en la época del Profeta

En la calle de Toledo de Madrid, una musulmana le hace señas a un taxi para que pare. Una vez dentro del taxi, le pide al taxista que apague la radio porque ella no puede oír música occidental debido a su religión.
– “En la época del Profeta no había música como esa y mucho menos radio” -dijo la viajera-.
– “La música occidental es de los infieles y yo no puedo oírla”.

El taxista apaga la radio,

En la calle de Toledo de Madrid, una musulmana le hace señas a un taxi para que pare. Una vez dentro del taxi, le pide al taxista que apague la radio porque ella no puede oír música occidental debido a su religión.
– “En la época del Profeta no había música como esa y mucho menos radio” -dijo la viajera-.
– “La música occidental es de los infieles y yo no puedo oírla”.

El taxista apaga la radio,

Dr. Antonio Roberto Serratti

Al apreciado

Dr. Antonio Roberto Serratti,
Psicólogo y Psicoterapeuta

Espero que pueda ayudarme en el caso siguiente:
Tomé mi auto y salí para trabajar a las 06h30, como lo hago habitualmente, dejando a mi marido en casa viendo televisión, como siempre. Anduve un poco más de 1 km cuando el motor “murió” y el auto paró sin que yo pudiese arrancarlo más. Volví a casa, para pedir ayuda a mi

Al apreciado

Dr. Antonio Roberto Serratti,
Psicólogo y Psicoterapeuta

Espero que pueda ayudarme en el caso siguiente:
Tomé mi auto y salí para trabajar a las 06h30, como lo hago habitualmente, dejando a mi marido en casa viendo televisión, como siempre. Anduve un poco más de 1 km cuando el motor “murió” y el auto paró sin que yo pudiese arrancarlo más. Volví a casa, para pedir ayuda a mi

EDUCACIÓN POR COMPETENCIAS

La semana pasada compré un producto que costó $158.
Le di a la cajera $200 y busqué en el bolsillo $8 para evitar recibir más monedas.
La cajera tomó el dinero y se quedó mirando la máquina registradora, aparentemente sin saber que hacer.
Intenté explicarle que ella tenía que darme $50 de cambio,
pero ella no se convenció y llamó al gerente para que la ayudara.
Tenía lágrimas en sus ojos

La semana pasada compré un producto que costó $158.
Le di a la cajera $200 y busqué en el bolsillo $8 para evitar recibir más monedas.
La cajera tomó el dinero y se quedó mirando la máquina registradora, aparentemente sin saber que hacer.
Intenté explicarle que ella tenía que darme $50 de cambio,
pero ella no se convenció y llamó al gerente para que la ayudara.
Tenía lágrimas en sus ojos