Nuestro planeta

Johan Rockström
Director, Instituto del Medio Ambiente de Estocolmo

La presión que ejercen los seres humanos sobre el planeta está llegando a un punto de saturación y, si se lo supera, se puede socavar el desarrollo social y económico. Este fenómeno es nuevo, al igual que sus efectos en nuestros bienes comunes –la capa de ozono estratosférica, el sistema climático, la biosfera, la hidrosfera y la criosfera– que se han verificado mediante observaciones empíricas realizadas durante los últimos 20 años. Entre esas manifestaciones cabe mencionar el rápido agotamiento de la capa de ozono; la pérdida de diversidad biológica a un ritmo exponencial continuo; la degradación de la tierra, el agua dulce y la calidad del aire; la carga de aerosoles y contaminación química a escala regional; el cambio climático, y la apropiación no sostenible de recursos naturales finitos como el petróleo y el fósforo. Los efectos empiezan a manifestarse de maneras que afectan a las economías de todo el mundo.

La escala de la influencia humana es tal que es posible que hayamos entrado en una nueva época geológica, el Antropoceno, en la que la humanidad constituye una fuerza geológica planetaria. Por lo tanto, es posible que estemos saliendo de nuestra época actual, el Holoceno, los últimos 10.000 años del período interglaciar, que ha ofrecido condiciones ambientales sumamente estables y favorecido el desarrollo del mundo tal como lo conocemos.

Johan Rockström
Director, Instituto del Medio Ambiente de Estocolmo

La presión que ejercen los seres humanos sobre el planeta está llegando a un punto de saturación y, si se lo supera, se puede socavar el desarrollo social y económico. Este fenómeno es nuevo, al igual que sus efectos en nuestros bienes comunes –la capa de ozono estratosférica, el sistema climático, la biosfera, la hidrosfera y la criosfera– que se han verificado mediante observaciones empíricas realizadas durante los últimos 20 años. Entre esas manifestaciones cabe mencionar el rápido agotamiento de la capa de ozono; la pérdida de diversidad biológica a un ritmo exponencial continuo; la degradación de la tierra, el agua dulce y la calidad del aire; la carga de aerosoles y contaminación química a escala regional; el cambio climático, y la apropiación no sostenible de recursos naturales finitos como el petróleo y el fósforo. Los efectos empiezan a manifestarse de maneras que afectan a las economías de todo el mundo.

La escala de la influencia humana es tal que es posible que hayamos entrado en una nueva época geológica, el Antropoceno, en la que la humanidad constituye una fuerza geológica planetaria. Por lo tanto, es posible que estemos saliendo de nuestra época actual, el Holoceno, los últimos 10.000 años del período interglaciar, que ha ofrecido condiciones ambientales sumamente estables y favorecido el desarrollo del mundo tal como lo conocemos.

El héroe del Metro

Uploaded on Dec 3, 2010
El héroe del Metro salva la vida de un hombre en el metro de Madrid. alcobendasdigital.com

Un policía nacional fuera de servicio se ha convertido en un héroe anónimo al salvar a un hombre que iba a ser arrollado en las vías del Metro de Madrid, después de que éste perdiera el equilibrio en un anden de la estación Puerta del Ángel. Varios viajeros que esperaban en el andén la llegada de un convoy vieron cómo una persona perdía el equilibrio y caía a las vías y empezaron a gritar para alertar al conductor. Al percatarse de la situación, el agente ha corrido a lo largo del andén y se ha lanzado a las vías para arrastrar al hombre fuera de la trayectoria del metro, que no consiguió detenerse a tiempo. La persona que cayó a las vías es un ciudadano español de 41 años que ha resultado herido leve

Uploaded on Dec 3, 2010
El héroe del Metro salva la vida de un hombre en el metro de Madrid. alcobendasdigital.com

Un policía nacional fuera de servicio se ha convertido en un héroe anónimo al salvar a un hombre que iba a ser arrollado en las vías del Metro de Madrid, después de que éste perdiera el equilibrio en un anden de la estación Puerta del Ángel. Varios viajeros que esperaban en el andén la llegada de un convoy vieron cómo una persona perdía el equilibrio y caía a las vías y empezaron a gritar para alertar al conductor. Al percatarse de la situación, el agente ha corrido a lo largo del andén y se ha lanzado a las vías para arrastrar al hombre fuera de la trayectoria del metro, que no consiguió detenerse a tiempo. La persona que cayó a las vías es un ciudadano español de 41 años que ha resultado herido leve

toda la humanidad

Beirut y París: Historia de dos ataques terroristas

Por: Belén Fernández

Publicado 16 noviembre 2015

Cuando llegó la noticia de los ataques terroristas en París, que en última instancia dejaron más de 120 muertos, el Presidente estadounidense, Barack Obama calificó la situación como “desgarradora” y un asalto “a toda la humanidad”.

