Trenzaré mi tristeza

Trenzaré mi tristeza

marzo 4, 2014 por Paola Klug

Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los harìa llover, tampoco era bueno dejarla entrar en

Trenzaré mi tristeza marzo 4, 2014 por Paola Klug Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los harìa llover, tampoco era bueno dejarla entrar en

Jaime Sabines

Lento, amargo animal
Que soy, que he sido,
Amargo desde el nudo de polvo y agua y viento
Que en la primera generación del hombre pedía a Dios.

Amargo como esos minerales amargos
Que en las noches de exacta soledad
-Maldita y arruinada soledad
Sin uno mismo-
Trepan a la garganta
Y, costras de silencio,
Asfixian, matan, resucitan.

Amargo como esa voz amarga
Prenatal, presubstancial, que dijo

Lento, amargo animal Que soy, que he sido, Amargo desde el nudo de polvo y agua y viento Que en la primera generación del hombre pedía a Dios. Amargo como esos minerales amargos Que en las noches de exacta soledad -Maldita y arruinada soledad Sin uno mismo- Trepan a la garganta Y, costras de silencio, Asfixian, matan, resucitan. Amargo como esa voz amarga Prenatal, presubstancial, que dijo

El lobo

Homo homini lupus es una locución latina de uso actual que significa ‘el hombre es el lobo del hombre’ o ‘el hombre es un lobo para el hombre’.

Esta locución fue creada por el comediógrafo latino Plauto (254-184 a. C.) en su obra Asinaria, donde dice:

Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit

Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro

La frase es un contrapunto a la frase de Séneca que escribió: «el hombre es algo sagrado para el hombre»

La frase fue popularizada por Thomas Hobbes, filósofo inglés del siglo XVII, quién la adaptó en su obra De Cive. Hobbes considera que el egoísmo es irreducible en el comportamiento humano, aunque la sociedad intenta corregir tal comportamiento favoreciendo la convivencia. Con esto, Hobbes en su obra justifica la necesidad de una monarquía absoluta.

La especie humana es única en el reino animal, ya que no hay correspondencia entre su dotación anatómica hereditaria y sus medios de subsistencia y defensa. Somos la especie más peligrosa del mundo no porque tengamos los dientes más grandes, las garras más afiladas, los aguijones más venenosos o la piel más gruesa, sino porque sabemos cómo proveernos de instrumentos y armas mortíferas que cumplen la función de dientes, garras, aguijones y piel con más eficacia que cualquier simple mecanismo anatómico. Nuestra forma principal de adaptación biológica es la cultura, no la anatomía.

En el árbol evolutivo el lobo y el hombre están muy lejos, pero no hay animal con el que sintamos más afinidad. El hombre admira del lobo tanto su ferocidad como su lealtad irrompible.

El origen del perro doméstico incluye la divergencia evolutiva del perro del lobo, su domesticación y su desarrollo en tipos de perros y razas de perros. El perro es miembro del género Canis, que forma parte de los cánidos similares a lobos, y fue la primera especie y el único gran carnívoro en ser domesticado.  El perro y el lobo gris existente son taxones hermanos, ya que los lobos modernos no están estrechamente relacionados con la población de lobos que fue domesticada por primera vez.

La divergencia genética entre perros y lobos ocurrió entre 40,000 y 20,000 años atrás, justo antes o durante el Último Máximo Glacial.  Este intervalo de tiempo representa el límite de tiempo superior para el comienzo de la domesticación porque es el momento de la divergencia y no el momento de la domesticación, que ocurrió más tarde.  La domesticación de los animales comenzó hace más de 15,000 años, comenzando con el lobo gris (Canis lupus) por los cazadores-recolectores nómadas.  El registro arqueológico y el análisis genético muestran los restos del perro Bonn-Oberkassel enterrado junto a los humanos hace 14,200 años para ser el primer perro indiscutible, con restos en disputa que ocurrieron hace 36,000 años. No fue sino hasta hace 11,000 años que las personas que vivían en el Cercano Oriente entablaron relaciones con poblaciones salvajes de uros, jabalíes, ovejas y cabras.

El lugar donde se llevó a cabo la domesticación del perro sigue siendo objeto de debate, sin embargo, las revisiones bibliográficas de la evidencia encuentran que las propuestas más plausibles son Asia Central, Asia Oriental y Europa Occidental.  Esto se ha hecho más complicado por la reciente propuesta de que una población inicial de lobos se dividiera en grupos euroasiáticos orientales y occidentales. Estos dos grupos, antes de extinguirse, fueron domesticados independientemente en dos poblaciones distintas de perros entre 14,000 y 6,400 años atrás. La población de perros de Eurasia occidental fue reemplazada gradual y parcialmente por perros de Asia oriental introducidos por humanos hace al menos 6.400 años.  Esta propuesta también se debate.

No está claro exactamente cuándo los lobos fueron domesticados y transformados en el mejor amigo del hombre, y la fecha ha sido objeto de acalorados debates. Un antiguo cráneo de perro descubierto en las montañas de Siberia sugirió que los primeros perros fueron domesticados hace unos 33,000 años a partir de lobos grises. Pero el análisis genético sugirió que los perros en China fueron domesticados hace solo 16,000 años. Algunos estudios muestran que los perros salvajes del sur de China pueden haber sido los primeros caninos domesticados. En cualquier caso, la mayoría de los investigadores están de acuerdo en que hace unos 10.000 años, los perros estaban firmemente instalados en la sociedad humana.

Cuando pensamos en cómo los perros llegaron a ser el mejor amigo del hombre, uno podría imaginar un lobo envalentonado que avanza lentamente desde el frío hacia un fuego crepitante, buscando refugio mientras los cazadores arrojados arrojan trozos de carne en su camino. Podemos imaginar fácilmente a los pequeños cachorros de lobo, tan cercanos a los cachorros domesticados modernos en su comportamiento dulce y juguetón, como ser una recompensa codiciada por cualquier cazador, listo para ser recogido y entrenado a voluntad como aliados para la caza. Nos encanta romantizar la historia de cómo los perros llegaron a ser «el mejor amigo del hombre». Pero, ¿qué es lo que realmente llevó a nuestra especie a unir? ¿Qué sabemos sobre nuestro viaje evolutivo aparentemente en tándem?

Los perros domesticados y los lobos modernos comparten un ancestro de lobo prehistórico común. Pero, el acuerdo prácticamente termina ahí. Abundan las teorías sobre por qué y cuándo los primeros humanos y los caninos parecidos a los lobos evolucionaron uno junto al otro. Hay más de una explicación posible de la transición del lobo ancestral desde el desierto hasta el campamento. Nuestra comprensión de las variaciones genéticas emprendidas está floreciendo. Estamos comenzando a comprender las posibilidades de cómo la evolución del lobo en un canino domesticado está vinculada a nuestra propia evolución como especie. La pregunta principal derivada de todo esto es: ¿quién buscó a quién? O, en otras palabras, ¿buscamos al lobo, en la posición de un compañero carnívoro admirador, o nosotros aceptamos a un carroñero amigable?

¿Qué es la coevolución? Stephen C. Searns, profesor de ecología y biología evolutiva en la Universidad de Yale, presenta la coevolución como un método evolutivo que designa los cambios genéticos que afectan a los organismos de manera recíproca. La coevolución puede ocurrir en muchos niveles diferentes, desde el microbio hasta el macro organismo. La relación, también, se puede presentar de muchas maneras diferentes. Dicho esto, sería más seguro afirmar que los humanos y los perros evolucionaron de una manera simbiotica, ya que son dos organismos separados, cada uno de los cuales se beneficia el uno del otro: el perro para la comida y el calor, y el humano, la protección y ayuda durante la caza.

Abundan las teorías discordantes cuando examinamos la cuestión del registro fósil más antiguo reconocido del perro domesticado. El registro más ampliamente aceptado nos lleva de vuelta aproximadamente a 14,500 años. Sin embargo, un espécimen recientemente descubierto de 30,000 años que sale de Siberia es el principal contendiente. La brecha más amplia aceptable, por lo tanto, para salir con los orígenes de nuestros amigos peludos es grande: entre 40,000 y más de 10,000 años atrás. El hecho es que los científicos no están seguros de si el antepasado común de los lobos y perros modernos se dividió en los dos hilos cuando los domesticamos, o si domesticamos ciertos lobos más «manzos» que eventualmente evolucionaron en perros pero que se mantuvieron en apariencia «lobo». durante miles de años. Pontus Skoglund, que dirige el estudio del espécimen de hueso siberiano, sugiere que «aunque la separación no es lo mismo que la domesticación, esto abre la posibilidad de que la domesticación ocurriera mucho antes de lo que pensábamos antes».

¿Qué significan estas fechas para el estudio de nuestra relación mutualista con los perros? Lo más importante, estas fechas significan que los perros se mantuvieron dominantes mucho antes de la revolución agrícola que dio paso a nuestro eventual sedentarismo. En otras palabras, mientras que los cerdos, las cabras y el ganado fueron domesticados hasta hace 10.000 años, el perro ya era parte de las comunas humanas miles de años antes. Por lo tanto, nuestros compañeros caninos tenían otro propósito: no eran animales señalados como alimento y, por lo tanto, su importancia para nosotros es singular.

En general, su presencia durante la última Edad de Hielo está cargada de incertidumbre. Este período en la historia humana fue difícil, desde un punto de vista evolutivo. A medida que los humanos se ramificaron, sus patrones de migración coincidieron con la extinción de muchas especies de megafauna: este período se denomina «extinción cuaternaria». Si hay o no un factor antropológico en la desaparición de estas grandes bestias aún está en debate. La presencia de caninos como lobos en campamentos humanos, sin embargo, parece ser plausible. Dicho esto, parecería que los primeros perros domesticados fueron «ayudantes de la caza».

Otra teoría interesante, supuesta por el antropólogo de la Universidad Estatal de Pensilvania, Pat Shipman, sugiere que una relación mutuamente beneficiosa y coevolutiva entre los primeros humanos y los antepasados ​​de los lobos fue fundamental para la desaparición de los neandertales. Su teoría data del comienzo de nuestra unión hace aproximadamente 40,000 años, durante un período donde nuestros antepasados ​​humanos modernos emigraron de África a Europa, donde los neandertales ya habían estado vagando por más de 200,000 años. Se infiere entonces que al asociarse, los humanos y los perros tenían una ventaja neta sobre otros depredadores principales, incluidos los neandertales:

«Los primeros perros lobos habrían rastreado y hostigado a animales como alces y bisontes y los habrían perseguido hasta que se cansaran. Luego los humanos los habrían matado con lanzas o arcos y flechas. Esto significaba que los perros no tenían que acercarse a estos grandes animales acorralados para acabar con ellos, a menudo la parte más peligrosa de una cacería, mientras que los humanos no tenían que gastar energía en rastrear y desgastar a sus presas. Los perros habrían hecho eso. Luego compartimos la carne. Fue una situación de ganar-ganar. ”

Esta teoría es doble: establece nuestra relación con los perros más allá de lo que es ampliamente respaldado (Shipman centra su información en cráneos caninos excavados en Siberia y Bélgica que datan de hace aproximadamente 35,000 años) y explica la desaparición de los neandertales.

La evidencia fósil ampliamente aceptada sugiere que nuestro vínculo con los perros es anterior a nuestros asentamientos sedentarios y al advenimiento de la agricultura. Esta información nos lleva a creer que los perros eran probablemente compañeros de caza. Al viajar con humanos nómadas, también habrían actuado como fuentes de protección adicional. Ya sea que los buscamos o no por sus instintos animales, o si ciertos caninos como lobos que muestran una combinación de audacia y ternura se abrieron paso en nuestros corazones y hogares aún está en debate. Una cosa sigue siendo segura: nuestro vínculo con ellos es singular y ha sido elogiado hasta el día de hoy.

The First Domestication: How Wolves and Humans Coevolved es un libro sobresaliente debido al cuidado con el que se tratan y presentan los datos existentes y su alcance enciclopédico. Bien podría convertirse en un clásico no solo en términos de los numerosos temas que cubre, sino también como un modelo de cómo los análisis detallados de datos copiosos y las historias relevantes se pueden utilizar para hacer una cuenta coherente y objetiva del tema en cuestión. Del libro sacamos las notas siguientes:

En historias indígenas tradicionales, los humanos dependían de los lobos en tiempos difíciles y los humanos y los lobos eran compañeros cercanos que trabajaban juntos.

La relación entre humanos y lobos es milenaria y comenzó como un acuerdo de benefico mutuo, no con la dominación con quel que los humanos tienden a pensar cuando discuten la domesticación de otras especies. Los lobos que a menudo son demonizados y perseguidos no son tan diferentes de los perros que tenemos en nuestros hogares y deben ser tratados con un mayor nivel de respeto.

Los perros y los lobos son de la misma especie, es decir, Canis lupus. Los resultados de diferentes estudios del origen de los perros basados en ADN proporcionan resultados que son incompatibles entre sí, porque estan basado en la suposición de que hay un solo origen de todos los perros, a pesar de que existen por al menos cuatro ubicaciones diferentes de sus orígenes (Asia Oriental, Europa del Norte, el Levante y China). Sospechamos que los «perros» se originaron en todas esas localidades, sin embargo, bajo la sistemática contemporánea es necesario que cada «especie» tenga un origen único porque la polifilacia no se ajusta a los modelos cladísticos.

Los estudios genéticos indican que el lobo gris es el pariente vivo más cercano del perro, sin evidencia de que ninguna otra especie canina haya contribuido. Intentar reconstruir el linaje del perro a través del análisis filogenético de secuencias de ADN de perros y lobos modernos ha dado resultados contradictorios por varias razones. En primer lugar, los estudios indican que un lobo extinto del Pleistoceno tardío es el ancestro común más cercano al perro, y los lobos modernos no son el ancestro directo del perro. En segundo lugar, la divergencia genética entre el perro y los lobos modernos se produjo durante un corto período de tiempo, por lo que el momento de la divergencia es difícil de fechar (denominado clasificación de linaje incompleta). Esto se complica aún más por el cruce que se ha producido entre perros y lobos desde la domesticación (denominado flujo genético posterior a la domesticación). Finalmente, solo ha habido decenas de miles de generaciones de perros desde la domesticación, por lo que la cantidad de mutaciones entre el perro y el lobo son pocas y esto dificulta la fecha de domesticación.

