Almas Veganas

Almas veganas es un santuario para “acoger a aquellas animales (hembras) que son susceptibles de ser destinatarias de violencia, abuso, maltrato psicológico y, en definitiva, que se encuentren expuestos a condiciones de vida de esclavitud.”

La base de sus valores se cimenta sobre los ideales de “el antiespecismo, el transfeminismo, el asamblearismo y el veganismo intersecional”. 

La asociación

Almas veganas es un santuario para “acoger a aquellas animales (hembras) que son susceptibles de ser destinatarias de violencia, abuso, maltrato psicológico y, en definitiva, que se encuentren expuestos a condiciones de vida de esclavitud.” La base de sus valores se cimenta sobre los ideales de “el antiespecismo, el transfeminismo, el asamblearismo y el veganismo intersecional”.  La asociación

Beslán

El domingo 1 de septiembre de 2019 se cumplen 15 años de una de las peores masacres de la Rusia moderna. Ocurrió en una escuela, donde un grupo terrorista tomó a más de 1,100 personas de rehén y luchó con la policía por 3 días. Cientos terminaron muertos, la mayoría de ellos eran niños que celebraban su primer día de clase. En una solemne ceremonia, los padres y ex alumnos de la escuela se juntaron para recordar a los que fallecieron durante esos terribles días. La ceremonia conmemorativa se llevó a cabo dentro de la misma escuela, que hoy opera con normalidad.

Murieron 186 niños durante la toma del colegio. Muchos de ellos fueron atrapados dentro de los escombros cuando se cayó el techo del gimnasio, donde estaban agazapados.

La masacre de Beslán (Террористический акт в Беслане en ruso) tuvo lugar el 3 de septiembre de 2004, dos días después de que un colegio de Beslán, en Osetia del Norte (Rusia), fuera tomado por terroristas musulmanes armados, supuestamente una combinación de chechenos e ingusetios, entre otros. Ese día se produjo un tiroteo entre los secuestradores y las fuerzas de seguridad rusas, dejando un saldo de 334 muertos (186 de ellos niños) y más de 700 heridos.

A las 09:30, hora local (GMT+3), del 1 de septiembre de 2004 (la mañana del primer día de las clases de otoño), un grupo islamista de unas 30 personas armadas llegó en camiones GAZelle y camiones militares GAZ-66 e irrumpió en el Colegio de Enseñanza Media Número Uno de Beslán, cuyos alumnos tienen entre 7 y 18 años. La mayoría de los atacantes llevaba pasamontañas negros y unos cuantos llevaban cinturones explosivos. Tras un tiroteo con la policía en el que murieron cinco agentes, los atacantes se apoderaron del edificio, tomando como rehenes a 1181 personas, la mayoría menores. Unos cincuenta rehenes consiguieron huir en el ataque inicial. Hubo confusión sobre el número de rehenes que había en el colegio: el gobierno sostenía que había algo más de 350, pero otras fuentes elevaban ese número a 1500. Más tarde, se oyeron varios disparos provenientes del edificio, que algunos pensaron que eran para intimidar a las fuerzas de seguridad rusas. Más tarde se reveló que los atacantes habían matado a veinte hombres adultos tomados como rehenes y habían tirado sus cuerpos fuera del edificio ese mismo día.

Al tercer día se desencadenó la tragedia, cuando por causas no determinadas explotaron dos bombas que los terroristas habían colocado en el gimnasio, donde mantenían a los rehenes. Entonces, según las autoridades, comenzó el asalto contra la escuela. Perecieron 331 rehenes, en su mayoría niños, algunos calcinados, otros alcanzados por las balas. Además, otros 728 resultaron heridos.

Un trabajador del Ministerio de Situaciones de Emergencia, dijo que el tiroteo empezó antes de que su camión llegara al punto de recogida. No pudo identificar si el tiroteo lo iniciaron los padres armados de los rehenes o los secuestradores. Los periodistas y el trabajador oyeron crecer el estruendo de las armas automáticas antes de que se produjeran las explosiones. Ruslán Áushev, un negociador clave durante el asedio, explicó al diario Nóvaya Gazeta que un secuestrador provocó accidentalmente una primera explosión al tropezar con un cable; como consecuencia, civiles armados, algunos de ellos al parecer padres de los rehenes, empezaron a disparar; el tiroteo hizo creer a los secuestradores que el colegio iba a ser asaltado, a pesar de las garantías dadas por los negociadores de lo contrario; entonces supuestamente anunciaron «De acuerdo, se acabó, llegó la hora de hacer estallar las bombas», lo que tuvo como consecuencia que se diera la orden de asaltar el edificio.