Esa simpatía presidencial estuvo notablemente ausente el día anterior cuando los ataques terroristas en Beirut dejaron más de 40 muertos. Como era de esperar, los medios de comunicación Occidentales y los medios sociales fueron mucho menos vocales sobre la masacre en el Líbano.

Este contenido ha sido publicado originalmente por teleSUR bajo la siguiente dirección:
http://www.telesurtv.net/opinion/Beirut-y-Paris-Historia-de-dos-ataques-terroristas-20151116-0036.html.

Beirut y París: Historia de dos ataques terroristas

Por: Belén Fernández

Publicado 16 noviembre 2015

Cuando llegó la noticia de los ataques terroristas en París, que en última instancia dejaron más de 120 muertos, el Presidente estadounidense, Barack Obama calificó la situación como “desgarradora” y un asalto “a toda la humanidad”.

Esa simpatía presidencial estuvo notablemente ausente el día anterior cuando los ataques terroristas en Beirut dejaron más de 40 muertos. Como era de esperar, los medios de comunicación Occidentales y los medios sociales fueron mucho menos vocales sobre la masacre en el Líbano.

Este contenido ha sido publicado originalmente por teleSUR bajo la siguiente dirección:
http://www.telesurtv.net/opinion/Beirut-y-Paris-Historia-de-dos-ataques-terroristas-20151116-0036.html.

Refugees

Fear and cowardice are not the way forward. ISIS has done terrible things but our reaction to them should not be to punish their victims.

Regardless of the machinations behind the current crisis in the Middle East, its effects will unsettle the whole World, including the US and Europe (http://www.wsj.com/articles/the-roots-of-the-migration-crisis-1441995372 ).

The Syrian refugee disaster presents a dilemma to the West.

A massive influx of refugees into any country compromises its social and economic stability but the crisis cannot be ignored in humanitarian and practical grounds.

Furthermore, the rise of religious fundamentalism (of all flavors: Christian, Muslim, or Jewish) is a treat to the long term viability of modern society.

Tolerance is an intractable term.  Should we tolerate the intolerant, the racist, or the violent? Who decides who’s who, who’s what? Words used in complex social situations have always a degree of double-speak; there is a disconnection between what we think we mean and our actual thinking.

Tolerance (http://www.tolerance.org/ ) is supposed to be about letting those different from us be themselves, but in practice is about pretending that we are different from ourselves. To always have a favorite football team as an essential part of our identity? Even in this limited sense, one has to be careful; it might not be healthful to display the wrong loyalty in the wrong bar.

Tolerance stems from a sated world. In times of plenty, we can afford to be kind to those who are different. We are less threatened when we are comfortable. If our 21st Century standard of living peaks—coincident with a peak in surplus energy (i.e., fossil fuels)—then we may not have the luxury of viewing our social progress as an irreversible ratchet. Hard times revive old tribal instincts: different is not welcome.

Robert Paxton says that fascism (https://en.wikipedia.org/wiki/Fascism )  is “a form of political behavior marked by obsessive preoccupation with community decline, humiliation, or victimhood and by compensatory cults of unity, energy, and purity, in which a mass-based party of committed nationalist militants, working in uneasy but effective collaboration with traditional elites, abandons democratic liberties and pursues with redemptive violence and without ethical or legal restraints goals of internal cleansing and external expansion.”

Yet, the conflict is not about religion nor race, but power (in the sociopathic sense) and resources. Human activity is not driven by justice but by power. In a way, justice is the right of the strong. One thing is rationalizations used to justify actions, and another, real social and psychological motives behind. These ulterior motives are not necessary explicit or even conscious.