En 2013, toda la secuencia del genoma de los perros y lobos modernos indicó un tiempo de divergencia de 32,000 YBP. En 2014, otro estudio indicó 16,000-11,000 YBP. El primer borrador de la secuencia del genoma de un cánido pleistoceno se publicó en 2015. Este lobo de la península de Taymyr pertenecía a una población que se había separado de los antepasados ​​de los lobos y perros modernos. La datación por radiocarbono indica que su edad es de 35,000 YBP, y esta edad podría usarse para recalibrar la tasa de mutación del lobo, lo que indica que la divergencia genética entre perros y lobos ocurrió antes del último máximo glacial, entre 40,000–27,000 YBP. Cuando esta tasa de mutación se aplicó al momento del estudio de 2014, ese estudio dio el mismo resultado de 40,000–27,000 YBP.

La relación de cooperación entre lobos y humanos ocurrió en múltiples ocasiones en varias regiones diferentes. Esto explica los diferentes resultados de ADN. Este proceso ha continuado hasta hace muy poco en algunas áreas, especialmente en Siberia y en América del Norte, donde muchos «perros«, o al menos «cánidos que viven con humanos», son básicamente lobos, por lo menos desde una perspectiva fenotípica. La relación comenzó cuando los humanos modernos se mudaron de África a Europa y Asia, aunque eran cazadores competentes, no estaban familiarizados con los climas fríos y los grandes ungulados encontrados en estas regiones. Seguramente notaron la presencia de lobos, como el otro carnívoro social de tamaño mediano (caza grupal), y según muchas historias de origen indígena, el hombre dependía del lobo para sobrevivir. Es probable que cada especie haya reconozido un aliado útil en la otra, con lobos siendo fuertes en la búsqueda y el rastreo, y los humanos son buenos para matar una vez que una presa ha sido derribada o acorralada. Por alguna razón, no hay evidencia de que los neandertales hayan cazado cooperativamente en esta modalidad, que es una premisa importante del argumento de Pat Shipman en The Invaders. Los lobos ya habrían estado familiarizados con arreglos similares, ya que parecen cazar cooperativamente con cuervos en toda América del Norte y probablemente también lo hicieron en Eurasia.

Las comunidades que tenían perros durante una cacería probablemente habrían tenido una ventaja sobre aquellos que no. Incluso hoy, las tribus en Nicaragua dependen de los perros para detectar presas. Los cazadores de alces en las regiones alpinas traen a casa un 56 por ciento más de presas cuando están acompañados por perros. En el Congo, los cazadores creen que morirían de hambre sin sus perros.

Los perros también habrían servido como un sistema de advertencia, ladrando a extraños hostiles de las tribus vecinas. Podrían haber defendido a sus humanos de los depredadores.

Se dice que el perro y el humano coevolucionaron porque ciertos aspectos de la sociedad humana fueron aprendidos de los lobos. Después de nuestro período nómada en la historia, elegimos vivir en áreas con límites establecidos. En un momento, estos eran límites para una aldea entera y eventualmente seleccionamos líneas de propiedad para grupos unifamiliares. Esto es similar a la forma en que los lobos reclaman territorios y monitorean estos límites. Los humanos viven en grupos familiares que son diferentes a cualquier otra especie de primates. El arreglo de vida más cercano a la forma en que viven los humanos es el de un grupo familiar de lobos. Este arreglo permite a los humanos y lobos invertir más tiempo y energía para asegurar la supervivencia de aquellos con quienes compartimos la mayor cantidad de material genético. Los seres humanos reconocen naturalmente la necesidad de ser parte de un grupo social. El lobo solitario generalmente no lo hace tan bien como los miembros de un grupo familiar cooperativo. La experiencia nos muestra que las relaciones e interacciones sociales son esenciales para la salud humana, tanto mental como físicamente.

Pero la visión ortodoxa de como surgio la relación entre humanos y lobos es que la hipótesis de la caza, de que los humanos usaban lobos para cazar, no se sostiene. Los humanos ya eran cazadores exitosos sin lobos, más exitosos que cualquier otro carnívoro grande. Los lobos comen mucha carne, tanto como un ciervo por diez lobos cada día, mucho para que los humanos se alimenten sin competir contra ellos. Observando nuestra relación con los lobos a lo largo de la historia, el lobo fue domesticado en un momento en que los humanos modernos no eran muy tolerantes con los competidores carnívoros. De hecho, después de que los humanos modernos llegaron a Europa hace unos 43,000 años, prácticamente eliminaron a todos los carnívoros grandes que existían, incluidos los gatos con dientes de sable y las hienas gigantes. El registro fósil no revela si estos grandes carnívoros murieron de hambre porque los humanos modernos tomaron la mayor parte de la carne o si los humanos los exterminarón a propósito. Sea como sea, la mayoría del bestiario de la Edad de Hielo se extinguió.

Los humanos tienen una larga historia de erradicación de lobos, en lugar de tratar de adoptarlos. En los últimos siglos, casi todas las culturas han cazado lobos hasta la extinción. El primer registro escrito de la persecución del lobo fue en el siglo VI a. C. cuando Solón de Atenas ofreció una recompensa por cada lobo muerto. El último lobo fue cazado en Inglaterra en el siglo XVI bajo la orden de Enrique VII. En Escocia, el paisaje boscoso hacía que los lobos fueran más difíciles de matar. En respuesta, los escoceses quemaron los bosques. Los lobos norteamericanos no la pasarón mucho mejor. Para 1930, no quedaba un lobo en los 48 estados contiguos de América.

Si esta es una instantánea de nuestro comportamiento hacia los lobos a lo largo de los siglos, presenta uno de los problemas más desconcertantes: ¿cómo fue esta criatura incomprendida tolerada por los humanos el tiempo suficiente para evolucionar en el perro doméstico?

La versión corta es que el éxito de los perros se reduce a la supervivencia de los más amigables. Que los lobos los que se nos acercaron mientras hurgaban en los basureros al borde de los asentamientos humanos. Los lobos que eran audaces pero agresivos habrían sido asesinados por humanos, por lo que solo los que eran audaces y amigables habrían sido tolerados. La amistad hizo que ocurrieran cosas extrañas en los lobos. Comenzaron a verse diferentes. La domesticación les dio abrigos manchados, orejas caídas, meneando colas. En solo varias generaciones, estos lobos amigables se habrían vuelto muy distintivos de sus parientes más agresivos. Pero los cambios no solo afectaron su apariencia. Los cambios también le ocurrieron a su psicología. Estos protodogs desarrollaron la capacidad de leer gestos humanos.

Como dueños de perros, damos por sentado que podemos señalar una pelota o juguete y nuestro perro saldrá a buscarlo. Pero la capacidad de los perros para leer gestos humanos es notable. Incluso nuestros parientes más cercanos, los chimpancés y los bonobos, no pueden leer nuestros gestos tan fácilmente como los perros. Los perros son notablemente similares a los bebés humanos en la forma en que nos prestan atención. Esta habilidad explica la extraordinaria comunicación que tenemos con nuestros perros. Algunos perros están tan en sintonía con sus dueños que pueden leer un gesto tan sutil como un cambio en la dirección de los ojos.


PERROS QUE SE DESPLAZAN SOLOS EN METRO PARA “CAZAR” INCAUTOS

Científicos rusos han estudiado a los perros callejeros de Moscú y su evolución desde la caída del comunismo. Estos animales han demostrado una capacidad de adaptación al medio y a las nuevas circunstancias que supera en muchos casos con creces a la de los humanos.

Una de las habilidades desarrollada por estos canes es su costumbre de coger el metro por las mañanas para llegar al centro de Moscú y volver a cogerlo por la noche para volver a sus hogares. En el centro de la ciudad se pueden obtener fácilmente alimentos, pero no dormir con comodidad.

Saben exactamente dónde y cuándo subir, observándose, incluso, que suelen escoger los vagones con menos gente (el primero y el último generalmente), algo que, según Eugene Linden, exige razonamiento y pensamiento consciente. Son, además, capaces de no perder su parada, gracias a su excelente sentido del tiempo que les permite calcular su recorrido, al reconocimiento del nombre de la estación o su olor o a una combinación de todos estos factores. De hecho, si tienen varias paradas por delante, suben a un asiento que haya libre y se echan tranquilamente una cabezadita…

Una vez en el centro, otra adaptación señalable es su capacidad para cruzar las calles con los semáforos en verde. Aunque los perros no ven en color son capaces de diferenciar las imágenes del semáforo.

Respecto a la obtención de alimento, objetivo principal de su viaje en metro, destacan entre sus conductas adquiridas lo que en Rusia han llamado la “cacería del shawarma”. Dicha cacería consta de una sofisticada emboscada en la que un perro espera tranquilo y tumbado junto a los kioscos de comidas levantándose de un salto y ladrando a los turistas en el momento en el que estos han comprado y pagado ya uno de los populares shawarmas calientitos. Los turistas, ante el ladrido intempestivo, tiran por el susto (con un porcentaje altísimo de éxito para el perro) su preciada comida.

Según A. Poiarkov, del Instituto de Ecología y Evolución de Moscú, lo destacable de esta habilidad es que los animales parecen saber quién se va a asustar y a tirar su comida y quién no, dejando pasar de largo a estos últimos a los que se acercarán con otro tipo de tretas diferentes.

En este sentido, la más utilizada de las tretas “positivas”, es su capacidad de seducción, sobre todo a mujeres y niños que se sientan en bancos de los parques a comerse un sándwich o aperitivo, colocándose junto a ellos con ojitos tiernos y quejidos suaves propiciando, en la mayoría de las ocasiones, que sea el perro el que acabe con parte del festín.

Han desarrollado, por tanto, además de sus nuevas habilidades de orientación y control del tiempo y del espacio, un sexto sentido, o una serie de habilidades psicológicas que les permiten minimizar los fracasos percibiendo la intencionalidad y la sensibilidad de las personas, utilizando una treta u otra con ellas dependiendo de la situación y de la persona de la que esperan conseguir algo.
Según se desprende del mismo estudio, este tipo de adaptación y las nuevas habilidades de los perros callejeros moscovitas puede considerarse un síntoma de evolución epigenética (Cambios reversibles de ADN que hacen que unos genes se expresen o no dependiendo de condiciones exteriores), naciendo los nuevos canes con estas nuevas pautas de comportamiento “heredadas” de sus progenitores y que se mantendrán, previsiblemente en el tiempo mientras se mantengan las condiciones que las originaron. En este caso, la transformación social de Rusia a partir de la caída del comunismo, cuando los nuevos capitalistas entendieron el valor turístico y comercial del centro de la ciudad y se llevaron los complejos industriales a las afueras, convirtiéndolos en un perfecto alojamiento para los perros callejeros, que debieron idear nuevas formas de “ganarse” la vida en este nuevo contexto social.

Y todo ello, sin perder ni un ápice de su capacidad de divertirse. Como curiosidad los etólogos mencionan que incluso durante “su trabajo”, no dejan de jugar. En muchos casos se puede ver cómo les gusta saltar del tren en el instante mismo en el que se cierran las puertas, comportamiento que únicamente se observa cuando han comido y por pura diversión, normalmente a la vuelta, agrupándose más de un can para “disfrutar del espectáculo”.

También juegan con los niños y adultos de los vagones y no se ha observado un comportamiento peligroso con personas en estos animales.

Un estudio, realmente curioso y muy interesante.

Fuente texto: @MisAnimales https://www.facebook.com/Mis.Animales.Todoparatumascota

www.AnimaNaturalis.org


LOS MOTIVOS DEL LOBO

El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
el lobo de Gubbia, el terrible lobo,
rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños.

Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.

Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: —¡Paz, hermano
lobo! El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: —¡Está bien, hermano Francisco!
¡Cómo! —exclamó el santo—. ¿Es ley que tú vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?
Y el gran lobo, humilde: —¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer; y busqué el ganado,
y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
Y no era por hambre, que iban a cazar.
Francisco responde: —En el hombre existe
mala levadura.
Cuando nace viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!
—Está bien, hermano Francisco de Asís.
—Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata.
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.
Fueron a la aldea. La gente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, baja la testa, quieto le seguía
como un can de casa, o como un cordero.

Francisco llamó la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: —He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios. —¡Así sea!,
contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.

*

Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.
Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba en las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.
Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si tuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.

Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos lo buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.

Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
—En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote —dijo—, ¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho.
Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
—Hermano Francisco, no te acerques mucho…
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad.

El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: Padre nuestro, que estás en los cielos…

Rubén Darío, 1913


Homo homini lupus es una locución latina de uso actual que significa ‘el hombre es el lobo del hombre’ o ‘el hombre es un lobo para el hombre’.

Esta locución fue creada por el comediógrafo latino Plauto (254-184 a. C.) en su obra Asinaria, donde dice:

Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit

Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro

La frase es un contrapunto a la frase de Séneca que escribió: «el hombre es algo sagrado para el hombre»

La frase fue popularizada por Thomas Hobbes, filósofo inglés del siglo XVII, quién la adaptó en su obra De Cive. Hobbes considera que el egoísmo es irreducible en el comportamiento humano, aunque la sociedad intenta corregir tal comportamiento favoreciendo la convivencia. Con esto, Hobbes en su obra justifica la necesidad de una monarquía absoluta.

La especie humana es única en el reino animal, ya que no hay correspondencia entre su dotación anatómica hereditaria y sus medios de subsistencia y defensa. Somos la especie más peligrosa del mundo no porque tengamos los dientes más grandes, las garras más afiladas, los aguijones más venenosos o la piel más gruesa, sino porque sabemos cómo proveernos de instrumentos y armas mortíferas que cumplen la función de dientes, garras, aguijones y piel con más eficacia que cualquier simple mecanismo anatómico. Nuestra forma principal de adaptación biológica es la cultura, no la anatomía.


En el árbol evolutivo el lobo y el hombre están muy lejos, pero no hay animal con el que sintamos más afinidad. El hombre admira del lobo tanto su ferocidad como su lealtad irrompible.

El origen del perro doméstico incluye la divergencia evolutiva del perro del lobo, su domesticación y su desarrollo en tipos de perros y razas de perros. El perro es miembro del género Canis, que forma parte de los cánidos similares a lobos, y fue la primera especie y el único gran carnívoro en ser domesticado.  El perro y el lobo gris existente son taxones hermanos, ya que los lobos modernos no están estrechamente relacionados con la población de lobos que fue domesticada por primera vez.