Parece ser que en ese momento, las fuerzas especiales rusas activaron su plan de acción inmediato de asaltar el colegio para rescatar a los que quedaron en el interior. Estalló una batalla caótica mientras las fuerzas especiales intentaban entrar en la escuela al tiempo que protegían la huida de los rehenes. La contundencia de la intervención fue enorme; además de las fuerzas especiales, también participó el ejército regular y tropas del Ministerio de Interior, así como helicópteros de combate (varios Mil Mi-24 y Mil Mi-8) y, por lo menos, un tanque.13 Muchos civiles también se unieron a la batalla portando sus propias armas. Parece muy probable que algunos de los muertos lo fueran a causa del denominado fuego amigo. Los secuestradores provocaron más explosiones, destruyendo totalmente el gimnasio e incendiando buena parte del edificio, mientras los comandos de las fuerzas especiales perforaban las paredes para permitir la huida a los rehenes. Aproximadamente a las 15:00, dos horas después de que se iniciara el asalto, las tropas rusas declararon que tenían bajo control casi todo el colegio. Sin embargo, la lucha seguía y tres terroristas fueron localizados en el sótano con varios rehenes.16 Fueron abatidos aunque antes asesinaron a los rehenes.

Nurpashá Kuláyev
, miembro del grupo separatista que  tomó la Escuela Número Uno de la ciudad norosetia de Beslán, fue declarado culpable de todos los cargos que se le imputaron -ocho artículos del Código Penal- y sentenciado a cadena perpetua. Kuláyev, el único de los 32 miembros del comando que fue capturado vivo, se había declarado inocente argumentando que fue obligado a unirse al grupo terrorista que en la mañana del primero de septiembre de 2004 interrumpió a tiros la fiesta de comienzo del curso escolar y se atrincheró en el mejor colegio de Beslán con más de 1.000 rehenes. Una vez dictada la sentencia, algunos niños y madres de las víctimas trataron de atacar a Kuláyev, que fue protegido por la policía.

Gran parte de los sobrevivientes no creen a las autoridades, que, por boca de la fiscalía, afirman que no se cometieron errores durante la liberación de los rehenes. Como ha señalado Ela Kezáyeva, dirigente de La Voz de Beslán, «el fiscal no ha llegado hasta la verdad porque lo único que les preocupa es ocultar los crímenes de los servicios secretos». Para ella y muchos otros, no sólo los terroristas son culpables, sino que «también lo es el Servicio Federal de Seguridad».
La falta de confianza en las autoridades se debe, entre otras cosas, a que han mentido. Así, negaban que hubieran empleado tanques y lanzallamas durante el asalto a la escuela. Pero después, ante las pruebas recogidas por las comisiones de investigación, aseguran que lo hicieron cuando ya no había rehenes en el colegio. Y son muchos los que ponen en duda esta versión. En vísperas de la sentencia a Kuláyev, un especialista que testificó ante la comisión parlamentaria rusa llegó a la conclusión contraria. El diputado Yuri Savéliev, experto en física de combustión y explosiones, afirma que las fuerzas federales utilizaron los lanzallamas cuando en el colegio todavía había rehenes. Savéliev, al igual que los legisladores norosetios, no descarta que las explosiones ocurridas en el gimnasio pudieron haber sido motivadas por las acciones de las fuerzas especiales.

Aunque quedan muchas preguntas sin responder el gobierno ruso ha rechazado realizar una investigación sobre los eventos ocurridos en Beslán. 15 años después de esta masacre, muchos se quejan que nunca hubo una investigación oficial. En el 2017, la Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH) condenó a Moscú a pagar 3 millones de euros por los «fallos graves» cometidos durante la toma de rehenes. La sentencia constataba violaciones por la inacción en materia de seguridad, a pesar de conocer la amenaza; por las deficiencias graves en la investigación; por no minimizar riesgos en el salvamento y por la fuerza letal usada por las fuerzas de seguridad, que ocasionó víctimas adicionales entre los secuestrados. Según el fallo de la Corte europea, las autoridades rusas «disponían de suficiente información precisa sobre un proyecto de ataque terrorista en la región, ligado al inicio del curso escolar».

Vladimir Putin, quien ya era el presidente, usó la tragedia como una excusa para consolidar su poder. Pocos meses después de la masacre, se realizó a una serie de reformas del gobierno federal que centralizaron el poder en el Kremlin y fortalecieron los poderes del Presidente de Rusia.

El domingo 1 de septiembre de 2019 se cumplen 15 años de una de las peores masacres de la Rusia moderna. Ocurrió en una escuela, donde un grupo terrorista tomó a más de 1,100 personas de rehén y luchó con la policía por 3 días. Cientos terminaron muertos, la mayoría de ellos eran niños que celebraban su primer día de clase. En una solemne ceremonia, los padres y ex alumnos de la escuela se juntaron para recordar a los que fallecieron durante esos terribles días. La ceremonia conmemorativa se llevó a cabo dentro de la misma escuela, que hoy opera con normalidad.