All three religions   – Christianity, Judaism, and Islam – in conflict share the same core barbaric Bronze Age believes sated in the Hebrew Bible, and all pick and choose what’s convenient to their respective social order. Whether one is consider a Christian or a Muslim is more an accident of geography or ethnicity, than a reflection of actual belief.   That is, religion is mainly a marker of cultural identity.

The scourge of Islamic fundamentalism is a monster created by the same people crying wolf (https://arnulfo.wordpress.com/2014/08/18/the-islamic-state/ ).

Humans are social animals and it’s our natural instinct to be emphatic with others. It’s natural for us to bond by kinship. Unfortunately the same tribal instinct hampers our ability to recognize the essential and vital global brotherhood of man. We cling to nationality, religion, and many artificial walls we build around us that compromise our chances for long term survival (https://arnulfo.wordpress.com/2015/12/12/merry-xmas/ ).

We must overcome our fears and reach out for peace. To live or die together is the choice.

Fear and cowardice are not the way forward. ISIS has done terrible things but our reaction to them should not be to punish their victims.

Regardless of the machinations behind the current crisis in the Middle East, its effects will unsettle the whole World, including the US and Europe (http://www.wsj.com/articles/the-roots-of-the-migration-crisis-1441995372 ).

The Syrian refugee disaster presents a dilemma to the West.

A massive influx of refugees into any country compromises its social and economic stability but the crisis cannot be ignored in humanitarian and practical grounds.

Furthermore, the rise of religious fundamentalism (of all flavors: Christian, Muslim, or Jewish) is a treat to the long term viability of modern society.

Tolerance is an intractable term.  Should we tolerate the intolerant, the racist, or the violent? Who decides who’s who, who’s what? Words used in complex social situations have always a degree of double-speak; there is a disconnection between what we think we mean and our actual thinking.

Tolerance (http://www.tolerance.org/ ) is supposed to be about letting those different from us be themselves, but in practice is about pretending that we are different from ourselves. To always have a favorite football team as an essential part of our identity? Even in this limited sense, one has to be careful; it might not be healthful to display the wrong loyalty in the wrong bar.

Tolerance stems from a sated world. In times of plenty, we can afford to be kind to those who are different. We are less threatened when we are comfortable. If our 21st Century standard of living peaks—coincident with a peak in surplus energy (i.e., fossil fuels)—then we may not have the luxury of viewing our social progress as an irreversible ratchet. Hard times revive old tribal instincts: different is not welcome.

Robert Paxton says that fascism (https://en.wikipedia.org/wiki/Fascism )  is “a form of political behavior marked by obsessive preoccupation with community decline, humiliation, or victimhood and by compensatory cults of unity, energy, and purity, in which a mass-based party of committed nationalist militants, working in uneasy but effective collaboration with traditional elites, abandons democratic liberties and pursues with redemptive violence and without ethical or legal restraints goals of internal cleansing and external expansion.”

Yet, the conflict is not about religion nor race, but power (in the sociopathic sense) and resources. Human activity is not driven by justice but by power. In a way, justice is the right of the strong. One thing is rationalizations used to justify actions, and another, real social and psychological motives behind. These ulterior motives are not necessary explicit or even conscious.

All three religions   – Christianity, Judaism, and Islam – in conflict share the same core barbaric Bronze Age believes sated in the Hebrew Bible, and all pick and choose what’s convenient to their respective social order. Whether one is consider a Christian or a Muslim is more an accident of geography or ethnicity, than a reflection of actual belief.   That is, religion is mainly a marker of cultural identity.

The scourge of Islamic fundamentalism is a monster created by the same people crying wolf (https://arnulfo.wordpress.com/2014/08/18/the-islamic-state/ ).

Humans are social animals and it’s our natural instinct to be emphatic with others. It’s natural for us to bond by kinship. Unfortunately the same tribal instinct hampers our ability to recognize the essential and vital global brotherhood of man. We cling to nationality, religion, and many artificial walls we build around us that compromise our chances for long term survival (https://arnulfo.wordpress.com/2015/12/12/merry-xmas/ ).

We must overcome our fears and reach out for peace. To live or die together is the choice.

los tambores de la guerra en Europa

jueves, 26 de noviembre de 2015
Europa ante la guerra

Resuenan con fuerza los tambores de la guerra en Europa, y los ciudadanos europeos, amedrentados por la omnipresente amenaza del terror integrista, se unen fervorosos al clamor contra el yihadismo, o bien callan por temor a ser tachados de blandos, cuando no de estúpidos.

