Espionaje recíproco

Domingo 17 de agosto de 2014

Con todo y lo condenable que resultan las prácticas de espionaje, no es difícil entender las motivaciones de las efectuadas por la NSA sobre gobiernos como el brasileño, el ruso o el chino, cuyos países representan, cada cual a su manera, desafíos comerciales y estratégicos para la menguante hegemonía estadunidense en el planeta y pugnan, en el contexto de la alianza BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica), por establecer un orden planetario multipolar en sustitución del que se definió tras el colapso del bloque oriental, en 1991, y que ha girado en buena medida en torno a las orientaciones procedentes de Washington. Pero que esta actividad intrínsecamente desleal se realice entre estados que supuestamente comparten visiones del mundo, intereses y orientaciones, deja al descubierto la fragilidad de la alianza occidental en razón de las desconfianzas que la corroen y explica su creciente parálisis y su cada vez mayor incapacidad para enfrentar situaciones en las que hasta hace una o dos décadas solía actuar como un solo bloque.

En otro sentido, si ese es el grado de vigilancia subrepticia que llevan a cabo entre ellos los países más desarrollados y con mayor capacidad tecnológica y económica, no se requiere de mucha suspicacia para imaginar el férreo espionaje que ejercen sobre naciones menos avanzadas, como la nuestra, ni el inmenso poderío suplementario que les otorga la información obtenida por esos medios ilegítimos.

Domingo 17 de agosto de 2014

Con todo y lo condenable que resultan las prácticas de espionaje, no es difícil entender las motivaciones de las efectuadas por la NSA sobre gobiernos como el brasileño, el ruso o el chino, cuyos países representan, cada cual a su manera, desafíos comerciales y estratégicos para la menguante hegemonía estadunidense en el planeta y pugnan, en el contexto de la alianza BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica), por establecer un orden planetario multipolar en sustitución del que se definió tras el colapso del bloque oriental, en 1991, y que ha girado en buena medida en torno a las orientaciones procedentes de Washington. Pero que esta actividad intrínsecamente desleal se realice entre estados que supuestamente comparten visiones del mundo, intereses y orientaciones, deja al descubierto la fragilidad de la alianza occidental en razón de las desconfianzas que la corroen y explica su creciente parálisis y su cada vez mayor incapacidad para enfrentar situaciones en las que hasta hace una o dos décadas solía actuar como un solo bloque.

En otro sentido, si ese es el grado de vigilancia subrepticia que llevan a cabo entre ellos los países más desarrollados y con mayor capacidad tecnológica y económica, no se requiere de mucha suspicacia para imaginar el férreo espionaje que ejercen sobre naciones menos avanzadas, como la nuestra, ni el inmenso poderío suplementario que les otorga la información obtenida por esos medios ilegítimos.

Caso Edward Snowden

El “enemigo temible” de Washington es el pueblo
Chomsky

Se denomina espionaje a la práctica y al conjunto de técnicas asociadas a la obtención encubierta de datos o información confidencial. Las técnicas comunes del espionaje han sido históricamente la infiltración y la penetración, en ambas es posible el uso del soborno y el chantaje.


El excontratista de la NSA y la CIA Edward Snowden fue capacitado como espía “en el sentido tradicional de la palabra” y trabajó en el extranjero como agente encubierto. Así lo declaró en una entrevista concedida al canal de televisión NBC.

En un extracto de la grabación hecho público por la NBC en una charla con el presentador Brian Williams, que aún no ha sido emitida, el autor intelectual de la masiva filtración de datos relacionados con el sistema de vigilancia estadounidense rechaza los intentos de atribuirle específicamente el papel de administrador de sistemas.

Snowden se calificó como un experto técnico que trabajó a distintos niveles, desde los umbrales hasta los más altos para que todos los sistemas en Estados Unidos funcionaran apropiadamente. Destacó su labor como conferenciante en la Academia de Contraespionaje de la Agencia de Inteligencia de Defensa. Desempeñó también como agente encubierto para la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional, agregó.

“No es un secreto que en nuestros días EE.UU. tiende a sacar más y mejor información de las computadoras que de las personas”, señaló el exagente asilado provisionalmente en Moscú. “Yo fui entrenado como un espía en el sentido tradicional de la palabra. Viví en el extranjero y trabajé como agente encubierto, pretendiendo hacer un trabajo ficticio, e incluso bajo un nombre que no era mío”, dijo.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/129407-snowden-espia-eeuu

El “enemigo temible” de Washington es el pueblo
Chomsky

Se denomina espionaje a la práctica y al conjunto de técnicas asociadas a la obtención encubierta de datos o información confidencial. Las técnicas comunes del espionaje han sido históricamente la infiltración y la penetración, en ambas es posible el uso del soborno y el chantaje.


El excontratista de la NSA y la CIA Edward Snowden fue capacitado como espía “en el sentido tradicional de la palabra” y trabajó en el extranjero como agente encubierto. Así lo declaró en una entrevista concedida al canal de televisión NBC.

En un extracto de la grabación hecho público por la NBC en una charla con el presentador Brian Williams, que aún no ha sido emitida, el autor intelectual de la masiva filtración de datos relacionados con el sistema de vigilancia estadounidense rechaza los intentos de atribuirle específicamente el papel de administrador de sistemas.

Snowden se calificó como un experto técnico que trabajó a distintos niveles, desde los umbrales hasta los más altos para que todos los sistemas en Estados Unidos funcionaran apropiadamente. Destacó su labor como conferenciante en la Academia de Contraespionaje de la Agencia de Inteligencia de Defensa. Desempeñó también como agente encubierto para la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional, agregó.

“No es un secreto que en nuestros días EE.UU. tiende a sacar más y mejor información de las computadoras que de las personas”, señaló el exagente asilado provisionalmente en Moscú. “Yo fui entrenado como un espía en el sentido tradicional de la palabra. Viví en el extranjero y trabajé como agente encubierto, pretendiendo hacer un trabajo ficticio, e incluso bajo un nombre que no era mío”, dijo.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/129407-snowden-espia-eeuu