Murieron 186 niños durante la toma del colegio. Muchos de ellos fueron atrapados dentro de los escombros cuando se cayó el techo del gimnasio, donde estaban agazapados.

La masacre de Beslán (???????????????? ??? ? ??????? en ruso) tuvo lugar el 3 de septiembre de 2004, dos días después de que un colegio de Beslán, en Osetia del Norte (Rusia), fuera tomado por terroristas musulmanes armados, supuestamente una combinación de chechenos e ingusetios, entre otros. Ese día se produjo un tiroteo entre los secuestradores y las fuerzas de seguridad rusas, dejando un saldo de 334 muertos (186 de ellos niños) y más de 700 heridos.

A las 09:30, hora local (GMT+3), del 1 de septiembre de 2004 (la mañana del primer día de las clases de otoño), un grupo islamista de unas 30 personas armadas llegó en camiones GAZelle y camiones militares GAZ-66 e irrumpió en el Colegio de Enseñanza Media Número Uno de Beslán, cuyos alumnos tienen entre 7 y 18 años. La mayoría de los atacantes llevaba pasamontañas negros y unos cuantos llevaban cinturones explosivos. Tras un tiroteo con la policía en el que murieron cinco agentes, los atacantes se apoderaron del edificio, tomando como rehenes a 1181 personas, la mayoría menores. Unos cincuenta rehenes consiguieron huir en el ataque inicial. Hubo confusión sobre el número de rehenes que había en el colegio: el gobierno sostenía que había algo más de 350, pero otras fuentes elevaban ese número a 1500. Más tarde, se oyeron varios disparos provenientes del edificio, que algunos pensaron que eran para intimidar a las fuerzas de seguridad rusas. Más tarde se reveló que los atacantes habían matado a veinte hombres adultos tomados como rehenes y habían tirado sus cuerpos fuera del edificio ese mismo día.

Al tercer día se desencadenó la tragedia, cuando por causas no determinadas explotaron dos bombas que los terroristas habían colocado en el gimnasio, donde mantenían a los rehenes. Entonces, según las autoridades, comenzó el asalto contra la escuela. Perecieron 331 rehenes, en su mayoría niños, algunos calcinados, otros alcanzados por las balas. Además, otros 728 resultaron heridos.

Un trabajador del Ministerio de Situaciones de Emergencia, dijo que el tiroteo empezó antes de que su camión llegara al punto de recogida. No pudo identificar si el tiroteo lo iniciaron los padres armados de los rehenes o los secuestradores. Los periodistas y el trabajador oyeron crecer el estruendo de las armas automáticas antes de que se produjeran las explosiones. Ruslán Áushev, un negociador clave durante el asedio, explicó al diario Nóvaya Gazeta que un secuestrador provocó accidentalmente una primera explosión al tropezar con un cable; como consecuencia, civiles armados, algunos de ellos al parecer padres de los rehenes, empezaron a disparar; el tiroteo hizo creer a los secuestradores que el colegio iba a ser asaltado, a pesar de las garantías dadas por los negociadores de lo contrario; entonces supuestamente anunciaron «De acuerdo, se acabó, llegó la hora de hacer estallar las bombas», lo que tuvo como consecuencia que se diera la orden de asaltar el edificio.

Parece ser que en ese momento, las fuerzas especiales rusas activaron su plan de acción inmediato de asaltar el colegio para rescatar a los que quedaron en el interior. Estalló una batalla caótica mientras las fuerzas especiales intentaban entrar en la escuela al tiempo que protegían la huida de los rehenes. La contundencia de la intervención fue enorme; además de las fuerzas especiales, también participó el ejército regular y tropas del Ministerio de Interior, así como helicópteros de combate (varios Mil Mi-24 y Mil Mi-8) y, por lo menos, un tanque.13 Muchos civiles también se unieron a la batalla portando sus propias armas. Parece muy probable que algunos de los muertos lo fueran a causa del denominado fuego amigo. Los secuestradores provocaron más explosiones, destruyendo totalmente el gimnasio e incendiando buena parte del edificio, mientras los comandos de las fuerzas especiales perforaban las paredes para permitir la huida a los rehenes. Aproximadamente a las 15:00, dos horas después de que se iniciara el asalto, las tropas rusas declararon que tenían bajo control casi todo el colegio. Sin embargo, la lucha seguía y tres terroristas fueron localizados en el sótano con varios rehenes.16 Fueron abatidos aunque antes asesinaron a los rehenes.