Europa está condenada a decrecer energéticamente, simplemente, porque no hay para todos, porque, según reconocía la AIE en ese mismo informe de 2015, la producción de carbón y petróleo va a decaer a partir de 2020 (disfrazada, a su decir, de pico de demanda). Europa no necesita que se lo diga la AIE; en la Comisión Europea ya saben que actualmente el nivel de consumo de energía primaria de todo tipo está a niveles de principios de los años 90 del siglo XX, y ya saben que de seguir así en pocas décadas estará en niveles de los años 70. Pero Europa se resiste a agonizar energéticamente. Y se resiste porque no hay plan B. No hay alternativa al crecentismo. Y no las hay porque no existan propuestas (y algunas de una gran calidad); no las hay, simplemente, porque es políticamente inaceptable.

Muchos de los grandes imperios de la Historia colapsaron al ser incapaces de sostener sus últimas aventuras militares, a veces un tanto esperpénticas. La lógica subyacente de muchas guerras de conquista era que la economía se había vuelto dependiente de la expoliación de recursos en los territorios conquistados. Esta es una situación en mucho análoga a la que tenemos actualmente. Los lugares en disputa son aún hoy atractivos desde el punto de vista de los recursos, pero el inevitable declive de la producción mundial de hidrocarburos llevará a países cada vez más remotos, más poblados, mejor defendidos y con menos recursos. Al final, exhaustos por el esfuerzo e incapaz de sostenerse con los magros frutos de las últimas guerras, todas las potencias occidentales irán colapsando. 

Digámoslo alto y claro: el colapso de la sociedad europea es inevitable si continuamos por la vía militar. Será un colapso económico, sí, pero también, y mucho antes, moral, si por mor de mantenir unos pocos años más un sistema insostenible renunciamos a los valores fundamentales en los que hace tiempo decidimos creer.  

 


¿Preparando terreno para conflictos?: EE.UU. inicia la “profesionalización” del Ejército ucraniano

Publicado: 24 nov 2015 03:40 GMT

jueves, 26 de noviembre de 2015
Europa ante la guerra

Resuenan con fuerza los tambores de la guerra en Europa, y los ciudadanos europeos, amedrentados por la omnipresente amenaza del terror integrista, se unen fervorosos al clamor contra el yihadismo, o bien callan por temor a ser tachados de blandos, cuando no de estúpidos.

Europa está condenada a decrecer energéticamente, simplemente, porque no hay para todos, porque, según reconocía la AIE en ese mismo informe de 2015, la producción de carbón y petróleo va a decaer a partir de 2020 (disfrazada, a su decir, de pico de demanda). Europa no necesita que se lo diga la AIE; en la Comisión Europea ya saben que actualmente el nivel de consumo de energía primaria de todo tipo está a niveles de principios de los años 90 del siglo XX, y ya saben que de seguir así en pocas décadas estará en niveles de los años 70. Pero Europa se resiste a agonizar energéticamente. Y se resiste porque no hay plan B. No hay alternativa al crecentismo. Y no las hay porque no existan propuestas (y algunas de una gran calidad); no las hay, simplemente, porque es políticamente inaceptable.

Muchos de los grandes imperios de la Historia colapsaron al ser incapaces de sostener sus últimas aventuras militares, a veces un tanto esperpénticas. La lógica subyacente de muchas guerras de conquista era que la economía se había vuelto dependiente de la expoliación de recursos en los territorios conquistados. Esta es una situación en mucho análoga a la que tenemos actualmente. Los lugares en disputa son aún hoy atractivos desde el punto de vista de los recursos, pero el inevitable declive de la producción mundial de hidrocarburos llevará a países cada vez más remotos, más poblados, mejor defendidos y con menos recursos. Al final, exhaustos por el esfuerzo e incapaz de sostenerse con los magros frutos de las últimas guerras, todas las potencias occidentales irán colapsando. 

Digámoslo alto y claro: el colapso de la sociedad europea es inevitable si continuamos por la vía militar. Será un colapso económico, sí, pero también, y mucho antes, moral, si por mor de mantenir unos pocos años más un sistema insostenible renunciamos a los valores fundamentales en los que hace tiempo decidimos creer.  