La divergencia genética entre perros y lobos ocurrió entre 40,000 y 20,000 años atrás, justo antes o durante el Último Máximo Glacial.  Este intervalo de tiempo representa el límite de tiempo superior para el comienzo de la domesticación porque es el momento de la divergencia y no el momento de la domesticación, que ocurrió más tarde.  La domesticación de los animales comenzó hace más de 15,000 años, comenzando con el lobo gris (Canis lupus) por los cazadores-recolectores nómadas.  El registro arqueológico y el análisis genético muestran los restos del perro Bonn-Oberkassel enterrado junto a los humanos hace 14,200 años para ser el primer perro indiscutible, con restos en disputa que ocurrieron hace 36,000 años. No fue sino hasta hace 11,000 años que las personas que vivían en el Cercano Oriente entablaron relaciones con poblaciones salvajes de uros, jabalíes, ovejas y cabras.

El lugar donde se llevó a cabo la domesticación del perro sigue siendo objeto de debate, sin embargo, las revisiones bibliográficas de la evidencia encuentran que las propuestas más plausibles son Asia Central, Asia Oriental y Europa Occidental.  Esto se ha hecho más complicado por la reciente propuesta de que una población inicial de lobos se dividiera en grupos euroasiáticos orientales y occidentales. Estos dos grupos, antes de extinguirse, fueron domesticados independientemente en dos poblaciones distintas de perros entre 14,000 y 6,400 años atrás. La población de perros de Eurasia occidental fue reemplazada gradual y parcialmente por perros de Asia oriental introducidos por humanos hace al menos 6.400 años.  Esta propuesta también se debate.


No está claro exactamente cuándo los lobos fueron domesticados y transformados en el mejor amigo del hombre, y la fecha ha sido objeto de acalorados debates. Un antiguo cráneo de perro descubierto en las montañas de Siberia sugirió que los primeros perros fueron domesticados hace unos 33,000 años a partir de lobos grises. Pero el análisis genético sugirió que los perros en China fueron domesticados hace solo 16,000 años. Algunos estudios muestran que los perros salvajes del sur de China pueden haber sido los primeros caninos domesticados. En cualquier caso, la mayoría de los investigadores están de acuerdo en que hace unos 10.000 años, los perros estaban firmemente instalados en la sociedad humana.

Cuando pensamos en cómo los perros llegaron a ser el mejor amigo del hombre, uno podría imaginar un lobo envalentonado que avanza lentamente desde el frío hacia un fuego crepitante, buscando refugio mientras los cazadores arrojados arrojan trozos de carne en su camino. Podemos imaginar fácilmente a los pequeños cachorros de lobo, tan cercanos a los cachorros domesticados modernos en su comportamiento dulce y juguetón, como ser una recompensa codiciada por cualquier cazador, listo para ser recogido y entrenado a voluntad como aliados para la caza. Nos encanta romantizar la historia de cómo los perros llegaron a ser "el mejor amigo del hombre". Pero, ¿qué es lo que realmente llevó a nuestra especie a unir? ¿Qué sabemos sobre nuestro viaje evolutivo aparentemente en tándem?

Los perros domesticados y los lobos modernos comparten un ancestro de lobo prehistórico común. Pero, el acuerdo prácticamente termina ahí. Abundan las teorías sobre por qué y cuándo los primeros humanos y los caninos parecidos a los lobos evolucionaron uno junto al otro. Hay más de una explicación posible de la transición del lobo ancestral desde el desierto hasta el campamento. Nuestra comprensión de las variaciones genéticas emprendidas está floreciendo. Estamos comenzando a comprender las posibilidades de cómo la evolución del lobo en un canino domesticado está vinculada a nuestra propia evolución como especie. La pregunta principal derivada de todo esto es: ¿quién buscó a quién? O, en otras palabras, ¿buscamos al lobo, en la posición de un compañero carnívoro admirador, o nosotros aceptamos a un carroñero amigable?

¿Qué es la coevolución? Stephen C. Searns, profesor de ecología y biología evolutiva en la Universidad de Yale, presenta la coevolución como un método evolutivo que designa los cambios genéticos que afectan a los organismos de manera recíproca. La coevolución puede ocurrir en muchos niveles diferentes, desde el microbio hasta el macro organismo. La relación, también, se puede presentar de muchas maneras diferentes. Dicho esto, sería más seguro afirmar que los humanos y los perros evolucionaron de una manera simbiotica, ya que son dos organismos separados, cada uno de los cuales se beneficia el uno del otro: el perro para la comida y el calor, y el humano, la protección y ayuda durante la caza.

Abundan las teorías discordantes cuando examinamos la cuestión del registro fósil más antiguo reconocido del perro domesticado. El registro más ampliamente aceptado nos lleva de vuelta aproximadamente a 14,500 años. Sin embargo, un espécimen recientemente descubierto de 30,000 años que sale de Siberia es el principal contendiente. La brecha más amplia aceptable, por lo tanto, para salir con los orígenes de nuestros amigos peludos es grande: entre 40,000 y más de 10,000 años atrás. El hecho es que los científicos no están seguros de si el antepasado común de los lobos y perros modernos se dividió en los dos hilos cuando los domesticamos, o si domesticamos ciertos lobos más "manzos" que eventualmente evolucionaron en perros pero que se mantuvieron en apariencia "lobo". durante miles de años. Pontus Skoglund, que dirige el estudio del espécimen de hueso siberiano, sugiere que "aunque la separación no es lo mismo que la domesticación, esto abre la posibilidad de que la domesticación ocurriera mucho antes de lo que pensábamos antes".

¿Qué significan estas fechas para el estudio de nuestra relación mutualista con los perros? Lo más importante, estas fechas significan que los perros se mantuvieron dominantes mucho antes de la revolución agrícola que dio paso a nuestro eventual sedentarismo. En otras palabras, mientras que los cerdos, las cabras y el ganado fueron domesticados hasta hace 10.000 años, el perro ya era parte de las comunas humanas miles de años antes. Por lo tanto, nuestros compañeros caninos tenían otro propósito: no eran animales señalados como alimento y, por lo tanto, su importancia para nosotros es singular.

En general, su presencia durante la última Edad de Hielo está cargada de incertidumbre. Este período en la historia humana fue difícil, desde un punto de vista evolutivo. A medida que los humanos se ramificaron, sus patrones de migración coincidieron con la extinción de muchas especies de megafauna: este período se denomina "extinción cuaternaria". Si hay o no un factor antropológico en la desaparición de estas grandes bestias aún está en debate. La presencia de caninos como lobos en campamentos humanos, sin embargo, parece ser plausible. Dicho esto, parecería que los primeros perros domesticados fueron "ayudantes de la caza".

Otra teoría interesante, supuesta por el antropólogo de la Universidad Estatal de Pensilvania, Pat Shipman, sugiere que una relación mutuamente beneficiosa y coevolutiva entre los primeros humanos y los antepasados ??de los lobos fue fundamental para la desaparición de los neandertales. Su teoría data del comienzo de nuestra unión hace aproximadamente 40,000 años, durante un período donde nuestros antepasados ??humanos modernos emigraron de África a Europa, donde los neandertales ya habían estado vagando por más de 200,000 años. Se infiere entonces que al asociarse, los humanos y los perros tenían una ventaja neta sobre otros depredadores principales, incluidos los neandertales:

"Los primeros perros lobos habrían rastreado y hostigado a animales como alces y bisontes y los habrían perseguido hasta que se cansaran. Luego los humanos los habrían matado con lanzas o arcos y flechas. Esto significaba que los perros no tenían que acercarse a estos grandes animales acorralados para acabar con ellos, a menudo la parte más peligrosa de una cacería, mientras que los humanos no tenían que gastar energía en rastrear y desgastar a sus presas. Los perros habrían hecho eso. Luego compartimos la carne. Fue una situación de ganar-ganar. ”

Esta teoría es doble: establece nuestra relación con los perros más allá de lo que es ampliamente respaldado (Shipman centra su información en cráneos caninos excavados en Siberia y Bélgica que datan de hace aproximadamente 35,000 años) y explica la desaparición de los neandertales.

La evidencia fósil ampliamente aceptada sugiere que nuestro vínculo con los perros es anterior a nuestros asentamientos sedentarios y al advenimiento de la agricultura. Esta información nos lleva a creer que los perros eran probablemente compañeros de caza. Al viajar con humanos nómadas, también habrían actuado como fuentes de protección adicional. Ya sea que los buscamos o no por sus instintos animales, o si ciertos caninos como lobos que muestran una combinación de audacia y ternura se abrieron paso en nuestros corazones y hogares aún está en debate. Una cosa sigue siendo segura: nuestro vínculo con ellos es singular y ha sido elogiado hasta el día de hoy.





The First Domestication: How Wolves and Humans Coevolved es un libro sobresaliente debido al cuidado con el que se tratan y presentan los datos existentes y su alcance enciclopédico. Bien podría convertirse en un clásico no solo en términos de los numerosos temas que cubre, sino también como un modelo de cómo los análisis detallados de datos copiosos y las historias relevantes se pueden utilizar para hacer una cuenta coherente y objetiva del tema en cuestión. Del libro sacamos las notas siguientes:

En historias indígenas tradicionales, los humanos dependían de los lobos en tiempos difíciles y los humanos y los lobos eran compañeros cercanos que trabajaban juntos.

La relación entre humanos y lobos es milenaria y comenzó como un acuerdo de benefico mutuo, no con la dominación con quel que los humanos tienden a pensar cuando discuten la domesticación de otras especies. Los lobos que a menudo son demonizados y perseguidos no son tan diferentes de los perros que tenemos en nuestros hogares y deben ser tratados con un mayor nivel de respeto.

Los perros y los lobos son de la misma especie, es decir, Canis lupus. Los resultados de diferentes estudios del origen de los perros basados en ADN proporcionan resultados que son incompatibles entre sí, porque estan basado en la suposición de que hay un solo origen de todos los perros, a pesar de que existen por al menos cuatro ubicaciones diferentes de sus orígenes (Asia Oriental, Europa del Norte, el Levante y China). Sospechamos que los "perros" se originaron en todas esas localidades, sin embargo, bajo la sistemática contemporánea es necesario que cada "especie" tenga un origen único porque la polifilacia no se ajusta a los modelos cladísticos.

Los estudios genéticos indican que el lobo gris es el pariente vivo más cercano del perro, sin evidencia de que ninguna otra especie canina haya contribuido. Intentar reconstruir el linaje del perro a través del análisis filogenético de secuencias de ADN de perros y lobos modernos ha dado resultados contradictorios por varias razones. En primer lugar, los estudios indican que un lobo extinto del Pleistoceno tardío es el ancestro común más cercano al perro, y los lobos modernos no son el ancestro directo del perro. En segundo lugar, la divergencia genética entre el perro y los lobos modernos se produjo durante un corto período de tiempo, por lo que el momento de la divergencia es difícil de fechar (denominado clasificación de linaje incompleta). Esto se complica aún más por el cruce que se ha producido entre perros y lobos desde la domesticación (denominado flujo genético posterior a la domesticación). Finalmente, solo ha habido decenas de miles de generaciones de perros desde la domesticación, por lo que la cantidad de mutaciones entre el perro y el lobo son pocas y esto dificulta la fecha de domesticación.

En 2013, toda la secuencia del genoma de los perros y lobos modernos indicó un tiempo de divergencia de 32,000 YBP. En 2014, otro estudio indicó 16,000-11,000 YBP. El primer borrador de la secuencia del genoma de un cánido pleistoceno se publicó en 2015. Este lobo de la península de Taymyr pertenecía a una población que se había separado de los antepasados ??de los lobos y perros modernos. La datación por radiocarbono indica que su edad es de 35,000 YBP, y esta edad podría usarse para recalibrar la tasa de mutación del lobo, lo que indica que la divergencia genética entre perros y lobos ocurrió antes del último máximo glacial, entre 40,000–27,000 YBP. Cuando esta tasa de mutación se aplicó al momento del estudio de 2014, ese estudio dio el mismo resultado de 40,000–27,000 YBP.





La relación de cooperación entre lobos y humanos ocurrió en múltiples ocasiones en varias regiones diferentes. Esto explica los diferentes resultados de ADN. Este proceso ha continuado hasta hace muy poco en algunas áreas, especialmente en Siberia y en América del Norte, donde muchos "perros", o al menos "cánidos que viven con humanos", son básicamente lobos, por lo menos desde una perspectiva fenotípica. La relación comenzó cuando los humanos modernos se mudaron de África a Europa y Asia, aunque eran cazadores competentes, no estaban familiarizados con los climas fríos y los grandes ungulados encontrados en estas regiones. Seguramente notaron la presencia de lobos, como el otro carnívoro social de tamaño mediano (caza grupal), y según muchas historias de origen indígena, el hombre dependía del lobo para sobrevivir. Es probable que cada especie haya reconozido un aliado útil en la otra, con lobos siendo fuertes en la búsqueda y el rastreo, y los humanos son buenos para matar una vez que una presa ha sido derribada o acorralada. Por alguna razón, no hay evidencia de que los neandertales hayan cazado cooperativamente en esta modalidad, que es una premisa importante del argumento de Pat Shipman en The Invaders. Los lobos ya habrían estado familiarizados con arreglos similares, ya que parecen cazar cooperativamente con cuervos en toda América del Norte y probablemente también lo hicieron en Eurasia.

Las comunidades que tenían perros durante una cacería probablemente habrían tenido una ventaja sobre aquellos que no. Incluso hoy, las tribus en Nicaragua dependen de los perros para detectar presas. Los cazadores de alces en las regiones alpinas traen a casa un 56 por ciento más de presas cuando están acompañados por perros. En el Congo, los cazadores creen que morirían de hambre sin sus perros.

Los perros también habrían servido como un sistema de advertencia, ladrando a extraños hostiles de las tribus vecinas. Podrían haber defendido a sus humanos de los depredadores.