Nurpashá Kuláyev
, miembro del grupo separatista que  tomó la Escuela Número Uno de la ciudad norosetia de Beslán, fue declarado culpable de todos los cargos que se le imputaron -ocho artículos del Código Penal- y sentenciado a cadena perpetua. Kuláyev, el único de los 32 miembros del comando que fue capturado vivo, se había declarado inocente argumentando que fue obligado a unirse al grupo terrorista que en la mañana del primero de septiembre de 2004 interrumpió a tiros la fiesta de comienzo del curso escolar y se atrincheró en el mejor colegio de Beslán con más de 1.000 rehenes. Una vez dictada la sentencia, algunos niños y madres de las víctimas trataron de atacar a Kuláyev, que fue protegido por la policía.

Gran parte de los sobrevivientes no creen a las autoridades, que, por boca de la fiscalía, afirman que no se cometieron errores durante la liberación de los rehenes. Como ha señalado Ela Kezáyeva, dirigente de La Voz de Beslán, "el fiscal no ha llegado hasta la verdad porque lo único que les preocupa es ocultar los crímenes de los servicios secretos". Para ella y muchos otros, no sólo los terroristas son culpables, sino que "también lo es el Servicio Federal de Seguridad".
La falta de confianza en las autoridades se debe, entre otras cosas, a que han mentido. Así, negaban que hubieran empleado tanques y lanzallamas durante el asalto a la escuela. Pero después, ante las pruebas recogidas por las comisiones de investigación, aseguran que lo hicieron cuando ya no había rehenes en el colegio. Y son muchos los que ponen en duda esta versión. En vísperas de la sentencia a Kuláyev, un especialista que testificó ante la comisión parlamentaria rusa llegó a la conclusión contraria. El diputado Yuri Savéliev, experto en física de combustión y explosiones, afirma que las fuerzas federales utilizaron los lanzallamas cuando en el colegio todavía había rehenes. Savéliev, al igual que los legisladores norosetios, no descarta que las explosiones ocurridas en el gimnasio pudieron haber sido motivadas por las acciones de las fuerzas especiales.



Aunque quedan muchas preguntas sin responder el gobierno ruso ha rechazado realizar una investigación sobre los eventos ocurridos en Beslán. 15 años después de esta masacre, muchos se quejan que nunca hubo una investigación oficial. En el 2017, la Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH) condenó a Moscú a pagar 3 millones de euros por los "fallos graves" cometidos durante la toma de rehenes. La sentencia constataba violaciones por la inacción en materia de seguridad, a pesar de conocer la amenaza; por las deficiencias graves en la investigación; por no minimizar riesgos en el salvamento y por la fuerza letal usada por las fuerzas de seguridad, que ocasionó víctimas adicionales entre los secuestrados. Según el fallo de la Corte europea, las autoridades rusas "disponían de suficiente información precisa sobre un proyecto de ataque terrorista en la región, ligado al inicio del curso escolar".

Vladimir Putin, quien ya era el presidente, usó la tragedia como una excusa para consolidar su poder. Pocos meses después de la masacre, se realizó a una serie de reformas del gobierno federal que centralizaron el poder en el Kremlin y fortalecieron los poderes del Presidente de Rusia.




La contaminación en Monterrey

En Facebook uno de mis contactos compartió una nota extraña, o chusca, según como se le quiera ver. Por un lado, la nota dice que… «luego de que legisladores del Congreso solicitaran transparentar el estudio del Centro Mario Molina “Propuestas para el desarrollo sustentable de ciudades mexicanas, Área Metropolitana de Monterrey”, Manuel Vital, Secretario de Desarrollo Sustentable, indicó que firmaron una carta de confidencialidad y que solo lo puede divulgar el Conacyt. “Nosotros no tenemos ningún inconveniente en darlo a conocer, pero no podemos hacerlo hasta que el Conacyt esté de acuerdo”, aseguró Vital.» Lo confuso es que la nota también dice que … «El pasado mes de febrero presentaron el estudio sobre la «Calidad del aire en el área metropolitana de Monterrey” elaborado por el centro Mario Molina en el Museo de Historia Mexicana.»

El Secretario de Desarrollo Sustentable, indicó que firmaron una carta de confidencialidad y que solo lo puede divulgar el Conacyt, y que a la fecha no han recibido una fecha para la divulgación del estudio, debido a la falta de recursos en el Conacyt. Aseveró que la información no le pertenece al estado, y que el estudio lo pagó el Conacyt, además de solicitar se mantuviera reservada la información hasta que se dé a conocer la publicación oficial. Se puede entender algún acuerdo entre caballeros de que el Conacyt publique oficialmente el documento, pero lo que se haga bajo los auspicios del Conacyt se hace con fondos federales y está sujeto a reglas de transparencia y accesibilidad de la información y el Estado de Nuevo León es una entidad publica también. La situación se presta al sospechosísimo de que los resultados son negativos.