 


¿Preparando terreno para conflictos?: EE.UU. inicia la “profesionalización” del Ejército ucraniano

Publicado: 24 nov 2015 03:40 GMT

¿O es que nos dieron la opción del filtro con la bandera del Líbano?

El peligro de ponerse la foto de perfil con el filtro de la bandera francesa

A raíz del atentado de este viernes en París, Facebook ha impulsado un filtro opcional para todos los usuarios de la red.

La manipulación colectiva por parte de los grandes medios de comunicación es evidente. El silencio que impera o la frialdad a la hora de exponer cifras de muertos cuando se trata de un atentado que ha tenido lugar en el conocido como Mundo Árabe contrasta con el dramatismo de la exposición cuando se trata de un atentado en territorio europeo o norteamericano. Y aunque esta estrategia comunicativa es un modelo de éxito a la hora de crear ciudadanos y sociedades de primera y de segunda, cada vez son más los europeos que entienden que están siendo manipulados y que tratan de apartarse de la influencia de los grandes medios que con su acción o inacción construyen muros entre sociedades que parecen infranqueables.

El peligro de ponerse la foto de perfil con el filtro de la bandera francesa

A raíz del atentado de este viernes en París, Facebook ha impulsado un filtro opcional para todos los usuarios de la red.

La manipulación colectiva por parte de los grandes medios de comunicación es evidente. El silencio que impera o la frialdad a la hora de exponer cifras de muertos cuando se trata de un atentado que ha tenido lugar en el conocido como Mundo Árabe contrasta con el dramatismo de la exposición cuando se trata de un atentado en territorio europeo o norteamericano. Y aunque esta estrategia comunicativa es un modelo de éxito a la hora de crear ciudadanos y sociedades de primera y de segunda, cada vez son más los europeos que entienden que están siendo manipulados y que tratan de apartarse de la influencia de los grandes medios que con su acción o inacción construyen muros entre sociedades que parecen infranqueables.

Kaputt

Kaputt

Da Wikipedia, l’enciclopedia libera.
« Kaputt è un libro crudele. La sua crudeltà è la più straordinaria esperienza che io abbia tratto dallo spettacolo dell’Europa in questi anni di guerra. Tuttavia, fra i protagonisti di questo libro, la guerra non è che un personaggio secondario. Si potrebbe dire che ha solo un valore di pretesto, se i pretesti inevitabili non appartenessero all’ordine della fatalità. In Kaputt la guerra conta dunque come fatalità. Non v’entra in altro modo. Direi che v’entra non da protagonista, ma da spettatrice, in quello stesso senso in cui è spettatore un paesaggio. La guerra è il paesaggio oggettivo di questo libro. »
(Curzio Malaparte)
Kaputt
Autore Curzio Malaparte
1ª ed. originale 1944
Genere romanzo
Sottogenere autobiografia (parziale)
Lingua originale italiano
Kaputt è un libro scritto da Curzio Malaparte tra il 1941 ed il 1943. È difficile definirlo un romanzo[1] nel senso comune del termine: non ha uno sviluppo di trama prevedibile.
È piuttosto un insieme di episodi, in parte autobiografici, tenuti assieme dal riferimento alla cornice bellica in cui si dipana il racconto

Kaputt

Da Wikipedia, l’enciclopedia libera.
« Kaputt è un libro crudele. La sua crudeltà è la più straordinaria esperienza che io abbia tratto dallo spettacolo dell’Europa in questi anni di guerra. Tuttavia, fra i protagonisti di questo libro, la guerra non è che un personaggio secondario. Si potrebbe dire che ha solo un valore di pretesto, se i pretesti inevitabili non appartenessero all’ordine della fatalità. In Kaputt la guerra conta dunque come fatalità. Non v’entra in altro modo. Direi che v’entra non da protagonista, ma da spettatrice, in quello stesso senso in cui è spettatore un paesaggio. La guerra è il paesaggio oggettivo di questo libro. »
(Curzio Malaparte)
Kaputt
Autore Curzio Malaparte
1ª ed. originale 1944
Genere romanzo
Sottogenere autobiografia (parziale)
Lingua originale italiano
Kaputt è un libro scritto da Curzio Malaparte tra il 1941 ed il 1943. È difficile definirlo un romanzo[1] nel senso comune del termine: non ha uno sviluppo di trama prevedibile.
È piuttosto un insieme di episodi, in parte autobiografici, tenuti assieme dal riferimento alla cornice bellica in cui si dipana il racconto