Se dice que el perro y el humano coevolucionaron porque ciertos aspectos de la sociedad humana fueron aprendidos de los lobos. Después de nuestro período nómada en la historia, elegimos vivir en áreas con límites establecidos. En un momento, estos eran límites para una aldea entera y eventualmente seleccionamos líneas de propiedad para grupos unifamiliares. Esto es similar a la forma en que los lobos reclaman territorios y monitorean estos límites. Los humanos viven en grupos familiares que son diferentes a cualquier otra especie de primates. El arreglo de vida más cercano a la forma en que viven los humanos es el de un grupo familiar de lobos. Este arreglo permite a los humanos y lobos invertir más tiempo y energía para asegurar la supervivencia de aquellos con quienes compartimos la mayor cantidad de material genético. Los seres humanos reconocen naturalmente la necesidad de ser parte de un grupo social. El lobo solitario generalmente no lo hace tan bien como los miembros de un grupo familiar cooperativo. La experiencia nos muestra que las relaciones e interacciones sociales son esenciales para la salud humana, tanto mental como físicamente.

Pero la visión ortodoxa de como surgio la relación entre humanos y lobos es que la hipótesis de la caza, de que los humanos usaban lobos para cazar, no se sostiene. Los humanos ya eran cazadores exitosos sin lobos, más exitosos que cualquier otro carnívoro grande. Los lobos comen mucha carne, tanto como un ciervo por diez lobos cada día, mucho para que los humanos se alimenten sin competir contra ellos. Observando nuestra relación con los lobos a lo largo de la historia, el lobo fue domesticado en un momento en que los humanos modernos no eran muy tolerantes con los competidores carnívoros. De hecho, después de que los humanos modernos llegaron a Europa hace unos 43,000 años, prácticamente eliminaron a todos los carnívoros grandes que existían, incluidos los gatos con dientes de sable y las hienas gigantes. El registro fósil no revela si estos grandes carnívoros murieron de hambre porque los humanos modernos tomaron la mayor parte de la carne o si los humanos los exterminarón a propósito. Sea como sea, la mayoría del bestiario de la Edad de Hielo se extinguió.

Los humanos tienen una larga historia de erradicación de lobos, en lugar de tratar de adoptarlos. En los últimos siglos, casi todas las culturas han cazado lobos hasta la extinción. El primer registro escrito de la persecución del lobo fue en el siglo VI a. C. cuando Solón de Atenas ofreció una recompensa por cada lobo muerto. El último lobo fue cazado en Inglaterra en el siglo XVI bajo la orden de Enrique VII. En Escocia, el paisaje boscoso hacía que los lobos fueran más difíciles de matar. En respuesta, los escoceses quemaron los bosques. Los lobos norteamericanos no la pasarón mucho mejor. Para 1930, no quedaba un lobo en los 48 estados contiguos de América.

Si esta es una instantánea de nuestro comportamiento hacia los lobos a lo largo de los siglos, presenta uno de los problemas más desconcertantes: ¿cómo fue esta criatura incomprendida tolerada por los humanos el tiempo suficiente para evolucionar en el perro doméstico?

La versión corta es que el éxito de los perros se reduce a la supervivencia de los más amigables. Que los lobos los que se nos acercaron mientras hurgaban en los basureros al borde de los asentamientos humanos. Los lobos que eran audaces pero agresivos habrían sido asesinados por humanos, por lo que solo los que eran audaces y amigables habrían sido tolerados. La amistad hizo que ocurrieran cosas extrañas en los lobos. Comenzaron a verse diferentes. La domesticación les dio abrigos manchados, orejas caídas, meneando colas. En solo varias generaciones, estos lobos amigables se habrían vuelto muy distintivos de sus parientes más agresivos. Pero los cambios no solo afectaron su apariencia. Los cambios también le ocurrieron a su psicología. Estos protodogs desarrollaron la capacidad de leer gestos humanos.

Como dueños de perros, damos por sentado que podemos señalar una pelota o juguete y nuestro perro saldrá a buscarlo. Pero la capacidad de los perros para leer gestos humanos es notable. Incluso nuestros parientes más cercanos, los chimpancés y los bonobos, no pueden leer nuestros gestos tan fácilmente como los perros. Los perros son notablemente similares a los bebés humanos en la forma en que nos prestan atención. Esta habilidad explica la extraordinaria comunicación que tenemos con nuestros perros. Algunos perros están tan en sintonía con sus dueños que pueden leer un gesto tan sutil como un cambio en la dirección de los ojos.






PERROS QUE SE DESPLAZAN SOLOS EN METRO PARA “CAZAR” INCAUTOS


Científicos rusos han estudiado a los perros callejeros de Moscú y su evolución desde la caída del comunismo. Estos animales han demostrado una capacidad de adaptación al medio y a las nuevas circunstancias que supera en muchos casos con creces a la de los humanos.

Una de las habilidades desarrollada por estos canes es su costumbre de coger el metro por las mañanas para llegar al centro de Moscú y volver a cogerlo por la noche para volver a sus hogares. En el centro de la ciudad se pueden obtener fácilmente alimentos, pero no dormir con comodidad.

Saben exactamente dónde y cuándo subir, observándose, incluso, que suelen escoger los vagones con menos gente (el primero y el último generalmente), algo que, según Eugene Linden, exige razonamiento y pensamiento consciente. Son, además, capaces de no perder su parada, gracias a su excelente sentido del tiempo que les permite calcular su recorrido, al reconocimiento del nombre de la estación o su olor o a una combinación de todos estos factores. De hecho, si tienen varias paradas por delante, suben a un asiento que haya libre y se echan tranquilamente una cabezadita…

Una vez en el centro, otra adaptación señalable es su capacidad para cruzar las calles con los semáforos en verde. Aunque los perros no ven en color son capaces de diferenciar las imágenes del semáforo.

Respecto a la obtención de alimento, objetivo principal de su viaje en metro, destacan entre sus conductas adquiridas lo que en Rusia han llamado la “cacería del shawarma”. Dicha cacería consta de una sofisticada emboscada en la que un perro espera tranquilo y tumbado junto a los kioscos de comidas levantándose de un salto y ladrando a los turistas en el momento en el que estos han comprado y pagado ya uno de los populares shawarmas calientitos. Los turistas, ante el ladrido intempestivo, tiran por el susto (con un porcentaje altísimo de éxito para el perro) su preciada comida.

Según A. Poiarkov, del Instituto de Ecología y Evolución de Moscú, lo destacable de esta habilidad es que los animales parecen saber quién se va a asustar y a tirar su comida y quién no, dejando pasar de largo a estos últimos a los que se acercarán con otro tipo de tretas diferentes.

En este sentido, la más utilizada de las tretas “positivas”, es su capacidad de seducción, sobre todo a mujeres y niños que se sientan en bancos de los parques a comerse un sándwich o aperitivo, colocándose junto a ellos con ojitos tiernos y quejidos suaves propiciando, en la mayoría de las ocasiones, que sea el perro el que acabe con parte del festín.

Han desarrollado, por tanto, además de sus nuevas habilidades de orientación y control del tiempo y del espacio, un sexto sentido, o una serie de habilidades psicológicas que les permiten minimizar los fracasos percibiendo la intencionalidad y la sensibilidad de las personas, utilizando una treta u otra con ellas dependiendo de la situación y de la persona de la que esperan conseguir algo.
Según se desprende del mismo estudio, este tipo de adaptación y las nuevas habilidades de los perros callejeros moscovitas puede considerarse un síntoma de evolución epigenética (Cambios reversibles de ADN que hacen que unos genes se expresen o no dependiendo de condiciones exteriores), naciendo los nuevos canes con estas nuevas pautas de comportamiento “heredadas” de sus progenitores y que se mantendrán, previsiblemente en el tiempo mientras se mantengan las condiciones que las originaron. En este caso, la transformación social de Rusia a partir de la caída del comunismo, cuando los nuevos capitalistas entendieron el valor turístico y comercial del centro de la ciudad y se llevaron los complejos industriales a las afueras, convirtiéndolos en un perfecto alojamiento para los perros callejeros, que debieron idear nuevas formas de “ganarse” la vida en este nuevo contexto social.

Y todo ello, sin perder ni un ápice de su capacidad de divertirse. Como curiosidad los etólogos mencionan que incluso durante “su trabajo”, no dejan de jugar. En muchos casos se puede ver cómo les gusta saltar del tren en el instante mismo en el que se cierran las puertas, comportamiento que únicamente se observa cuando han comido y por pura diversión, normalmente a la vuelta, agrupándose más de un can para “disfrutar del espectáculo”.

También juegan con los niños y adultos de los vagones y no se ha observado un comportamiento peligroso con personas en estos animales.

Un estudio, realmente curioso y muy interesante.

Fuente texto: @MisAnimales https://www.facebook.com/Mis.Animales.Todoparatumascota

www.AnimaNaturalis.org


LOS MOTIVOS DEL LOBO


El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
el lobo de Gubbia, el terrible lobo,
rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños.

Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.

Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: —¡Paz, hermano
lobo! El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: —¡Está bien, hermano Francisco!
¡Cómo! —exclamó el santo—. ¿Es ley que tú vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?
Y el gran lobo, humilde: —¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer; y busqué el ganado,
y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
Y no era por hambre, que iban a cazar.
Francisco responde: —En el hombre existe
mala levadura.
Cuando nace viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!
—Está bien, hermano Francisco de Asís.
—Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata.
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.
Fueron a la aldea. La gente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, baja la testa, quieto le seguía
como un can de casa, o como un cordero.

Francisco llamó la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: —He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios. —¡Así sea!,
contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.

*

Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.
Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba en las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.
Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si tuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.

Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos lo buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.

Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
—En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote —dijo—, ¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho.
Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
—Hermano Francisco, no te acerques mucho...
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad.

El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: Padre nuestro, que estás en los cielos...


Rubén Darío, 1913

lobos

En el árbol evolutivo el lobo y el hombre están muy lejos, pero no hay animal con el que sintamos más afinidad. PERROS QUE SE DESPLAZAN SOLOS EN METRO PARA “CAZAR” INCAUTOS Científicos rusos han estudiado a los perros callejeros de Moscú y su evolución desde la caída del comunismo. Estos animales han demostrado una capacidad de adaptación al […]

En el árbol evolutivo el lobo y el hombre están muy lejos, pero no hay animal con el que sintamos más afinidad.


PERROS QUE SE DESPLAZAN SOLOS EN METRO PARA “CAZAR” INCAUTOS

Científicos rusos han estudiado a los perros callejeros de Moscú y su evolución desde la caída del comunismo. Estos animales han demostrado una capacidad de adaptación al medio y a las nuevas circunstancias que supera en muchos casos con creces a la de los humanos.

Una de las habilidades desarrollada por estos canes es su costumbre de coger el metro por las mañanas para llegar al centro de Moscú y volver a cogerlo por la noche para volver a sus hogares. En el centro de la ciudad se pueden obtener fácilmente alimentos, pero no dormir con comodidad.

Saben exactamente dónde y cuándo subir, observándose, incluso, que suelen escoger los vagones con menos gente (el primero y el último generalmente), algo que, según Eugene Linden, exige razonamiento y pensamiento consciente. Son, además, capaces de no perder su parada, gracias a su excelente sentido del tiempo que les permite calcular su recorrido, al reconocimiento del nombre de la estación o su olor o a una combinación de todos estos factores. De hecho, si tienen varias paradas por delante, suben a un asiento que haya libre y se echan tranquilamente una cabezadita…

Una vez en el centro, otra adaptación señalable es su capacidad para cruzar las calles con los semáforos en verde. Aunque los perros no ven en color son capaces de diferenciar las imágenes del semáforo.

Respecto a la obtención de alimento, objetivo principal de su viaje en metro, destacan entre sus conductas adquiridas lo que en Rusia han llamado la “cacería del shawarma”. Dicha cacería consta de una sofisticada emboscada en la que un perro espera tranquilo y tumbado junto a los kioscos de comidas levantándose de un salto y ladrando a los turistas en el momento en el que estos han comprado y pagado ya uno de los populares shawarmas calientitos. Los turistas, ante el ladrido intempestivo, tiran por el susto (con un porcentaje altísimo de éxito para el perro) su preciada comida.

Según A. Poiarkov, del Instituto de Ecología y Evolución de Moscú, lo destacable de esta habilidad es que los animales parecen saber quién se va a asustar y a tirar su comida y quién no, dejando pasar de largo a estos últimos a los que se acercarán con otro tipo de tretas diferentes.

En este sentido, la más utilizada de las tretas “positivas”, es su capacidad de seducción, sobre todo a mujeres y niños que se sientan en bancos de los parques a comerse un sándwich o aperitivo, colocándose junto a ellos con ojitos tiernos y quejidos suaves propiciando, en la mayoría de las ocasiones, que sea el perro el que acabe con parte del festín.

Han desarrollado, por tanto, además de sus nuevas habilidades de orientación y control del tiempo y del espacio, un sexto sentido, o una serie de habilidades psicológicas que les permiten minimizar los fracasos percibiendo la intencionalidad y la sensibilidad de las personas, utilizando una treta u otra con ellas dependiendo de la situación y de la persona de la que esperan conseguir algo.
Según se desprende del mismo estudio, este tipo de adaptación y las nuevas habilidades de los perros callejeros moscovitas puede considerarse un síntoma de evolución epigenética (Cambios reversibles de ADN que hacen que unos genes se expresen o no dependiendo de condiciones exteriores), naciendo los nuevos canes con estas nuevas pautas de comportamiento “heredadas” de sus progenitores y que se mantendrán, previsiblemente en el tiempo mientras se mantengan las condiciones que las originaron. En este caso, la transformación social de Rusia a partir de la caída del comunismo, cuando los nuevos capitalistas entendieron el valor turístico y comercial del centro de la ciudad y se llevaron los complejos industriales a las afueras, convirtiéndolos en un perfecto alojamiento para los perros callejeros, que debieron idear nuevas formas de “ganarse” la vida en este nuevo contexto social.

Y todo ello, sin perder ni un ápice de su capacidad de divertirse. Como curiosidad los etólogos mencionan que incluso durante “su trabajo”, no dejan de jugar. En muchos casos se puede ver cómo les gusta saltar del tren en el instante mismo en el que se cierran las puertas, comportamiento que únicamente se observa cuando han comido y por pura diversión, normalmente a la vuelta, agrupándose más de un can para “disfrutar del espectáculo”.