No es evidente que el Estado de Nuevo León considere la contaminación ambiental algo prioritario. Aunque en el 2015, el gobernador del Estado presentó ante la ciudadanía la llamada Estrategia para la Calidad del Aire de Nuevo León, un proyecto que busca abordar los problemas de contaminación del aire, no hay evidencias de acciones congruentes. Para empezar, hay muy pocas estaciones de monitoreo en el área metropolitana, en le municipio de Monterrey, solo 2. Pero lo más importante es que Monterrey está catalogada como una de las ciudades latinoamericanas más contaminadas. En un estudio reciente desarrollado en 22 ciudades latinoamericanas por el Clean Air Institute, una institución creada bajo los auspicios del Banco Mundial, Monterrey fue clasificado en los lugares sexto, quinto y cuarto en niveles de contaminación de partículas PM2.5, ozono y dióxido de sulfuro (SO2) respectivamente.

Pese a que los problemas medioambientales en Nuevo León de la mala calidad del aire son bien concidos, es notoria la ausencia de estrategias para contrarrestar el problema, en particular su impacto en la salud.

¿Estamos mal? Tenemos problemas graves de contaminación atmosférica proveniente de cuatro tipos de fuentes:

  • la industrial; 
  • por autos y camiones; 
  • por actividades comerciales y de servicios, y 
  • por la erosión de suelo (pedreras, deforestación, urbanización, etcétera).

La contaminación se hace evidente en la salud de la población. Desafortunadamente ninguno de los tres niveles de gobierno (municipal, estatal y federal) ha informado adecuadamente a la población la problemática del aire, ni se ha propiciado la participación ciudadana.

¿Podemos estar peor? Claro que sí, pues la calidad de aire y el medio ambiente no se consideran en las políticas gubernamentales, ni en el desarrollo urbano, desmedido y horizontal, ilustrado cotidianamente en el congestionamiento –matutino y vespertino– en toda la zona urbana.

Los datos del Sistema Integral de Monitoreo Ambiental (SIMA) muestran que el promedio de concentración anual de partículas menores a 2.5 mm (PM2.5) en 2018 fue de 19.97, casi al doble de la recomendación de promedio máximo anual de la Organización Mundial de la Salud (OMS): 10  y de la Norma Oficial Mexicana (NOM): 12. Nuevo León tiene al menos 14 años (de 2005 a 2018) incumpliendo con estas normas.

La reciente alerta ambiental decretada en Monterrey evidencia la necesidad de tomar acciones contundentes para atender la mala calidad del aire que coloca a la ciudad como una de las más contaminadas del país, en lo que a material particulado se refiere, por encima de Guadalajara y la Ciudad de México, señalaron Greenpeace y el Observatorio de la Calidad del Aire (OCCAMM).
En lo que va del 2019 se han emitido 2 alertas de mala calidad del aire en Monterrey; en el 2018, 204 días del año superaron los límites máximos de contaminantes en el aire establecidos en las normas ambientales, de acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Nuevo León lo cual pone en riesgo la salud de la población que está expuesta a altos niveles de concentración de contaminantes, como PM2.5 y PM10. De acuerdo con el reporte No Apto Para Pulmones Pequeños, Diagnóstico de Calidad del Aire y el Derecho de Niñas, Niños y Adolescentes al Aire Limpio, el estado de Nuevo León es uno de los que cuenta con mayores promedios de días de hospitalización en pacientes de 0 a 4 años de edad por asma.

En octubre de 2018, Greenpeace midió el nivel de exposición a contaminantes en diferentes modalidades de transporte: bicicleta, peatonal, automóvil y transporte público, siendo este último el que presentó las concentraciones de PM2.5 más altas de las 4 modalidades. Si bien la exposición a cualquier contaminante puede tener efectos sobre la salud, las PM2.5 son las más dañinas debido al tamaño de su diámetro y a la facilidad de ingresar al organismo. La exposición crónica a estas partículas incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades respiratorias, cardiovasculares, así como cáncer de pulmón.

En la estimación más reciente – que data de 2015 – sobre las afectaciones a la salud en el Área Metropolitana de Monterrey (AMM) por haber excedido la NOM del promedio anual de PM2.5, se calcularon 1,252 muertes evitables en mayores de 15 años asociadas con la afectación crónica de estas partículas. De acuerdo con especialistas consultados por la plataforma, la cifra de enfermedades en el AMM que pudieran estar relacionadas con la contaminación del aire ha ido en aumento.
Las emisiones de los vehículos motorizados son la fuente que se estima que contribuye más al total de la masa de PM2.5 con el 41%7. El estudio Así Vamos 2018 documenta cómo la movilidad en el AMM está contribuyendo con el problema. El 49.5% de la población se mueve a su destino principal en medios motorizados no colectivos (automóvil, taxi, motocicleta, servicios de aplicación). El 36.3% de las personas tiene que hacer recorridos que las lleven a trasladarse a otro municipio. Ya sea en auto, camión urbano o bicicleta, los regios suelen estar expuestos a una contaminación por arriba de la Norma Oficial Mexicana, según un muestreo multimodal de Greenpeace México. De acuerdo con el estudio presentado recientemente por el Centro Mario Molina, la ciudad tiene una alta tasa de motorización, por encima de la media nacional. Mientras que en el Área Metropolitana de Monterrey hay 421 vehículos por cada mil habitantes, en el Área Metropolitana del Valle de México hay 406, y en Guadalajara 286, con una media nacional de 221 vehículos por cada mil habitantes. Adicionalmente, 70% de la flota vehicular del AMM tiene una antigüedad mayor o igual a 10 años y por lo tanto son vehículos sin sistemas de control de emisiones.