Espionaje recíproco

Domingo 17 de agosto de 2014

Con todo y lo condenable que resultan las prácticas de espionaje, no es difícil entender las motivaciones de las efectuadas por la NSA sobre gobiernos como el brasileño, el ruso o el chino, cuyos países representan, cada cual a su manera, desafíos comerciales y estratégicos para la menguante hegemonía estadunidense en el planeta y pugnan, en el contexto de la alianza BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica), por establecer un orden planetario multipolar en sustitución del que se definió tras el colapso del bloque oriental, en 1991, y que ha girado en buena medida en torno a las orientaciones procedentes de Washington. Pero que esta actividad intrínsecamente desleal se realice entre estados que supuestamente comparten visiones del mundo, intereses y orientaciones, deja al descubierto la fragilidad de la alianza occidental en razón de las desconfianzas que la corroen y explica su creciente parálisis y su cada vez mayor incapacidad para enfrentar situaciones en las que hasta hace una o dos décadas solía actuar como un solo bloque.

En otro sentido, si ese es el grado de vigilancia subrepticia que llevan a cabo entre ellos los países más desarrollados y con mayor capacidad tecnológica y económica, no se requiere de mucha suspicacia para imaginar el férreo espionaje que ejercen sobre naciones menos avanzadas, como la nuestra, ni el inmenso poderío suplementario que les otorga la información obtenida por esos medios ilegítimos.

Domingo 17 de agosto de 2014

Con todo y lo condenable que resultan las prácticas de espionaje, no es difícil entender las motivaciones de las efectuadas por la NSA sobre gobiernos como el brasileño, el ruso o el chino, cuyos países representan, cada cual a su manera, desafíos comerciales y estratégicos para la menguante hegemonía estadunidense en el planeta y pugnan, en el contexto de la alianza BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica), por establecer un orden planetario multipolar en sustitución del que se definió tras el colapso del bloque oriental, en 1991, y que ha girado en buena medida en torno a las orientaciones procedentes de Washington. Pero que esta actividad intrínsecamente desleal se realice entre estados que supuestamente comparten visiones del mundo, intereses y orientaciones, deja al descubierto la fragilidad de la alianza occidental en razón de las desconfianzas que la corroen y explica su creciente parálisis y su cada vez mayor incapacidad para enfrentar situaciones en las que hasta hace una o dos décadas solía actuar como un solo bloque.

En otro sentido, si ese es el grado de vigilancia subrepticia que llevan a cabo entre ellos los países más desarrollados y con mayor capacidad tecnológica y económica, no se requiere de mucha suspicacia para imaginar el férreo espionaje que ejercen sobre naciones menos avanzadas, como la nuestra, ni el inmenso poderío suplementario que les otorga la información obtenida por esos medios ilegítimos.

Dr. Mads Gilbert

Published on Aug 7, 2014
Dr. Mads Gilbert from Tromsø, Norway (Twin City with Gaza City), was working at Al Shifa Hospital in Gaza during the last Israeli onslaugt on Gaza. When he returned from Gaza to his home-town Tromsø on July 31 2014, he went straight from the airport to give this spontaneous speech at a large solidarity demonstration for Gaza held at the same time. The regional newspaper “Nordlys” (“Northern Light”) streamed the demonstration and featured Dr. Mads’ speech on their web-site. They have donated the video. It was transcribed and subtitled in English through a solidarity effort by Norwegian film and video professionals. The video can be shared and used for non-commercial purposes.

Published on Aug 7, 2014
Dr. Mads Gilbert from Tromsø, Norway (Twin City with Gaza City), was working at Al Shifa Hospital in Gaza during the last Israeli onslaugt on Gaza. When he returned from Gaza to his home-town Tromsø on July 31 2014, he went straight from the airport to give this spontaneous speech at a large solidarity demonstration for Gaza held at the same time. The regional newspaper “Nordlys” (“Northern Light”) streamed the demonstration and featured Dr. Mads’ speech on their web-site. They have donated the video. It was transcribed and subtitled in English through a solidarity effort by Norwegian film and video professionals. The video can be shared and used for non-commercial purposes.