También juegan con los niños y adultos de los vagones y no se ha observado un comportamiento peligroso con personas en estos animales.

Un estudio, realmente curioso y muy interesante.

Fuente texto: @MisAnimales https://www.facebook.com/Mis.Animales.Todoparatumascota

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LOS MOTIVOS DEL LOBO

El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
el lobo de Gubbia, el terrible lobo,
rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños.

Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.

Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: —¡Paz, hermano
lobo! El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: —¡Está bien, hermano Francisco!
¡Cómo! —exclamó el santo—. ¿Es ley que tú vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?
Y el gran lobo, humilde: —¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer; y busqué el ganado,
y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
Y no era por hambre, que iban a cazar.
Francisco responde: —En el hombre existe
mala levadura.
Cuando nace viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!
—Está bien, hermano Francisco de Asís.
—Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata.
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.
Fueron a la aldea. La gente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, baja la testa, quieto le seguía
como un can de casa, o como un cordero.

Francisco llamó la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: —He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios. —¡Así sea!,
contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.

*

Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.
Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba en las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.
Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si tuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.

Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos lo buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.

Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
—En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote —dijo—, ¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho.
Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
—Hermano Francisco, no te acerques mucho…
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad.

El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: Padre nuestro, que estás en los cielos…

Rubén Darío, 1913

No te enamores de una mujer que lee

No te enamores de una mujer que lee,
de una mujer que siente demasiado,
de una mujer que escribe…

No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca.

No te enamores de una mujer que piensa,
que sabe lo que sabe y además sabe volar;
una mujer segura de sí misma.

No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor,
que sabe convertir en espíritu su carne;
y mucho

No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe... No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma. No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho

En la sombra del agua (con Pedro Aznar)

Published on Jul 11, 2013

Alejandro Filio en Concierto para Argentina HD el cual fue grabado en 2005, ¿Te gusto? Recuerden no fomentamos la piratería sino el conocimiento cultural de la música apoyemos al artista comprando sus discos Originales.

Published on Jul 11, 2013 Alejandro Filio en Concierto para Argentina HD el cual fue grabado en 2005, ¿Te gusto? Recuerden no fomentamos la piratería sino el conocimiento cultural de la música apoyemos al artista comprando sus discos Originales.

El gnomo

Según la mitología de Europa del Norte los gnomos o nomos son enanos fantásticos o elementales de la Tierra, en cuyas entrañas moran, trabajando en minas, custodiando tesoros subterráneos, y cuidando de los metales y piedras preciosas. También se dice que les roban a las personas ambiciosas.
Los gnomos forman un pueblo sobrenatural de seres muy pequeños e invisibles, dotados de singular astucia.

Encuentro con un Publicista

Allá en el bosque, sentado sobre el tronco de un árbol caído, Cri Crí se ocupaba en borrar de la pauta muchas notas musicales sin porvenir, un ruido de pisadas en la hojarasca lo distrajo y alzando la cara vio venir hacia él un hombrecillo regordete con una facilidad de palabra que demostraba haber practicado mucho. El recién llegado se presentó: Ditirambo Farfulla a sus órdenes ¿Ordenes ? Cri Crí no se las da a nadie como no sea un reloj despertador para que repiquete a las seis de la mañana. Bien, pues el muy conversador Ditirambo Farfulla resulto ser un publicista en busca de nuevos horizontes. Publicista es aquel que redacta y se encarga de hacer circular anuncios, avisos y toda clase de reclamo comercial. Este Farfulla pretendía entrar al País de los Cuentos, terreno vírgen en cualquier tipo de promociones, mas aunque no se necesite pasaporte al país de los cuentos no se entra así como así. Es preciso tener costumbre de traspasar las fronteras entre lo real y lo imaginario. Como a Cri Crí le encanta introducir gente nueva, con la mejor voluntad tomó la mano de Ditirambo Farfulla y en menos que canta un gallo ya estaban ambos al otro lado.

Hay que confesar que el País de los Cuentos se parece mucho a nuestro mundo, excepto en el modo como ocurren las cosas. Sin dejar de pensar en el interés que le movía, Farfulla encauzó hábiles preguntas para averiguar quien era el personaje más rico en el País de los Cuentos.

«Yo soy rico» aseguro Cri Crí. Gasto menos de lo que gano y siempre me sobra, pero no era éso lo que Farfulla quería saber sino quien tenía más propiedades en aquella región. Después de un breve silencio Cri Crí recordó que el dueño de bosques, prados, lagunas y lomas era el gnomo ¿Y cómo llego ese gnomo a adquirir tantas riquezas ? Muy sencillo respondió Cri Crí. Gritaba «ésto es mío, ésto es mío, ésto es mío» y así gritando terminó porque todo era suyo. Ditirambo Farfulla estaba pasmado de admiración. A su vez, codiciando una vega florida, pretendió gritar ¡Esto es mío!. «Imposible» le advirtió Cri Crí porque el Gnomo ya gritó antes. Lamentando no ser propietario a tan poco costo Ditirambo Farfulla se consoló con buscar a tan afortunado magnate para sacarle dinero a cambio de publicidad, pero una cosa es buscar al Gnomo y otra muy distinta dar con él.

© Francisco Gabilondo Soler » Cri-Crí el Grillito Cantor«

Hablando de influencias literarias Francisco Gabilondo es indudablemente, si no la más, una de las fuertes y significativas en mi formación. En parte porque prefiero escuchar a leer pero principalmente porque los cuentos de Francisco no son propiamente cosas de niños sino de adulto, de un hombre que le cuenta sus quitas a un niño, a sabiendas que no sera entendido, con la esperanza de dejar una semilla que con el tiempo compartirá una vivencia.

La historia de Farfulla y el gnomo ha sido una de las que más me han intrigado. Ahora sé que gastar menos de lo que se gana y poder ahorrar es un privilegio que pocas personas en el mundo tienen y, como ahora ya no soy de esos, entiendo hasta las entrañas que nosotros los que vivimos al día también somos gente. Pero cuando era niño de privilegio no lo entendía y me intrigaba.

El método de adquisición de riqueza del gnomo es el único posible pero hay una diferencia fundamental entre el mundo de la fantasía y el de los hombres. En el mundo de los hombres la precedencia histórica solo es relevante en lo táctico pero lo esencial es la fuerza, a la que el fuerte llama justicia, y el más fuerte, derecho divino o destino manifiesto.

Las semillas

Cuando nació el hombre no existía más propiedad que el palmo de tierra que pisaba cuando lo pisaba, el cachito de rió donde bebía cuando bebía, la sombra donde dormía cuando dormía, y la mujer que se cogía cuando se la cogía.

Un día a una mujer – siendo ella misma semilla, tierra, y agua – tal vez en la penumbra donde terminan los sueños y nace el día, le hablo Dios de las semillas de los cereales y del ciclo de la vida, de la resurrección de los muertos, de los caminos del sol, y de ritmos. Tun, Tun, Tun. Y la mujer aprendió a sembrar y a cosechar y a escoger y a adaptar.

Con la agricultura llego la necesidad de asentarse y el uso de la fuerza para defender y ocupar buenas parcelas, salvaguardar y saquear buenas cosechas. Pero el concepto de propiedad privada tomo milenios en desarrollarse a partir de la idea de propiedad comunal y el entendimiento de que Dios, el dueño del mundo, es un miembro de nuestro clan.

Dicen los que han visto cosa tan triste, que en la India, por decir un lugar de donde he oído la historia, en villas asoladas por la sequía y la hambruna, donde todos mueren de hambre, los depositarios de semilla madre destinados para la siembra están llenos. ¿Porqué?¿Porque no usar la semilla y vivir unos días más? Cada campesino es un sacerdote del culto de la vida y la resurrección y acabar con la semilla es un sacrilegio y una traición a las abuelas milenarias que desde antes de la historia han trabajado en crear las variedades que tenemos hoy, pero aparte consumir la semilla es consumir la esperanza de la siguiente cosecha y sin esperanza no puede haber vida.

Igual que el gnomo las grandes corporaciones como GM, Monsanto y Bechtel se declaran dueñas del agua, del aire, del sorgo, el arroz, la cebada, de la vida misma y por lo tanto del cuerpo de todos y cada uno. ¿Tendrán toda la justicia y derecho divino de su parte o nos quedara a los nadies un poco de vigor?

El frijol Mayocoba


Los Estados Unidos proponen que las plantas oriundas de cualquier parte del mundo, incluyendo aquellas producto de la crianza agrícola pueden ser tomadas por cualquiera, mapeadas y modificadas genéticamente, y patentadas, privatizando así los derechos de propiedad sobre el germoplasma universal.
El resto del mundo, prácticamente, está en contra de esta forma de monopolizar este patrimonio milenario de los pueblos de cada lugar.

Tras años de demandas y contrademandas, la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos retiró los derechos de patente de un milenario frijol mexicano.

La patente impuso limitaciones a la exportación y uso del frijol. Estos derechos estaban en manos de un estadounidense que en 1996 solicitó y obtuvo una patente en ese país del frijol azufrado que se ha cultivado en México durante milenios. La patente, con la que virtualmente se monopolizó y se apropió comercialmente la semilla durante 20 años, se ha convertido en un hito en la lucha contra la biopiratería.

El protagonista de esta larga saga es un nutritivo frijol amarillo, Phaseolus vulgaris, conocido como frijol azufrado o Mayocoba.

Todo empezó en 1994 cuando Larry Proctor, originario de Colorado, EE.UU., compró un saco de semillas de frijol en un mercado de Sonora, México. Después de unos cuantos de cultivos, Proctor dijo que había desarrollado «una nueva variedad de frijol que produce semillas de un distintivo color amarillo». Lo llamó «frijol Enola» y solicitó y obtuvo una patente de 20 años que cubría «cualquier frijol e híbridos derivados del cruce de incluso una de sus semillas». El frijol amarillo, sin embargo, se había originado de semillas del frijol azufrado que durante milenos se ha cultivado en México. La patente del señor Proctor reclamaba el monopolio exclusivo de cualquier frijol seco que tuviera un color de semilla amarilla, que establecía como «ilegal cualquier acto de comprar, vender o hacer uso de dichos frijoles». Proctor puso activamente en vigor su patente causandó una grave disminución en las exportaciones de frijol a Estados Unidos.

Indignado por la apropiación del germoplasma, el gobierno mexicano, junto con el CIAT y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), denunciaron la patente del frijol Enola. El CIAT pudimos demostró que en este reclamo no había ninguna innovación ni novedad, que Proctor no había obtenido permiso para exportar las semillas de México, y que en los 1970s el gobierno mexicano había liberado para el comercio una versión de esta variedad del frijol.

De acuerdo a Rural Advancement Foundation International (RAFI), una organización ciudadana que ha estado siguiendo el caso de cerca, la patente en el frijol Enola es técnica y moralmente inaceptable.  RAFI dice que es difícil decir quien tiene mayor culpa: 1) el propietario de la patente que reclama que los mexicanos están violando sus derechos de monopolio, o 2) los peritos norteamericanos que determinaron que Proctor podía recibir dicho monopolio.

Conseguir la anulación de la patente costó más de un millón de dólares en abogados, la intervención de activistas sociales, del gobierno de México y del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), con sede en la occidental ciudad colombiana de Cali. Además, representó pérdidas para los agricultores mexicanos, que no podían vender en Estados Unidos una leguminosa exactamente igual a la de Proctor, presidente de la empresa de semillas POD-NERS.

Las normas de la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos incentivan el mal comportamiento, a ganar a través del engaño, el fríjol mexicano exhibe con claridad lo ruin que es el sistema estadounidense de patentes. En este caso actuaron sin ningún rigor, pues es claro que esa patente no tenía sentido. Fue el robo de un fríjol mexicano. La patente demostró que la biopiratería puede llegar a extremos. Biopiratería es un término acuñado por grupos ecologistas para definir el registro doloso de conocimientos ajenos y ancestrales sobre plantas o seres vivos originarios del Sur.

Lograr la derogación de la patente del Enola parecía sencillo, así que el primer año y luego de recibir la queja de los agricultores y del ETC, intervino el gobierno de México ante la oficina estadounidense de patentes. Pero no tuvo éxito, pese a gastar 250.000 dólares en abogados. El CIAT tomó la posta argumentando que era necesario defender los derechos de millones de campesinos latinoamericanos que cultivan esa leguminosa desde hace siglos. El CIAT alberga la mayor reserva mundial de este alimento, con 35.000 variedades, 260 de las cuales son amarillas y seis idénticas al Enola.

HAY OTROS CASOS

El año pasado RAFI emitió un reporte llamado «Los Errores de los Criadores de Plantas», que documenta 147 casos de biopiratería institucional. La planta Enola es sólo el ejemplo más reciente de una larga fila de abusos: El frijol mexicano, el basmati de Sudasia, la quinoa boliviana, la ayahuasca amazonia, los chícharos indúes… todos han sido sujetos de reclamaciones de propiedad intelectual que son predatorias del conocimiento y de las reservas genéticas y culturales de pueblos originarios de diferentes lugares y de comunidades de agricultores.

La guerra del agua

La Guerra del Agua es un símbolo de los conflictos sobre la privatización, y la demanda de Bechtel contra Bolivia, por millones de dolares, es un símbolo de cómo las reglas de la globalización —que permiten y protegen esas demandas— erosionan la soberanía, y ponen las ganancias de las transnacionales por encima de las necesidades de los países y la democracia. 

El manejo del agua en Cochabamba y la legislación que lo habilitaba fueron cocinados al modo típico de las privatizaciones. Llegar a los contratos de concesión requirió no menos de cuatro Decretos Supremos, mientras que la aprobación de Ley 2029 que lo amparaba se concretó en un pacto de caballeros, dizque en la casa de Gonzalo Sánchez de Lozada, presidente de Bolivia.

El 3 de septiembre de 1999 se firmaron los contratos de concesión, celebrados con champán y discursos floridos. Entre otros, estaba el Presidente Banzer; el Ministro de Comercio Exterior, Carlos Saavedra; el Alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa; el Superintendente de Agua; Luis Uzín; y Geoffrey Thrope, gerente de Aguas del Tunari. Afuera, la Central Obrera Departamental de Cochabamba protestaba, lanzando los petardos de costumbre. Banzer comentó: “Estoy acostumbrado a esa música de fondo”. Esta música se convertiría en la sinfonía estruendosa y crisis general del Estado que hoy invocamos con sólo decir “abril del 2000”. Esa movilización terminaría imponiendo cambios a la Ley 2029 y corriendo a Aguas del Tunari. 