Es importante destacar que, pese a la gravedad del problema, la información pública es limitada o incompleta. A octubre de 2018, de las 13 estaciones de monitoreo de contaminantes en el AMM, únicamente tres miden la concentración de PM2.5, el contaminante más grave para la salud. Sin datos confiables no es posible gestionar la calidad del aire de forma integral.

¿Es Monterrey la ciudad más contaminada? Depende de la medición. La que información que se comparte para comprobar esa afirmación, es un estudio de la World Health Organization (WHO) que toma datos de 2011 (un año particularmente seco en NL) de una sola estación de monitoreo (de 13 que tiene el estado). Esto no significa que la situación no sea muy grave. El Área Metropolitana tiene al menos 14 años rebasando las normas (tanto mexicana como de la OMS) del mínimo aceptable de contaminación del aire por más del doble. En un estudio estiman que las muertes evitables por contaminación -con datos de 2015- es de al menos 1,252. Peor aún: en 2013 el estimado fue de 827. Es decir, la tendencia es preocupante y los costos (de vida y económicos, altísimos).

Hay experiencias y políticas públicas que demuestran que revertir esa tendencia es posible. Para lograrlo, necesitamos:

  1. Cambiar la gobernanza de un tema tan complejo, 
  2. realizar acciones para reducir emisiones de todas las fuentes de contaminantes lo cual implica cambios desde individuales, de las industriales y, por supuesto, cambiar nuestra relación con el automóvil (hay que usarlo mucho menos).

Referencias

Consejo civico. (18 de Marzo de 2019). Descuida NL normas de calidad del aire en últimos 14 años. Obtenido de Consejo civico: https://consejocivico.org.mx/noticias/2019/03/28/descuida-nl-normas-de-calidad-del-aire-en-ultimos-14-anos/

Greenpeace México. (21 de Enero de 2019). Demandan ONG acciones contundentes para mejorar la calidad del aire en Monterrey. Obtenido de Greenpeace México: https://www.greenpeace.org/mexico/noticia/1648/demandan-ong-acciones-contundentes-para-mejorar-la-calidad-del-aire-en-monterrey/

Milenio. (14 de Octubre de 2017). Estamos mal, pero vamos bien en calidad del aire en Nuevo León. Obtenido de Milenio: https://www.milenio.com/opinion/varios-autores/corredor-fronterizo/estamos-mal-pero-vamos-bien-en-calidad-del-aire-en-nuevo-leon

Recio, K. (28 de Agosto de 2019). ‘Estudio sobre medio ambiente es confidencial’. Obtenido de ABC noticias: https://www.abcnoticias.mx/estudio-sobre-medio-ambiente-es-confidencial/144319

Sistema integral de monitoreo ambiental. (Julio de 2015). Reporte del Estado de la Calidad del Aire en el Área Metropolitana de Monterrey. Obtenido de www.nl.gob.mx/: http://www.nl.gob.mx/sites/default/files/reporte_julio_15.pdf

Villasáez, J. (29 de Agosto de 2019). Alerta Greenpeace por nivel de contaminación regia. Obtenido de El Norte: https://www.elnorte.com/alerta-greenpeace-por-nivel-de-contaminacion-regia/ar1756277

En Facebook uno de mis contactos compartió una nota extraña, o chusca, según como se le quiera ver. Por un lado, la nota dice que… «luego de que legisladores del Congreso solicitaran transparentar el estudio del Centro Mario Molina “Propuestas para el desarrollo sustentable de ciudades mexicanas, Área Metropolitana de Monterrey”, Manuel Vital, Secretario de Desarrollo Sustentable, indicó que firmaron una carta de confidencialidad y que solo lo puede divulgar el Conacyt. “Nosotros no tenemos ningún inconveniente en darlo a conocer, pero no podemos hacerlo hasta que el Conacyt esté de acuerdo”, aseguró Vital.» Lo confuso es que la nota también dice que … «El pasado mes de febrero presentaron el estudio sobre la "Calidad del aire en el área metropolitana de Monterrey” elaborado por el centro Mario Molina en el Museo de Historia Mexicana.»

