (Cráneo 5). Informan de los hallazgos en la revista Science y dicen que pertenece a nuestro género, llamado Homo.

“Este es el cráneo de Homo temprano más completo que se haya encontrado jamás en el mundo”, dijo el autor principal del estudio David Lordkipanidze, investigador en el Museo Nacional Georgiano en Tbilisi.

Skull 5 es el quinto ejemplo de un homínido —un mamífero primate bípedo que caminó erguido— de este período de tiempo que se ha encontrado en el sitio en Dmanisi, Georgia. También se han recuperado en el área herramientas de piedra y huesos de animales.

Las diferencias en las características físicas entre los especímenes homínidos de Dmanisi se pueden comparar con el grado de diversidad que se encuentra actualmente en los humanos, lo cual sugiere que todos pertenecen a una especie, dijo Lordkipanidze.

Pero “si colocas por separado estos cinco cráneos y cinco mandíbulas en distintos sitios, probablemente las personas dirán que son especies distintas”, dijo.

Ahora se hace más polémico: Lordkipanidze y sus colegas también proponen que estos individuos son miembros de una sola especie de Homo Erectus, de los cuales se han encontrado ejemplos en África y Asia. Las similitudes entre el nuevo cráneo de Georgia y los restos del homo erectus de Java, Indonesia, por ejemplo, pueden significar que hubo una “continuidad genética a través de largas distancias geográficas”, dijo el estudio.

Es más, los investigadores sugieren que el registro fósil de las que han sido consideradas especies distintas de Homo de este período de tiempo —como el Homo ergaster, Homo rudolfensis y Homo habilis— podrían en realidad ser variaciones de una sola especie, Homo erectus. Esto desafía la comprensión actual de cómo se debería clasificar a los parientes tempranos de los humanos.

Debido a Skull 5 y los otros fósiles encontrados en Dmanisi, los científicos están “replanteándose lo que ocurrió en África”, dijo Lordkipanidze.

Basados en los fósiles encontrados, parece que los individuos de Dmanisi tenían las piernas largas y los brazos cortos, dijo la coautora del estudio Marcia Ponce de León, del Instituto Antropológico de la Universidad de Zúrich, Suiza, en una conferencia de prensa.

La cavidad craniana de Skull 5 mide 546 centímetros cúbicos, inferior a lo esperado.

La cavidad craniana más grande encontrada en Dmanisi es un 75% mayor que la más pequeña, lo cual es consistente con lo que se observa en los humanos modernos, dijo el coautor del estudio Christoph Zollikofer del Instituto Antropológico en Zúrich.

En Dmanisi, los investigadores creen que los carnívoros y los homínidos peleaban por los cadáveres de animales. Las herramientas de piedra parecen haber sido usadas en matanzas, en base a las marcas de cortes en los huesos de animales, dijo Lordkipanidze. Se pueden comparar con las herramientas encontradas en África.

“Es una verdadera fotografía en el tiempo”, dijo Lordkipanidze sobre el sitio de Dmanisi. Skull 5, excavado en 2005, fue emparejado con una mandíbula descubierta en 2000. La primera muestra de un fósil homínido se descubrió en 1991. ¿Qué especies vinieron después del Homo erectus en la historia de los parientes humanos? Los científicos no tienen idea, dijo Zollikofer.

“Sería agradable decir que éste es el último ancestro en común entre los Neandertales y nosotros, pero simplemente no lo sabemos”, dijo Zollikofer.

Los fósiles de Dmanisi son un gran hallazgo, dijeron los investigadores de antropología que no están involucrados con la excavación. Pero no están convencidos con la idea de que éste es el mismo Homo erectus tanto de África como de Asia, o que especies individuales de Homo de este período de tiempo son todas en realidad una sola especie.

“La muestra es maravillosa y una importante contribución al registro de homínidos de un período sobre el cual desafortunadamente tenemos muy pocos fósiles”, dijo Lee Berger, paleoantropólogo de la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo, en un correo electrónico.

Pero la sugerencia de que estos fósiles prueban un linaje que evolucionó del Homo erectus en Asia y África, dijo Berger, “es llevar la evidencia demasiado lejos”.

Berger dirigió el equipo que descubrió al Australopithecus sediba, un posible ancestro humano que vivió hace alrededor de 2 millones de años en Suráfrica. Criticó a los autores del nuevo estudio por no comparar los fósiles de Dmanisi con el A. sediba o con fósiles más recientes encontrados en el este de África.

Lordkipanidze dijo que él y sus colegas consideran al A. sediba anterior y más primitivo que los homínidos de Dmanisi, y que “no hay duda” que los fósiles georgianos pertenecen al género Homo.

Pero la selectividad de los fósiles comparados con ellos en este estudio podría haber desviado artificialmente los resultados hacia las hipótesis de los investigadores, dijo Berger.

Ian Tattersall, curador emérito en la división de antropología del Museo de Historia Natural de Estados Unidos, dijo en un correo electrónico que “de ninguna manera este espécimen extraordinariamente importante es un Homo erectus”, si el fragmento de cráneo descubierto en Trinil, Java, Indonesia, define las características del grupo de Homo erectus.

La Sala de los orígenes humanos en el museo de Nueva York lleva a los visitantes en un viaje por la historia evolutiva humana y muestra las inconfundibles especies Homo en los principales hallazgos fósiles, como los del Niño de Turkana (Homo ergaster) y el Hombre de Pekín (Homo erectus).

El descubrimiento de Dmanisi puede llegar a tener su sitio aquí también, pero probablemente no tendrá como resultado el reetiquetado de otras especies, dijo Tattersall.

“Ciertamente, yo no cambiaría la Sala ahora mismo, excepto para agregar el espécimen, que es verdaderamente significativo”, dijo.

Hay un área de alrededor de 50.000 metros cuadrados en Dmanisi que aún no se ha excavado, así que Skull 5 puede tener aún más compañía.