Al momento de la firma de los contratos, Aguas del Tunari era propiedad de –en orden inverso de importancia– cuatro empresas y empresarios bolivianos, con 5% cada uno; la empresa española de ingeniería Abengoa (negocios de 1,24 mil millones de dólares en 2001, con 25% de las acciones), y International Water Ltd. (IWL), en ese momento una subsidiaria de la Bechtel Corporation de San Francisco, EE. UU.

En unas semanas, la violencia escaló de forma incontrolada. “En abril, la ciudad se había convertido en un campo de batalla”, cuenta Marcela, hoy convertida en activista internacional por el derecho al agua. Banzer sacó al ejército a la calle y declaró el estado de sitio. Unidades de la policía y las fuerzas armadas se enfrentaron a la población, primero mediante el uso de gases lacrimógenos y después con disparos de francotiradores. Hubo cientos de heridos en la reyerta y un muerto, Víctor Hugo Daza, que todavía pervive en la memoria de los cochabambinos.

A instancias del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, Bolivia se encontraba hace 15 años en plena oleada de privatizaciones. Para conceder un crédito al gobierno de Banzer, las instituciones de Bretton Woods habían pedido la venta de las compañías públicas de agua de las principales ciudades del país. Semapa, la empresa municipal de agua potable y alcantarillado de Cochabamba, pasó a manos de un consorcio internacional llamado Aguas del Tunari. Este conglomerado —formado por las compañias estadounidenses Bechtel y Edison, la española Abengoa y las bolivianas Petrovich y Doria Medina—, decretó, de la noche a la mañana, un incremento en las tarifas de entre el 30% y el 300%.

Además, para blindar los intereses de las multinacionales, el parlamento aprobó la Ley 2029, que abría la puerta para que estas nuevas empresas cobraran por el uso particular de los acuíferos públicos y para que los ciudadanos tuvieran que hacer frente a sus deudas con sus bienes inmuebles. Sobre el papel, esto significaba que Aguas del Tunari podía cobrar por el agua que los vecinos obtuvieran de sus pozos, del río o incluso recogieran de la lluvia, y que si éstos no pagaban estaba autorizada a desahuciarles y quedarse con sus casas.

Al frente de los campesinos cocaleros que marcharon por la ciudad se encontraba en aquel momento un jovencísimo Evo Morales. Hasta entonces, el dirigente sindical había sido un diputado sin mucha proyección nacional, pero la Guerra del Agua de Cochabamba le situó en el centro del mapa político boliviano. Los cocaleros no participaron en la primera movilización, según recuerda Morales, quien tuvo que incidir a sus compañeros en la urgencia de manifestarse para “evitar que el agua se convirtiera en un negocio privado”.

Dieciocho meses después, Bechtel y su coinversor, Abengoa de España, presentaron una demanda legal de $ 50 millones contra Bolivia ante un tribunal comercial a puerta cerrada operado por el Banco Mundial, el Centro Internacional de Solución de Controversias de Inversión (CIADI). Durante cuatro años, Bechtel y Abengoa encontraron a sus compañías y líderes corporativos acosados por protestas, daños a la prensa y demandas públicas de los cinco continentes de que abandonaran el caso.

El 19 de enero de 2006, los representantes de Bechtel y Abengoa viajaron a Bolivia para firmar un acuerdo en el que abandonaron el caso del CIADI por un pago simbólico de 2 bolivianos (30 centavos USD). Esta fue la primera vez que una gran empresa ha abandonado un importante caso de comercio internacional como este como resultado directo de la presión pública mundial, y sentó un precedente importante para la política de futuros casos comerciales como este.

En los últimos años, la cantidad de casos presentados por corporaciones multinacionales en tribunales comerciales internacionales ha aumentado exponencialmente a través de nuevos acuerdos de libre comercio e inversión y a través de instituciones como la Organización Mundial del Comercio. Estos tribunales se han convertido en mecanismos legales a través de los cuales las corporaciones multinacionales evaden las leyes nacionales e interrumpen los procesos democráticos.

Muchos de los desafíos presentados en estos tribunales comerciales han sido en contra de las leyes y acciones de los gobiernos para regular el interés público. La gran mayoría de los fallos en estos casos han sido a favor de las corporaciones multinacionales y en contra del bienestar público. Los fallos en los tribunales comerciales internacionales han dado como resultado la eliminación de importantes leyes sanitarias y ambientales y han obligado a los gobiernos a pagar millones de dólares en multas y sanciones.

La luna

Hay una historia sobre la luna que unos dicen apócrifa y otros dan santo y seña. Dicen los prácticos que es jurídicamente imposible porque el notario de una comuna chilena, la de Talca, sólo tiene la jurisdicción en la comuna de Talca y las que están a su alrededor, que no hay documentos legales de propiedad de Jenaro que hagan mención a la Luna, que es sólo una anécdota que se difundió como un rumor. Los que la cuentan como un hecho, dan fechas y pormenores.

Ésta es la historia de un lunático, Jenaro Gajardo Vera, el sexto de nueve hermanos, cantante de ópera, astrónomo aficionado, amante de las mujeres, amigo de Salvador Allende, poeta bohemio que visitaba a Pablo Neruda, pintor, músico, y abogado de pobres.

Jenaro registró la Luna por 42 pesos y nunca la vendió.

«No la inscribí con ese afán. Si obtenía dineros por ella, la historia se echaría a perder. Quise hacer un acto poético de protesta interviniendo en la selección de los posibles habitantes del satélite y sacarle partido para que la Humanidad tuviera un poco más de paz».

Una noche de septiembre de 1954, Jenaro Gajardo Vera entró en el Club Talca con intención de hacerse socio. Durante la cena, los responsables le dijeron que por su condición de abogado podía ser aceptado, pero que al carecer de patrimonio quedaba excluido.

«Cuando salí, me fui caminando hasta la plaza. Me molestó que se le diese tanta importancia a las cosas materiales. Me detuve y miré al cielo. Y vi la Luna llena. Qué curioso, me dije, el satélite pertenece a la Tierra, tiene dimensiones y nadie lo ha inscrito a su nombre». 

Al día siguiente llevó al conservador de Bienes Raíces y notario de Talca, César Jiménez Fuenzalida, unos documentos con sus pretensiones y los datos de las medidas de la Luna.
– ¿Tú sabes bien lo que estás haciendo, Gajardo?
– Sí.
El profesional revisó los formularios y la argumentación.
– Tienes toda la razón del mundo. La Luna pertenece a la Tierra y tiene deslindes. No creo que nadie la haya inscrito, pero de aquí en adelante te van a tildar de loco.
– No importa.

Jenaro hizo tres publicaciones de aviso en el Diario Oficial y, como nadie contestó oponiéndose, volvió a la notaría de Talca para registrar una mítica escritura. Era el 25 de septiembre de 1954.

El documento que se exhibe como título de la propiedad inscrita no es ni una escritura pública ni la copia de una inscripción en el Conservador de Bienes Raíces. Parece ser más bien una copia certificada con fecha el 4 de octubre de 1989 por la Archivera Judicial Hilda Aguirre del Real, de un instrumento privado redactado y firmado con fecha 23 de septiembre de 1954 por Gajardo y que ha sido luego protocolizado. El texto es el siguiente:

“JENARO GAJARDO VERA, abogado, poeta, es dueño desde antes del año 1857, uniendo su posesión a la de sus antecesores del astro, satélite único de la Tierra, de un diámetro de 3.475,99 kilómetros, denominado Luna, y cuyos deslindes por ser esferoidal son: Norte, Sur, oriente y poniente: espacio sideral. Fija su domicilio en calle 1 oriente 1270 y su estado civil es casado. Talca. (Firma) Jenaro Gajardo Vera/Carné 1.487.45-K Ñuñoa/Rut Nº 147.174-05 Talca, 25 de septiembre de 1954”

Un día, Hacienda, que es igual en todas partes, envió a dos inspectores del Servicio de Impuestos Internos de Chile para cobrar a Gajardo Vera las contribuciones correspondientes. En una entrevista con la televisión argentina en 1989, el propio don Jenaro lo contaba así:
– Usted es dueño de la Luna, pero no la ha declarado, así que es evasión de impuestos. Es un delito.
– Muy bien, no nos vamos a complicar la vida. Ustedes van a tasar la Luna primero y una vez que la tasen, hablamos.
Los inspectores no volvieron a aparecer.

En 1969, el agregado cultural de la Embajada de EEUU en Santiago de Chile entregó a Gajardo Vera un mensaje del mismísimo Richard Nixon: Solicito en nombre del pueblo de los Estados Unidos autorización para el descenso de los astronautas Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que le pertenece.

El dueño de la Luna valoró el «gesto democrático» de Nixon y contestó:

– En nombre de Jefferson, de Washington y del gran poeta Withman, autorizo el descenso de Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que me pertenece. Y lo que más me interesa no es sólo un feliz descenso de los astronautas, de esos valientes, sino también un feliz regreso a su patria. Gracias, señor presidente. 

Una noche de 1998, a los 79 años de edad, don Jenaro Gajardo Vera murió. Poco antes, lunáticamente lúcido, había redactado un testamento digno de su genialidad:

«Dejo a mi pueblo la Luna, llena de amor por sus penas».

Mientras que Don Jenaro se conformo con reclamar la luna, Dennis Hope, como buen gringo, reclama todo el sistema solar y se ha hecho una fortuna vendiendo terrenos extraterrestres. Según él, aprovechó un «vacío legal» que hace posible que una persona natural sea la dueña del satélite natural.
El empresario estadounidense Dennis Hope registró a su nombre al único satélite terrestre y a todos los planetas del sistema solar en 1980. Vende 1.500 parcelas por día y acumula 120 millones de dólares

El Tratado de Espacio Exterior, que estableció la Organización de las Naciones Unidas en 1967, señala que ningún país podría apropiarse de un planeta o una estrella. Pero como no hace referencia a las personas, Hope aprovechó ese vacío legal y pidió en un juzgado estadounidense que se le adjudicara la Luna como propiedad. Aprobada la solicitud en 1980, el hombre de negocios presentó una declaración de posesión de los planetas con sus respectivas lunas ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y el gobierno de los Estados Unidos. Ese mismo año, Hope dividió la Luna e inició su venta mediante la Embajada Lunar. En la actualidad, comercializa 1.500 terrenos diarios de media hectárea en el satélite terrestre, Mercurio, Marte y Venus. Asimismo, el empresario estadounidense vende por 75 mil dólares los derechos para establecer sedes de la Embajada Lunar en más de 12 naciones.

Hasta ahora, la compañía de Hope le vendió terrenos lunares a seis millones de personas en 80 países y a más de 1.300 corporaciones. Tomando un valor promedio de US$ 20 por cada parcela, el emprendedor lunar ya habría acumulado ganancias por 120 millones de dólares. Entre sus inversores, se encuentran estrellas de Hollywood, un ex presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, y cadenas hoteleras, como Hilton y Marriot.

Si te interesa comprar un planeta puedes visitar la pagina https://lunarembassy.com/

La educación

El 23 de julio del 2019 en los diarios Reforma, el Norte, y Mural, Salvador Alva, presidente del Tecnológico de Monterrey, publicó una nota editorial afirmado que la pobreza es un estado “natural” en el que nacen los hombres, que por lo tanto no tiene causas. Que lo que requiere estudio es cómo crear riqueza, que se consigue solo con libertad, fuente de el esfuerzo individual, la competitividad, la meritocracia, el emprendimiento y, como resultado final, la creación de enorme riqueza, aunque con una gran desigualdad. Es decir, la desigualdad es un efecto ineludible del proceso de generación de riqueza. Por ejemplo, en México el 7.6 por ciento de la población vive en pobreza extrema, según las cifras de 2016 del Coneval.

Nos explica Alva que hasta el año 1500 de nuestra era, para fines prácticos, todos eran pobres y el ingreso por habitante no pasaba de 500 dólares al año. Que solo en los últimos 300 años ha habido un desarrollo económico importante. Que, en los últimos 30 años, la población en pobreza extrema, medida por quienes reciben menos de 1.90 dólares al día, se redujo de mil 900 millones de personas a 650 millones, que equivalen a un 9 por ciento de la población mundial.

Señala Alva a Cuba y Venezuela como mal ejemplos de sistemas que buscan la igualdad sin libertad individual, una igualdad mal entendida que solo empobrece. No es un factor para él el acoso económico y político, al que él se suma con gusto.

La receta de Alva para generar riqueza – eliminar la pobreza se da por un proceso osmótico – es una lista de clichés, más bien buenos deseos:

  1. Atraer, desarrollar y retener talento con una educación de calidad y una cultura del mérito.
  2. Ser parte de la nueva economía del conocimiento.
  3. Promover la creación de nuevas empresas con productos que transformen el planeta y derramen bienestar a nuestras comunidades.
  4. Ciudades y comunidades seguras, modernas, divertidas y competitivas.
  5. Centros de investigación y universidades de nivel internacional.
  6. Gobiernos e instituciones confiables, modernos, y eficientes.

Concluye Alva que las ciudades, y no los países, son las que compiten por atraer y retener el mejor talento y capital. Que la innovación, la tecnología, el emprendimiento, la educación de calidad, el desarrollo humano, la meritocracia, el cuidado del medio ambiente, y una visión de largo plazo, son los fundamentos de su modelo para salir de la pobreza y lograr florecer como especie humana.

No, la riqueza no se crea en la cima, allí se devora

“most wealth is not created at the top, but merely devoured there”.

Rutger Bregman

Un panel de discusión en el Foro Económico Mundial de Davos se convirtió en una sensación viral en las redes sociales después de que el historiador holandés Rutger Bregman, autor del libro Utopía para realistas, lamentara el fracaso de los asistentes a la reciente reunión en Suiza para abordar el tema clave en la batalla por una mayor igualdad: el fracaso de las personas ricas pagar su parte justa de impuestos.