El Secretario de Desarrollo Sustentable, indicó que firmaron una carta de confidencialidad y que solo lo puede divulgar el Conacyt, y que a la fecha no han recibido una fecha para la divulgación del estudio, debido a la falta de recursos en el Conacyt. Aseveró que la información no le pertenece al estado, y que el estudio lo pagó el Conacyt, además de solicitar se mantuviera reservada la información hasta que se dé a conocer la publicación oficial. Se puede entender algún acuerdo entre caballeros de que el Conacyt publique oficialmente el documento, pero lo que se haga bajo los auspicios del Conacyt se hace con fondos federales y está sujeto a reglas de transparencia y accesibilidad de la información y el Estado de Nuevo León es una entidad publica también. La situación se presta al sospechosísimo de que los resultados son negativos.

No es evidente que el Estado de Nuevo León considere la contaminación ambiental algo prioritario. Aunque en el 2015, el gobernador del Estado presentó ante la ciudadanía la llamada Estrategia para la Calidad del Aire de Nuevo León, un proyecto que busca abordar los problemas de contaminación del aire, no hay evidencias de acciones congruentes. Para empezar, hay muy pocas estaciones de monitoreo en el área metropolitana, en le municipio de Monterrey, solo 2. Pero lo más importante es que Monterrey está catalogada como una de las ciudades latinoamericanas más contaminadas. En un estudio reciente desarrollado en 22 ciudades latinoamericanas por el Clean Air Institute, una institución creada bajo los auspicios del Banco Mundial, Monterrey fue clasificado en los lugares sexto, quinto y cuarto en niveles de contaminación de partículas PM2.5, ozono y dióxido de sulfuro (SO2) respectivamente.

Pese a que los problemas medioambientales en Nuevo León de la mala calidad del aire son bien concidos, es notoria la ausencia de estrategias para contrarrestar el problema, en particular su impacto en la salud.

¿Estamos mal? Tenemos problemas graves de contaminación atmosférica proveniente de cuatro tipos de fuentes:
  • la industrial; 
  • por autos y camiones; 
  • por actividades comerciales y de servicios, y 
  • por la erosión de suelo (pedreras, deforestación, urbanización, etcétera).
La contaminación se hace evidente en la salud de la población. Desafortunadamente ninguno de los tres niveles de gobierno (municipal, estatal y federal) ha informado adecuadamente a la población la problemática del aire, ni se ha propiciado la participación ciudadana.

¿Podemos estar peor? Claro que sí, pues la calidad de aire y el medio ambiente no se consideran en las políticas gubernamentales, ni en el desarrollo urbano, desmedido y horizontal, ilustrado cotidianamente en el congestionamiento –matutino y vespertino– en toda la zona urbana.



Los datos del Sistema Integral de Monitoreo Ambiental (SIMA) muestran que el promedio de concentración anual de partículas menores a 2.5 mm (PM2.5) en 2018 fue de 19.97, casi al doble de la recomendación de promedio máximo anual de la Organización Mundial de la Salud (OMS): 10  y de la Norma Oficial Mexicana (NOM): 12. Nuevo León tiene al menos 14 años (de 2005 a 2018) incumpliendo con estas normas.

La reciente alerta ambiental decretada en Monterrey evidencia la necesidad de tomar acciones contundentes para atender la mala calidad del aire que coloca a la ciudad como una de las más contaminadas del país, en lo que a material particulado se refiere, por encima de Guadalajara y la Ciudad de México, señalaron Greenpeace y el Observatorio de la Calidad del Aire (OCCAMM).
En lo que va del 2019 se han emitido 2 alertas de mala calidad del aire en Monterrey; en el 2018, 204 días del año superaron los límites máximos de contaminantes en el aire establecidos en las normas ambientales, de acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Nuevo León lo cual pone en riesgo la salud de la población que está expuesta a altos niveles de concentración de contaminantes, como PM2.5 y PM10. De acuerdo con el reporte No Apto Para Pulmones Pequeños, Diagnóstico de Calidad del Aire y el Derecho de Niñas, Niños y Adolescentes al Aire Limpio, el estado de Nuevo León es uno de los que cuenta con mayores promedios de días de hospitalización en pacientes de 0 a 4 años de edad por asma.

En octubre de 2018, Greenpeace midió el nivel de exposición a contaminantes en diferentes modalidades de transporte: bicicleta, peatonal, automóvil y transporte público, siendo este último el que presentó las concentraciones de PM2.5 más altas de las 4 modalidades. Si bien la exposición a cualquier contaminante puede tener efectos sobre la salud, las PM2.5 son las más dañinas debido al tamaño de su diámetro y a la facilidad de ingresar al organismo. La exposición crónica a estas partículas incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades respiratorias, cardiovasculares, así como cáncer de pulmón.

