EL BRENT, A MÍNIMOS EN SIETE AÑOS

¿Quién gana y quién pierde con el petróleo barato?

Para los países exportadores es devastador, y para los importadores tiene pros y contras. Arabia Saudita reduciría su producción, si Rusia, México y Kazajistán también lo hacen.

DIC 10, 2015 |

El petróleo se ha convertido en una materia prima de volatilidad extrema. Pese a un momentáneo repunte ayer de más de un 1%, el crudo llegó a retroceder en dicha sesión 2.26%, perforando la barrera de los 40 dólares y situándose en zonas de mínimos que no se registraban desde hace siete años. El precio del barril de Brent se encontraba en 40.58 dólares, lo que supone un 65% menos con respecto a 2014, cuando por la misma cantidad se pagaban 115 euros. La reunión de la OPEP, concluida sin acuerdo en lo referente a los niveles máximos de producción, es la principal culpable de la excesiva oferta que satura en la actualidad el mercado del crudo.

El petróleo barato resulta terriblemente devastador para todos los países exportadores de petróleo, sobre todo para los considerados pobres, como Venezuela. En este sentido, el ministro de Petróleo de ese mismo país, Eulogio Del Pino, consideró que el precio del crudo puede volver a perder un 50%, hasta los 20 dólares por barril, una cifra desconocida desde 2002. “Los precios cayeron entre 15 y 20 dólares después de cada una de las últimas tres últimas reuniones, en las que no se hizo nada”, advirtió del Pino el pasado viernes, tras conocerse que la OPEP mantendrá el nivel máximo de producción en 30 millones de barriles diarios.

“Se trata de una cifra que, además, no está siendo ya respetada. Hay más petróleo de la OPEP en el mercado que el que marca esa cifra, y a ello hay que añadirle que Irán, una vez que se libre de las sanciones económicas, añadirá alrededor de 500,000 barriles diarios”, señala José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España.

¿Quién gana y quién pierde con el petróleo barato?

Para los países exportadores es devastador, y para los importadores tiene pros y contras. Arabia Saudita reduciría su producción, si Rusia, México y Kazajistán también lo hacen.

DIC 10, 2015 |

El petróleo se ha convertido en una materia prima de volatilidad extrema. Pese a un momentáneo repunte ayer de más de un 1%, el crudo llegó a retroceder en dicha sesión 2.26%, perforando la barrera de los 40 dólares y situándose en zonas de mínimos que no se registraban desde hace siete años. El precio del barril de Brent se encontraba en 40.58 dólares, lo que supone un 65% menos con respecto a 2014, cuando por la misma cantidad se pagaban 115 euros. La reunión de la OPEP, concluida sin acuerdo en lo referente a los niveles máximos de producción, es la principal culpable de la excesiva oferta que satura en la actualidad el mercado del crudo.

El petróleo barato resulta terriblemente devastador para todos los países exportadores de petróleo, sobre todo para los considerados pobres, como Venezuela. En este sentido, el ministro de Petróleo de ese mismo país, Eulogio Del Pino, consideró que el precio del crudo puede volver a perder un 50%, hasta los 20 dólares por barril, una cifra desconocida desde 2002. “Los precios cayeron entre 15 y 20 dólares después de cada una de las últimas tres últimas reuniones, en las que no se hizo nada”, advirtió del Pino el pasado viernes, tras conocerse que la OPEP mantendrá el nivel máximo de producción en 30 millones de barriles diarios.

“Se trata de una cifra que, además, no está siendo ya respetada. Hay más petróleo de la OPEP en el mercado que el que marca esa cifra, y a ello hay que añadirle que Irán, una vez que se libre de las sanciones económicas, añadirá alrededor de 500,000 barriles diarios”, señala José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España.