Tras señalar la hipocresía e incongruencia de que 1.500 personas habían viajado a Davos en avión privado para escuchar a David Attenborough hablar sobre el cambio climático, dijo que estaba desconcertado porque nadie hablaba de aumentar los impuestos a los ricos. Mucho rollo sobre la participación, la justicia, la igualdad, y la transparencia, pero nada sobre la evasión fiscal.

Bregman asevero que los industriales deben dejar de hablar de filantropía y comenzar a hablar de impuestos. Citó el régimen de altos impuestos de los Estados Unidos de la década de 1950 como un ejemplo de éxito para refutar los argumentos de empresarios de Davos como Michael Dell de que las economías con altos impuestos personales llevan necesariamente al fracaso económico.

Un miembro de la audiencia, el exdirector financiero de Yahoo, Ken Goldman, desafió sus comentarios y dijo que era un «panel unilateral». Argumentó que la configuración fiscal en la economía global había sido exitosa y había creado un empleo récord. Pero otro miembro del panel, Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam, señalo que el alto índice de empleo no es necesariamente un indicador positivo en sí mismo porque muchas personas se encontraban en trabajos de explotación. Citó el ejemplo de los trabajadores avícolas en los Estados Unidos que tienen que usar pañales porque no se les permitía ir al baño.

Según la mitología de Europa del Norte los gnomos o nomos son enanos fantásticos o elementales de la Tierra, en cuyas entrañas moran, trabajando en minas, custodiando tesoros subterráneos, y cuidando de los metales y piedras preciosas. También se dice que les roban a las personas ambiciosas.
Los gnomos forman un pueblo sobrenatural de seres muy pequeños e invisibles, dotados de singular astucia.


Encuentro con un Publicista




Allá en el bosque, sentado sobre el tronco de un árbol caído, Cri Crí se ocupaba en borrar de la pauta muchas notas musicales sin porvenir, un ruido de pisadas en la hojarasca lo distrajo y alzando la cara vio venir hacia él un hombrecillo regordete con una facilidad de palabra que demostraba haber practicado mucho. El recién llegado se presentó: Ditirambo Farfulla a sus órdenes ¿Ordenes ? Cri Crí no se las da a nadie como no sea un reloj despertador para que repiquete a las seis de la mañana. Bien, pues el muy conversador Ditirambo Farfulla resulto ser un publicista en busca de nuevos horizontes. Publicista es aquel que redacta y se encarga de hacer circular anuncios, avisos y toda clase de reclamo comercial. Este Farfulla pretendía entrar al País de los Cuentos, terreno vírgen en cualquier tipo de promociones, mas aunque no se necesite pasaporte al país de los cuentos no se entra así como así. Es preciso tener costumbre de traspasar las fronteras entre lo real y lo imaginario. Como a Cri Crí le encanta introducir gente nueva, con la mejor voluntad tomó la mano de Ditirambo Farfulla y en menos que canta un gallo ya estaban ambos al otro lado.

Hay que confesar que el País de los Cuentos se parece mucho a nuestro mundo, excepto en el modo como ocurren las cosas. Sin dejar de pensar en el interés que le movía, Farfulla encauzó hábiles preguntas para averiguar quien era el personaje más rico en el País de los Cuentos.

"Yo soy rico" aseguro Cri Crí. Gasto menos de lo que gano y siempre me sobra, pero no era éso lo que Farfulla quería saber sino quien tenía más propiedades en aquella región. Después de un breve silencio Cri Crí recordó que el dueño de bosques, prados, lagunas y lomas era el gnomo ¿Y cómo llego ese gnomo a adquirir tantas riquezas ? Muy sencillo respondió Cri Crí. Gritaba "ésto es mío, ésto es mío, ésto es mío" y así gritando terminó porque todo era suyo. Ditirambo Farfulla estaba pasmado de admiración. A su vez, codiciando una vega florida, pretendió gritar ¡Esto es mío!. "Imposible" le advirtió Cri Crí porque el Gnomo ya gritó antes. Lamentando no ser propietario a tan poco costo Ditirambo Farfulla se consoló con buscar a tan afortunado magnate para sacarle dinero a cambio de publicidad, pero una cosa es buscar al Gnomo y otra muy distinta dar con él.

© Francisco Gabilondo Soler " Cri-Crí el Grillito Cantor"

Hablando de influencias literarias Francisco Gabilondo es indudablemente, si no la más, una de las fuertes y significativas en mi formación. En parte porque prefiero escuchar a leer pero principalmente porque los cuentos de Francisco no son propiamente cosas de niños sino de adulto, de un hombre que le cuenta sus quitas a un niño, a sabiendas que no sera entendido, con la esperanza de dejar una semilla que con el tiempo compartirá una vivencia.

La historia de Farfulla y el gnomo ha sido una de las que más me han intrigado. Ahora sé que gastar menos de lo que se gana y poder ahorrar es un privilegio que pocas personas en el mundo tienen y, como ahora ya no soy de esos, entiendo hasta las entrañas que nosotros los que vivimos al día también somos gente. Pero cuando era niño de privilegio no lo entendía y me intrigaba.

El método de adquisición de riqueza del gnomo es el único posible pero hay una diferencia fundamental entre el mundo de la fantasía y el de los hombres. En el mundo de los hombres la precedencia histórica solo es relevante en lo táctico pero lo esencial es la fuerza, a la que el fuerte llama justicia, y el más fuerte, derecho divino o destino manifiesto.

Las semillas

Cuando nació el hombre no existía más propiedad que el palmo de tierra que pisaba cuando lo pisaba, el cachito de rió donde bebía cuando bebía, la sombra donde dormía cuando dormía, y la mujer que se cogía cuando se la cogía.

Un día a una mujer - siendo ella misma semilla, tierra, y agua - tal vez en la penumbra donde terminan los sueños y nace el día, le hablo Dios de las semillas de los cereales y del ciclo de la vida, de la resurrección de los muertos, de los caminos del sol, y de ritmos. Tun, Tun, Tun. Y la mujer aprendió a sembrar y a cosechar y a escoger y a adaptar.

Con la agricultura llego la necesidad de asentarse y el uso de la fuerza para defender y ocupar buenas parcelas, salvaguardar y saquear buenas cosechas. Pero el concepto de propiedad privada tomo milenios en desarrollarse a partir de la idea de propiedad comunal y el entendimiento de que Dios, el dueño del mundo, es un miembro de nuestro clan.

Dicen los que han visto cosa tan triste, que en la India, por decir un lugar de donde he oído la historia, en villas asoladas por la sequía y la hambruna, donde todos mueren de hambre, los depositarios de semilla madre destinados para la siembra están llenos. ¿Porqué?¿Porque no usar la semilla y vivir unos días más? Cada campesino es un sacerdote del culto de la vida y la resurrección y acabar con la semilla es un sacrilegio y una traición a las abuelas milenarias que desde antes de la historia han trabajado en crear las variedades que tenemos hoy, pero aparte consumir la semilla es consumir la esperanza de la siguiente cosecha y sin esperanza no puede haber vida.

Igual que el gnomo las grandes corporaciones como GM, Monsanto y Bechtel se declaran dueñas del agua, del aire, del sorgo, el arroz, la cebada, de la vida misma y por lo tanto del cuerpo de todos y cada uno. ¿Tendrán toda la justicia y derecho divino de su parte o nos quedara a los nadies un poco de vigor?

El frijol Mayocoba


Los Estados Unidos proponen que las plantas oriundas de cualquier parte del mundo, incluyendo aquellas producto de la crianza agrícola pueden ser tomadas por cualquiera, mapeadas y modificadas genéticamente, y patentadas, privatizando así los derechos de propiedad sobre el germoplasma universal.
El resto del mundo, prácticamente, está en contra de esta forma de monopolizar este patrimonio milenario de los pueblos de cada lugar.


Tras años de demandas y contrademandas, la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos retiró los derechos de patente de un milenario frijol mexicano.

La patente impuso limitaciones a la exportación y uso del frijol. Estos derechos estaban en manos de un estadounidense que en 1996 solicitó y obtuvo una patente en ese país del frijol azufrado que se ha cultivado en México durante milenios. La patente, con la que virtualmente se monopolizó y se apropió comercialmente la semilla durante 20 años, se ha convertido en un hito en la lucha contra la biopiratería.

El protagonista de esta larga saga es un nutritivo frijol amarillo, Phaseolus vulgaris, conocido como frijol azufrado o Mayocoba.

Todo empezó en 1994 cuando Larry Proctor, originario de Colorado, EE.UU., compró un saco de semillas de frijol en un mercado de Sonora, México. Después de unos cuantos de cultivos, Proctor dijo que había desarrollado "una nueva variedad de frijol que produce semillas de un distintivo color amarillo". Lo llamó "frijol Enola" y solicitó y obtuvo una patente de 20 años que cubría "cualquier frijol e híbridos derivados del cruce de incluso una de sus semillas". El frijol amarillo, sin embargo, se había originado de semillas del frijol azufrado que durante milenos se ha cultivado en México. La patente del señor Proctor reclamaba el monopolio exclusivo de cualquier frijol seco que tuviera un color de semilla amarilla, que establecía como "ilegal cualquier acto de comprar, vender o hacer uso de dichos frijoles". Proctor puso activamente en vigor su patente causandó una grave disminución en las exportaciones de frijol a Estados Unidos.

Indignado por la apropiación del germoplasma, el gobierno mexicano, junto con el CIAT y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), denunciaron la patente del frijol Enola. El CIAT pudimos demostró que en este reclamo no había ninguna innovación ni novedad, que Proctor no había obtenido permiso para exportar las semillas de México, y que en los 1970s el gobierno mexicano había liberado para el comercio una versión de esta variedad del frijol.

De acuerdo a Rural Advancement Foundation International (RAFI), una organización ciudadana que ha estado siguiendo el caso de cerca, la patente en el frijol Enola es técnica y moralmente inaceptable.  RAFI dice que es difícil decir quien tiene mayor culpa: 1) el propietario de la patente que reclama que los mexicanos están violando sus derechos de monopolio, o 2) los peritos norteamericanos que determinaron que Proctor podía recibir dicho monopolio.

Conseguir la anulación de la patente costó más de un millón de dólares en abogados, la intervención de activistas sociales, del gobierno de México y del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), con sede en la occidental ciudad colombiana de Cali. Además, representó pérdidas para los agricultores mexicanos, que no podían vender en Estados Unidos una leguminosa exactamente igual a la de Proctor, presidente de la empresa de semillas POD-NERS.

Las normas de la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos incentivan el mal comportamiento, a ganar a través del engaño, el fríjol mexicano exhibe con claridad lo ruin que es el sistema estadounidense de patentes. En este caso actuaron sin ningún rigor, pues es claro que esa patente no tenía sentido. Fue el robo de un fríjol mexicano. La patente demostró que la biopiratería puede llegar a extremos. Biopiratería es un término acuñado por grupos ecologistas para definir el registro doloso de conocimientos ajenos y ancestrales sobre plantas o seres vivos originarios del Sur.

Lograr la derogación de la patente del Enola parecía sencillo, así que el primer año y luego de recibir la queja de los agricultores y del ETC, intervino el gobierno de México ante la oficina estadounidense de patentes. Pero no tuvo éxito, pese a gastar 250.000 dólares en abogados. El CIAT tomó la posta argumentando que era necesario defender los derechos de millones de campesinos latinoamericanos que cultivan esa leguminosa desde hace siglos. El CIAT alberga la mayor reserva mundial de este alimento, con 35.000 variedades, 260 de las cuales son amarillas y seis idénticas al Enola.

HAY OTROS CASOS


El año pasado RAFI emitió un reporte llamado "Los Errores de los Criadores de Plantas", que documenta 147 casos de biopiratería institucional. La planta Enola es sólo el ejemplo más reciente de una larga fila de abusos: El frijol mexicano, el basmati de Sudasia, la quinoa boliviana, la ayahuasca amazonia, los chícharos indúes... todos han sido sujetos de reclamaciones de propiedad intelectual que son predatorias del conocimiento y de las reservas genéticas y culturales de pueblos originarios de diferentes lugares y de comunidades de agricultores.

La guerra del agua


La Guerra del Agua es un símbolo de los conflictos sobre la privatización, y la demanda de Bechtel contra Bolivia, por millones de dolares, es un símbolo de cómo las reglas de la globalización —que permiten y protegen esas demandas— erosionan la soberanía, y ponen las ganancias de las transnacionales por encima de las necesidades de los países y la democracia. 

El manejo del agua en Cochabamba y la legislación que lo habilitaba fueron cocinados al modo típico de las privatizaciones. Llegar a los contratos de concesión requirió no menos de cuatro Decretos Supremos, mientras que la aprobación de Ley 2029 que lo amparaba se concretó en un pacto de caballeros, dizque en la casa de Gonzalo Sánchez de Lozada, presidente de Bolivia.

El 3 de septiembre de 1999 se firmaron los contratos de concesión, celebrados con champán y discursos floridos. Entre otros, estaba el Presidente Banzer; el Ministro de Comercio Exterior, Carlos Saavedra; el Alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa; el Superintendente de Agua; Luis Uzín; y Geoffrey Thrope, gerente de Aguas del Tunari. Afuera, la Central Obrera Departamental de Cochabamba protestaba, lanzando los petardos de costumbre. Banzer comentó: “Estoy acostumbrado a esa música de fondo”. Esta música se convertiría en la sinfonía estruendosa y crisis general del Estado que hoy invocamos con sólo decir “abril del 2000”. Esa movilización terminaría imponiendo cambios a la Ley 2029 y corriendo a Aguas del Tunari. 

Al momento de la firma de los contratos, Aguas del Tunari era propiedad de –en orden inverso de importancia– cuatro empresas y empresarios bolivianos, con 5% cada uno; la empresa española de ingeniería Abengoa (negocios de 1,24 mil millones de dólares en 2001, con 25% de las acciones), y International Water Ltd. (IWL), en ese momento una subsidiaria de la Bechtel Corporation de San Francisco, EE. UU.

En unas semanas, la violencia escaló de forma incontrolada. “En abril, la ciudad se había convertido en un campo de batalla”, cuenta Marcela, hoy convertida en activista internacional por el derecho al agua. Banzer sacó al ejército a la calle y declaró el estado de sitio. Unidades de la policía y las fuerzas armadas se enfrentaron a la población, primero mediante el uso de gases lacrimógenos y después con disparos de francotiradores. Hubo cientos de heridos en la reyerta y un muerto, Víctor Hugo Daza, que todavía pervive en la memoria de los cochabambinos.