En la estimación más reciente – que data de 2015 – sobre las afectaciones a la salud en el Área Metropolitana de Monterrey (AMM) por haber excedido la NOM del promedio anual de PM2.5, se calcularon 1,252 muertes evitables en mayores de 15 años asociadas con la afectación crónica de estas partículas. De acuerdo con especialistas consultados por la plataforma, la cifra de enfermedades en el AMM que pudieran estar relacionadas con la contaminación del aire ha ido en aumento.
Las emisiones de los vehículos motorizados son la fuente que se estima que contribuye más al total de la masa de PM2.5 con el 41%7. El estudio Así Vamos 2018 documenta cómo la movilidad en el AMM está contribuyendo con el problema. El 49.5% de la población se mueve a su destino principal en medios motorizados no colectivos (automóvil, taxi, motocicleta, servicios de aplicación). El 36.3% de las personas tiene que hacer recorridos que las lleven a trasladarse a otro municipio. Ya sea en auto, camión urbano o bicicleta, los regios suelen estar expuestos a una contaminación por arriba de la Norma Oficial Mexicana, según un muestreo multimodal de Greenpeace México. De acuerdo con el estudio presentado recientemente por el Centro Mario Molina, la ciudad tiene una alta tasa de motorización, por encima de la media nacional. Mientras que en el Área Metropolitana de Monterrey hay 421 vehículos por cada mil habitantes, en el Área Metropolitana del Valle de México hay 406, y en Guadalajara 286, con una media nacional de 221 vehículos por cada mil habitantes. Adicionalmente, 70% de la flota vehicular del AMM tiene una antigüedad mayor o igual a 10 años y por lo tanto son vehículos sin sistemas de control de emisiones.

Es importante destacar que, pese a la gravedad del problema, la información pública es limitada o incompleta. A octubre de 2018, de las 13 estaciones de monitoreo de contaminantes en el AMM, únicamente tres miden la concentración de PM2.5, el contaminante más grave para la salud. Sin datos confiables no es posible gestionar la calidad del aire de forma integral.

¿Es Monterrey la ciudad más contaminada? Depende de la medición. La que información que se comparte para comprobar esa afirmación, es un estudio de la World Health Organization (WHO) que toma datos de 2011 (un año particularmente seco en NL) de una sola estación de monitoreo (de 13 que tiene el estado). Esto no significa que la situación no sea muy grave. El Área Metropolitana tiene al menos 14 años rebasando las normas (tanto mexicana como de la OMS) del mínimo aceptable de contaminación del aire por más del doble. En un estudio estiman que las muertes evitables por contaminación -con datos de 2015- es de al menos 1,252. Peor aún: en 2013 el estimado fue de 827. Es decir, la tendencia es preocupante y los costos (de vida y económicos, altísimos).

Hay experiencias y políticas públicas que demuestran que revertir esa tendencia es posible. Para lograrlo, necesitamos:
  1. Cambiar la gobernanza de un tema tan complejo, 
  2. realizar acciones para reducir emisiones de todas las fuentes de contaminantes lo cual implica cambios desde individuales, de las industriales y, por supuesto, cambiar nuestra relación con el automóvil (hay que usarlo mucho menos).


Referencias


Consejo civico. (18 de Marzo de 2019). Descuida NL normas de calidad del aire en últimos 14 años. Obtenido de Consejo civico: https://consejocivico.org.mx/noticias/2019/03/28/descuida-nl-normas-de-calidad-del-aire-en-ultimos-14-anos/

Greenpeace México. (21 de Enero de 2019). Demandan ONG acciones contundentes para mejorar la calidad del aire en Monterrey. Obtenido de Greenpeace México: https://www.greenpeace.org/mexico/noticia/1648/demandan-ong-acciones-contundentes-para-mejorar-la-calidad-del-aire-en-monterrey/

Milenio. (14 de Octubre de 2017). Estamos mal, pero vamos bien en calidad del aire en Nuevo León. Obtenido de Milenio: https://www.milenio.com/opinion/varios-autores/corredor-fronterizo/estamos-mal-pero-vamos-bien-en-calidad-del-aire-en-nuevo-leon

Recio, K. (28 de Agosto de 2019). 'Estudio sobre medio ambiente es confidencial'. Obtenido de ABC noticias: https://www.abcnoticias.mx/estudio-sobre-medio-ambiente-es-confidencial/144319

Sistema integral de monitoreo ambiental. (Julio de 2015). Reporte del Estado de la Calidad del Aire en el Área Metropolitana de Monterrey. Obtenido de www.nl.gob.mx/: http://www.nl.gob.mx/sites/default/files/reporte_julio_15.pdf

Villasáez, J. (29 de Agosto de 2019). Alerta Greenpeace por nivel de contaminación regia. Obtenido de El Norte: https://www.elnorte.com/alerta-greenpeace-por-nivel-de-contaminacion-regia/ar1756277