A instancias del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, Bolivia se encontraba hace 15 años en plena oleada de privatizaciones. Para conceder un crédito al gobierno de Banzer, las instituciones de Bretton Woods habían pedido la venta de las compañías públicas de agua de las principales ciudades del país. Semapa, la empresa municipal de agua potable y alcantarillado de Cochabamba, pasó a manos de un consorcio internacional llamado Aguas del Tunari. Este conglomerado —formado por las compañias estadounidenses Bechtel y Edison, la española Abengoa y las bolivianas Petrovich y Doria Medina—, decretó, de la noche a la mañana, un incremento en las tarifas de entre el 30% y el 300%.

Además, para blindar los intereses de las multinacionales, el parlamento aprobó la Ley 2029, que abría la puerta para que estas nuevas empresas cobraran por el uso particular de los acuíferos públicos y para que los ciudadanos tuvieran que hacer frente a sus deudas con sus bienes inmuebles. Sobre el papel, esto significaba que Aguas del Tunari podía cobrar por el agua que los vecinos obtuvieran de sus pozos, del río o incluso recogieran de la lluvia, y que si éstos no pagaban estaba autorizada a desahuciarles y quedarse con sus casas.

Al frente de los campesinos cocaleros que marcharon por la ciudad se encontraba en aquel momento un jovencísimo Evo Morales. Hasta entonces, el dirigente sindical había sido un diputado sin mucha proyección nacional, pero la Guerra del Agua de Cochabamba le situó en el centro del mapa político boliviano. Los cocaleros no participaron en la primera movilización, según recuerda Morales, quien tuvo que incidir a sus compañeros en la urgencia de manifestarse para “evitar que el agua se convirtiera en un negocio privado”.

Dieciocho meses después, Bechtel y su coinversor, Abengoa de España, presentaron una demanda legal de $ 50 millones contra Bolivia ante un tribunal comercial a puerta cerrada operado por el Banco Mundial, el Centro Internacional de Solución de Controversias de Inversión (CIADI). Durante cuatro años, Bechtel y Abengoa encontraron a sus compañías y líderes corporativos acosados por protestas, daños a la prensa y demandas públicas de los cinco continentes de que abandonaran el caso.

El 19 de enero de 2006, los representantes de Bechtel y Abengoa viajaron a Bolivia para firmar un acuerdo en el que abandonaron el caso del CIADI por un pago simbólico de 2 bolivianos (30 centavos USD). Esta fue la primera vez que una gran empresa ha abandonado un importante caso de comercio internacional como este como resultado directo de la presión pública mundial, y sentó un precedente importante para la política de futuros casos comerciales como este.

En los últimos años, la cantidad de casos presentados por corporaciones multinacionales en tribunales comerciales internacionales ha aumentado exponencialmente a través de nuevos acuerdos de libre comercio e inversión y a través de instituciones como la Organización Mundial del Comercio. Estos tribunales se han convertido en mecanismos legales a través de los cuales las corporaciones multinacionales evaden las leyes nacionales e interrumpen los procesos democráticos.

Muchos de los desafíos presentados en estos tribunales comerciales han sido en contra de las leyes y acciones de los gobiernos para regular el interés público. La gran mayoría de los fallos en estos casos han sido a favor de las corporaciones multinacionales y en contra del bienestar público. Los fallos en los tribunales comerciales internacionales han dado como resultado la eliminación de importantes leyes sanitarias y ambientales y han obligado a los gobiernos a pagar millones de dólares en multas y sanciones.



La luna

Hay una historia sobre la luna que unos dicen apócrifa y otros dan santo y seña. Dicen los prácticos que es jurídicamente imposible porque el notario de una comuna chilena, la de Talca, sólo tiene la jurisdicción en la comuna de Talca y las que están a su alrededor, que no hay documentos legales de propiedad de Jenaro que hagan mención a la Luna, que es sólo una anécdota que se difundió como un rumor. Los que la cuentan como un hecho, dan fechas y pormenores.

Ésta es la historia de un lunático, Jenaro Gajardo Vera, el sexto de nueve hermanos, cantante de ópera, astrónomo aficionado, amante de las mujeres, amigo de Salvador Allende, poeta bohemio que visitaba a Pablo Neruda, pintor, músico, y abogado de pobres.

Jenaro registró la Luna por 42 pesos y nunca la vendió.

"No la inscribí con ese afán. Si obtenía dineros por ella, la historia se echaría a perder. Quise hacer un acto poético de protesta interviniendo en la selección de los posibles habitantes del satélite y sacarle partido para que la Humanidad tuviera un poco más de paz".

Una noche de septiembre de 1954, Jenaro Gajardo Vera entró en el Club Talca con intención de hacerse socio. Durante la cena, los responsables le dijeron que por su condición de abogado podía ser aceptado, pero que al carecer de patrimonio quedaba excluido.

"Cuando salí, me fui caminando hasta la plaza. Me molestó que se le diese tanta importancia a las cosas materiales. Me detuve y miré al cielo. Y vi la Luna llena. Qué curioso, me dije, el satélite pertenece a la Tierra, tiene dimensiones y nadie lo ha inscrito a su nombre". 

Al día siguiente llevó al conservador de Bienes Raíces y notario de Talca, César Jiménez Fuenzalida, unos documentos con sus pretensiones y los datos de las medidas de la Luna.
- ¿Tú sabes bien lo que estás haciendo, Gajardo?
- Sí.
El profesional revisó los formularios y la argumentación.
- Tienes toda la razón del mundo. La Luna pertenece a la Tierra y tiene deslindes. No creo que nadie la haya inscrito, pero de aquí en adelante te van a tildar de loco.
- No importa.

Jenaro hizo tres publicaciones de aviso en el Diario Oficial y, como nadie contestó oponiéndose, volvió a la notaría de Talca para registrar una mítica escritura. Era el 25 de septiembre de 1954.

El documento que se exhibe como título de la propiedad inscrita no es ni una escritura pública ni la copia de una inscripción en el Conservador de Bienes Raíces. Parece ser más bien una copia certificada con fecha el 4 de octubre de 1989 por la Archivera Judicial Hilda Aguirre del Real, de un instrumento privado redactado y firmado con fecha 23 de septiembre de 1954 por Gajardo y que ha sido luego protocolizado. El texto es el siguiente:

“JENARO GAJARDO VERA, abogado, poeta, es dueño desde antes del año 1857, uniendo su posesión a la de sus antecesores del astro, satélite único de la Tierra, de un diámetro de 3.475,99 kilómetros, denominado Luna, y cuyos deslindes por ser esferoidal son: Norte, Sur, oriente y poniente: espacio sideral. Fija su domicilio en calle 1 oriente 1270 y su estado civil es casado. Talca. (Firma) Jenaro Gajardo Vera/Carné 1.487.45-K Ñuñoa/Rut Nº 147.174-05 Talca, 25 de septiembre de 1954”


Un día, Hacienda, que es igual en todas partes, envió a dos inspectores del Servicio de Impuestos Internos de Chile para cobrar a Gajardo Vera las contribuciones correspondientes. En una entrevista con la televisión argentina en 1989, el propio don Jenaro lo contaba así:
- Usted es dueño de la Luna, pero no la ha declarado, así que es evasión de impuestos. Es un delito.
- Muy bien, no nos vamos a complicar la vida. Ustedes van a tasar la Luna primero y una vez que la tasen, hablamos.
Los inspectores no volvieron a aparecer.

En 1969, el agregado cultural de la Embajada de EEUU en Santiago de Chile entregó a Gajardo Vera un mensaje del mismísimo Richard Nixon: Solicito en nombre del pueblo de los Estados Unidos autorización para el descenso de los astronautas Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que le pertenece.

El dueño de la Luna valoró el "gesto democrático" de Nixon y contestó:
- En nombre de Jefferson, de Washington y del gran poeta Withman, autorizo el descenso de Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que me pertenece. Y lo que más me interesa no es sólo un feliz descenso de los astronautas, de esos valientes, sino también un feliz regreso a su patria. Gracias, señor presidente. 

Una noche de 1998, a los 79 años de edad, don Jenaro Gajardo Vera murió. Poco antes, lunáticamente lúcido, había redactado un testamento digno de su genialidad:
"Dejo a mi pueblo la Luna, llena de amor por sus penas".


Mientras que Don Jenaro se conformo con reclamar la luna, Dennis Hope, como buen gringo, reclama todo el sistema solar y se ha hecho una fortuna vendiendo terrenos extraterrestres. Según él, aprovechó un "vacío legal" que hace posible que una persona natural sea la dueña del satélite natural.
El empresario estadounidense Dennis Hope registró a su nombre al único satélite terrestre y a todos los planetas del sistema solar en 1980. Vende 1.500 parcelas por día y acumula 120 millones de dólares

El Tratado de Espacio Exterior, que estableció la Organización de las Naciones Unidas en 1967, señala que ningún país podría apropiarse de un planeta o una estrella. Pero como no hace referencia a las personas, Hope aprovechó ese vacío legal y pidió en un juzgado estadounidense que se le adjudicara la Luna como propiedad. Aprobada la solicitud en 1980, el hombre de negocios presentó una declaración de posesión de los planetas con sus respectivas lunas ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y el gobierno de los Estados Unidos. Ese mismo año, Hope dividió la Luna e inició su venta mediante la Embajada Lunar. En la actualidad, comercializa 1.500 terrenos diarios de media hectárea en el satélite terrestre, Mercurio, Marte y Venus. Asimismo, el empresario estadounidense vende por 75 mil dólares los derechos para establecer sedes de la Embajada Lunar en más de 12 naciones.

Hasta ahora, la compañía de Hope le vendió terrenos lunares a seis millones de personas en 80 países y a más de 1.300 corporaciones. Tomando un valor promedio de US$ 20 por cada parcela, el emprendedor lunar ya habría acumulado ganancias por 120 millones de dólares. Entre sus inversores, se encuentran estrellas de Hollywood, un ex presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, y cadenas hoteleras, como Hilton y Marriot.

Si te interesa comprar un planeta puedes visitar la pagina https://lunarembassy.com/

La educación


El 23 de julio del 2019 en los diarios Reforma, el Norte, y Mural, Salvador Alva, presidente del Tecnológico de Monterrey, publicó una nota editorial afirmado que la pobreza es un estado “natural” en el que nacen los hombres, que por lo tanto no tiene causas. Que lo que requiere estudio es cómo crear riqueza, que se consigue solo con libertad, fuente de el esfuerzo individual, la competitividad, la meritocracia, el emprendimiento y, como resultado final, la creación de enorme riqueza, aunque con una gran desigualdad. Es decir, la desigualdad es un efecto ineludible del proceso de generación de riqueza. Por ejemplo, en México el 7.6 por ciento de la población vive en pobreza extrema, según las cifras de 2016 del Coneval.

Nos explica Alva que hasta el año 1500 de nuestra era, para fines prácticos, todos eran pobres y el ingreso por habitante no pasaba de 500 dólares al año. Que solo en los últimos 300 años ha habido un desarrollo económico importante. Que, en los últimos 30 años, la población en pobreza extrema, medida por quienes reciben menos de 1.90 dólares al día, se redujo de mil 900 millones de personas a 650 millones, que equivalen a un 9 por ciento de la población mundial.

Señala Alva a Cuba y Venezuela como mal ejemplos de sistemas que buscan la igualdad sin libertad individual, una igualdad mal entendida que solo empobrece. No es un factor para él el acoso económico y político, al que él se suma con gusto.

La receta de Alva para generar riqueza – eliminar la pobreza se da por un proceso osmótico - es una lista de clichés, más bien buenos deseos:

  1. Atraer, desarrollar y retener talento con una educación de calidad y una cultura del mérito.
  2. Ser parte de la nueva economía del conocimiento.
  3. Promover la creación de nuevas empresas con productos que transformen el planeta y derramen bienestar a nuestras comunidades.
  4. Ciudades y comunidades seguras, modernas, divertidas y competitivas.
  5. Centros de investigación y universidades de nivel internacional.
  6. Gobiernos e instituciones confiables, modernos, y eficientes.
Concluye Alva que las ciudades, y no los países, son las que compiten por atraer y retener el mejor talento y capital. Que la innovación, la tecnología, el emprendimiento, la educación de calidad, el desarrollo humano, la meritocracia, el cuidado del medio ambiente, y una visión de largo plazo, son los fundamentos de su modelo para salir de la pobreza y lograr florecer como especie humana.



No, la riqueza no se crea en la cima, allí se devora


“most wealth is not created at the top, but merely devoured there”.

Rutger Bregman

Un panel de discusión en el Foro Económico Mundial de Davos se convirtió en una sensación viral en las redes sociales después de que el historiador holandés Rutger Bregman, autor del libro Utopía para realistas, lamentara el fracaso de los asistentes a la reciente reunión en Suiza para abordar el tema clave en la batalla por una mayor igualdad: el fracaso de las personas ricas pagar su parte justa de impuestos.

Tras señalar la hipocresía e incongruencia de que 1.500 personas habían viajado a Davos en avión privado para escuchar a David Attenborough hablar sobre el cambio climático, dijo que estaba desconcertado porque nadie hablaba de aumentar los impuestos a los ricos. Mucho rollo sobre la participación, la justicia, la igualdad, y la transparencia, pero nada sobre la evasión fiscal.

Bregman asevero que los industriales deben dejar de hablar de filantropía y comenzar a hablar de impuestos. Citó el régimen de altos impuestos de los Estados Unidos de la década de 1950 como un ejemplo de éxito para refutar los argumentos de empresarios de Davos como Michael Dell de que las economías con altos impuestos personales llevan necesariamente al fracaso económico.

Un miembro de la audiencia, el exdirector financiero de Yahoo, Ken Goldman, desafió sus comentarios y dijo que era un "panel unilateral". Argumentó que la configuración fiscal en la economía global había sido exitosa y había creado un empleo récord. Pero otro miembro del panel, Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam, señalo que el alto índice de empleo no es necesariamente un indicador positivo en sí mismo porque muchas personas se encontraban en trabajos de explotación. Citó el ejemplo de los trabajadores avícolas en los Estados Unidos que tienen que usar pañales porque no se les permitía ir al baño.